lunes, 30 de noviembre de 2020

Cartas sin destinatario

Soy yo de nuevo. Estoy escuchando a Saez y me he puesto un poco melancólico. Ya me conoces. Me gusta descender de vez en cuando a los infiernos por ver si así logro encontrar algún sendero de buenas intenciones con el que poder legitimar unos años más mi vida. Como si de ese modo todo surtiese efecto de repente y cobrase más sentido del poco que en ocasiones creo encontrar. ¿Cómo estás? No hace tanto que te he escrito, pero sigo mandando cartas sin destinatario en una botella esperando que cruce el mar hacia donde cae el mundo al abismo. Quizás ahí, alguien encuentre tantos mensajes y tenga la loca idea de escribir un libro lleno de cartas sin destinatario. Qué insensatez, ¿no? ¿Quién querría leer algo así?

Últimamente no tengo mucho tiempo para pensar, lo echo de menos. Corremos tanto por coger trenes en marcha que al final terminamos cogiendo el equivocado sin darnos cuenta. ¿No crees? Puede que esa sea la explicación para tantas miradas de hielo y cenizas deambulando por las frías calles de escarcha. Vidriosos cristales azules que nos recuerdan a cuantos grados bajo cero estamos.

Y caminamos. Por caminar.

*
*
*

Me gusta ver el paisaje desde los trenes. El reflejo del mundo pasando a toda velocidad. Con una pizca de abatimiento y tristeza en el paisaje que se resquebraja ante mí. El coche es mucho menos sugerente. Está bien, sí, pero es mucho menos sugerente. Y tienes que estar mucho más atento. No te puedes permitir el lujo de querer desaparecer para siempre. No al menos intentándolo.

A veces piso el acelerador al máximo. Quemando rueda. Echando humo. Embalado. A ver hasta donde llego. Pero a la primera curva tengo que frenar. No se me dan bien los obstáculos. ¿Qué quieres qué te diga? Así soy. No hay mucho más tras esta marchita piel.
Ya lo sabes.
Supongo.



¿Te has parado a mirar alguna vez el cielo en medio de la helada invernal? Las estrellas parpadean, como susurrándonos mensajes en morse que somos incapaces de descifrar. No sé qué dirán. Pero parecen tristes. Al menos es lo que pienso cuando las veo. Como un pequeño intento por sobrevivir al tiempo, cuando en realidad quizás ya hayan desaparecido para siempre. Como nos ocurrirá muy pronto a nosotros.

Polvo.


Eso fuimos.


Polvo.


Y eso seremos.

¿Para qué engañarnos?

Si miras al frente verás que no hay camino mucho más allá. Y por mucho que te empeñes, eso no puedes cambiarlo. El fin está cerca. Deja de respirar. Es más fácil. Créeme. No te resistas. Créeme. Yo ya lo he hecho. Y ahora estoy mucho mejor en esta viciada somnolencia que me seduce hasta la inconsciencia en medio de un lago helado con mil agujas de escarcha taladrándome la piel.

Descansar...
Solo eso...
Descansar...
No pido otra cosa.

*

*

*


Soy yo de nuevo. 
Me alegro de haber creído que te volvería a ver 


en medio del vaporoso frío, 
el sutil silencio 
y el infinito vacío 
con el que tantas veces soñé.

domingo, 29 de noviembre de 2020

Pavas trimotor

Tambores en el aire,
desiertos que se asoman,
silencio tras las ráfagas,
olvido bajo tierra.

Redobles en el aire,
vacío en la hera,
lágrimas que ahogan,
calma antes de la tormenta.

Acero en el aire,
polvo en las huellas,
miradas vacías,
día tras día de rutina cenicienta.

Ciudad de ceniza

Hay escritores que cegados por un desesperado intento por darse a conocer se arrastran por el lodo de la vanidad y los besabotas, conscientes de su mediocridad y anhelantes por arañar un poco de la grandeza moral de aquellos que han levantado los templos del saber para mayor gloria de la sacrosanta patria. Y sin embargo no pasan de ser sanguijuelas de este Régimen del 78 que nos ha tocado vivir.

Esos directores de manos largas y batuta corta se han convertido en los predilectos hijos de un tiempo en que la miseria humana y su crudeza existencial afloran en todos y cada uno de los rincones de este triste país de informativos sin noticias, periodistas sin periodismo y libros sin valentía suficiente para refractar esta triste realidad. 

En ese baile de meapilas desideologizados en un mundo de ideologías constantes, todos se afanan por demostrar sus dudosas artes y sus todavía peores aptitudes. Desfiles de escritores desesperados por lucir a los cuatro vientos sus pésimos talentos. Conscientes e incapaces de hacer algo que esté más allá de sus atrofiados límites en el más hondo y bello arte que es el atraco de palabras a mano armada.

No hay reflejo en el que buscarse cuando llamamos libros a misales hedonistas carentes de cualquier contenido que no sea el retweet fácil y el próximo capítulo de netflix del que olvidarnos antes de habernos consumido; haberlo -perdonen-, nosotros ya estamos vacíos; no habría por tanto nada que consumir más allá de serrín, aire y glaciar hielo de olvido.

En un país de trepas, camisas azules e incapaces morales, el reflexionar es el mayor delito. 

sábado, 28 de noviembre de 2020

Polvo de sombra

I

Versos de seda
se escurren
como fibra de hilandera
al final del sendero
la noche en vela
se abre
en millares de espejos
y perlas
como el laberinto
que a todos nos espera,
susurros de cuentos,
silencio de los malditos,
viviendo cuadros desdibujados a destiempo.



II

No hay...
solo
no hay.

Eso es todo,
¿por qué buscas más allá?
¿el qué?
Si no hay...



III

Instantes
refugiados
del doloroso mundo
de escarcha y rutina,
de horror y locura,
así de sutil
es el reflejo del alma
al que perdidos y desnortados
nos afanamos
por encontrar

consuelo

solo eso
tras ristras de historias
y caminos errados
que nunca nos atrevimos a tomar.



IV

Mira la ceniza
suspendida en un cielo de miseria.
Mira la ceniza...
solo eso.

miércoles, 25 de noviembre de 2020

Ya está aquí el estrecho de Fromveur

En esta vida
de rutas y salidas
de caminos de idas y venidas
sin saber dónde nada termina
dónde empieza la rutina
dónde finaliza la ira,
solo podemos atinar
a salir en mitad de la pista
de baile que no pare este desmadre de base,
sintetizadores reventando el aire
no hay noche si la luz lo inunda todo
y yo no veo a más de tres pares de millones
de estrellas de metros
de distancia
que avanza
imparable
la estancia
soy el rey del mundo
en este remolino
que descubro el camino
el sendero
el rumbo
el destino
de un loco bailando irrefrenablemente sin que nada lo apague
sin que nadie lo mente
loco demente
desatado 
acorralado
desmontado
desnortado
soporto el peso del mundo en mis brazos
pero nada importa
mientras suene esta banda sonora
viaje a Irlanda a bordo de mi locura transitoria
explotando sin que nadie pueda detenerlo
hacerlo
comprenderlo
soy loco cimiento
en este mundo de desalientos,
ven
solo compréndelo
todo es ahora
y el resto es luego.

domingo, 22 de noviembre de 2020

Las flores que trae la arena ya están muertas

Que fría está la noche calando en lo más hondo del cuerpo; la tristeza baña las heridas y las lágrimas caen sobre la sangre que no ha tenido todavía tiempo de secarse. Los músculos agarrotados y los huesos doloridos, no hay salida con los termómetros casi bajo cero. La escarcha cubre las ventanas y yo no veo vida al otro lado, lo peor es que no hay reflejo en el que buscarse. Sería una tontería. Ya no hay luz en una mirada plagada de miedos y tristeza.

Las flores no crecen en el mar. - Escuché una vez. - Y tampoco en la arena. - Eso es de mi propia cosecha. Fue lo que pensé cuando me dijeron eso. No me comprendieron, lo sé, pero tampoco me molesté en explicarlo. Así con fuerza el vaso y bebí un largo sorbo en el que bañar las vergüenzas y la poca esperanza que a esas alturas me quedaban. El resto de la noche intenté simplemente pasar desapercibido; hasta que la madrugada nos sorprendió y consciente de que nadie repararía en mí, me levanté como pude, pagué y me fui. 

Con las manos en los bolsillos y la mirada gris de piedra. Vacía. Carente de cualquier emoción que fuese más allá de dormir y olvidarme de todo por siempre jamás.

Por el camino me crucé varias noches en vela, alguna caída y una espesa niebla que a mí se me antojaba como una patética metáfora de mi vida. Pero no veía. Eso es todo. No veía y eso se me antojaba como muy profundo. Como ese pozo al que caí, antes de lograr llegar a casa.

Sin fondo. Eterna caída. Me precipité al vacío y solo cuando me sumergí en el tranquilo mar que cubría la cavidad pude distinguir una densa nube de burbujas cubriendo cualquier futuro sin oxígeno a mí alrededor. Ahí continué. Para no perder la costumbre. Y no sé si llegué a moverme.

Lo siguiente que recuerdo es el frío y mis manos en los bolsillos, mis manos en los bolsillos y el frío. Y todo el dolor de un cuerpo que se ahoga, que se asfixia. Y decenas de lágrimas de lluvia en mi mirada de escarcha escrutando cualquier esperanza a través del cristal.

Pero no la había.
Eso es todo.
No la había.

Y sabiéndolo decidí continuar.
Solo dolor y frío.
Nada más.


Las huellas de la ruta quedaron sin finalizar en este firmamento sumergido en el infinito

Lluvia negra baña la noche

como cristales rotos en nuestras miradas de hielo,

suspiro para mis adentros

y camino, camino con las manos en los bolsillos

para que la sal no abra las heridas,

para que el dolor no fulmine el poco tiempo que nos queda

en este patético infinito de inexistentes vidas

que vivimos

porque la otra opción,

no hacerlo,

sería el equivalente al vacío.


Me río,

quien querría eso?

Vaya trampa que es vivir.

No hay alternativa

cuando la única alternativa

es la inexistencia de esta.


Triste indiferencia

para sobrevivir al largo frío

de este invierno eterno

en que llevarnos los corazones al fuego

hasta verlos arder,

hasta verlos arder como cenizas que se pudrieron.


*

* *

* * *

* * * *


Mírate, Katagena,

mírate y dime que no estás rota.


ten el valor de hacerlo,

por favor,

porque yo no lo tendré

y solo podré

observar esta desesperanzadora noche

que se abre paso

entre cielos de hielo y escarcha

en las ventanas del alma,

en las miradas del aliento,

en las pobres y ajenas palabras

que un día se llevó el viento

para no volver

jamás.


Solo se puede seguir,

en esta oscura vida que todo lo congela,

querría tantas cosas...

que perdí los sueños apostando a las cartas.


Y ahora por favor,

solo espera [attende],

y ahora por favor,

solo espera [attende],

es tiempo [temps] ya de marchar.


Es tiempo ya del último cigarrillo.

jueves, 19 de noviembre de 2020

Saboreando el instante de victoria (Eloy de la Iglesia: El cine al servicio de la realidad)

Hace 2 años terminaba la campaña de Verkami de mi libro Eloy de la Iglesia: El cine al servicio de la realidad.

2 años después puedo decir que este largo proceso por fin puedo darlo por terminado.


Ha sido un proceso muy largo, más de 4 años desde que comencé en el cine quinqui. Casi 4 desde el primer borrador aún muy primitivo del libro. Poco más de 3 años desde que entré en historia. Más de 2 años desde que hice la primera maquetación y revisión y me propuse hacer el crowdfunding. 2 años desde que ese crowdfunding terminó. 2 años retomando el ciclo, haciendo las prácticas en Lisboa, algo más de 1 año desde que terminé, presenté y entregué el TFG del documental Del tirón al galope. 2 años viajando mucho, aprendiendo mucho, autosuperándome mucho y revisando una y otra vez el libro y maquetando de nuevo una y otra vez el libro. Algo más de 6 meses desde la última maquetación del libro. 6 meses desde que lo tuve por fin en mis manos. 3 meses desde que por fin afronté el último desafío de este proyecto: enviar las recompensas y enfrentarme al miedo al rechazo por tantos baches, por tantas caídas, por tantas tardanzas, por tantos miedos. Pero me atreví. Y hace 3 meses anuncié públicamente el libro. Y también hace 3 meses comencé a enviar las recompensas de los mecenas del crowdfunding.

Han pasado 2 años desde que terminé la campaña de Verkami de Eloy de la Iglesia: El cine al servicio de la realidad. Y en ese tiempo han pasado muchas cosas. Y por fin, definitivamente puedo decir que lo he conseguido: He logrado terminar mi mayor reto personal de los últimos años, aquel que empezó con la idea mía y de Luís de nuestro documental de cine quinqui y con la germinación de mi primer libro Generación Rota. Tanta ansiedad... Y hemos llegado definitivamente aquí. Al último paso: Celebrar mi victoria contra mí mismo.

Gracias Lura por tanto.

Gracias a mi gente por tanto.


Ahora es el momento de proseguir. Continuar creciendo.


Es hora de afrontar nuevos proyectos.


¿Cuál será el siguiente?


Mientras tanto iré a donde me lleve el viento, la poesía y la memoria de los que nos precedieron.




La historia debe ser una herramienta para interpretar los problemas colectivos de los hombres y de las mujeres, para entender el mundo y ayudar a cambiarlo.

-Josep Fontana-

domingo, 15 de noviembre de 2020

Soñarte significa tenerte aquí conmigo

Te buscaba en medio del ruido,

en toda esa maraña de cruces de miradas,

de trenes que pasan para no volver,

de sonrisas con prisas que se olvidan de vivir,

de sueños envasados listos para repartir,

que equivocado estaba

buscándote

sin saber que era en el silencio de la poesía

dónde tú habitabas,

bajo esa realidad de caricias y abrazos

que construiste con mucho mucho cuidado.


Pequeños detalles para aderezar mis noches,

grandes esperanzas para inundar mi pecho.


Y fue entonces

cuando lo comprendí

que si podía vivir en tu mirada,

tu risa

y tus besos...

yo lo tendría todo,

todo,

para exprimir esta vida hasta el último minuto del tiempo de descuento.


Ganar,

porque en estos versos de dos

que me dibujaste como alas en la espalda,

solo se puede ganar.


Hasta el horizonte mismo,

hasta allí

donde todo se funde

como punto de fuga

en el que refugiarnos

al calor del atardecer.


Infinito,

eterno,

completo,


como nuestro amor

con aroma a salitre

y sabor libertad.

viernes, 13 de noviembre de 2020

LIBROS

 


DÍAS EXTRANJEROS


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ELOY DE LA IGLESIA: EL CINE AL SERVICIO DE LA REALIDAD


COMPRAR Eloy de la Iglesia: El cine al servicio de la realidad



Saber más sobre Eloy de la Iglesia

También aquí y aquí.



ANTOLOGÍA PIMIENTOS


COMPRAR Antología Pimientos: Relatos para salvar cobayas



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Journal d'un volontaire européen #2: Volontaires en confinement

Cela fait deux mois que j'ai lancé la dernière bouteille sur cette vaste mer qu'est Internet et la vérité est que beaucoup de choses se sont passées pendant cette période.

Mon travail de voluntaire à la MFR Bernay en Champagne se poursuit de plus en plus. Tout au long de ces mois, j'ai fait une série de présentations dans toutes les classes pour parler sur l'Espagne et de sa grande diversité culturelle, sociale et artistique. Surtout, comme je l'ai souligné dans chaque présentation, j'ai essayé d'échapper aux clichés typiques de la tauromachie, de la paella et du flamenco, car ce n'est pas une réalité qu'il existe en Espagne au-delà du secteur touristique le plus dépassé qui cherche à construire une identité nationale inexistant dans la rue. J'ai essayé de leur faire voir la réalité riche et diversifiée de l'Espagne en tant qu'État plurinational et comment cela est le résultat d'une histoire dans laquelle des dizaines de civilisations se croisent au fil des siècles, jusqu'à cailler dans la mosaïque fructueuse que notre pays est aujourd'hui . Je crois que j'ai réussi et que les élèves sont maintenant vraiment conscients de tout ce que mon pays a à offrir.

Je participe également aux cours accompagnant les formateurs dans l'enseignement ou la tenue d'expositions sur un sujet. Les étudiants apprécient les nouveaux visages dans les cours et sont toujours attentifs et prêts à faire tout ce que vous pouvez leur offrir. Histoire, anglais, gymnastique, français... tous les sujets sont utilisés pour motiver les élèves à découvrir de nouvelles choses et pour que j'apprenne encore plus d'eux. Nous avons également fait quelques sorties, comme un voyage au théâtre avec les élèves de 3ème, enrichi d'un intéressant atelier de théâtre qui nous a tous permis de plonger dans la magie de l'art dramatique.

Les jours où je travaille le soir, je fais des activités pour les étudiants et bien que les cours SAPAT, 4ème et 3ème soient les plus prédisposés à participer, un gamin d'une autre classe finit toujours par rejoindre quand ils nous voient jouer au football, au volley-ball, chasse au trésor ou différents jeux de société comme Totem ou Cluedo. De plus, jusqu'à il y a quelques semaines, nous pouvions aussi aller au cinéma, au parc aventure ou encore au lac de Brûlon pour réaliser les journées d'intégration ludiques auxquelles participaient les élèves de toutes les classes entremêlées de cours d'activités aussi grandes que tir à l'arc, paddle surf, kayak, VTT ou courses d'orientation pour voir quelle équipe a été sacrée championne du jour et est devenue membre du Hall of Fame de Bernay en Champagne. -Je vais vous dire un secret: lors du dernier concours que nous avons fait, mon équipe et moi étions les gagnants, donc si vous voulez profiter de notre photo de champions, n'oubliez pas de vous arrêter à la cafétéria du MFR.-

Des lignes en arrière, j'ai dit "jusqu'à il y a quelques semaines", car depuis deux semaines les choses ont un peu changé. Désormais, la France subit un nouveau confinement et les activités dans la MFR ne peuvent plus être menées de la même manière qu'avant, même si nous avons cherché des solutions pour pouvoir les réaliser. Les activités de le soir se poursuivent, même si nous avons échangé des sorties et des divertissements entre les cours pour des séances de cinéma et des jeux en petits groupes. L'important, en fin de compte, c'est que les élèves puissent se divertir.

La vie dans la maison continue bien. Séances de cinéma, repas internationaux (principalement italiens), jeux de cartes, séances de fitness... Nous avons même réorganisé le salon et la salle à manger pour avoir plus d'espace. Nous sommes une petite famille multinationale.

L'autre grande nouvelle de ces mois est que Lura est arrivée en France et a déjà commencé son volontariat. Oui, elle est aussi une volontaire européenne, mais elle est à la MJC d'Elbeuf, en Haute-Normandie. L'un de nos grands objectifs en venant en France est de découvrir et d'explorer tout le pays, donc depuis notre arrivée sur ces terres nous nous sommes mis au travail: Nantes, Le Mans, Elbeuf, Le Havre, Etretat, Rouen, Tours, Caen, Bayeux, le mont Saint Mitchel... Gothique, Carolingien, Roman, Renaissance, Baroque, Flamboyant... Forêts, plages, champs, réserves naturelles... Cerfs, sangliers, chevreuils, lièvres, cormorans... La liste est longue et lorsque le confinement sera terminé, nous reprendrons le défi que nous nous sommes fixé pour ne rien manquer. Si vous accordez vos oreilles, vous sentirez les vents souffler de l'est. Disneyland regarde timidement à l'horizon ...

Nous n'avons pas pu voyager ou avoir des loisirs depuis deux semaines, mais cette nouvelle quarantaine ne pourra pas avec nous car même si nous sommes des volontaires en confinement, cela dure un an. C'est pourquoi nous nous ne réservons que la force de profiter de cette expérience avec encore plus d'enthousiasme!


L'aventure continue.

Restez à l'écoute. Nous continuerons à informer.





Diarios de un voluntario #2: Voluntarios en confinamiento

Hace ya dos meses desde que lancé la última botella a este ancho mar que es internet y la verdad es que en este tiempo han pasado muchas cosas.

Mi trabajo de voluntario en el MFR Bernay en Champagne sigue viento en popa. A lo largo de estos meses he realizado en todas las clases una serie de presentaciones para hablarles sobre España y su gran diversidad cultural, social y artística. Sobre todo, como les he recalcado en cada presentación, he tratado de huir de los tópicos típicos de toros, paella y flamenco, porque no es una realidad que exista en España más allá del sector turístico más pasado de moda que busca construir una identidad nacional inexistente en la calle. He tratado de hacerles ver la rica y diversa realidad de España como estado plurinacional y como esta es el resultado de una historia en la que se entrecruzan decenas de civilizaciones a lo largo de los siglos, hasta cuajar en el mosaico fructífero que es hoy nuestro país. Creo haberlo conseguido y que los alumnos son ahora realmente conscientes de todo lo que tiene por ofrecer mi país.

También participo en las clases acompañando a los profesores en la enseñanza o llevando a cabo exposiciones sobre algún tema. Los alumnos agradecen las caras nuevas en las clases y se muestran siempre atentos y dispuestos a todo lo novedoso que puedas brindarles. Historia, inglés, gimnasia, francés... todas las asignaturas sirven para que los alumnos se motiven a descubrir cosas nuevas y para que yo pueda aprender todavía más cosas de ellos. También hemos hecho alguna que otra salida, como una excursión al teatro con los alumnos de 3ème, enriquecido con un interesante taller teatral que nos permitió a todos profundizar en la magia del arte dramático.

Los días que trabajo de tarde, realizo actividades para los alumnos y si bien los cursos de SAPAT, 4ème y 3ème son los más predispuestos a participar, siempre se acaba uniendo algún chaval de otro curso al vernos jugar al fútbol, al voleybol, a la caza del tesoro o a diferentes juegos de mesa como el Totem o el Cluedo. Además, hasta hace escasas semanas podíamos hacer también alguna que otra salida al cine, al parque de aventuras o al lago de Brûlon para realizar las divertidas jornadas de integración en la que los alumnos de todas las clases participaron entremezclados por cursos en actividades tan geniales como tiro con arco, paddle surf, kayak, BTT o carreras de orientación para ver qué equipo se coronaba campeón de la jornada y pasaba a formar parte del Hall de la fama de Bernay en Champagne. -Os contaré un secreto: en la última competición que hicimos fuimos yo y mi equipo los ganadores, así que si queréis disfrutar de nuestra fotografía de campeones no os olvidéis de pasar por la cafetería del MFR.-

Líneas atrás he dicho "hasta hace escasas semanas", pues desde hace dos semanas las cosas han cambiado un poco. Ahora Francia está pasando un nuevo confinamiento y las actividades en el MFR ya no se pueden realizar del mismo modo que antes, si bien hemos buscado soluciones para poder llevarlas a cabo. Las actividades de las tardes continúan, aunque hemos cambiado las salidas y los entretenimientos entre las diferentes clases por sesiones de cine y juegos en grupos más pequeños. Lo importante, a fin de cuentas, es que los alumnos puedan estar entretenidos.

La vida en la casa continúa bien. Sesiones de cine, comidas internacionales (principalmente italianas), partidas de cartas, sesiones de fitness... Hemos reorganizado incluso el salón y el comedor para tener más espacio. Somos una pequeña familia multinacional.

La otra gran novedad de estos meses es que ha llegado Lura a Francia y ya ha comenzado su voluntariado. Sí, también es voluntaria europea, pero ella lo es en el MJC de Elbeuf, en la Alta Normandía. Uno de nuestros grandes objetivos al venir a Francia es descubrir y explorar todo el país, así que desde que ha llegado a estas tierras nos hemos puesto manos a la obra: Nantes, Le Mans, Elbeuf, Le Havre, Etretat, Rouen, Tours, Caen, Bayeux, el Monte Saint Mitchel... Gótico, carolingio, románico, renacentista, barroco, flamígero... Bosques, playas, campos, reservas naturales... Ciervos, jabalíes, corzos, liebres, cormoranes... La lista es larga y en cuanto acabe el confinamiento retomaremos el desafío que nos hemos marcado para no perder el ritmo. Si afinas el oído sentirás que soplan vientos del este. Disneyland se asoma tímidamente en el horizonte...


Llevamos dos semanas sin poder viajar ni tener ocio, pero esta nueva cuarentena no podrá con nosotros porque aunque seamos voluntarios en confinamiento, esto dura un año, así que ¡solo estamos reservando las fuerzas para aprovechar con más ganas todavía esta experiencia!

La aventura continúa.

Permaneced atentos. Seguiremos informando.





jueves, 12 de noviembre de 2020

Carta sin destinatario en la distancia

A veces tengo la impresión de que escribo buscando respuestas a preguntas que realmente nunca me atrevo del todo a formular, quizás por miedo de encontrar senderos que no puedo o no debo seguir, o caminos que directamente no tengo la valentía suficiente para perseguirlos. Quizás simplemente loco y perdido me siento más cómodo en el pozo de oscuridad que con los años me he construido y no me atreva a mirar más allá de esas pocas miradas que logran perfilar mi silueta bajo la luz de esas vidas que se empeñan a seguir a mi lado. Tengo la sonrisa bonita, siempre me han dicho, cuando me atrevo a blandirla ante los reveses de la vida. Sin embargo no siempre estoy seguro de contar con las fuerzas suficientes para hacerlo, no lo sé. Ciego y perdido en el país de los sordos solo consigo perderme una y otra vez sin retorno.

Por desgracia, hay una frase que se repite constante desde ecos lejanos de un pasado de niebla en blanco y negro: Quien no sabe a dónde va, no puede llegar a ninguna parte. Y esa frase me araña desde la más tenue superficie, consciente de la razón que esconde, reafirmándose en que tras tantas escaleras descendiendo todo se nubla de buena intenciones.

Y sonrío, porque perdido y herido, sigue habiendo, por algún motivo que se me escapa, gente que se atreve a tenderme la mano, por muchos desastres que arrastre a mi paso, por muchas cenizas que queden tras mi sombra, por mucha sangre y cicatrices que arrasen todo lo que un día fue hogar.

Y sonrío. Porque a pesar de todo, resisto. Gracias a gente que sigue viéndome brillar. Y con eso basta, para no estar tan perdido. Y es que probablemente no esté tan mal mientras tenga una mirada en la que verme reflejado.

domingo, 8 de noviembre de 2020

Mirada que guardar en la retina bajo el sueño

Me he ido

como un tren nocturno de larga distancia

que pasa de largo

sin apenas haber tenido tiempo de observarlo

en medio de la escarcha

de este invierno de soledades

que es el fuego ardiendo

lejos de donde ser aliento

para sobrevivir al paso del tiempo

sin llegar del todo a comprenderlo:

salitre salvaje en el pecho.

sábado, 7 de noviembre de 2020

Nada queda ya, Rey de Reyes (otra versión)

Nada queda ya, Rey de Reyes,

solo un basto imperio consumido por la traición y los demonios,

y mientras los últimos rastros de vida se apagan

observa en silencio todo lo que un día fue tuyo.


Nada queda ya, Rey de Reyes,

es hora de partir.

Nada queda ya, Rey de Reyes

Nada queda ya, Rey de Reyes,

solo un basto imperio en ruinas

consumido por la traición y los demonios,

el infinito y solitario desierto será tu templo,

y mientras los últimos rastros de vida se apagan

observa en silencio todo lo que un día fue tuyo.


Nada queda ya, Rey de Reyes,

es hora de partir.

Viaje a gadir (II)

Refugio de los héroes
acércate a mi luz
dame la mano
tiéndeme la virtud
de una vida consumida
por la esperanza y los sueños.

No hay paz,
no hay gloria,
solo infinito desierto
hasta donde la mirada asoma.

No llores,
levántate,
no llores,
levántate,
solo mira:
verás que caminar hasta el final por siempre jamás es la mayor de todas las ruinas derruidas.

Viaje a gadir (I)

Noche de los tiempos
incansable luna distante
consonante mirada que todo lo ilumina,
silenciosa mirada
consumida en las cenizas como flor entre las ruinas
llamas de los dioses
sueños sagrados
bajo tumbas de noche
milenarias figuras sepultadas,
nada resta, nada descansa,
entre la silenciosa calma del desierto del alma.

Hacíamos camino

Los trenes pasan
mientras el camino
hasta el infinito no encuentra
lugar hacia el que ir
y vaya viaje que nunca se acaba,
mochilas a la espalda,
ardientes miradas,
solo éramos dos chavales con un mapa
y unas incansables ganas
de llegar siempre más allá
como esas llamas que no se apagan
hasta deslumbrarlo todo con su resplandecer,
solo ser, sin perecer,
en estas vías hasta el atardecer,
eternas almas que no se cansan
hasta tener el viaje entero de nuevo a sus pies.

viernes, 6 de noviembre de 2020

Me fugué en medio de las hiedras y solo encontré relojes de arena

Entre las hebras de la noche la suerte se ha perdido
y encuentro sentido
en este loco río de vidas que se han caído en lo más hondo de este frío
como si pudiese seguirlo, abriendo camino entre hiedras y espinos,
entre suertes que se hacen resquicios en los bordes,
solo creo entonces en comprenderte entre la noche estrellada,
mirada trastornada, palabras apalabradas en las que hallar la calma
que se me escapa entre la punta de los dedos,
como si tengo o no tengo, solo comprendo
que soy un pobre enfermo
sonámbulo entre sueños eternos,
¿y de que huyes tú en tus tiempos muertos?
abre el tiempo entre lo que aprendo
y podrás mirar todo certero en esta iniciativa de prisas suicidas
que se apagan entre llamas consumidas,
entre velas encendidas,
entre brillos que todo lo encuentran,
vaya poeta que yerra certeramente como si no supiera
que la era
se acaba cuando llueva
en esta tierra yerma,
ruptura interna,
muerte abierta,
pecho sangrante en medio de la luna que nieva.

Solo hay un reguero de sombras y venas abiertas
en este tumultuoso mundo de mentes despiertas
cuando solo quieres saber más allá de todo lo que un día creíste a ciencia cierta.
comprendiendo que la vida aprieta

Sueña...
Sueña...
Sueña...




Sueña en esta noche abierta, mirada abierta, prisa cierta,
hogueras en la marea que nos acuna en la luna, 
bajo la sombra de la grulla, 
bajo la niebla que todo lo nubla,
bajo la vida que quema,
que quema,
que quema,
esta magia cierta
en el lienzo de la arena.

Sueña...
Sueña...
Sueña...

domingo, 1 de noviembre de 2020

Desnortado

Entre cuatro lados
de una pared de frío
encontré un rincón
aterido y herido,
miré a lo más alto:
no encontré camino
y solo pude creer
que todo lo que tenía era todo lo aprendido.