lunes, 14 de junio de 2021

Au bout des rêves... Apocalypse, enfin

Los templos que quedaban en pie se cayeron en silencio mientras nadie miraba. Y ahí, en ese inmenso y vacío silencio, en el que nadie escuchaba los ecos del tiempo, las cenizas se convirtieron en polvo y volaron bien lejos. 

Solo la noche puede salvarme del dolor de esta agonizante existencia. No queda más que palabras huecas
pintadas en los recuerdos
del olvido
y por favor
que la muerte me quite este frío,
yo ya no aguanto más,
y por favor
que la vida me arrebate el último soplido
de fuerzas que me quedan
por aferrarme a esta cruenta existencia.

Cuando me deje llevar
solo habrá paz.
Cuando me deje llevar
solo habrá silencio.

Y centenares de epitafios
que trataron de arrebatarle el recuerdo
al indiferente destino
que nos pasó por encima
sin ni siquiera darnos cuenta.

Las losas tapan nuestras miserias
para que los demonios
y fantasmas
no campen a sus anchas
en este asqueroso mundo
del que solo quiero huir.

Vamos!
grita que ya no estás!

Vamos!
grita que ya no estarás!

Quiero acabar con este falso juego
quiero acabar con las sonrisas que no tienen lugar a donde ir.
Solo quiero morir,
solo quiero morir.

Vamos!
grita que ya no estás!

Vamos!
grita que ya no volverás!

Y cuando la muerte me lleve
y no haya suspiros que atesorar
sonreirá mi cadáver
al dejar volar la carga
y por fin poder descansar.

Ya no somos viajeros
en esta madrugada,
ya solo somos inertes esqueletos
que nunca más regresarán.

Sagrada noche que todo lo borra.
Deja que mi rastro
desaparezca
y que por la mañana solo quede ceniza, polvo y arena
donde un día hubo una inestable cabeza.

Vamos,
dime que no estás.

Vamos,
dime que no estarás.

Vamos!
Solo dime de una vez la verdad!

Vamos!
dime que no estás ya!

Vamos!
dime que no estarás!

Vamos!
dime que ya no estás!

Vamos!
dime que ya no volverás!

Vamos!
dímelo!
Vamos!
dime de una vez que este es el final!

Vamos!!
dime que ya jamás regresarás!!!

Desgarrando instantes para no vivir más

Ríos de sangre
llueven en saetas
destilando incendios
que se apagan
con el frío del alma,
el vacío
como una espesa niebla
lo cubre todo
y entre los senderos que perdimos
solo queda mierda,
dolor
y lodo.

Los mares lloran
como negra tormenta
que araña el cielo
en desgarradoras cuchilladas
que iluminan nuestros demonios,
podrás entrar
pero no salir,
cuando el laberinto se acabe
ya no habrá camino de vuelta.

La muerte lo invade todo
con su silenciosa cadencia
y solo la sombra
nos susurra
que ya nada
de lo que teníamos
vale ahora la pena.

Yo me dejo llevar,
navegando contra viento y marea
solo naufragué,
mejor descansar
inerte
en el fondo del mar
por poder
olvidarme
para jamás y siempre
del insoportable sufrimiento 
que habita en lo más infernal de mi ser.

Solo quiero ver el mundo arder

Solo quiero ver el mundo arder
y estallar
en millones de briznas
de cristales rotos,
heridas profundas que desgarren
toda nuestra vida,
todo nuestro ser.

Solo quiero ver el mundo arder
y desaparecer todo
en una vorágine de llamas
y sufrimiento,
y que cuando solo queden cenizas
y brasas
que se niegan a morir
la desolación sea total
y no exista nada ya que reconstruir.

Solo quiero ver el mundo arder
y que ese rastro de miserias
nada,
nunca más,
pueda volver a crecer.

Cuando todavía

Me recuerdas a Julián...



Cuando el mundo tenía sentido
lográbamos caminar sin miedo,
sin dolor,
y ahora
que ya todo es una blanca y negra
escala de lágrimas
y fotografías de olvido
solo podemos sucumbir
a lo que un día fuimos
y ya nunca seremos.

Nos pintamos la cara de lienzos
por temer
que habría senderos
y solo topamos callejones inciertos
donde chocarnos
hasta perdernos.

Cuando todavía creíamos
en que las cartas no estaban amañadas
y los libros podrían salvarnos
me aventuré por solitarios pasos
que me llevaron 
hasta donde hoy piso.

Y solo hay tierra
y yermo suelo
donde nada crece,
donde nada quiebra
la cuarteada arena
donde un día tuvimos hogar.

Cuando todavía teníamos fe,
fe en todo,
sonreíamos,
vivíamos,
soñábamos,
ahora solo deambulamos
entre caladas,
rostros desfigurados
y laberintos de pasos perdidos
que se arremolinan entre el tiempo
de nuestros demonios
y cenizas.






como si todavía palpitase la poesía
y ya no fuésemos incorpóreos sin vida.

jueves, 10 de junio de 2021

Como ola en el mar siendo acariciado en los prados por el viento

Los aviones dibujan filigranas frente a mi ventana
vuelos fugaces
piruetas
cabriolas
atraen mi mirada
que solo puede soñar
con la livianidad de sus caminos
acariciando el cielo.

Anoche en Le Mans
mientras el sol emite sus últimos destellos,
las palomas ululan,
las tórtolas gimen,
las petirrojos gorjean
y en la lejanía llega sonido de campanas,
de trenes que atraviesan la ciudad rodeada de campo
y los infinitos sonidos de insectos
que solo se perciben
en esas horas en que los humanos nos recogemos.

La naturaleza cobra forma
en su manto celestial,
mosaicos desgranados
en mil figuras de intensos colores,
sonidos melodiosos,
perfumes aromatizantes.

Es el calor del verano
abriéndose paso
en los primeros compases de junio
y toda la orquesta está lista
para los días largos,
las noches cortas,
las sonrisas en bañador y chanclas,
las bicicletas al viento,
y las mejillas sonrojadas
de soles y amores,
de sentimientos intensos
de romances estivales y fugaces.

Se desgrana el curso
y los niños juegan,
los tractores empacan,
las vacas pastan
y todos soñamos con el mar.

El mar,
qué tendrá el mar
con sus destellos
su salitre
y su aroma
a prados salvajes,
a algas y horizontes
y campos que lo bañan todo.

El campo
bañado por su mar de inmensidad
y su hierba recién cortada,
su universo inmenso reducido
a la mirada que no alcanza el final
a las campanas repicando lejos
a las cigarras
las abejas
y sus pájaros surcando el firmamento.

¿Por qué mar?
¿Por qué campo?
Si en ambos
todopoderosos dueños del tiempo
nos vemos reducidos a nada,
nos vemos insignificantes en la grandiosidad de la naturaleza,
en el dichoso sin fin del universo.



                                                                           *
                                                                           * *
                                                                           * * *
                                                                           * * * *
                                                                           * * * * *


Oigo el mundo ahí fuera,
hablándome desde lejos,
y comprendo todo,
comprendo lo que siento.

domingo, 30 de mayo de 2021

Follemos sobre mi caída

En esta noche solitaria
echo mano de una cerveza
y me pierdo entre las arenas del tiempo
buscando desiertos
que explorar
entre la soledad
de una vida que se escapa
ante nuestra incapacidad por mantenernos en pie.

Y las luces de la ruta
y la muerte del nacimiento
ya se ha marchado
como el sol,
y solo podremos soñar
con el firmamento llorando
hasta el sagrado infinito.

Entre nubes de nieve y tormenta
solo hay una oportunidad,
caer en nuestra tumba, 
caer en nuestro túmulo,
y las lágrimas inmortales
que se han olvidado de nosotros
por este instante
que nunca existirá.

Solo el humo tiene todas las respuestas,
solo el humo tiene todas las respuestas.

Eternidad.


Y acordes de guitarra que me hacen llorar.


Quiero follar sobre mi tumba.

Quiero follar sobre mi caída.


No me lamas las heridas,
por favor,
no me lamas las cicatrices,
te lo suplico.


Solo miro al sol
y ya no hay nada que ver,
solo miro al futuro
y ya se ha apagado el horizonte.

No veo nada,
si por mí fuese
ya no vería nada.


Tienes suerte si no te arrastro conmigo.

Ya te digo,
es mi pasatiempo favorito:
destruir vidas,
tirarlas al fuego
y verlas arder
poco a poco
como si no hubiese nada más allá
en esta muerte de primaveras
que se marcharon para no volver.

Mira el firmamento como llora,
el infinito solo se desangra,
sacraliza lo mundano,
inmundicia de lo sagrado.

Es complejo...
todo demasiado complejo...
como para comprenderlo.

Por eso por este instante solo avanza
y ya luego
cuando el fumador te mire
solo sonríe
con mil heridas en el rostro
y cicatrices en el alma
puede que si te destruyes a ti mismo
no causes más mal.

Solo eso sería el descanso.

Solo la muerte será el descanso.


Construí poemas
hasta que el devenir
pasó de largo
y ardimos
hasta consumirnos
a nosotros mismos
demasiado rápido.


Solamente... demasiado rápido...
supimos que nos habíamos pasado
follando sobre nuestra tumba
mucho antes de habernos encontrado.

viernes, 28 de mayo de 2021

Naufragados en la noche en dirección a la salida

Alrededor de mí los locos conversan
las dotes de un sistema en el que yo no entiendo nada.

En la mesa los reyes
se desechan las sobras
que los demás debemos consumir

y todos los disfrazados de trajes
para ocultar sus maldades
y sus sonrisas de perros ociosos y hambrientos

se ríen,
se ríen al ver cómo nos peleamos 
por un poco de suerte en esta vida.

Mañana, cuando salga el sol,
veremos que seguimos igual de mal que siempre,

nada ha cambiado
y parecemos no darnos cuenta.

Solo somos náufragos en la noche
tratando de buscar la salida.

Nos tientan con evasión
recién masticada,
se vende barato ser una star de usar y tirar
con millones de followers a los que hipnotizar.

Y mientras nos dicen que política es cada cuatro años
miramos a otro lado 
nos venden bares
y la moneda son nuestros derechos.

Libertades,
libertades para todos,
libertades para explotar

en mil pedazos esta cloaca podrida
que es el mundo en el que vivimos.

La mierda hoy está de oferta
sabe a gloria,
sabe a paraíso perdido,
solo queremos pagar,
pagar para tener más
de lo que sea,
el resto da igual.

Se compra y se vende
al son de los hemisferios,
se coge y se tira,
vidas líquidas
fluyendo hacia el mar de desperdicios
en el que ya no se podrá respirar.

Bajo las estrellas de plata
la cerveza sabe mejor.
Llegará el día que escojamos entre los claroscuros,
pero nos deformamos tanto
que ya no sabemos distinguir la mirada del monstruo.

La juventud está de moda,
somos prostíbulos que rompen los espejos
para no ver las arrugas 
de la infancia que violamos
prometiendo una vida mejor.

Y tragamos,
tragamos
mierda
porque bajo las estrellas de plata
la cerveza sabe mejor.

Y ya la vida morirá bajo el pavimento,
gimnasios de mentes delgadas
para no dar vueltas al sinsentido que habitamos,

competiciones
por comernos migajas
en el último ascensor social.

Alrededor de mí los locos conversan
los privilegios de un sistema en el que yo no entiendo nada.

En la mesa los jefes
se deshacen de las sobras
que nos permiten sobrevivir para servirles un día más

y se ríen
todos se ríen

parecen disfrutar

y yo no entiendo nada

ya volaron las grandes ideas
sobre los muros que caían
bajo gritos de libertad

y libertad!
libertad!
libertad!

libertad para joder a los demás 
siempre con una sonrisa de usar y tirar.