miércoles, 29 de junio de 2022

Derribando todas las ruinas, logramos construir algo nuevo

Quizás,
cuando todo falle
y el amor nos abandone
y pase de largo,
será el momento
en que nos demos cuenta
de todo lo que tenemos,
de todo lo que perdíamos
por no prestarnos
el tiempo debido
a explorarnos.

Somos frágiles,
somos vulnerables,
¿por qué mentirnos a nosotros mismos?
¿por qué mentirnos
a quien aparentemente amamos?

Somos frágiles,
como pobres muñecos de trapo.

Quizás entonces
cuando todo falle,
nos demos el derecho
a frenarnos,
mirarnos,
y aprendernos a cuidarnos.

Decía alguien,
que la mejor receta contra el amor,
contra los celos,
contra el duelo,
era llenarnos
de emociones tan intensas
que nos permitan sobrevivir
sin esa droga de intensidad
a la que ya nos habíamos acostumbrado.

Decía ese alguien 
que viviésemos,
que viviésemos como siempre hubiésemos deseado;
que nos diésemos tiempo,
que nos cuidáramos.

-Vivid otras intensidades tan intensas como el enamoramiento.

Id más allá- decía.

Ya sean fascinaciones propias,
que nos gratifiquen, que nos calmen,
que nos permitan reposar intensamente.

Ya sea la militancia política,
que nos permita avanzar por algo más,
construir algo más allá de nosotros.

O nosotros.

Construir un nosotros.

Vivir nuestras más profundas amistades.

Cuidarlas,
cuidarnos,
besarnos,
abrazarnos,
querernos,
amarnos,
por encima de todo,
por encima del tiempo,
por encima del mar que nos envuelve,
por encima del viento que nos protege.

Vivir nuestras más profundas amistades para salvarnos.

Para salvarnos de nuestras ausencias,
de nosotros,
de nuestros duelos,
de nuestros pedazos de alma a rotos.

Vivir,
vivir intensamente,
para cuidarnos
y crear un instante eterno en el que querernos,
construir un sincero y leal nosotros.




Y eso
y eso es lo que yo hago
quereros 
como me quiero 
cuando con vosotras mi alma está en reposo.

Derribamos todos los muros, pero no logramos construir nada nuevo

Nos replanteamos todo,
hasta el fondo mismo de la existencia,
tratamos de huir, de quedarnos;
de destruirnos, de cuidarnos;
de forjarnos con esmero,
de fluir sin dañarnos;
de pasar de medio lado,
de echar a correr y luego quedarnos.

Nos replanteamos todo
con tal de no sufrir,
sufrimos
al cuestionarnos,
al examinarnos,
al mirarnos con lupa
y descubrirnos vulnerables,
frágiles,
rotos,
deshumanizados.

Tratamos de derribar todos los muros,
pero por el camino
no logramos construir nada nuevo.

Y así estamos...

Viviendo entre lágrimas,
heridas,
y semáforos en rojo
que nos dicen
no sigas,
no sigas,
te vas a hacer daño,
y nosotros
sin mirar,
con los ojos cerrados,
cruzamos.

Y así estamos...

Sin saber bien a dónde vamos.

lunes, 6 de junio de 2022

Tú tenías todas las respuestas...

Girando en la vida
buscando una rima
que cobre sentido
que me saque de este bucle
eterno sin final,
¿qué quedará
cuando ya no pueda más?
Finjo saber escribir
para no admitir que verso mal,
que sueño mal,
que caigo sin rumbo
en un sendero inacabado hacia ningún lugar.

¿A dónde irán
las prisas que nos consumieron
viviéndonos sin pensar en nada más?

¿A dónde irán
las sonrisas que quemamos
como papeles que dejar atrás?

Ya no sé a dónde voy,
hace años que no lo sé,
y lo peor de todo
es que puede que nunca jamás
lo vuelva a saber.

viernes, 3 de junio de 2022

Si no vuelvo más...

Me vengo arriba
me lanzo al infierno,
sucumbiendo al tiempo incierto
de este interregno eterno
que no quiere nombrar seguimiento
de mi suerte ni mi lealtad,
¿quién me iba a gritar?
¿Quién me intentaría explicar
que todavía quedan ganas
por ser solo uno más?

Siento en mi pecho
estas letras a modo de testamento,
Elvirus sonando en los altavoces de mi desvelo,
y yo que no sé bien por qué todo sería
una especie de ruina sin prisas
que se agotan sobre mi vida.

Pienso en todo lo perdido
y en todo lo que esperaba...
y me llevan estas melodías
a un embalse lejos del mar,
a la sombra de las estrellas
pensando en mis amigas,
en las sonrisas que bajo los robles vivía.
Y como una cortinilla
de cine,
de amago de poesía,
salto de un recuerdo a otro
y me encuentro a las tantas de la mañana
quitándonos el frío en los Cárpatos
cuidándonos de los otros,
salvándonos a nosotros,
descubriendo lo que decían nuestros sueños
de aprender de nuevo a volar,
y en las ruinas de este imperio de palabras
todavía queda la Romania
que no se lleva el tiempo
que sobrevivía a las prisas
de vivir más allá de las risas,
de vivir más allá de la vida.

Solo querría...
solo querría volver a recorrerme entero
y encontrarme en esta batalla
entre tumbas y lápidas
de cementerios que cuelgan sobre el mar,
¿quién me vendría hoy a buscar?
¿quién vendría...?
¿quién vendría a llevarme a visitar la ciudad maldita,
de polvo,
de cenizas,
de sonrisas y pipas a orillas del rompeolas
y es que contigo yo nunca estaré sola,
y es que contigo -tú lo sabes y yo lo sé- nunca estaré sola.

Piérdeme en Sants el tiempo,
que quiero vivir en todos tus espejos,
que quiero ser eterno hasta el fin de los sueños.

miércoles, 1 de junio de 2022

Bajo las últimas horas de luz

Entre brisas de miradas
sucumbí al deseo
y el cielo se abrió en dos
llevándome mucho más lejos
de lo que imaginé sin razón.

Cruenta
y falsa ilusión.

Perece en el camino

el tiempo,
el olvido,

yace inerte el paso

y la tarde se calma
como tarde de mayo,
que en junio estamos
y cantan los pájaros
y canta la luz del sol
iluminando los últimos tejados.

¿Dónde hay paz?

Descansa,
descansa,

descansa el pecho,
descansa la mirada,

respira aliviado,

respira la tarde que se respira en el alma.

El grito silencioso del desahogo

El grito silencioso del desahogo que nadie quiere escuchar.

Una noria constante

sin ciclo

sin final,

sin vuelta al principio

ni posiblidad de empezar.


Me duelen las heridas

que nadie puede callar,

me gustaría poder contar mis sueños,

pero de las pesadillas nadie quiere hablar,

me traga el olvido

quizás sea mejor así y callar.


No puedo hallar sitio ni lugar,

el destino se marchó

y ya no quiso regresar.


Podría callar,

podría callar,

pero me ahogo

sabiendo que no tengo descanso ni paz.


Ya no queda para mí ningún lugar.

miércoles, 25 de mayo de 2022

Permítetelo

Permítete aprender a escribir desde la felicidad,
permítete aprender a verte cómo ellas te ven.

A la sombra de los robles
tejimos cuidados en la distancia
y ser feliz,
y ser feliz,
y liberarnos de nuestros miedos
para abrir a nuestros sueños las alas.

Salta,
para llegar siempre más allá,
salta.

Nos tenemos y ya no nos soltamos las miradas.

Yo solo canto las verdades
amistades, borracheras, risa eterna
hoy solo toca divertirse
despedazar tu parte triste.

Salado sabor en la brisa de Guérande

La amistad es como esa gota de agua
que estalla en mil direcciones,
salpicando felicidad
sin poder controlarla,
sin poder evitar
que te salpique el alma.

Qué espectáculo
son las sonrisas inesperadas!

Podría yo
negar el regocijo que producen?

No lo creo,
no podría yo,
yo solo aspiraría
a dejarme embriagar
por el sueño eterno,
por el baño de luz
que sería perderme
entre los recuerdos de nuestros sueños.

Oh, amiga!
Solo déjame llegar al mar
siguiendo el curso bajo del Loira.

Oh, amiga!
Solo déjame llegar
a comprender ínfimamente esta amistad
de vidas que se tejen entre nosotras.

domingo, 15 de mayo de 2022

Poemas en duermevela

Poemas en duermevela,
de tiempo suspendido en la infinita línea del sueño,
de silencios de madrugadas,
de mañanas soleadas,
de instantes en bucle hasta el final de lo ciclos de esta vida que se diluye entre la duermevela del poema.



¿Sabrías encontrar respuesta a las preguntas del poeta?
Quizás solo
parezca que tenemos las cosas bajo control
y sin darnos cuenta
vivimos en la estela
de nuestro propio sentimiento interior.

¿Quién eres?
¿Quién soy yo?

¿Quién es este rostro sobrecogedor
que me apelmaza el pecho,
que me invita a volar,
que me hace silbar la vida de emoción?

¿Quién eres?
¿Quién soy yo?

¿Cómo haces
para recitarme la sonrisa
en la duermevela
de esta poesía a contrarreloj?

¿Quién eres?
¿Quién soy yo?

jueves, 5 de mayo de 2022

El camino de la rendición

Hay veces que sueñas y te das cuenta de que los relojes de arena no están ahí para avisarte del tiempo que te queda, sino para recordarte todas las oportunidades que te quedan por vivir.
Petauroak - Hay veces



Estoy leyendo entradas hiper viejas de mi blog y leerlas
-leerme-
es como triste, nostálgico, bonito y desolador,
todo a la vez,
como ver a una persona que querías
derrumbarse hasta difuminarse del todo
y desaparecer.

¿Qué sucedió?

¿Cómo pasé de esa alegría, 
de esa esperanza,
a esta desidia,
esta desolación?

¿En qué momento
toda la luz que yo emitía
se apagó?

Leerme es como leer a otra persona,
una escalera al infierno,
un baile entre llamas,
un paseo de tinieblas
al calor
de las sombras
de mi corazón.

lunes, 25 de abril de 2022

Poesías de hebras rotas

Entre poesías de hebras rotas
como nosotras
veremos el rumbo entre los dedos
qué es todo esto?
qué es lo que hemos hecho?

Miramos al suelo
y abrimos vuelo
pensando en volver a jugar
con las cartas sin pensar
qué será?
qué será lo que nos espere mañana?
Qué es lo que pasa?
Qué es lo que pasa que nada me llama?

Préndeme el alma,
no mires a otro lado,
solo a la cama,
como si esperara
palabras llenas
entre miradas vacías,
son los últimos gritos de este rito
y no me derrito
entre cumbres nevadas de heridas,
entre brisas que avisan a las prisas
de comernos la vida
entre poesías
de hebras rotas,
como nosotras.

Comernos la vida
entre poesías de hebras rotas,
como nosotras.

Como nosotras...

Como nosotras...

domingo, 24 de abril de 2022

Ruinas y autotune

Si os veis con ganas, hacedme inmortal.
Elvirus - Testamento



Me doy la vuelta
ya está todo hecho,
el poeta ahí solo
y detrás todo el tiempo
que se llevó la vida
como si no fuese algo nuestro.

Mirad al cielo,
quizás así podría decir,
fingir,
sentir,
que no estoy en este juego
que la arena no se terminó
y el fin
no es solamente gritar.


¿Y quién podría explicarme todo esto?

Quise seguir y solo confundí lo nuestro.

¿Podría salir?

Pero entonces como soportar el peso

de toda una vida, apagada por el miedo.


Y yo que pensé que podría lograrlo todo
me confundí
y ahora camino solo,
por ti perdí
el aliento que lo era todo,
ahora vivir
solo me sabe a poco.


Me marcho de vuelta
aún me queda un trecho,
el pobre loco
persiguiendo otro sueño
detrás de mí yo lo siento,
sucumbo a la herida
como si no fuese por todo esto.

Mirad al suelo,
quizás así podría salir,
huir,
vivir,
que todo está en juego
que las ruinas no son templos
y el fin
es solamente saltar.


¿Y quién podría explicarme todo esto?

Quise seguir y solo confundí lo nuestro.

¿Podría salir?

Pero entonces como soportar el peso

de toda una vida, apagada por el miedo.


Y yo que pensé que podría lograrlo todo
me confundí
y ahora camino solo,
por ti perdí
el aliento que lo era todo,
ahora vivir
solo me sabe a poco.


Y yo que pensé que podría lograrlo todo
me confundí
y ahora camino solo,
por ti perdí
el aliento que lo era todo,
ahora vivir
solo me sabe a poco.


Y yo que pensé que podría lograrlo todo
me confundí
y ahora camino solo,
por ti perdí
el aliento que lo era todo,
ahora vivir
solo me sabe a poco.

viernes, 22 de abril de 2022

Café sola, café solo, gracias

La tristeza, la soledad, el desamparo,
en medio de la noche, 
escribiendo,
porque no hay nadie que nos escuche,
porque nunca habrá nadie que nos escuche,
porque a fin de cuentas nunca nadie nos ha escuchado.

Y solo
eso es todo
solo
al final
solamente
solo.

jueves, 21 de abril de 2022

Insaciable

Me necesito más de lo que pensaba,
es lo único que pienso
cuando me busco
y no me encuentro.

Como si pudiera sonreír ante mis miedos,
plantarles cara,
saltar lo más alto que puedo,
bloquear todo
y evitar cualquier finta
que mis sueños me hayan hecho.

Yo soy yo,
y mis sueños, mis sueños.

Y los dos somos
un cuento,
un viaje,
un instante ardiendo.

¿Hasta dónde me llevará el tiempo
antes de permitirme
comprender lo que deseo?

Y es que ya lo he dicho:
Me necesito más de lo que pensaba,
eso es todo,
eso es cierto.

Todo lo demás,
simplemente pasajero.


Libre,
como el Atlántico en el horizonte eterno.

A mis amigas

Si me sostengo en pie
es porque tengo amigas
que me llenan de luz el alma:
que ven en mí
todo lo bonito del mundo
y que con ellas
yo he aprendido a ver
todas mis capacidades,
todo mi potencial,
toda mi suerte
por permitirme quererme,
por permitirme abrirme a ellas
de par en par.

Porque vulnerable 
es como ante ellas siempre querré estar.

Ese es mi mayor acto de valentía:
permitirme amarlas
de forma incondicional.

jueves, 14 de abril de 2022

Tierna mirada que me salva

Yo no sé muy bien qué hago,
pero hago cosas y me río bastante.

Supongo que con eso bastaba.

Ahora hasta echo de menos eso,
ya no me río
ni hago apenas cosas
y es todo mucho más complicado,
como una vida que te pone encima
una losa tras otra
y solo podemos caminar
soportando toda esa carga.


Supongo que por eso me busco en otras miradas que por suerte me miran con más benevolencia y ternura
de la que podré dedicarme yo a mí mismo,
por intentar sentirme un poco más querido,
sentir que vale un poco la pena toda esta mierda de vida,
que nos tocó vivir
sin saber siquiera
en qué momento nos equivocamos al vivirla.

Y Maite me mira con todo su amor,
con ese brillo reconfortante
que emiten sus oscuros ojos,
y yo me pierdo ahí
pensando que ojalá ese instante fuese eterno
y pudiese hacer hogar esa amistad
que me salva en cada (re)caída
en la que estoy a punto de ahogarme.


Habitan en mí más demonios
de los que soy capaz de gestionar muchas veces,
y en mi mente se agolpan y golpean
frases que repiten,
como martillos repetitivos y constantes,
que valgo muy poco,
que estoy haciendo el tonto,
que por más que lo intente todo está roto,
y que no puedo cambiar a quien no quiere ser cambiado.

Y todo da vueltas ahí,
en mi cabeza
y yo lo suelto a borbotones
justo antes de ahogarme
bajo litros de angustias.

Y Maite, cerveza en mano,
clavando fijamente en mí su mirada,
se toma su tiempo,
apenas unos instantes,
y sus palabras me acarician el alma,
me consuelan,
me guían,
me salvan.

Y yo me siento feliz,
reconfortado,
y un poco más en paz con mi calma.

Y ella me abraza.

Y con eso,
ahora mismo
me basta.


Brindar por la amistad,
¿Sino por qué más brindaríamos si no fuese por amistarnos con ganas,
sujetándonos las miradas,
cruzándonos las sonrisas, las risas, las almas?

miércoles, 13 de abril de 2022

Sentados en un banco en un parque en el Calvario







No se cumple ninguna fecha, pero al día siguiente yo me iba a León, como hoy, y tú me esperabas en un banco. Yo quería impresionarte y llevaba una camiseta concreta, tú querías mostrarme y me llevabas dos libros -aunque solo me ibas a dejar uno, no dos. Yo no podía mirarte a los ojos
tu mirada transmitía demasiado,
tú me preguntabas que por qué no te miraba
y yo te lo explicaba
-y ya luego por la Peatonal me decías que Claudia decía lo mismo.
Yo eludía tu mirada que me desconcentraba
y para poder hilar más de un par de frases seguidas
me centraba en un niño que jugaba con su camión
y te contaba que yo tenía un camión igual
y que Brais y yo le habíamos roto una rueda en la playa.
Tú te reías, estabas nerviosa,
yo me reía, estaba nervioso,
y a pesar de todo
nos sentíamos en calma
sentados el uno al lado del otro.
Tenías una mano fría
y la otra caliente,
-como un termostato- decía yo.
Y tú me llamabas tonto, y me apretabas ligeramente más fuerte la mano.

No estuvimos mucho,
no más de un par de horas,
pero lo recuerdo tan bien
como si fuese hoy
preparando las cosas para irme a León
pensando en tus besos,
tus abrazos,
y tus alas de mariprosa.

-Estás mirando la posición del sol, para saber la hora?

viernes, 8 de abril de 2022

Desmontemos el amor para construirlo de nuevo

Desmontar el amor
para construirlo de nuevo,
darle vueltas,
sumarlo,
empezar de cero.

Comprender todos los vértices de este cuento,
observarlo de cerca,
de lado,
de lejos;
revisitarlo
para repensarlo y rehacerlo.

Mirar al fuego,
helarnos,
prendernos;
mojarnos hasta quitarnos la sed de en medio,
sumergirnos en comprenderlo,
jugar a atesorar este tesoro que tenemos.

Dibujar libertad
comprometiéndonos a querernos,
querernos en paz
sin guerras por miedo.

Fuera las dudas,
fuera los celos,
fuera todo lo que resta
y nos convierte en mucho menos.

Somos más,
sumemos...
sumemos...

Sumemos nuestros sueños
para llegar al cielo,
prender el infierno,
configurar nuestro universo;
elegir nuestros caminos,
nuestros senderos,
ser libres,
ser valientes,
ser tiernos.

Desmontar el amor
para construirlo de nuevo
desde el principio,
desde el comienzo.

Démonos tiempo,
démonos tiempo,
moldeemos nuestras vidas,
nuestros futuros,
nuestros sueños.

Creemos desde cero nuestra forma de querernos.

Vivamos el encuentro.

Desmontemos el amor
para construirlo de nuevo.

domingo, 3 de abril de 2022

Salvemos esta estrella

Salvemos esta estrella
de esperanza
que se esconde en nuestras manos
en un mundo deshumanizado,
loco,
encolerizado
que solo quiere arrebatarnos
las pocas fuerzas
que nos quedan
en este frenético telediario
de muertes, locura y guerras 
que nos han obligado a vivir.

¿Cómo salir de aquí?

El principio de siglo nos ha pillado con los pantalones bajados,
sumisos con la cabeza gacha
miramos a otro lado
¿qué hay de malo por soñar?
No nos pueden obligar a callar,
por eso simplemente nos agotan
hasta que no podemos más.

Y si crees que hay salida
ven
y salvemos esta estrella,
todavía queda esperanza,
el futuro está por venir.

Y si crees que hay salida
ven
y salvemos esta estrella,
todavía queda esperanza
el futuro está por venir.

Y la guerra en Palestina,
y la guerra en el Sahara,
y la guerra en Dombass,
y la guerra en tantos
y tantos sitios
que no te van a contar.

Y la guerra
de clases,
y la guerra
y la muerte
y la crisis
y la desidia,
y la locura,
y el dolor,
y el olvido,
y la televisión
a todas horas
la televisión.

Y si crees que hay salida
ven
y salvemos esta estrella,
todavía queda esperanza
el futuro está por venir.

Y si crees que hay salida
ven
y salvemos esta estrella,
todavía queda esperanza
el futuro está por venir.

La juventud busca salidas,
y los mayores buscan salidas,
y los adultos buscan salidas,
y los niños buscan salidas.

Soñamos para sobrevivir,
soñamos para sobrevivir.

Y alguien tendrá que vivir
para salvar esta estrella.

Y alguien tendrá que vivir
para salvar esta estrella.

El futuro está por venir.

Y si crees que hay salida
ven
y salvemos esta estrella,
todavía queda esperanza
el futuro está por venir.

Y si crees que hay salida
ven
y salvemos esta estrella,
todavía queda esperanza
el futuro está por venir.

Y si crees que hay salida
ven
y salvemos esta estrella,
todavía queda esperanza
el futuro está por venir.

Fractales resquebrajados en mil reflejos

Reflexionarnos nos lleva a veces a vernos externamente como meros reflejos de lo que somos,
pedazos tras el cristal,
fractales
interminables
que no tienen final.

Me pierdo en este juego de espejos,
buscando algo que no encuentro,
creyendo
que tengo
los medios para obtenerlo.

Tropiezo con las respuestas
cuando me habla el silencio,
y los lamentos de otros tiempos
se cuelan como susurros en el viento.

No sabría explicar que hacemos
en medio de este juego
de reflejos,
pero solo soy
lo que nunca seremos.

Reflexionarnos
nos lleva a rompernos.

Solo al final
podremos construirnos de nuevo.

sábado, 2 de abril de 2022

Mi pequeña costurera

Mi pequeña costurera
teje las sonrisas en el cielo,
busca los pequeños pliegues
y hace tricot y ganchillo
buscando encontrarle el dobladillo
a la esperanza plástica
que se moldea como quiere ella,
porque mi pequeña costurera
puede hacer magia con sus hilos
y agujas directas al corazón
para darle la vuelta a cualquier situación
y que el dolor se esfume
y desaparezca 
reducido al tamaño de un botón.

Mi pequeña costurera
poetiza las sonrisas,
ella solita puede brindar por la vida
y ver más allá de ti,
y ver más allá de ti,
para cantarle adiós
al olvido y el malestar,
ella quiere estar
pintando atardeceres en mis ojos
y coge su paleta de colores,
rojos, azules, verdes,
todos en un paisaje,
en un mosaico de versos,
mi pequeña costurera 
¿cómo puedes tú curarme el alma?

Mi pequeña costurera
¿cómo puedes tú curarme el alma?

Píntame los ojos
y quítame todas las sombras,
bésame las manos
y acaríciame los dedos.

Mi pequeña costurera
susúrrame la magia de tus versos.

Mi pequeña costurera
entóname tus mejores sueños,
dibújame la sonrisa
esperando que la esperanza
se tiña amarilla,
brille como la luz del día,
como el sol de la alegría,
como el calor de las prisas
con las que nos bebemos la vida.

Mi pequeña costurera
¿cómo puedes curarme el alma?

Mi pequeña costurera
no dejes de habitar entre los pliegues de mis sueños.

Mi pequeña costurera,
ven,
ven,
ilumíname,
se parte de este poeta que se cura con sus propios versos.






* * *

Mi pequeña costurera
te hablo
aunque sea a mí mismo
a quien recito
en esta reconversión de ilusión.

jueves, 31 de marzo de 2022

Tristes añicos de una agrietada poesía

No me busques en otro porque no estaré
no cambio el placer por lealtad
hablo menos observo más.
Noite - Las estrellas me titilan



Vamos a dar amor, aunque nunca lo hacemos...
quizás nos perdemos
demasiado sin saber por qué,
derramamos la suerte
fingiendo querer,
mintiendo tener
las decisiones de nuestra parte,
me siento en los parques,
buscando encontrarme,
callarme, validarme, cambiarme
por todos los rotos de mis pantalones
que no perdieron detalle
de todos mis fracasos,
mis recorridos hechos fiascos,
prisas a vasos vacíos que se hacen añicos
entre los bailes de sombras
que son nuestros sentimientos a deshoras.

¿Por qué mi mente no me perdona?
Si ya no hay nada que me llene,
ni la desidia me reconforta.


En los juegos de la vida hay siempre perdedores,
somos cabrones por despecho,
solo somos senderos que arder con prisas,
no quiero saber dónde todos los principios terminan.

No me busques en otra parte
porque ya no estaré,
no cambio el futuro
por un presente ardiendo,
solo me observo
quizás ahí aprenda que solo éramos veneno.


Vamos a dar amor, aunque nunca lo hacemos...
solo voy a la deriva,
perdida la sonrisa
¿qué más queremos?
simples muñecos rotos
despojados de sentimientos, 
hechizado por mis patéticas fantasías,
desnorté el sentido al reloj 
y me encontré en fuera de juego,
rotando todo el tiempo,
incapaz de ver más allá
por más que salte
yo solo nunca podré llegar,
patético central,
¿dónde encontrar descanso
en una batalla constante sin paz?

Ardí demasiado
y ya la mirada se apaga
como si fuese alguien
en algún olvidado momento.

Solo a la deriva
encontraré lo que quería,
y ya me lo decían
si no sabes qué buscas
no llegarás a ninguna parte,
cruel agonía
que me destila 
la agridulce sonrisa
rota en trizas,
tristes añicos de una agrietada poesía
¿qué hemos hecho?

¿qué hemos hecho
para merecernos este castigo?


En los juegos de la vida hay siempre perdedores,
somos cabrones por despecho,
solo somos senderos que arder con prisas,
no quiero saber dónde todos los principios terminan.

No me busques en otra parte
porque ya no estaré,
no cambio el futuro
por un presente ardiendo,
solo me observo
quizás ahí aprenda que solo éramos veneno.


Vamos a dar amor, aunque nunca lo hacemos...

martes, 29 de marzo de 2022

Ha llegado la primavera

Ha llegado la primavera,
ya los días al fin son largos,
ya la luz nos baña los rostros
y el agua acicala nuestra sonrisa.

Ya la vida se bebe a prisas,
sorbos profundos,
tragos brindando,
relucen los brillos de la hierba
y el agua destellea entre nosotros.

Viva la luz,
viva el calor,
vivan las vidas,
vivan vivan, canta la naturaleza en flor.

Ya los poetas cantan sus sonetos,
ya los soñadores entonan sus sueños,
ya los viajeros preparan sus mochilas,
ya los felices felizmente sonríen sus días.

Ya la primavera, la luz y la vida
se pintan los rostros
de hermoso porvenir y pura poesía.

Ya cantan,
ya cantan,
ya cantan iluminando dichas.

sábado, 26 de marzo de 2022

Another way

Cuando volvía en mi coche
a 120 km/h
trataba de ahuyentar con música
a los fantasmas que desde entonces me devoran.

Esperaba
que igual que dejaba Francia atrás
los recuerdos se esfumarían.

Iluso de mí,
no hay forma de escapar de la vida.

Fragmentos de triste electrónica

Esa forma que tenías de quererme a medias y mal...

iluso de mí,
por un tiempo me sentí afortunado,
ahora sé
que no hay fortuna
en un corazón desordenado.

Cuando ves por primera vez las grietas...
Ya no hay vuelta atrás.

La tristeza de los fragmentos rotos

Que ni tiene sentido
ni quiero buscárselo
ni quiero encontrarte
ni pensar en aquellos días
en aquel verano
en aquella vida

fíjate
somos los de siempre
los idiotas que se pierden
en las noches.

Clara Caulfield



I

Soporté tantas cosas
por encima de mis posibilidades
que a veces me creo
tan roto
como un muñeco de trapo
de esos antiguos
abandonados en la esquina
de la habitación de los tiempos pasados.





II

Me miraste con demasiadas mentiras en los ojos
y ahora no soy capaz de soportar tu mirada
por miedo a encontrar en ella alguna verdad.





III

Grité en silencio tanto
que nadie me oyó,
cuando ya era demasiado tarde para pedir ayuda
me di cuenta:
el barco se hundía.





IV

La soledad de quién está acostumbrado a lamerse las heridas,
suena a Elvira
pero ella encontraría belleza
y yo solo veo ruinas.

Relámpago fugaz

Entre rastros de sombras
la poesía brota
como manantial roto,
como vida que desborda
que se desboca
en mil direcciones inciertas,
busca salir
como flor en primavera
como impetuoso deseo carnal,
mordisco del fruto del árbol,
dulce sabor de la mirada ardiente.

Me consume el tiempo
en el instante previo
a los labios rozándose,
pura delicia
de fulgurante caricia equidistante.

Sorprende la vida
en horas como esas
en que todo se pausa,
en que todo se detiene,
en una incesante cascada de acontecimientos,
reguero de fantasías
que se abren en mil senderos
explorando donde terminar
ardiendo.

Miradas en llamas
que se consumen
a fuego lento,
a viva calma,
a salvaje aliento,
arde el alma
como si el poeta fuera
fotógrafo del tiempo,
artista del cuerpo,
sutil efímero deseo
que se deshace entre nuestros dedos
grabando en ardiente hielo
cada pequeño surco de la piel que recorremos.

Solo puedo consumirme a besos,
prenderme a versos,
atesorar recuerdos,
construir vías y senderos
que me lleven a todos los sueños
pendientes de esconderse
entre el sol de tu incandescente deseo.

Dame alas,
déjame ser viento
intimando con las amazonas.

jueves, 24 de marzo de 2022

Solo busco liberarme de mis demonios en este claroscuro cambio de era

Suenan las trompetas de los tiempos llegados,
la historia sigue,
esto no se ha terminado.

¿Qué será
lo que tenemos ahora mismo
entre nuestras temblorosas manos?

La oportunidad de avanzar,
de retroceder,
de cambiarlo todo
teniendo siempre mucho cuidado

No quiero dar un traspiés
que me haga perder el equilibrio,

no quiero perder mi sostén
en esta turbulenta era de comienzos de siglo.

Ven aquí,
quédate un rato conmigo,
finjamos que no pasa el tiempo,
que los sueños no se han caído.

Ven aquí,
juguemos a tenernos
sabemos que solo queda silencio
pero vivamos lo que hemos elegido.

El colchón yace inerte,
el cielo se tiñe de rojo artificio,
la arena se escurre sin tenerte
solo polvo
queda en el frío camino.

¿Dónde están mis sentidos?

¿Dónde la esperanza
que se ha difuminado,
que se ha diluido?

Dame la mano,
sigamos hasta este principio,
dejemos atrás los finales
saltemos con ojos cerrados 
por este vertiginoso precipicio.

Quizás
llegado el momento
encontremos la razón
en este despropósito de bucles y remolinos.

Mientras tanto sigamos,
finjamos que nada ha perecido.

Solo busco liberarme
y tratar de gobernar yo
mi propio destino.

miércoles, 16 de marzo de 2022

Lamentaciones por una generación demasiado cansada

I

En un mundo loco y sin razón
perdimos la suerte antes que los dados,
no hay sentido a tanta desazón...
podríamos tirar piedras a los charcos...




II

¿Qué cambiaría 
no vernos distorsionados
a cómo nos vemos ahora?

.Espejos rotos.


Demasiado cansados
para continuar...




III

Tierra herida,
tierra yerma,
futuro hipotecado, 
vivienda incierta.

Tierra herida,
tierra yerma,
la primera caída
la verdad,
la segunda herida
nuestra inteligencia.




IV

En tiempos locos
se trata de loco al cuerdo
y de cuerdos a los tontos
que miran donde señala el dedo
sin aprender a mirar por sí mismos ellos.




V

Sube la comida,
sube la energía,
sube la gasolina,
sube la desidia,
sube la desesperanza,
sube el dolor,
sube el cansancio,
¿pero cuándo sube la razón?




VI

Me preguntas
¿qué es la razón?
Yo te lo digo:
la razón es un mundo mejor,
es un futuro digno,
es cobrar lo producido,
es pagar lo debido
sin especulaciones
ni valores añadidos
que nada valen
cuando prenden regueros de miedo,
tristeza
y desesparación.

¿Me preguntas qué es la razón?

La razón es ese camino
que nos lleve a la liberación.




VII

Nos vendieron que la Unión Europea sería vivir mejor
-voces por lo bajo decían lo contrario,
más no se les hacía caso-.

Nos vendieron que la Unión Europea sería mayor libertad
-voces por lo bajo decían lo contrario,
más no se les hacía caso-.

Nos vendieron que la Unión Europea velaría por nosotros
-voces por lo bajo decían lo contrario,
más no se les hacía caso-.

Nos vendieron que la Unión Europea sería la paz, la salvación
-voces por lo bajo decían lo contrario,
más no se les hacía caso-.




VIII

30 años después,
una y otra vez,
esas voces que se escuchaban por lo bajo
tenían razón,
la Unión Europea no trajo paz, ni libertad, ni salvación,
tampoco nos ayudó a vivir mejor,
nos privó de nuestra capacidad,
de nuestra producción,
nos arrebató la soberanía,
la autonomía,
de pies y manos nos ataría,
nos ató,
y ahora
en esta espiral de sinrazón,
de inflación,
de recortes,
de abandono al mejor postor,
la Unión Europea se vuelve a reír de nosotros:
ganó el mercado!

...

...solo resta esperar al segundo asalto para cambiar el marcador.




IX


Baja la esperanza...
baja la fe...


¿Por qué...?

¿Para qué...?




X

Se hunden los valores.

Ya nadie sabe bien qué creer.


La verdad ha muerto
¿a quién le importa?
Cada uno cree en sí mismo,
el resto...
gente molesta que estorba.

sábado, 12 de marzo de 2022

Tres puntadas al frío corazón

La noche se cuela sucia, salvaje, indómita;
como un cuchillo afilado en nuestras penas
que se hunde en las miserias.

Quiéreme esta noche,
porque puede que mañana ya no esté.


Alardea de tu ruina
tanto mantra
para tanta ida y venida
y no sé
qué pintaba la suerte en este acertijo
pero perdí el tiempo creyendo llegar a algún lado,
solo y abandonado
la desidia se yergue vencedora
en este duelo de ondas
entre titanes
que cayeron en nuestros valles.
Pequeños detalles sin importancia:
la sangre,
el dolor,
la congoja.
Pequeños detalles
que a nadie importan:
olvido,
olvido,
olvido a deshora.

No me mires
solo sigue
ya nos pillará en las ausencias la aurora.




miércoles, 9 de marzo de 2022

Danser avec toi

Quiero bailar estos versos contigo,
encontrarnos y llenarnos de tiempo,
rompernos los miedos,
brindarnos los sueños,
comernos el mundo
queriendo ir siempre más y más lejos.

Ser encuentro a destiempo,
a kilómetros de distancia de tus consejos,
sentir que nos tenemos,
que nos queremos,
que nos impulsemos,
que seamos trampolín
para saltar lo más alto que imaginemos.

Quiero bailar estos versos contigo,
cambiar el significado a tu lado
a la palabra amigo;
amiga, te sostengo,
yo te brindo mis dedos,
mi mano, mi pecho,
para que llegues
allá donde sea que nos proponemos.

Ser música en el viento,
poesía en la brisa,
luz en el cielo,
sol del mediodía en tu acento,
el Loira en su descenso
hasta tu encuentro;
alimento para sostenernos,
para los besos en el pelo,
para ser lo que soñemos.

Quiero bailar estos versos contigo,
y ser poesía, y ser sonrisas,
y ser todas las risas eternas,
que brindar en las noches,
los días, las miradas y las respuestas;
Amistad, a caricias sinceras,
en nuestras alas, mi p´tite poeta francesa.

Solo tú puedes salvarme, Clem

Acabo de enviar a mi mejor amiga la que es probablemente la carta más larga que he escrito en mi vida. O quizás no, porque siempre hemos sido de cartas interminables. No lo sé. La cuestión es esa, he escrito una carta en la que me he abierto en canal, en la que he cogido mi corazón y se lo he brindado sin miedos. He cogido todo mi último año y lo he convertido en una botella que lanzar al mar, un mensaje que arrojar al Atlántico deseando que le pueda llegar. Me he quitado las vendas y he saltado para regalarle, 
en un acto puro y sincero de amistad,
toda mi vulnerabilidad.

Y es que también es eso tener amigas,
brindarles la oportunidad de cuidarte en las caídas,
permitir que te acaricien las heridas,
que te aplaudan las risas,
y que celebren contigo las victorias de la vida.




* * *



Te he escrito la carta 
más larga de mi vida
porque solo tú
puedes curarme el alma.

sábado, 5 de marzo de 2022

Y todo hizo crack y se astilló en mil pedazos

Esta triste historia que os relato
es la caída de la vida,
la desesperación del destierro,
ya no hay encuentro que hallar
solo olvido,
muerte,
malestar.

¿Cómo evitar
caer otra vez
en la triste mentira
que se clava
en la piel?

¿Cómo querer
volver a crecer
para no ser
una esclava sombra
sin forma
ni tez?

Solo en los cuentos
el final es bonito,
pero yo soy un truculento
poema a destiempo,
no hay paz,
no hay descanso,
no hay aliento
para todo este desaliento
que siento
en lo hondo de mi pecho
sabiendo
que yo ya no soy intento,
sabiendo
que yo ya no seré intento.


Solo déjame caer,
ya me levantaré yo solo.

Solo déjame caer,
pero alíviame de este doloroso socorro.

jueves, 3 de marzo de 2022

Herrumbre que me prende

Entre las noches sin huesos
perdida mi suerte,
niebla asfixiante
tus labios mujer.

El norte me susurra
industrias sin piel,
óxido mis manos
veneno tu ser.

Muérdeme esta noche
haz que me consuma,
rompe mis venas
el Cantábrico nos diluya.

Dime qué hacer contigo
sed sin final,
dime qué hacer contigo
ardamos, sabor a metal.

miércoles, 2 de marzo de 2022

Suelto versos

En el exterior suenan las obras
martilleantes
constantes
repetitivas.

La brisa se filtra por la ventana,
yo ordeno la habitación,
y leo un rato en cama.

No es un poema al uso,
más bien una disertación.

Pienso en mis proyectos,
en los libros que quiero publicar,
en la vida que me gustaría tener.

Y el día está nublado,
pero es mejor que ayer,
también yo
estoy de mejor humor.

Me dejo llevar,
mientras en el exterior
suenan las obras sin cesar.

miércoles, 23 de febrero de 2022

Acaricio con todo mi amor los recuerdos

La poesía más pura brota de la esencia misma,
del mero echo poético
hecho instante,
de la más fina hebra de vida
que se tiende entre las miradas
como puentes en las turbulentas aguas
del mar salvaje y calmo
que es mi intempestuosa alma poeta
que rueda
al son de las olas
como conchas que trae la marea
a las playas de otras vidas.

Mensajes
que vuelan al viento,
palabras de aliento,
poesías de sueños.

Cartas
sin intermitente
que llegan,
como briznas que escintilan,
a sus legítimos dueños.

Besos
sinceros
en los que perdernos
para abrazarnos
la próxima vez que nos vemos.


Y es que la poesía
sin magias ni artificios,
se escribe a si misma
como las más puras amistades,
como los más tiernos encuentros
en los que se pausa el tiempo.


Poesía es eso,
nuestros más bonitos recuerdos.

lunes, 21 de febrero de 2022

¿Por qué cultivamos la bruma?

N´est-ce pas parce que nous cultivons la brume!
Rimbaud




¿Por qué cultivamos la bruma?
Me perdí entre los recovecos de un tiempo olvidado y ahora solo puedo caminar sin saber bien dónde voy a terminar. Debería cambiar a veces de frases, de lugares comunes, pero es que me resulta imposible cuando estoy atrapado en un bucle sin final. Perdí a las cartas, a los dados y a todo lo que te puedas imaginar. Y ahora, tirado en el suelo, me olvido de cómo volver a caminar. Solo quiero llegar a algún lugar dónde encontrar descanso, dónde encontrar paz. Pero no sé si este existirá.

Sucumbo al miedo a lo desconocido,
cruel designio
que nos invitó a marchar
hacia atrás,
hacia ningún lugar,
a escapar de la soledad.

Y solo puedo intentar
profesar
esperanza
cuando todo se arrastra
como fango,
como lodo,
como sangre
que se escapa por mis poros,
por todos mis sueños rotos
en mil añicos de espejos
que se olvidaron de reflejar
el futuro que creía para nosotros.

¿Por qué me corrompo?
Solo quiero descansar.

¿Por qué me escondo?
Solo quiero desaparecer para nunca regresar.

¿Cómo hice para estar aquí
cuando no me lo merecí
y aprender a convivir
con esta soledad?


Solo escapar,
nada más,
por favor;
solo vivir
definitivamente,
sin sufrir más.

Por favor.

domingo, 20 de febrero de 2022

No puedo más

Necesito escapar de este mundo que no soporto, huir de esta realidad que me asfixia. Encontrar la salida a tanto sufrimiento, a tanta desidia, a tantas desesperadas ganas por desaparecer. No puedo con mi día a día.
Presión en el pecho. Mente nublada. Desesperación que me atormenta sin poder encontrar nada que me ayude a calmar mi alma.
Huir.
Huir.
Huir.
Solo quiero huir.
Escapar.
Escapar.
No puedo más.
Solo quiero escapar.

sábado, 19 de febrero de 2022

Consumimos demasiados kilómetros

Quemando kilómetros a nuestras espaldas
no nos atrevemos a dar el paso
para no mirar hacia adelante,
el pasado nos quema,
el presente se deshace
y nosotros
incapaces
no sabemos caminar
dando pasos antes de que todo nos estalle.

Sorteamos espejos y cristales
para no vernos en los retales
que rompimos
sin saber cómo hicimos,
pero solo quisimos
huir
de donde no quisimos continuar

¿cómo escapar?

¿cómo respirar?

¿cómo encontrar la paz?


Solo quiero echar a volar
y que las heridas no nos duelan,
que la despedida no nos detenga,
aprender a soñar de nuevo
en pos de la añorada libertad.

sábado, 12 de febrero de 2022

La otra cara de los viajes - Aniko Villalba

Los viajes tienen dos caras, una cara que nadie ve,
dura,
difícil,
y una cara destellante que ve todo el mundo
con demasiada nitidez.

Y en medio de esas caras
está la neblina difusa
de vivir el viaje,
haciendo equilibrios por encontrar tu felicidad,
por encontrarte a ti,
por buscarte,
por buscar la libertad.


Muchas veces cuando me preguntan por mis viajes y por cómo puedo viajar tanto respondo con franqueza que viajo porque así yo lo elijo, igual que ellos eligen todas las semanas salir a cenar, ir al gimnasio, o comprarse las cosas que desean comprarse. Ellos eligen todo eso, y yo elijo viajar. Así de sencillo, no hay mucho más. 

No voy a decir que si quieres puedes, porque todos sabemos que esa frase no es cierta. Pero sí voy a decir que
si no quieres, no puedes
porque es así, porque viajar, contra todo pronóstico y contra toda idealización que nos venden, cuesta;
viajar cuesta,
y mucho,
y no hablo solo de dinero, hablo de tiempo, de esfuerzo, de ganas, de iniciativa.

Viajar no es irse de vacaciones, aunque para irse de vacaciones uno pueda viajar.

Viajar, se viaje como se viaje, con todo programado o sin ningún tipo de programación,
precisa de una preparación previa,
de una organización del viaje,
dónde vas a dormir,
qué vas a comer,
con quién vas a ir,
qué transportes vas a usar,
a qué hora te vas a levantar,
qué presupuesto tienes,
en qué vas a gastar ese dinero que tienes,
qué ciudades eliges ver,
y por su contraparte:
qué ciudades eliges no poder ver.

Porque viajar es elegir.
Viajar supone decidir qué vas a hacer y qué no vas a hacer, qué podrás conocer y qué cosas puede que jamás llegues a conocer.

Viajar es elección. Una decisión tras otra. Y otra. Y otra.

Viajar es tomar la iniciativa de ti mismo y solucionarte por ti mismo todas tus decisiones. Nadie va a decirte qué hacer o qué dejar de hacer. Pero tampoco nadie te va a ayudar a delegar esa responsabilidad, a desconectar de la necesidad imperiosa de tomar una decisión tras otra.



Muchas veces cuando me preguntan por mis viajes se sorprenden de todos mis destinos, de todas mis rutas, de todo lo que hago
y me dicen frases semejantes a qué suerte tienes!, ojalá poder viajar yo tanto!, qué envidia!, tú sí que vives bien!, con el añadido muchas veces del lastimero ...no como yo...
y yo,
ante esas muestras de reproches, victimismos y envidias insalubres,
me pongo muy serio
y respondo que así lo he elegido yo,
que cada uno elige cómo vivir su vida,
y viajar es lo que he elegido yo.



Porque, como he dicho antes, viajar es elegir.



Y en esa otra cara de los viajes que nadie ve
porque está oculta tras la luz cegadora
de las vacaciones constantes idealizadas,
hay muchas cosas
sobre las que nadie habla.

Por eso, cada vez que leo a Aniko me siento tan identificado,
porque habla de las cosas y de los viajes a las claras,
sin medias tintas,
diciéndote lo que nadie te dice,
tanto lo bueno,
como lo malo.

Y en esa cara B de los viajes
que nadie nombra,
está esta lista
que allá por el verano de 2014 ella escribió
(antes incluso de yo conocerla),
y que siempre me ayuda a conectar conmigo mismo
en la luz
y en la oscuridad.

Para recodarme, recodarles y recordar
la otra cara de los viajes.




En el lado oscuro de los viajes entran muchas cosas,
es un cajón desastre donde se guarda todo,
aunque el contenido depende de cada dueño,.
Un viaje no te resuelve todos los problemas
ni te permite escaparte de nada,
viajar solo no significa estar solo,
pero puede hacerte sentir doblemente solo.
No todos los lugares te van a gustar
y no todas las personas te van a caer bien.
[...]
Viajar barato supone mucho esfuerzo,
el presupuesto influye en las decisiones
y hay que dedicarle más tiempo a la logística:
dónde duermo hoy,
adónde voy mañana,
qué alojamiento me conviene,
a qué hora sale el colectivo,
dónde me deja el tren,
[...]
en qué lugar de la ruta tengo que pararme,
cómo voy a tener un espacio de trabajo,
cuánto me va a costar todo esto.
Viajar por mucho tiempo cansa
y te hace perder el asombro.
Todos los ríos son iguales.
A veces la gente te idealiza,
como si tu mochila te diera superpoderes,
a veces creen que no existís.
A veces querés teletransportarte a tu casa.
Trabajás sin horarios ni estructuras
pero tu computadora se va comiendo los paisajes.
Caés en paracaídas en la vida de la gente
y todos te tratan con urgencia.
Tus amigos son puntos sueltos en el mapa.
Puede que te enamores de alguien
que no viaja ni quiere viajar
y que te des cuenta de que tu necesidad de movimiento
es igual a tu capacidad de desapego.
[...]
Viajar por viajar es lindo
pero después de un tiempo hace falta un objetivo,
un hilo conductor,
y no es fácil darle sentido al viaje.
Entrás en un limbo donde todos los caminos son posibles 
y te paralizás.
Si pasás mucho tiempo afuera
quizás quieras recuperar tu otra vida,
pero al volver te vas a dar cuenta
de que ese ya no es tu lugar,
de que no sabés cual es tu lugar,
de que ya no hay más lugares.
Vas a tener que aceptar que siempre vas a estar lejos.

- Aniko Villalba



*                     *                    *                     * 





También hay personas que entienden esa necesidad constante por ir más allá, siempre más allá,
y que tome las decisiones que tome me apoyan
porque para lo bueno y lo malo están.
No quería olvidarme de ellas.
Gracias a ellas mi pothos no me consume como una llama en un instante.

viernes, 11 de febrero de 2022

Mira como quemo

Encuéntrame entre los restos certeros
somos de culo de mal asiento,
no nos paramos quietos
ni aunque estemos ardiendo,
¿cómo reconocernos?
si hemos elegido perdernos
entre senderos inciertos
que nos llevarán a dónde no queremos...

Solo mírame, cielo,
parece que ya no nos conocemos,
no sé bien cómo hacer esto
pero nos reconocemos al vernos,
¿cuál ha sido la decisión
que nos ha llevado a desconocernos?

Solo tira millas y echa a caminar
puede que en la salida del autocar
podrás encontrar todo lo que buscabas,
todo lo que yo no te daba,
todas las palabras que callabas
incapaz de saltar esta valla
que te asfixiaba, que te atrapaba.

Solo corre,
solo corre,
y podrás escapar al destino.

Solo corre,
solo corre,
y podrás coger aire y tomarte un respiro.

¿Qué haces conmigo?
Muñecos rotos
entre fuegos de artificio.
Patéticos hechizos,
tristes oficios,
legendarios locos
dejando de ser cuerdos,
acierto,
si te digo que no nos queremos.
Acierto,
si te digo que no nos queremos.

Solo nos hacemos daño,
porque es a lo único que aprendimos.

No temas por mí, cariño,
tómate el tiempo que pedías,
huyamos lejos para no confundirnos.

Solo corre,
solo corre,
y podrás escapar al destino.

Solo corre,
solo corre,
y podrás tomarte un respiro.

jueves, 10 de febrero de 2022

Cuestiónate a ti mismo para conocer el mundo que te rodea, cuestiona el mundo que te rodea para conocerte a ti mismo

Usa tu mente por completo y sube de la Tierra al Cielo, y, luego, nuevamente desciende a la Tierra y combina los poderes de lo que está arriba y lo que está abajo. Así ganarás gloria en el mundo entero, y la oscuridad saldrá de ti de una vez.

Precepto VIII de la Tabla esmeraldina




Destrúyete para volverte a construir, constrúyete para volverte a destruir. El final no tiene principio. El principio es solo el final. No hay cambios más allá que el mero cambio. Solo intenta no ser tú mismo para ser tú mismo. Puedes encontrar el sentido en todos los sentidos sin salida, ni rumbo, ni destino. ¿Cuál es el camino? ¿Cuáles son los gritos que emites? ¿Qué emito? Décadas de intentos. Solo tengo presente el infierno que se llevó este cielo que ardía entre ellos y sucumbía entre nuestras manos. Vaya cambio inesperado. ¿Cómo explicarlo? Las palabras se han marchado, se han fugado. Solo podremos callarnos para gritarlo bien alto. Rómpete en mil pedazos. Puede que así compruebes lo que te digo. Lo que finjo. Lo que desatino en este torbellino de gritos sordos, ciegos, mudos, divinos. Cuasi existimos. Cuando no había más aviso que el desaguisado que nos hemos montado sin subirlo a nuestras manos pidiendo auxilio. Vaya engaño. Nos han quitado años. Como si todo se hubiese arruinado. Solo mírame. Solo mírame. Podrás comprender de lo que hablo. Destrúyete en mil pedazos si quieres encontrar todo lo que suplicamos. Rómpete en mil fragmentos de espejos hechos añicos. Será entonces cuando puedas intuir los caminos que perfilamos entre todos estos símbolos. Léete a ti mismo. Razónate todo, cuestiónate todo. Háblate más de lo que hablabas contigo mismo. Podrás comprender todo lo que digo. Párrafos sin temática ni hilo. Más allá que el destino. Más allá del destino. Destrúyete a ti mismo. Y vuélvete a construir. Constrúyete a ti mismo. Y vuélvete a destruir. El ciclo no tiene final. Solo tiene principios. El ciclo no tiene principio. Solo tiene finales no escritos. Cuestiónate a ti mismo. Solo en tu interior tendrás las respuestas a todo lo que te digo. Destrúyete, constrúyete, tiende puentes con tu cuerpo, tu mente, con lo que sueñes, contigo mismo.

Este es el fin. Este es el principio. Estos son los senderos que te abren infinitos caminos.

Trocitos de poesías

I

Echaron a volar
ya los poetas volaron,
echaron a caminar
ya los viajeros caminaron,
echaron a soñar
ya los recuerdos soñaron.



II

Hubo un poeta que miró al cielo,
hubo un escritor que miró al suelo,
y uno le preguntó al otro
- ¿por qué miras con miedo? -
y el otro respondió
- lo hago así, porque así me lo aprendieron-.




III

No quedan sino historias
de memorias olvidadas,
no quedan ya más que ruinas
entre siglos que nos velaban.




IV

Solo ven,
solo como rumor de agua,
solo ven,
y deja a la noche bailarnos el alma.

domingo, 6 de febrero de 2022

Alma veraniega

Amarillo luminoso
a pecho descubierto
sonrisa pura y sincera.

Vuela,
vuela,
alma veraniega.

Desvístete,
siente mi esencia,
todo mi ser,
en la luz estival
se presenta.

Que huyan mis problemas,
que se disfrace la suerte
de vidas paralelas.

Saltan los versos,
saltan las veras,
que huyan los ríos
y se refugien en mis piernas.

Vuela,
vuela,
alma veraniega.

Solo en mis ojos
se hayan las respuestas.

Vuela,
vuela,
alma veraniega.

sábado, 5 de febrero de 2022

Al calor de un dique de abrigo que marca los pasos de un exilio forzado

Al calor de un dique de abrigo que marca los pasos de un exilio forzado.


Parece una frase tan sencilla...
y a la vez oculta tanta simbología...


La frase se refiere a una foto de Coruña que subí el 6 de febrero de 2018 a Instagram.

Por aquella época, fue cuando tuve que irme de casa de la Yaya para ir a Santiago. Yo no quería irme de esa casa, pero los problemas con madrina me precipitaban a tener que irme de allí. Buscar piso en Coruña se me hacía cuesta arriba, regresar a Vigo era una opción muy poco factible por el trabajo y la escuela de idiomas. Ir a Santiago era la mejor opción para lograr estar más o menos bien.

La Yaya acababa de morir hace un mes, casi exactamente, y yo me sentía completamente perdido. Me sentía como un extranjero dentro de mi propio cuerpo. Por aquella época recopilé Días Extranjeros, que me definían perfectamente en ese estado anímico. Me sentía un extranjero en mi propia alma desnaturalizada. Un exiliado forzado. A fin de cuentas.

Un exiliado forzado
de mi propia alma,
y un exiliado forzado
de casa de la Yaya.


Y Coruña era el único abrigo en ese momento, el mar, el mar que se escuchaba desde casa de la Yaya. La casa de la Yaya me daba calor, me abrigaba, pese a todo el frío que en esa casa había siempre, fuese la época que fuese. Y más en ese momento en que estaba allí solo. Y pese a todo, allí me sentía abrigado, me sentía cómodo, me sentía reconfortado, me sentía en mi hogar. Era mi dique de abrigo en medio de toda la tempestad.

Y tuve que irme. Exiliarme. Forzadamente. De ese dique de abrigo.




Pero hay otra lectura.




Una que establece paralelismos.




Y es que cuando la Yaya vino de Cataluña. Vinieron en cierto modo forzados. Fue un exilio. Allí no había trabajo. Menos aún para alguien recién salido de la cárcel. El Padrí fue exiliado por la situación política causada por el Franquismo.

Y allí, entre el frío del exilio. En las obras del dique de abrigo. Trabajaba el Padrí. Y el padre de mi padre. Y la Yaya iba todos los días a llevarle la comida al Padrí. Al dique de abrigo. Allí dónde él trabajaba. Y allí la Yaya conoció al padre de mi padre, a su futuro marido.

Y allí, en el dique de abrigo, encontró el calor que el exilio le había arrebatado. Encontró de nuevo abrigo entre el frío de una ciudad que por aquel entonces les resultaba extranjera.

Allí, en el dique de abrigo, los pasos la llevaron hasta el calor que más tarde, años y años después, la llevarían a un nuevo hogar, tras un exilio forzado, la casa de la Yaya, su casa de Monte Alto.

Y allí, en esa casa, yo tendría mi dique de abrigo. Mi refugio. Mi hogar.


Pese a que años después, en Febrero de 2018, los pasos me llevaran a un exilio forzado lejos de ese dique de abrigo.

Y en esos últimos retazos,
en esa casa,
paseando por Coruña,
paseando por Monte Alto,
con las vistas del dique de abrigo del puerto,
esas vistas que tantos pasos crearon,
yo escribí esta frase
para no olvidar nunca
de dónde venimos,
a dónde vamos.

Al calor de un dique de abrigo que marca los pasos de un exilio forzado.


Resistir es poesía
y yo eso,
de la Yaya lo he heredado.





Una idea constante en mi cabeza

Necesito volver a Nantes.


Así, con esta contundencia comienza esta especie de texto-poema, porque dicho sea de paso, no sé bien qué será, es lo que tiene escribir sin pensar, solo dejándose llevar, que es la poesía quien me busca a mí, no yo a ella. Y ella, por arte de magia, de inspiración, de suerte... decidirá aparecer frente a mí y mostrarme toda su esencia, todo su ser.

Y me sentiré afortunado si eso sucede.



Necesito volver a Nantes.


Cuando estoy triste, perdido, desorientado o simplemente necesito tiempo para mí mismo y para encontrarme, siento una imperiosa necesidad de regresar a Nantes. De perderme por sus calles, de sonreír con su luz, de bañarme por su cálido atardecer, de desnortarme por el norte que perdí y solo quiero encontrar de nuevo una y otra vez.


Una vez escribí, la primera vez que estuve en Nantes: 
Nantes es una ciudad anacrónica y perdida en su propia existencia, como una historia desmemoriada que no sabe dónde ubicarse.
Creo que fue una primera descripción muy acertada. Creo, en realidad, que es la descripción más acertada que podría hacer de esa ciudad.
Un lugar donde el tiempo no pasa, donde vaya cuando vaya siempre encuentro hogar, donde la historia mira hacia adelante y donde mira hacia atrás, como una memoria confusa que solo busca encontrar su lugar. Sin saber bien dónde ubicarse. 

Dónde las historias que nunca sucedieron
se pueden soñar,
dónde las historias que realmente sucedieron
se pueden cambiar,
dónde sea lo que sea que suceda
se puede intentar afrontar.

Y allí,
en esa ciudad de luz,
poesía,
tiempo
y siluetas,
es dónde yo trato de pasearme,
viajarme a mí mismo,
para encontrar preguntas
a tantas respuestas,
para encontrar respuestas
a tantas preguntas.

Dónde reflexionar,
a fin de cuentas.

Solo.

O con ella.

Con la ciudad.

Con la constante presencia de Clementine
y su sonrisa de refugio y paz.

Con su más sincera,
tierna
y pura
amistad.




Necesito volver a Nantes.


Para vivir,
para soñar,
para construir,
para echar la vista atrás.



Necesito volver a Nantes.


Para volver a ser
esa persona que llegué un día a ser,
esa persona que quería guiar,
que quería ser modelo,
referente, ejemplo;
para volver a ser
esa persona
que iluminaba sueños,
sonrisas,
senderos.

Alguien
a quien los demás querían llegar a alcanzar
para perseguir los caminos que siempre quisieron.



Necesito volver a Nantes.


Para ser luz,
para volver a ser luz
y para bañarme por su luz,
e iluminarme por Clem y su luz,
para ser yo,
simplemente yo,
disfrutando de yo
y de mí mismo, y de los demás, y de la vida, y de la amistad.



Necesito volver a Nantes.


Para encontrarme,
en libertad,
una vez más.

Suave seda, suave canto

Que en este instante mío
¿quién me diría
que los ríos
nos llevarían a caminos
de inciertos rumbos,
de imprecisos destinos?

Persigo y atino
las sombras que conmigo
cobijan libre albedrío
de reflexionar
sobre lo que me han dicho.

Y no digo,
que no hallo arte para tanto tino,
amigo,
que dónde la suerte se confunde
ya no hay imprecisos
motivos
para tropezar con lo que escribo.

No es que esto deba cobrar sentido,
pero escribir... escribo,
todo lo demás sería engañarme,
engañarnos,
fingir que no tuvimos cuidado
y que ahora
sin saber cuándo
procederemos lentamente a encumbrarnos.

Poemas y cantos,
medallas, símbolos, retratos,
metáforas que se nos escapan de las manos,
y volamos,
y volamos,
y los poetas ya se han ido,
ya se han marchado.

Para no recitar ni cuando miramos abajo.

Para no intentar darle la vuelta a este poema
sin rima ni ritmo
que no vale ni medio centavo.


¿Quién usa centavos?

Yo no,
no sé por qué lo he dicho,
si nunca los he usado.


Suave seda, suave canto.

Déjame que te arrulle,
yo me encargaré de darte descanso.

Suave seda, suave canto.

jueves, 3 de febrero de 2022

Supera tus límites

Levantarse,
levantarse,
levantarse
y volverse a levantar.

Levantarse,
levantarse,
levantarse
y volverse a levantar.

Insistir,
insistir,
insistir
y volver a insistir.

Insistir,
insistir,
insistir
y volver a insistir.


Hacerse daño
y seguir,
caerse
y volver a sufrir.

Tratar de darlo todo,
de ir más allá,
romperse los brazos,
romperse las piernas,
por superarse una vez más.


Luchar,
luchar,
luchar
sin cesar.

Luchar,
luchar,
luchar
sin cesar.

Vencer,
vencer,
vencer
hasta quedar en pie.

Vencer,
vencer,
vencer
hasta quedar en pie.


Hacerse daño
y seguir,
caerse
y volver a sufrir.

Tratar de darlo todo,
de ir más allá,
romperse los brazos,
romperse las piernas,
romperse el cuerpo
superando cualquier barrera.


Levantarse,
insistir,
luchar
y vivir


hasta vencer.

martes, 1 de febrero de 2022

Sonrisas, futuros y luz

Brilla el sol en la ventana
el porvenir se presenta soleado,
el día asoma con ganas
y la mirada dibuja sonrisas.

La ilusión brota en llamas
ardiendo olas de luz,
la vida juguetea con el alma
imaginando futuros como tú.

Listas, cuidados y palabras,
conversaciones bonitas
abriendo mis alas,
caricias, espacios y calma,
tiempo para desarrollarnos
descubriendo intimidades inexploradas.

Brilla el sol, brilla y danza,
el futuro se pinta de verde
verano y azul invierno,
el horizonte amarillo ardiendo
y tú y yo, preguntándonos, revisándonos,
aprendiendo a querernos
como realmente queremos
con toda la plenitud que salta
de nuestras manos, nuestros labios, 
y toda la libertad que juntos y separados nos baña.


Estamos brillando como el sol en esta limpia y cálida mañana.

Hoy ha sido un día bonito

Hay días en que te exploras y exploras todas las posibilidades hasta límites insospechados. Que recuperas la comunicación, la asertividad y las ganas de construir un futuro cambiando el presente.

Hay días que te baña la luz
que salta la poesía
de la mañana
a la vida,
de la palestra
a la ventana del día.

Hay días de besos,
de miradas,
de caricias,
de conversaciones interminables
a las tantas de la madrugada
como si no hubiese más fin
que el presente que contigo tejería.

Hay días luminosos, días de esos que el pecho se me llena de sonrisas, de paz, de libertad,
de vidas que estallan de felicidad
como fuegos de artificio
en el brillo de mi alma.

Hay días en que te exploras y exploras
todo lo vivido,
todo lo aprendido,
todo lo que quieres,
todo lo que has querido,
y en esos momentos,
cuando la sinceridad abre camino,
yo me sonrío
miro al cielo
y vivo el presente de vida que elijo vivir contigo.

Hay días en que yo feliz, vivo y sonrío.

jueves, 27 de enero de 2022

Creí que siempre tendría 20 años

Se resquebrajó algo en algún momento y no sabría precisar el instante...

Lo que sí podría es explicar cuando me hice añicos. No fue de una, sino un proceso gradual, poco a poco, de varios meses, de casi medio año. Un proceso por el que pasé de la incredulidad, a la negación, al dolor, al sufrimiento, a la ira, a la recomposición, a la resignación... Y de ahí a sospechar que en realidad lo que pensaba era cierto... Y lo que pensaba que era cierto resultó serlo...

Y se resquebrajó todo en un momento.



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Estábamos descubriéndolo todo, nos creíamos invencibles. Éramos jóvenes, a fin de cuentas.

Aunque quizás nunca dejamos de serlo del todo.

Creo aún serlo.


Y sin embargo, el pasado se desgarró y ahora siento que solo debo avanzar hacia algún lugar, sin saber bien a dónde ni cómo. Estoy perdido. Muy perdido. Y solo trato de caminar buscando algún camino en el que valga la pena caminar.



* * *



El tiempo se lleva a los colegas, a los amigos, a la gente que te acompañaba...


Los aleja...


Hasta que parece ya imposible encontrarlos de nuevo....


Intento evitarlo.... Me da miedo solo de pensarlo... Pensar en lo solo que me quedaré
cuando la gente que quiero
desaparezca de mi vida

como alguna vez me ha sucedido.




* * * * *




Me enfrento a situaciones complicadas. Que me nublan. Me sumergen. Me confunden...


Y yo trato de encontrar salida, para volver a permanecer a flote.




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Publiqué mi primer libro con 25 años. Creía que había llegado arriba de todo, que lo había conseguido todo. Creía que mi libro se vendería a toda velocidad. Que me lo quitarían de las manos. Que era una joya, un auténtico trabajo culmen de poesía. Creía que haría recitales con varias decenas de personas y que firmaría algún que otro libro. Que la gente comenzaría a conocerme. Creía, ilusamente que había llegado a lo más alto. En mis más disparatadas fantasías -esas que sabes que no serán ciertas, pero que te diviertes recreando- me veía haciendo incluso entrevistas, llenando salas...

Fue en ese momento cuando me di cuenta que no había llegado arriba de todo, que simplemente me había ganado un puesto en la línea de salida. El camino del escritor acababa de comenzar y el viaje era todavía muy largo.

Tenía por entonces 25 años. Y yo, disfrutaba comparándome con Miguel Hernández.


* * *


El siguiente libro fue un desahogo. Un grito de auxilio entre tanto dolor. Lo agrupé durante comienzos de 2018, unos meses después de maquetar mi primer libro, unos meses antes de publicar este primer libro. En cambio no lo envié a imprenta hasta que estuve preparado para hacerlo, dos años después.


* * *


Publiqué también un libro de cine quinqui y Eloy de la Iglesia. Casi 100 personas había pagado previamente por él a través de un crowdfunding. Pero en realidad nunca me sentí del todo merecedor de ello.

Después de mi primer libro, publicado sin méritos por una editorial que publicaba todo lo que le llegaba, nunca he sentido que mis libros se merecieran estar viendo la luz. Quizás por eso tampoco he insistido demasiado en promocionarlos.

Me he sentido un poco como un impostor.



* * *



Temo volver a enfrentarme al desafío de publicar un libro a través de una editorial tradicional. Aunque realmente debería intentarlo si quiero llegar a algún lugar próximo a mis sueños.




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La vida nos da reveses y no sabemos muy bien a veces como encajarlos. 

Yo ahora querría estar en Barcelona para buscar cobijo entre la luz cálida de esa ciudad. Iría hasta Sants, me sentaría en lo alto del paseo construido sobre una antigua línea de tren y mientras el sol acariciase mi piel... esperaría.

Esperaría hasta que llegara Mireia y me abrazaría y yo le abrazaría y me sonreiría y yo le sonreiría.


Y comenzaríamos a hablar

y hablar

y hablar.


Y ella me contaría a lo largo del día todas sus historias.


Nos sentaríamos en el rompeolas

y me contaría todas sus historias,
sus preocupaciones,
sus problemas cotidianos.

Y yo escucharía.


Y después de horas hablando

me miraría

y me diría

¿Y tú? ¿qué?

Y sería el pistoletazo de salida para contar yo todas mis preocupaciones. Porque ella sabe que yo callo por sentirme pesado, por no cargar sobre los demás mis problemas. Porque mi mochila la llevo arrastras yo solo. Y mis amigas saben que ese equipaje pesa mucho y siempre que pueden me tienden una mano. Y yo, que soy así, necesito una invitación como esa para comenzar a hablar. Para contar sin parar todos mis problemas.

De carrerilla y sin aire. 

Saltándome todas las comas por el camino.

Hasta que llego al final y ahí paro, sin saber qué decir después de semejante retahíla. 

Y me dicen que es normal que me sienta así.

Y me aconsejan o simplemente me escuchan. Porque saben que muchas veces lo único que necesito es una amiga, al lado mía, que me escuche.

Y todo tras un sencillo, sincero y luminoso


¿Y tú? ¿qué?



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Y el resumen de todo sería que se resquebrajó algo en algún momento y en un instante todo se cayó.

Y solo quedaron ruinas

y escribo sin cesar para poder comprenderme yo.




Mientras creía que siempre tendría 20 años.