lunes, 31 de agosto de 2026

Se borra y desborra el presente como versos que no se sostienen

Suelta la vuelta en esta hora incierta
yo escribo como loco poeta sin orden ni concierto, concierta
qué concierta
concierta una cita para este concierto en cierto modo incierto
en el que escribo sin forma, sin norma, dando forma a la informe deforma forma en que el informe informa de que ya no hay forma de encontrar la deformadora forma de transformar las normas para escribir sin orden ni concierto, vaya acierto entre desaciertos
escribo borrando, escribiendo, reescribiendo,
el tiempo se lleva el recuento de descuento
y yo busco imitar mi pasado, mi futuro, mi presente
escribiendo escritura escribiente hiriente
saltándome los puntos, las comas, las maneras de mantener las puntuaciones como si ahora nada importase
qué distante queda todo
yo como loco
y yo como cuerdo dando cuerda a los relojes de cuerda que me recuerdan como pasa el tiempo de descuento.

Ya no hay forma de que este poema mantenga unas normas, pero mientras tanto las teclas del teclado se deslizan entre los dedos manteniendo el ritmo el tempo el suculento intento de mantener todo en orden y concierto
y acierto
en este desconcierto
que incierto
encuentro el sendero
de vuelta a los sutiles intentos de descubrir el sentido de escribir rápido, escribir mal, escribir lento.

Mira y no me digas que has entendido algo entre todo este tormento.

domingo, 30 de agosto de 2026

Diario de los Balcanes (Fragmentos, pinceladas de mosaicos, de impresionistas impresiones viajeras)

6 de Junio de 2026, 18:29

La insoportable levedad del ser.

Ese pensamiento constante,
esa frase,
se me aparece en la mente con frecuencia, 
con frecuencia cuando viajo
de un lado para otro, con un grupo,
y yo estoy cansado, aburrido y con sueño.


* * *


7 de Junio de 2026, 01:02

Un hotel destartalado que ha vivido sus mejores tiempos hace ya años, y pese a ser ahora una sombra de lo que fue todo resulta funcional, utilitario. Más luces y bombillas que en cualquier hotel de Occidente y más muebles y espacios útiles que en las mejores suites. Y aunque el goteo sea constante y asomen grietas hasta en la pileta, hay ese confort que no precisa de estar puesto a punto, pues la hospitalidad y apertura de los macedonios hacen el resto.

Un camarero que os hace una foto, una recepcionista que te atiende con una amplia sonrisa y humor todo el tiempo... ya estoy en Macedonia, por fin, y creo que por fin estoy dándome cuenta de ello.

Tengo ganas de mañana.


* * *


7 de Junio de 2026, 11:07

Las calles de Macedonia esconden todo su contraste de civilizaciones, Oriente y Occidente se conjugan entre estatuas, mezquitas e iglesias, entre gastronomía y tradiciones.


* * *


7 de Junio de 2026, 16:32

Aprieta el calor y el sol deslumbra reflejado en las blancas paredes de los monumentos y estatuas de la Plaza de Macedonia. Se levanta Alejandro sobre Bucéfalo empuñando su espada, recordando que cualquier relato puede ser reapropiado de acuerdo a unos intereses. Es la imagen perfecta de la antigua Yugoslavia, un territorio incapaz de mantenerse unido si no existía un objetivo común, un enemigo común. Y cuando todo se esfumó de golpe, a diferencia de la RDA o la URSS, cada territorio de Yugoslavia quiso darse prisa por crear un nuevo enemigo y un nuevo relato de que ellos eran el pueblo elegido. Y estalló la guerra de unos contra otros, porque ahora
el nuevo enemigo
era tu antiguo vecino

y ya no te podías fiar de nadie.


Serbios contra croatas,
croatas contra bosnios,
macedonios recelosos de los búlgaros,
griegos recelosos de los macedonios,

y albanos
y montenegrinos
y kosovares
y herzegovinos
...


Y nadie estaba a salvo

porque las matanzas estaban ya servidas.







Y ahí, en lo alto,
Alejandro recuerda que hasta un pueblo puede crear una nueva identidad en solo 30 años si se lo propone.

Aunque nada tenga que ver con la realidad.

Y aunque haya que renegar, para ello, de siglos y siglos de historia otomana y serbia y búlgara


porque solo el glorioso pasado nos hará grandes.


Y así vive hoy Skopje,
entre las huellas del tiempo,
mirando al cielo de sus gestas ficticias,
pero en el suelo,
donde todos habitamos, 
siendo una mezcla, un conjunto, de tradiciones, culturas, pasados e identidades.

Pues en Macedonia
su esencia
es la riqueza


la riqueza de no haber olvidado todavía lo que era vivir en armonía.


* * *


7 de Junio de 2026, 19:08

Hoy he visto a Marjana y abrazarla ha sido como si el tiempo no hubiese pasado y estos dos años solo fuesen el tiempo transcurrido entre habernos unido y habernos separado, un soplo fugaz entre cada abrazo.

Las sonrisas al vernos en la distancia, el calor reconfortante de no soltarnos, las risas y conversaciones atropelladas y dubitativas en inglés, tratando de sortear la distancia y el idioma como bien podemos, con muchas ganas y mucha felicidad.

Qué bonita es la amistad correspondida!


* * *


8 de Junio de 2026, 12:19

Caminar por Tetovo es caminar ya por un mundo diferente. Aquí la vida se hace en la calle. El comercio de barrio vive, como vive en general en los países de los Balcanes, que todavía han logrado huir del modelo más monopolístico del ocio y el comercio limitado a los centros comerciales. Existen ya, pero todavía no lo han devorado todo.


La gente camina, compra, vive en la calle.

Las banderas albanesas ondean, la misma bandera de Tetovo se entrelaza con la albanesa. La mayoría aquí es musulmana, musulmana otomana, musulmana macedonia, musulmana kosovar, musulmana albanesa. Rostros étnicos balcánicos y albaneses se entrecruzan con rostros de rasgos túrquicos, con vestimentas típicas, pañuelos y hiyabs. Y las mezquitas sobresalen entre los bajos edificios.


* * *


9 de Junio de 2026, 16:17

Ohrid serpentea entre la historia: frescos, iglesias, restos, yacimientos, murallas... sorprenden entre las esquinas.


* * *


9 de Junio de 2026, 22:07

Camino junto al Lago de Ohrid, o quizás debería decir que deambulo viendo el ambiente nocturno de la ciudad, escuchando la música que suena, las luces escasas de la ciudad y alguna que otra mezquita iluminada. Hay mucha gente por la calle todavía. El frescor del lago se nota en la piel. Los gatos y perros salen del sopor del calor del día y vagan por las calles buscando refugio o comida. Hay muchos estudiantes de fiesta en su viaje de fin de curso. Y gente vagando como si fueran a algún lado de fiesta, pero tampoco sé a dónde.

Pogromo en Ceuta

Que alguien me explique el sinsentido de esta supuesta vuelta al orden
y moral,
¿qué moral?
¿Dónde quedaron las ideas, los valores...?

Cacerías de personas en tierras españolas:
saca pecho, golpea el pecho, es un echo que no son de los nuestros,
échalo, échalo, dalo por hecho,
húndele el pecho,
mata, mata, mata, mata,
que nuestra miseria desaparece si hacemos huir a las ratas.

¿Qué pasa?

¿Qué le pasa a este mundo?

¿Qué pasa?

¿Cuándo perdimos el rumbo?


Yo lo sé, ya lo sé, que nunca lo hubo,
pero a veces te creías el cuento y seguías creyendo
con un poco de esperanza,
con un poco de fe ciega,
que las cosas cambian

y 10 años atrás todo el mundo se escandalizaba: 
¿cómo osas decir que hay nazis en España?
y 10 años atrás todo el mundo se escandalizaba:
¿cómo osas decir que el aparato estatal es facha?

Y ahora: ¿qué pasa?
Y ahora: ¿qué pasa?

Nadie dice nada,
nadie hace nada,
todo el mundo mira para otro lado,
mientras se persiguen personas,
mientras se queman sus casas,
mientras perseguimos inmigrantes como si no fuesen vidas humanas.

. . .

¿Eres del norte?
La vida viene del sur.

. . .

Qué bonita estampa fascista se nos ha quedado para recordar en España en el año 2026.

viernes, 28 de agosto de 2026

¿Hay salida en el viaje del eterno retorno?

Así habló Zaratustra

Quizás es preciso revisarse, 
quizás es preciso volver a mirar hacia dentro,
quizás es necesario destruirse,
quizás es necesario reconstruirse de nuevo.

Zaratustra ya lo dijo, así lo dijo, así habló,
y en este camino de ida y de vuelta,
en este eterno retorno sin final,
no hay más posibilidades que volver a reiniciar el viaje.

Quizás si fuese más largo,
quizás si fuese más fácil,
quizás si fuese más duro,
quizás si fuese más breve y al alcance.

Zaratustra así lo dijo, ya lo dije, así habló,
Zaratustra hizo el camino, llegó al destino
y en el final del inicio se perdió,
no hay margen ni alternativa, deconstruir las miradas a la vida.

Quizás es,
Zaratustra ya lo dijo,
quizás si
Zaratustra así habló.

Cristales cortantes es lo que queda de mi alma

No sé hacer las cosas bien,
no estoy seguro siquiera de que alguna vez lo supiese,
aunque creo que sí,
creo que en el pasado, hace años, sí que sabía,
pero de algún modo, en alguna noche de borrachera,
me perdí
y desde entonces solo fui dando tumbos en un laberinto de caídas sin final.



No es que nunca consiguiera levantarme,
sí supe, sí lo conseguí,
rodeado de nueva gente,
de nueva gente que me quería
y fui feliz.

Pero llegó el fatídico año en el que me hicieron daño,
yo hice daño a todo el mundo,
y me perdí
sin rumbo
sin remedio
y desde entonces solo doy tumbos
tratando de reconstruirme
lo mejor que he sabido

- con los peores trozos, con los despojos más lodosos, con los pedazos cortantes de miles de cuervos quitándome en mis reflejos los ojos,

como una alegoría de palabras bonitas, pero en versión antónimos,

pagar los platos rotos que otros rompieron

y que tuve que responsabilizarme por mí, por todos-



y desde entonces soy consciente:

solo hago daño a otros.

miércoles, 26 de agosto de 2026

El verano va llegando a su fin (#De campas)

Creo que este verano de director ha sido un verano de experiencias, de altibajos, de baches, de buscar equilibrios, de tratar de encontrarme y encontrar el punto en el que poder ser director y monitor.

No ha sido fácil, no ha sido sencillo. Tampoco ha sido complicado. No sabría bien explicarlo. Creo que la clave ha sido la búsqueda constante, la exploración constante, el intentar hacerlo lo mejor posible con las herramientas que tenía y con los equipos que me tocaron.

Existe además un gran contraste entre Vilariño y San Simón.

Vilariño fue lo fácil, lo sencillo, un equipo cohesionado, un equipo más afín a mí, no perfecto, pero sí más acorde con tratar de cuidarnos unos a otros. La gran lástima es que yo a Vilariño llegué cansado, muy cansado, me costó coger ritmo de director, encontrar el equilibrio. Mucho en sala monis, mucho papeleo, mucho faltar a actividades. Y al mismo tiempo estar en muchas actividades, tratar de dar descansos a mis monitores, de no cargarlos, de cuidarlos. A veces estaba, a veces no. Menos de lo que me gustaría, más de lo que esperaba. Quizás ahí estaba esa búsqueda de equilibrio que creo que no conseguí, pero que pude disfrutar. A mí modo. Con mi realidad actual de emociones apagadas, de dificultades para conectar, de incapacidad para ser feliz.

Y luego San Simón, una quenda 1 sencilla y complicada a nivel humano. Afrontar la expulsión de R. fue duro, muy duro. Un duro golpe que arrastro muchas veces. Podría haberlo hecho mejor, y no supe. Aprendí. Eso me digo. Pero ¿a qué costo?

También San Simón ha sido la dificultad a nivel equipo, un equipo con fricciones, con distancias, con grupitos, con poca comunicación. Y yo, ahí, tratando de hacerlo lo mejor posible, de mantener esa tensión cohesionada mínimamente, de tender puentes. A veces pude, a veces no. Me llevo esas dos derrotas, esas dos sensaciones agridulces: no le di a M. las prácticas que merecía, no a nivel equipo humano, no lo conseguí; y no pude mantener a R. en el campamento. Remé a contracorriente... y no me arrastró, pero tampoco conseguí llegar al puerto que quería. Acabé en una orilla cualquiera, pero no la que quería. Supongo que no siempre se puede.

También aprendí. Aprendí muchas cosas. Tras casi 40 días de campamentos conseguí encontrar en esta quenda 2 y 3 el equilibrio casi ideal. Descansar muy poco, pero disfrutar mucho más. Ser director, llevar mis responsabilidades más o menos al día, y a su vez disfrutar de los peques, acompañarles, darles herramientas, descubrirles quién soy, descubrir quiénes son.

Podía haberlo hecho mejor. Pero lo hice lo mejor que pude.

Muy poco como querría.

Un poco como me permitió la situación.

Ni tan mal, ni tan bien. Ni poco ni mucho. Equilibrios...

Equilibrios...

En eso consiste todo...


Creo que lo hallé.

A solo una quenda ya de acabar el verano creo que lo encontré. Y quizás, mantenerme con tanta energía, con tantas ganas, con tantas fuerzas para los peques... sea la mayor victoria. O así lo creo.

Y el campa se mantiene en pie. Y los incendios todavía no lo han devorado todo.

Quizás todo siga en pie 8 días más.

Y yo pueda disfrutar con los peques y dirigir. 8 días más.



No sé si lo repetiría. Creo que ahora mismo no. Pero aprendí mucho. Creo que también crecí. Y me llevé mucha experiencia.

Y sobre todo
conecté
conmigo,
con los peques,
con el campa,
con lo que poquito a poco me permita volver a sentir y ser feliz.



Y todo eso basta.
Supongo.

Dejar de sobrevivir para volver a vivir.