martes, 27 de septiembre de 2022

Desde aquí no se ve nada

Yo creo que se está forzando a sí mismo, poniéndose entre la espada y la pared.
Tekkon Kinkreet -Taiyô Matsumoto



Déjate inundar por la oscuridad,
será la única forma que tendrás de sobrevivir en este barrio. 

No creo que seamos sinceros, pero ¿para qué serlo? 

Seguir adelante es cuestión de perspectiva: 
¿Eres feliz?
No.
Pero sigo vivo. Creo que con eso basta.
O al menos es suficiente respuesta.

Y miles de gotas de sangre corriendo por mi cara.

No es sudor.

Es olvido.

Solo fingí ser uno conmigo,
para luego perderme en este laberinto de tinieblas.

¡Grita!


Cuando lleguen los cuervos
ya no quedará nada de este lugar.



Llevas el rostro marcado por la muerte
y pese a todo,
aquí estamos.

Sucumbiendo ante el tiempo.


Si queréis sobrevivir aquí, debéis volveros muy fuertes.


Déjame respirar, quizás ahí haya respuestas.


Que no se te empañe el corazón...
Eso equivale a la muerte.

Observa bien...
Es el poder de las tinieblas.


Sufres porque te engañas a ti mismo.
Debes liberarte.




¿En qué crees tú?

¿En qué tienes fe?


Tekkon Kinkreet -Taiyô Matsumoto

lunes, 26 de septiembre de 2022

Me cansé

Et j´en ai marre de toi
je sais c´est dur mais c´est comme ça,
mais c´est pas moi, non c´est toi,
moi j´allais bien avant tout ça.

Therapie Taxi - J´en ai marre



Y perdí la suerte
de ti,
fingí la sonrisa
en mí,
y sé que es duro,
pero las cosas son así.

No soy yo,
pero irá bien todo yo solo.

Sé que es duro,
pero las cosas son así.

Desnorté el rumbo
y ya no sé qué hago aquí.


Este es el último día
y gané en olvidos,
sucumbí en derrotas
y no queda ya nada
para aparentar ser feliz.



Estoy solo
conmigo,
y ahora camino solo,
hacia adelante,
siempre solo.

Sé que es duro,
pero no eres tú,
era yo.

Sé que es duro,
pero no soy yo,
eras tú.

Y me salvé yo solo
con mil kilómetros en la ruta,
pensando que todo iría bien,
quitándome las dudas
a base de gasolina y chupas.

Y ya no hay más,
soy yo,
ya te lo he dicho,
que quiero ser feliz.

Y ya no hay más,
soy yo,
que quiero intentar ser feliz.

El lento paso del tiempo cuando nada más que el presente importaba

Echo de menos a mis niños de 4ème del MFR. 

Echo de menos su risa, 
pasar el tiempo hablando con ellos,
jugar al fútbol,
divertirme,
sentir el aire francés,
darles clases de inglés,
grabarlos en teatro,
sentarme a vigilarlos mientras debían ir a sus habitaciones,
los trucos de magia de Diego y su forma de hablar,
las bromas de Timothé,
el oh, oui de Braian,
el juego de ingenio de Kylian,
el respeto y cariño en silencio de Diego el futbolero,
el continuo interés de ... no recuerdo su nombre.

Las noches,
los días,
las tardes,
las mañanas.

Las comidas,
las cenas,
la breve estancia en el colegio durante el confinamiento de mi casa,
permaneciendo allí,
allí durmiendo,
pasando más tiempo del que tenía que pasar,
porque me divertía.

Las tardes caminando entre el frío y el silencio.

Me gusta el silencio de los pueblos. Viviría en un pueblo. Tranquilo. Sin más preocupaciones que el lento discurrir del tiempo. Sin mayores preocupaciones que vivir mi tiempo.

Ver las vacas pastar, los caballos, los gatos, los perros... Los pájaros en el cielo, los murciélagos dibujando la noche con sus vuelos. La vida en pause, como si nada más que el instante importara.

Sentarnos en los muros de piedra de la escuela,
viendo los tractores trabajar,
segando la hierba,
dejándola secar
en balas de heno.

Horas así,
con la música,
los tractores
y el extenso silencio en el que el tiempo no tiene prisa.

Dejándonos descansar en el presente eterno.




*
* *
* * *
* * * *




Echo de menos un poco todo eso.

Vivir allá,
en el campo,
dejando los días pasar,
cuando nada más importaba
que mi bienestar.



Había perdido muchos de esos recuerdos.

Por eso los escribo,
para no perderlos de nuevo.

El otoño ha llegado y trae frío y recuerdos

Hace frío estos días.

Hace frío estos días
y eso sumado a que estoy ordenando toda la habitación y todas las cosas de Francia que todavía me quedaban por guardar, hace que sienta unas irresistibles ganas de viajar.

Camino por las mañanas y huelo el frío aire
y siento que estoy en otros lugares,
en otros sitios.

El otoño ha llegado y la nostalgia viste el corazón.

Me gustaría estar en Francia,
hecho de menos Francia.

Va a comenzar una fase nueva en mi vida
y el vértigo me envía directamente a otros recuerdos,
a otras huellas,
a otras vidas no vividas que no pude vivir,
que no me atreví a vivir,
que solo supe soñar.

Y echo a caminar
por los recuerdos y sus senderos
y me gustaría estar caminando por los campos segados dónde el frío
comenzaría a vestir de invierno la campiña francesa,
los paisajes de animales escondiéndose,
ciervos correteando entre berreas
y conejos saliendo de vez en cuando de sus madrigueras.

* * *

Hace frío.

Y los recuerdos cobran vida en mi pecho:

La nostalgia,
el dolor,
el vacío.

El sucio sufrimiento no curado
que se niega a irse
cuando los pensamientos intrusivos
surcan veloces
mi destruida mente.

* * *

Hace frío.

Y me gustaría estar en otros lugares,
en otros sitios.

Sintiendo el otoño en los campos de colores rojizos.

* * *

Y no me malinterpreten.

No estoy tan mal.

Pero tampoco estoy bien.

Salí herido

y no sé bien cuándo las cicatrices dejarán de ser mi piel.

* * *

Hace frío estos días.






Te crees que salí ileso,
me miras y te piensas que estoy bien.
Ileso - Sharif y G Sony

domingo, 25 de septiembre de 2022

Me devora el olvido

Lo peor que me ha pasado en la vida es la ansiedad y la forma en que vivir al límite me ha hecho perder y olvidar centenares de recuerdos. He perdido meses enteros de mi vida en mi memoria, miles de instantes que me gustaría atesorar y no puedo porque pese a ser recuerdos buenos, el dolor que siento por todo lo malo que había alrededor me impide permanecer mucho tiempo en esa evocación. Mi mente, desesperada, me pide huir y así, me resulta imposible saborear todos esos momentos que podrían alegrarme el alma.
Sufro por no poder vivir mis recuerdos. Me entristece cuando tengo un pensamiento fugaz y durante unos segundos lo recuerdo, porque pese a sonreír, inmediatamente se ven envueltos por un torbellino de oscuridad. Una densa nube negra los devora y solo queda el dolor, la tristeza y el malestar. El puro sufrimiento de que todo era bonito y de repente todo fue puro y simple dolor. El vacío mirándome directamente a los ojos. Y yo incapaz de hacer nada por evitarlo.

Sufro por mí. Por quién fui. Por quién soy.

Sufro por seguir anclado a esa versión de mi mismo que me impide ser feliz, porque ser feliz sería huir desesperadamente hacia adelante y no regresar jamás. Sin perdones, sin segundas oportunidades. Simplemente lanzarme hacia mis sueños y nunca jamás mirar hacia atrás.

Y no puedo. 

Una parte de mí me dice que no puedo.

Y así sigo.

Sufriendo.

Incapaz de revivir todos mis buenos momentos vividos
para permanecer
por siempre
en el asfixiante dolor
del triste recuerdo.

Sufriendo.

viernes, 23 de septiembre de 2022

Construyendo hogar

Pasito a pasito
abriendo senderos,
construyendo caminitos,
dejándonos llegar
a la felicidad
entre nuestros dedos.

Pequeños retazos de abrazos,
besitos sinceros,
futuros que forjar
con trabajo y esmero.

Dejándonos llegar
a dónde nos lleven los sueños.

Dejándonos llegar
a dónde sea como elegimos querernos.

Con cuidados,
comunicación
y afectos.

Desdibujándonos los miedos
bajo el calor de nuestros cuerpos,
de nuestras palabras,
de nuestros actos que son espejos.

Viéndonos
vulnerables
ante los pasos que nos atrevemos.

Lanzándonos
a cometer actos
que pocos nos llamarían cuerdos.

Construyendo hogar
inseguros, pero eligiéndolo.

Construyendo paz
frágiles, pero con el corazón abierto.

Pasito a pasito
abriendo caminitos,
porque queremos llegar
a dónde el otro nos impulse
a soñar más y más lejos.

Que suerte es
con implicación y trabajo
querernos.

lunes, 19 de septiembre de 2022

Frente al folio en blanco solo trato de escapar

Entre los resquicios de nuestras vidas
tratamos de adelantarnos al futuro, 
construyendo recuerdos de a pocos,
sin saber bien cuándo
se sienta la línea que marca
la ligera diferencia entre alguien que lleva toda la vida
y alguien que lleva unos instantes.

¡Como si importasen exclusivamente el número de años!


Y yo me siento frente al ordenador. Hace sol. Y calor. Y yo ahora mismo querría estar en la playa haciendo recuento del tiempo, del verano, del tiempo que ha pasado, de cómo he cambiado. O incluso mejor, querría estar en el campo de trabajo en el que debería estar, si no me hubiese tocado trabajar. Que también digo, para trabajar apenas una hora y media al día, ya me podía haber tocado empezar en octubre. Pero bueno, así es la vida, una constante disonancia entre lo que toca y lo que te gustaría.

Y me resigno pensando eso. Porque bastante infeliz eso ya me hace.

Y ojalá viajar. Es lo único que pienso cada día. Desde que me despierto hasta que me acuesto. Que ojalá viajar y no estar aquí, en este presente que por resignación y falta de decisiones me ha tocado vivir.

Y es que me gusta mucho viajar en otoño, sentir los países cambiando, las ciudades desvistiéndose para ponerse de largo, los árboles deslizando sus hojas y estrenando a sus pies mantos de colores, las primeras heladas, los primeros copos, las primeras noches escapando el vaho entre los rostros.

Y no sé en qué momento bien me empezó a gustar viajar en esta época. No sé si fue a principios de octubre de 2015 en Madrid o si quizás fue por las calles de abrigo de Nantes a finales de octubre de 2016. No sé si quizás fue en Irlanda o si quizás fue en Rumanía y Amberes. O definitivamente en Francia por la costa Atlántica de La Rochelle antes de que nos confinaran por segunda vez.

No lo sé.

La verdad es que no lo sé.

Pero me gusta perderme por las ciudades en otoño con sus miradas de frío y las castañas por los rincones, Portugal subiéndose las bufandas, Vatra Dornei entre montañas cárpatas, Amberes entre el frío de la champaña flamenca, Dublín entre focas y noches que te envuelven sin darte cuenta. Y Nantes. Y Nantes. Y Nantes. Dibujando estelas de sonrisas entre el acento bonito de esa ciudad.

Y yo no lo sé.

Pero solo quiero escapar. 

Coger el coche un fin de semana e irme a recorrer kilómetros y kilómetros por Portugal.

Saltar a un avión y ponerme en un par de horas en Sants.

Huir de esta asfixiante rutina y cruzar el mar hasta Irlanda, Escocia o quizás más allá.

Viajar.

Solo viajar.

Solo quiero eso.

Ir cada vez más lejos

y soñar más y más.

sábado, 17 de septiembre de 2022

Feliz libertad

Solo estoy yo,
yo mismo,
mis sueños
y la ruta.

Y creedme,
creedme,
CREEDME,
cuando os digo
y aseguro
que es indescriptible.

Un chute de adrenalina
como diría Maxi,
como parafrasearía Borja.

Un ataque de vida
directo al alma,
un intento de prisas
por arañarle al calendario
páginas y páginas.

Atesorar futuro
en el presente de mis dedos.

Llenarme de sonrisas,
pintarme de ilusiones el rostro.

Reír, reír, reír,
sin parar
hasta lograr saber
que todo lo puedo volar.

Abrir mis alas
y dejarme llegar.

Ser solo yo,
yo mismo,
mis sueños
y la ruta.


Viajar:

esa es la definición para mí
de felicidad
y libertad.

miércoles, 14 de septiembre de 2022

El desacompasado compás de las lágrimas que no fui capaz de derramar

La tristeza se desgrana por los rincones de mi alma,
la soledad
de saberme vacío
me asola
en este anochecer
en que nada queda,
en que solo la vida me resta
instantes de sonrisas,
prisas por vivir.

Se apaga el minutero del reloj
marcando la una,
las dos,
llegando al final,
sin saber cuál será el siguiente paso a dar
en todas las decisiones que no tomé,
en todos los caminos que por omisión pasiva me tocó vivir.

No hay principio,
no hay forma de salir,
la ansiedad lo corroe todo,
hasta los recovecos mismos del pecho
y me artesona el alma
como vidrieras rotas y sin color,
ruinas de otros tiempos
que se agolpan en esta contrarreloj que se apaga al vivir.

¿Cómo he llegado hasta aquí?
¿Cuándo dejé de sonreír?
El mundo dejó de brillar
y solo puedo llorar
por querer huir de este sufrimiento constante
que me ha tocado vivir.

¿Tú elijes hacer esto?

Allá donde esto me lleve, allá elijo ir. Yo elijo. Yo elijo hacer esto.
La corona de hielo - Terry Pratchett



El mundo son historias: historias que contamos, historias que nos contamos. Historias que moldean la realidad a nuestro antojo hasta hacer de ella lo que nosotros queramos. Y ahí, en esas historias, siempre hay quien debe hacer lo que se debía hacer. Las responsabilidades, ahí residen el núcleo de las historias, saber qué hacer cuando llega el momento de hacerlo.

Saber elegir nuestros caminos. Hacerlo. Aunque no sepamos el destino. Pero asumir lo elegido. Asumir que una vez comenzado ese camino, debemos recorrerlo hasta el final, allá donde este nos lleve.

Yo elijo. Yo elijo hacer esto.
Yo elijo mi propio camino.

Es el camino que elijo.


Porque hay veces que ves claro en tu cabeza cómo debe salir todo. Y basta con hacer lo que se consideró que debía hacerse. Y si así fue, probablemente estuviera bien hecho. Dejarse llevar no basta. Hay que tomar las riendas de nuestra vida, de nuestro sendero. Tomar conciencia de allá por dónde pasamos, allá nos construimos. 

¿Seríamos los mismos si no hubiéramos vivido lo que hemos vivido?

Es hora de asumir las responsabilidades de lo elegido.

Porque en eso consiste todo. 

En las historias.

En las decisiones.

En las responsabilidades.

En hacer lo que se debe hacer y cuando se debe hacer. Aunque nadie quiera hacerlo. Aunque nadie pueda hacerlo. Porque somos nosotras quienes debemos asumir eso.


Depende de ti. Siempre depende de ti.


Yo elijo. Yo elijo hacer esto.
Yo elijo mi propio camino.


Es el camino que yo elijo.

lunes, 5 de septiembre de 2022

Ya no queda nada en este baile de ruinas hasta el amanecer

Trato de aferrarme a la tristeza desesperadamente
porque quizás así encuentro más sentido a las sonrisas,
caricias en las lágrimas,
ruinas entre los sueños...

Intento por todos los medios poner remedio sin acierto
a las desesperadas palabras que se acaban
cuando ya no nos queda nada entre los dedos,
seremos eternos... mentira,
no seremos nada...

simples recuerdos.

Simples recuerdos que dejar atados
bajo llave,
candado
y una caja aprueba de navajas
en lo más profundo del dormitorio,
debajo de las cajas,
para que ni siquiera en las más patéticas madrugadas
pueda buscarte
sabiendo que encontrarte
sería reconstruir las mayores miserias
que me pesan
como interminables piedras
que nunca se acaban.

Ya no quedan balas
para callar a disparos
mi mente alocada
que no se calla
por mucho que pasen los años.

Ya no quedan balas
para olvidar la esperanza
que perdimos
entre las tristes tardes de verano
que nunca terminaban.

Ya no queda nada...

Ya no queda nada...


Solo la vana y eclética desesperanza
que aguarda triste,
herida,
apagada.


Ya no queda nada.

martes, 30 de agosto de 2022

Hogares

Las sonrisas por bandera
y los sueños en el corazón,
la ilusión de beberse el futuro,
encharcar el pecho de abrazos,
versarnos a besos los años,
vivirnos el instante como si fuese el primero,
como si fuese el último,
como si nada ni nadie pudiese
arrebatarnos la felicidad de querernos;
de ser nuestros,
de ser nuestros,
de la amistad iluminando estos inciertos tiempos.

Amores 2000

Plus tu t´approches et plus j´appuie sur pause.
Therapie Taxi - Eté 90



Hemos devaluado la pena entre los dos
hacemos como si...
pero no sabemos cómo,
hemos evitado mirarnos a los ojos
hacemos como si...
pero no sabemos cómo,
hemos diseñado la zona, evitado las rosas,
hacemos como si...
pero no sabemos cómo,
rehusado ir de frente,
complicado las cosas,
pero me preguntas a mí
y yo no puedo más,

vayamos despacio
es cosa de ti,
recuerda los años 2000
cuando el corazón golpeaba el pecho cada día,
hemos crecido mucho desde entonces
y a veces no puedo evitar mirar atrás.


Pero nunca nunca quisimos esto,
solo sé que no sabemos cómo hacerlo más.



Y si estoy solo saliendo el sol entre los otros
amor, yo sé que es cosa de nosotros,
amor amor sé que es cosa mía
amor amor sé que las cosas se rompieron entre nosotros.

Y si está saliendo el sol entre nosotros,
amor, yo sé que es cosa de los otros,
amor amor sé que no es mi culpa
amor amor sé que las cosas se rompieron entre nosotros.



Yo sé que es triste, pero es cosa nuestra.

Tú estás cerca de tenerme en tus bolsillos.



Tú has decidido jugar sin reglas,
éramos jóvenes enamoradizos,
y entonces se colaron entre nosotros dos
los finales años 2000,
deliciosos tiempos,
yo no quiero más

seguir despacio contigo,
era en aquellos años
cuando el amor se colaba entre nosotros.



Y si estoy solo saliendo el sol entre los otros
amor, yo sé que es cosa de nosotros,
amor amor sé que es cosa mía
amor amor sé que las cosas se rompieron entre nosotros.

Y si está saliendo el sol entre nosotros,
amor, yo sé que es cosa de los otros,
amor amor sé que no es mi culpa
amor amor sé que las cosas se rompieron entre nosotros.



Yo sé que es triste, pero es cosa nuestra.

Tú estás cerca de guardarme en los bolsillos de tus recuerdos
y yo estoy cerca de tomarme una pausa de nuestros miedos.




Y solos todas las tardes, y solos todas las tardes, 
y solos todos los dos, y solos todas las noches,
y solos todos los dos, y solos todas las noches,
y solos todas las tardes, y solos todas las tardes.

Y solos solos yo permanezco en la oscuridad.




Y si estoy solo saliendo el sol entre los otros
amor, yo sé que es cosa de nosotros,
amor amor sé que es cosa mía
amor amor sé que las cosas se rompieron entre nosotros.

Y si está saliendo el sol entre nosotros,
amor, yo sé que es cosa de los otros,
amor amor sé que no es mi culpa
amor amor sé que las cosas se rompieron entre nosotros.



Y si estoy solo saliendo el sol entre los otros
amor, yo sé que es cosa de nosotros,
amor amor sé que es cosa mía
amor amor sé que las cosas se rompieron entre nosotros.

Y si está saliendo el sol entre nosotros,
amor, yo sé que es cosa de los otros,
amor amor sé que no es mi culpa
amor amor sé que las cosas se rompieron entre nosotros.



Yo sé que es triste, pero es cosa nuestra.

Tú estás cerca de guardarme en los bolsillos de tus recuerdos
y yo estoy cerca de tomarme una pausa de nuestros miedos.

sábado, 20 de agosto de 2022

El viaje lo ha cambiado todo

El héroe una vez ha iniciado su viaje, jamás podrá regresar a casa. 

Aunque regrese físicamente, no estará en casa. 

Tras el viaje 
ya no hay casa.

El viaje
se ha vuelto su casa. (1)

* * *

Cuando te marchas
ya no puedes regresar,
ya no hay forma de permanecer.

Todo ha cambiado.

Y ya nada volverá a ser igual.

* * *

ya no eres tú.

Yo,
ya no soy yo.

O al menos el mismo yo que era. (2)

* * *

El viaje se ha convertido en tu única vida

no hay otro lugar
que el viaje.

Y es que cuando te has marchado,
al regresar
todo sigue igual,
excepto tú,
que ya no eres el mismo.

* * *

Es imposible ser el mismo
después de todo lo vivido.

* * *

Ya no hay conexión con tu lugar.

El viaje
es el único lugar.

* * *

Todo ha cambiado.

Y ya no hay vuelta atrás.

* * *

Cuando regreses
después de haberte ido
recuerda que ya no se puede volver,

ten presente que tras el viaje
algo se habrá roto
para siempre.

Troya lo ha cambiado todo,
todo,
y ahora el futuro es un millar de islas
en un océano de distancias. (3)

* * *

Troya lo ha cambiado todo,

porque algo se ha roto,
un salto en el tiempo
palpable.

Y quien sabe,
quizás sea verdad eso que decían
sobre que nunca volverás realmente a casa
una vez te has ido. (4)

* * *

Porque el héroe,
una vez iniciado el viaje
ya no tiene más sitio

El viaje
se ha vuelto
su único destino.

















(1) El viaje del héroe. Joseph Campbell
(2) Diarios de motocicleta. Ernesto Guevara.
(3) Ítaca. Petauroak. https://paindiariodeunloco.blogspot.com/2020/03/itaca.html
(4) Desarraigo. Petauroak. https://paindiariodeunloco.blogspot.com/2015/01/desarraigo.html

jueves, 11 de agosto de 2022

La merienda (Pequeños destellos de Francia II)

A veces al salir de trabajar del MFR paro un momento en Bernay en Champagne, el pueblo de al lado de donde trabajo, y voy a la única panadería que hay. -Para incentivar el comercio local el ayuntamiento da ayudas a los negocios y así los productos son mucho más baratos.- En esos días me compro una napolitana, un pain au chocolat, que cuesta solo 80 céntimos. Eso en España es ya de por sí una ganga, en Francia es un regalo. Además, estos pains au chocolat son de los mejores que he probado en el país. El chocolate se funde en la boca y el bollito, a diferencia de la mayoría, sabe tierno.

Cojo mi pequeña compra y me voy a mi casa. Me quito los zapatos fuera, me pongo las zapatillas, saludo a quien ya esté en la casa, comento un poco el día y subo a mi habitación a preparar el portátil. Bajo de nuevo, me preparo un zumo, un plato, subo y meriendo. Me gusta ese pequeño ritual de merendar viendo alguna serie: Lizzie McGuire, Gravity Falls, Modern Family... Me ayuda a desconectar del trabajo y me hace sentir en casa.

Al terminar abro la puerta derecha de la ventana de par en par y dejo que el aire fresco inunde la habitación, también permite que entre algún mosquito de los cuales Carlota se hará cargo. Carlota es una araña que lleva conmigo meses en la habitación. Nos entendemos bien, yo en mi lado y ella en el suyo, que es el opuesto a mi cama. Así todos ganamos. Yo no tengo mosquitos y ella come. Es muy territorial y si alguna otra araña se atreve a construir su telaraña cerca ella no dudará en abalanzarse sobre ella y comenzarán a pelear. Es como una especie de danza que hace temblar los hilos de la tela, se empujan, golpean con las patas la red, tiembla todo, y finalmente una de las dos cede y se marcha. Carlota siempre gana.

Después de la merienda cojo mi totebag de la Maison de l´Europe, la lleno de libros, cojo mi toalla y bajo al jardín. Me gusta leer al aire libre, en el frescor de la tarde fluyen mejor las palabras y es agradable escuchar a los niños jugando en el parque de atrás, a los pájaros cantando, ver al gato del vecino al que yo llamo Pepignon y sentir las caricias del sol en el cuerpo mientras poco a poco la luz se va retirando. Creo que es lo que más me gusta de esa casa: el jardín, que pese a ser de piedrillas e hierba agreste, a mí me da la vida cada día para leer y disfrutar del ir y venir de los días entresemana.

miércoles, 10 de agosto de 2022

Le Mans (Pequeños destellos de Francia I)

Le Mans es una ciudad tranquila de tamaño medio, tirando a chiquita. Está rodeada por inmensos prados y campos y por eso yo me siento en ella como en una pequeña islita que se tambalea y mece entre la campiña francesa. 

Me gusta pasear por su sendero del río, siguiendo el curso del Sarthe y hacer siempre la misma foto desde el mismo ángulo al mismo paisaje: las vistas del río desde el puente que está cerca de mi casa. Es como capturar estaciones: el río en otoño, el río en verano, el río en primavera, el río en invierno. Quizás así cuando pasen los años al ver esas fotos pueda revivir lo que sentía.

Cuando salgo a pasear suelo ponerme los cascos y dejo que mis pasos me guíen hasta el centro. La plaza del centro, la Place de la République, me recuerda a esas grandes plazas francesas, típicas de las grandes ciudades, como en Nantes, como en París, que nada más verlas gritan a los cuatro vientos: soy el sitio perfecto para instalar un mercadillo navideño. Y es verdad, ahí cada año lo montan.

Después llego hasta Les Jacobines y veo la Catedral de Saint Julien, es muy bonita por detrás, con arbotantes por toda la cabecera, aunque creo que la fachada románica escondida y poco ornamentada no le hace honor al resto de su arquitectura gótica.

De ahí echo a caminar por la Cité Plantagenêt, cuna de los Anjou, donde las casitas medievales todavía te vigilan desde la distancia del tiempo. Me gustan esos tonos rojos, cobrizos y azules que cobijan, con los travesaños de madera sujetando toda la estructura, todos los secretos que esconden tras sus fachadas exteriores.

Hay tantas cosas que no he visto...

En ocasiones siento que los dos confinamientos me han privado de vivir ciertas cosas de la ciudad: ver sus museos, pasear más por sus calles, perderme entre sonrisas de amigos... No he tenido eso. Pero pienso que me he tenido a mí. Y que he aprendido cosas de ello. ¿El qué? Un año después todavía no lo sé bien, pero algo he aprendido, de eso estoy seguro. 

Y sigo caminando con la música en los cascos y las manos en los bolsillos sonriendo por el año que aquí he vivido.

martes, 9 de agosto de 2022

Tiempos líquidos

Somos volátiles en un mundo de incertidumbres,
palabras huecas
tratando de ser luces,
sombras en ruinas
aferrándose a la miseria,
nos olvidamos de nosotros
para construir un nuevo nosotros
y mientras tanto
vamos caminando,
dando tumbos,
de un lugar a otro,
buscando pedazos rotos que atesorar en sonrisas durante unos instantes
para huir rápidamente,
antes de que el amor llame a las puertas del sexo casual y fortuito.

Rompamos la niebla de estos gritos,
tratando de construir algo bonito.

Resultará imposible
cuando solo nos quieran
para escapar de este rito
de dolor
que es la búsqueda incesante
de placeres y desamor.

Tristes desnortados
jugando a buscar una nueva razón,
a ser instante fugaz
marcando a fuego la piel y el corazón.

Hoy te recuerdo,
mañana te olvido,
ayer ni existimos

y en estos tiempos líquidos
eso es lo mejor que puedo ofrecerte
ese pedazo breve e inconmensurable
de vidas
que compartimos.

Durante un relámpago deslumbrante de tiempo
que ardió intensamente como una vela
hasta que se apagó.

Y continuamos nuestra búsqueda.

Y vuelta a empezar.




Somos demasiado volátiles en un mundo de constantes incertidumbres.

lunes, 8 de agosto de 2022

Solo un minuto, nada más

Solo pido un minuto
en el que poder recitar estos versos,
no son un consuelo,
pero tampoco un destierro,
es solo una herida abierta
incapaz de cerrar,
y mi testamento querría dictar.

Solo mírame y podrás mirar
lo que se esconde más allá
del dolor que no logro apartar,
evitar,
escapar,
la ruina de una vida,
solo te pedía
un minuto nada más.

Un minuto nada más.

Y que me quisieras un poco más.

Solo un poco más.

Poder dar vueltas y escapar
de esta pesadilla que me toca habitar.

Tengo que aprender sola a volar.

Ya lo dijo Elvira,
y lo nuestro,
son las causas perdidas.

Me he ido...

Y puede que no me encuentre.

No me escondo.

Puede que no me encuentre.

No me esperéis
mientras llega mi hora.

domingo, 7 de agosto de 2022

Champi

Las vidas que no vivimos nos observan desde el otro lado del espejo
conscientes
de que no podremos dar
vuelta atrás
a las manecillas del reloj.

Y la vida
ligera como el viento
se esfuma en un instante
sin saber
que nosotros
quedamos solos
y desamparados.

Podríamos intentar seguir...
pero ahora el mundo no se para
y nosotros
aquí
estamos en suspensión
como polvo en el aire
esperando
un milagro divino en el que no creemos,
pero al que nos aferramos
como última y remota posibilidad
de escapar de todo este dolor

y que todo sea mentira

y que todo fuese como era


incapaces de asumir
este presente de ausencias
en el que no estás.



Teníamos planes y sueños
y después de todo esto
ahora solo tenemos sueños
y muy pocos planes
para lograr sobrevivir


hasta que pase este dolor tan hondo que nos atraviesa 
y vacía el pecho.



Siento
no saber hallar descanso ni consuelo.

miércoles, 3 de agosto de 2022

Escorrentías de salitre e friaxe golpeando nos cantís do peito

Acordes de Lutte...



A noite esborrallábase na lonxanía
e o arume do argazo
distante na cercanía
achegábase teimudo e tímido
como quen tenta ensaiar un soño
con más acertos que erros,
con más erros que acertos,
a base de enfrontarse co tempo.

Non sabería canto levaba alí,
pero a illa absorvérana ata o fin;
non hai escapatoria para os nosos medos
e os demos tentan rabuñarnos
con demasiada énfase como para escorrentalos.

Demos e medos,
as mesmas letras,
as mesmas sílabas,
distinta orde,
dores,
horrores,
esquecemento...

mellor liscar
antes de que todo estoupe por dentro
e a friaxe nos leve
para nunca máis escapar de eiquí.

A salitre na mirada guía o noso camiño,
mais ¿onde queremos chegar?

¿Esperanzas?
Xaora non quedan.

¿Soños?
Tremelicaron demasiado na inquedanza do tempo.

So restamos nos,
temerosos,
firmes;
peteiros que perfóranos o peito.

Lisca,
lisca,
que a illa non te atrape

ou xa non poderás escapar de quen eras.

Marchastes... para finalmente regresar.

Ó final...

O final...

miércoles, 27 de julio de 2022

El universo entero nos mira a los ojos

Dans le tram moi je traine les boulevards,
des amoureux qui sèment sur le quai de la gare.

Saez - Le gaz



Como noche sin luna
entrevimos sueños difusos,
oscuros secretos que llevarnos a la tumba,
tomarnos las manos
como animales en celo
y galantes bailes de estrellas
esperándonos en las estaciones
mientras los trenes pasan de largo.

Humo de cigarro,
dulce y divertido juego del azar,
el universo entero nos mira a los ojos
y solo podemos caer.

Como muertos en vida,
como explosiones de noches
entre cuerpos que se conocen,
el silencio nos ha atrapado
y ya los sueños esperan otros tiempos,
podríamos jugar a las escondidas
pero tendríamos más preguntas
que efímeras respuestas,
ruinas desmoronándose.

Humo de cigarro,
dulce y divertido juego del azar,
el universo entero nos mira a los ojos
y solo podemos caer.

Como callejones sin salida,
barrios enteros aullando a la noche,
los planes se salieron en las curvas
y los faros ya no alumbran las carreteras,
déjame en mis sueños,
como sueños sin vida,
pobres tristes ilusos fingiendo felicidad,
mira más lejos
y comprenderás la verdad.

Humo de cigarro,
dulce y divertido juego del azar,
el universo entero nos mira a los ojos
y solo podemos caer.

Déjame en mis sueños,
como sueños sin vida,
déjame en mis sueños,
el ruido cubrirá mi silencio.

Sal a vivir

Vamos venga sal a vivir
vamos venga sal a vivir
que todo esto está hecho por algún motivo
pero ahora solo importa seguir.

Vamos venga
enciende la música
y pon los cascos a tope
que la bola todavía está en juego.

Vamos venga
no temas
y aprende a sonreír
por mucho y vivir.

Vamos venga
solo salta
y podrás ver todo
lo que no veías antes de llegar aquí.

Vamos venga sal a vivir
vamos venga sal a vivir
que todo está por un motivo
y solo importa ahora seguir.

domingo, 10 de julio de 2022

Enséñame a volver a soñar

Los pasos del camino
nos llevan hasta aquí,
soñando con alas abiertas
nos atrevimos a vivir,
a vivir.

Podría ser más fácil,
podría ser así,
pero no sería tan sencillo,
temerle al futuro siendo feliz.

Volar,
volar,
abrir las alas y volar.

Volar,
volar,
abrir las alas y volar.

Si todo fuese distinto,
si yo estuviese allí,
si tú vieses mi mirada
me harías poesía aquí.

Si nos diésemos la mano,
si aprendiésemos a seguir
caminando brillando
ardiendo amistad sin fin.

Volar,
volar,
abrir las alas y volar.

Volar,
volar,
abrir las alas y volar.

sábado, 9 de julio de 2022

Cartas desde Francia

Tengo 29 años.
Llevo casi 1 año en Vigo.
Estuve 1 año entero en Francia.
Esta es una carta sin destinatario, sin remitente, sin lugar de origen, sin punto de partida ni de llegada.
Y a pesar de esto, a pesar de la inexactitud temporal y espacial de esta, esta carta tiene lugar y fecha:
Estaba en Francia,
vivía en Le Mans,
llevaba ya allí más de 9 meses, apenas me quedaban 1 mes y medio allí.

Escribí muchas más cartas,
enviadas desde Francia
a ninguna parte,
solo a mi blog,
poemas de una vida allí,
fragmentos que adornan los meses, los días,
un lienzo en blanco que llenaba de acuarelas
a través de viajes y poemas.

Esto de aquí lo escribí como resumen de ese año, breve carta sin destinatario:

No justifica, pero explica
el camino recorrido
a miles de kilómetros de distancia.





Francia es un país en el que puedes encontrar cultura en todos los lugares, tanto en las más pequeñas villas y pueblos como en las más grandes ciudades, todos los lugares tienen alguna cosa por mostrar y descubrir para quien los visite. Esa es la misión del viajero: encontrar todos estos tesoros.

Si tuviese que quedarme con una sola cosa de este año en Francia lo tendría claro, la respuesta sería sencilla:

Los viajes, todas las imágenes  que me vienen al alma cuando pienso en todos los viajes que he hecho a lo largo de este año.

Durante estos meses, a pesar del Covid,  yo he tenido la oportunidad de viajar mucho y de descubrir decenas de lugares en Francia. He explorado la campiña sarthesa y recorrido sus valles y pueblos. He tomado trenes, coches y buses y he visitado ciudades y museos. He descubierto la costa normanda y he admirado sus acantilados. He descubierto el Paso de Calais, los bunkers de Dunkerke y he estado tras las huellas de las trincheras en el valle del Somme. He caminado a lo largo de playas, he recogido  piedras y he tocado el mar en cada lugar.

He admirado catedrales en la Bretaña y el Alto Loira, en las montañas, en los campos y en el sur de Francia. He recorrido miles de kilómetros en coche y he atravesado la Provenza, los Alpes y la Auvernia. He visto el sol amanecer sobre los techos de la Borgoña y he sorprendido al atardecer cuando el descansa tranquilamente sobre las islas a lo largo de la costa. He soñado con el horizonte Atlántico y he sumergido los pies en el Mediterráneo.

He viajado, he volado, he escuchado música, he escrito y dibujado sobre el mapa todos los destinos que yo había previsto. Y a pesar de todo, yo tengo todavía millones de lugares inexplorado que intentar atrapar en los momentos robados al tiempo.





Y es que quizás eso haya sido Francia, el desesperado intento por arrancarle al reloj unos instantes de libertad. Salvarme tratando de correr siempre hacia adelante. Viajar. Viajar por encima de lo que jamás nadie habría soñado. Y llegar. Dejarme llegar. Dejarme llegar a dónde sea que yo hubiese deseado.


Y creo que lo conseguí.
Y estoy orgulloso de ello.


Por eso escribo estas cartas.
Para no olvidarme nunca de ello.

jueves, 7 de julio de 2022

Tras los pasos de la selva

¿Cuánta magia en el mundo nos queda por conocer?

¿Dónde se esconden los misterios
que nunca podremos comprender?

Nos buscamos
incesantemente,
sin saber hallar las respuestas...
Quizás estén escondidas
tras las puertas del alma
que nos esperan abiertas.


* * *


Descubriendo en bosques de sombras luminosas,
de espíritus sin forma
que dan forma
a nuestras memorias,
fantasmas
que nos salvan
de la ruinosa espera
que nos queda
por delante en esta vida de fatas y leyendas.

Somos rimas, somos poemas,
somos sueños
que adornan las estelas
de estrellas
que iluminan los caminos que nos llevan.

Descúbrete,
descúbrete,
que comprenderás en la magia
la persona que serás...
la persona que eras.


* * *


Quizás allí
verás lo que tú quieras.








* * *

Contenían todo lo que les había sucedido en tres prodigiosos años de viajes y aventuras. Tal vez en el futuro no habría nada comparable a lo que ya habían vivido, nada tan intenso ni tan mágico.
Memorias del Águila y del Jaguar

martes, 5 de julio de 2022

Como el humo del cigarro en el viento

A veces las mejores despedidas son las que por miedo nunca nos atrevimos a hacer,
aquellas
que el silencio de los años
borraron como hojas al viento,
aquellas
que son ecos sordos,
pasos en el vacío,
recuerdos difusos en callejones escondidos de nuestra memoria.

A veces las mejores despedidas llegan tarde,
como un soplo de aliento,
un decir adiós
cuando las heridas
ya no sangran,
poemas abiertos
que descubren por unos instantes el alma
antes de esfumarse
en la lejanía de nuestros vaporosos sueños.

Nunca supe decirte adiós.

Espero que este sea el mejor momento.

Ese en el que a pesar de todo
sirva para mirar hacia adelante
y olvidar el pasado
para vivir en el porvenir
todas las metas que escribimos
en nuestro propio cielo.

Adiós.

Pongo fin a los recuerdos.

miércoles, 29 de junio de 2022

Derribando todas las ruinas, logramos construir algo nuevo

Quizás,
cuando todo falle
y el amor nos abandone
y pase de largo,
será el momento
en que nos demos cuenta
de todo lo que tenemos,
de todo lo que perdíamos
por no prestarnos
el tiempo debido
a explorarnos.

Somos frágiles,
somos vulnerables,
¿por qué mentirnos a nosotros mismos?
¿por qué mentirnos
a quien aparentemente amamos?

Somos frágiles,
como pobres muñecos de trapo.

Quizás entonces
cuando todo falle,
nos demos el derecho
a frenarnos,
mirarnos,
y aprendernos a cuidarnos.

Decía alguien,
que la mejor receta contra el amor,
contra los celos,
contra el duelo,
era llenarnos
de emociones tan intensas
que nos permitan sobrevivir
sin esa droga de intensidad
a la que ya nos habíamos acostumbrado.

Decía ese alguien 
que viviésemos,
que viviésemos como siempre hubiésemos deseado;
que nos diésemos tiempo,
que nos cuidáramos.

-Vivid otras intensidades tan intensas como el enamoramiento.

Id más allá- decía.

Ya sean fascinaciones propias,
que nos gratifiquen, que nos calmen,
que nos permitan reposar intensamente.

Ya sea la militancia política,
que nos permita avanzar por algo más,
construir algo más allá de nosotros.

O nosotros.

Construir un nosotros.

Vivir nuestras más profundas amistades.

Cuidarlas,
cuidarnos,
besarnos,
abrazarnos,
querernos,
amarnos,
por encima de todo,
por encima del tiempo,
por encima del mar que nos envuelve,
por encima del viento que nos protege.

Vivir nuestras más profundas amistades para salvarnos.

Para salvarnos de nuestras ausencias,
de nosotros,
de nuestros duelos,
de nuestros pedazos de alma a rotos.

Vivir,
vivir intensamente,
para cuidarnos
y crear un instante eterno en el que querernos,
construir un sincero y leal nosotros.




Y eso
y eso es lo que yo hago
quereros 
como me quiero 
cuando con vosotras mi alma está en reposo.

Derribamos todos los muros, pero no logramos construir nada nuevo

Nos replanteamos todo,
hasta el fondo mismo de la existencia,
tratamos de huir, de quedarnos;
de destruirnos, de cuidarnos;
de forjarnos con esmero,
de fluir sin dañarnos;
de pasar de medio lado,
de echar a correr y luego quedarnos.

Nos replanteamos todo
con tal de no sufrir,
sufrimos
al cuestionarnos,
al examinarnos,
al mirarnos con lupa
y descubrirnos vulnerables,
frágiles,
rotos,
deshumanizados.

Tratamos de derribar todos los muros,
pero por el camino
no logramos construir nada nuevo.

Y así estamos...

Viviendo entre lágrimas,
heridas,
y semáforos en rojo
que nos dicen
no sigas,
no sigas,
te vas a hacer daño,
y nosotros
sin mirar,
con los ojos cerrados,
cruzamos.

Y así estamos...

Sin saber bien a dónde vamos.

miércoles, 22 de junio de 2022

Toma las llaves de mi corazón muerto

Se ha puesto un buen día para hacerse heridas,
para jugar a las caídas,
para arder
como si la poesía
no hubiese ya ardido.

Que delirio

todo este dolor
que no encuentra ya camino.

Solo ruinas.

Solo ruinas.

Solo ruinas es lo que quedan.

Malade

Me despierto del día anterior
que pesadilla,
solo puedo ver mi interior,
nada queda,
triste horror que arruina mi vida,
que desidia,
solo querría huir para no volver,
¿para qué?

Grito más rápido de lo que puedo pronunciar,
mi cerebro arde
y solo puedo caer,
llorar,
fingir vivir,
desistir,
fingir ser feliz,
ya no puedo seguir...
ya no puedo seguir...
ya no puedo más,
¿para que no sucumbir?

Solo mira como la luz se apaga,
mis bolsillos están vacíos,
te regalé todo lo que tenía,
y nada me quedaría
cuando te fueses de mi vida,
dando un silencioso portazo
del que ni me di cuenta.

Solo dolor,
la desesperación se llevó todo mi interior,
ya no pensé más,
ya no soñé más,
ya no encontré más razón,
solo dolor,
solo dolor,
solo dolor.



Solo dolor.

lunes, 6 de junio de 2022

Tú tenías todas las respuestas...

Girando en la vida
buscando una rima
que cobre sentido
que me saque de este bucle
eterno sin final,
¿qué quedará
cuando ya no pueda más?
Finjo saber escribir
para no admitir que verso mal,
que sueño mal,
que caigo sin rumbo
en un sendero inacabado hacia ningún lugar.

¿A dónde irán
las prisas que nos consumieron
viviéndonos sin pensar en nada más?

¿A dónde irán
las sonrisas que quemamos
como papeles que dejar atrás?

Ya no sé a dónde voy,
hace años que no lo sé,
y lo peor de todo
es que puede que nunca jamás
lo vuelva a saber.

viernes, 3 de junio de 2022

Si no vuelvo más...

Me vengo arriba
me lanzo al infierno,
sucumbiendo al tiempo incierto
de este interregno eterno
que no quiere nombrar seguimiento
de mi suerte ni mi lealtad,
¿quién me iba a gritar?
¿Quién me intentaría explicar
que todavía quedan ganas
por ser solo uno más?

Siento en mi pecho
estas letras a modo de testamento,
Elvirus sonando en los altavoces de mi desvelo,
y yo que no sé bien por qué todo sería
una especie de ruina sin prisas
que se agotan sobre mi vida.

Pienso en todo lo perdido
y en todo lo que esperaba...
y me llevan estas melodías
a un embalse lejos del mar,
a la sombra de las estrellas
pensando en mis amigas,
en las sonrisas que bajo los robles vivía.
Y como una cortinilla
de cine,
de amago de poesía,
salto de un recuerdo a otro
y me encuentro a las tantas de la mañana
quitándonos el frío en los Cárpatos
cuidándonos de los otros,
salvándonos a nosotros,
descubriendo lo que decían nuestros sueños
de aprender de nuevo a volar,
y en las ruinas de este imperio de palabras
todavía queda la Romania
que no se lleva el tiempo
que sobrevivía a las prisas
de vivir más allá de las risas,
de vivir más allá de la vida.

Solo querría...
solo querría volver a recorrerme entero
y encontrarme en esta batalla
entre tumbas y lápidas
de cementerios que cuelgan sobre el mar,
¿quién me vendría hoy a buscar?
¿quién vendría...?
¿quién vendría a llevarme a visitar la ciudad maldita,
de polvo,
de cenizas,
de sonrisas y pipas a orillas del rompeolas
y es que contigo yo nunca estaré sola,
y es que contigo -tú lo sabes y yo lo sé- nunca estaré sola.

Piérdeme en Sants el tiempo,
que quiero vivir en todos tus espejos,
que quiero ser eterno hasta el fin de los sueños.

miércoles, 1 de junio de 2022

Bajo las últimas horas de luz

Entre brisas de miradas
sucumbí al deseo
y el cielo se abrió en dos
llevándome mucho más lejos
de lo que imaginé sin razón.

Cruenta
y falsa ilusión.

Perece en el camino

el tiempo,
el olvido,

yace inerte el paso

y la tarde se calma
como tarde de mayo,
que en junio estamos
y cantan los pájaros
y canta la luz del sol
iluminando los últimos tejados.

¿Dónde hay paz?

Descansa,
descansa,

descansa el pecho,
descansa la mirada,

respira aliviado,

respira la tarde que se respira en el alma.

El grito silencioso del desahogo

El grito silencioso del desahogo que nadie quiere escuchar.

Una noria constante

sin ciclo

sin final,

sin vuelta al principio

ni posiblidad de empezar.


Me duelen las heridas

que nadie puede callar,

me gustaría poder contar mis sueños,

pero de las pesadillas nadie quiere hablar,

me traga el olvido

quizás sea mejor así y callar.


No puedo hallar sitio ni lugar,

el destino se marchó

y ya no quiso regresar.


Podría callar,

podría callar,

pero me ahogo

sabiendo que no tengo descanso ni paz.


Ya no queda para mí ningún lugar.

miércoles, 25 de mayo de 2022

Permítetelo

Permítete aprender a escribir desde la felicidad,
permítete aprender a verte cómo ellas te ven.

A la sombra de los robles
tejimos cuidados en la distancia
y ser feliz,
y ser feliz,
y liberarnos de nuestros miedos
para abrir a nuestros sueños las alas.

Salta,
para llegar siempre más allá,
salta.

Nos tenemos y ya no nos soltamos las miradas.

Yo solo canto las verdades
amistades, borracheras, risa eterna
hoy solo toca divertirse
despedazar tu parte triste.

Salado sabor en la brisa de Guérande

La amistad es como esa gota de agua
que estalla en mil direcciones,
salpicando felicidad
sin poder controlarla,
sin poder evitar
que te salpique el alma.

Qué espectáculo
son las sonrisas inesperadas!

Podría yo
negar el regocijo que producen?

No lo creo,
no podría yo,
yo solo aspiraría
a dejarme embriagar
por el sueño eterno,
por el baño de luz
que sería perderme
entre los recuerdos de nuestros sueños.

Oh, amiga!
Solo déjame llegar al mar
siguiendo el curso bajo del Loira.

Oh, amiga!
Solo déjame llegar
a comprender ínfimamente esta amistad
de vidas que se tejen entre nosotras.

domingo, 22 de mayo de 2022

Aprendiendo a quererme




Aprendiendo a quererme,
con todas mis virtudes,
con todos mis defectos.

Mimándome en la marea,
iluminándome en el viento.

Me quiero,
menos mal que me quiero.

domingo, 15 de mayo de 2022

Poemas en duermevela

Poemas en duermevela,
de tiempo suspendido en la infinita línea del sueño,
de silencios de madrugadas,
de mañanas soleadas,
de instantes en bucle hasta el final de lo ciclos de esta vida que se diluye entre la duermevela del poema.



¿Sabrías encontrar respuesta a las preguntas del poeta?
Quizás solo
parezca que tenemos las cosas bajo control
y sin darnos cuenta
vivimos en la estela
de nuestro propio sentimiento interior.

¿Quién eres?
¿Quién soy yo?

¿Quién es este rostro sobrecogedor
que me apelmaza el pecho,
que me invita a volar,
que me hace silbar la vida de emoción?

¿Quién eres?
¿Quién soy yo?

¿Cómo haces
para recitarme la sonrisa
en la duermevela
de esta poesía a contrarreloj?

¿Quién eres?
¿Quién soy yo?

jueves, 5 de mayo de 2022

El camino de la rendición

Hay veces que sueñas y te das cuenta de que los relojes de arena no están ahí para avisarte del tiempo que te queda, sino para recordarte todas las oportunidades que te quedan por vivir.
Petauroak - Hay veces



Estoy leyendo entradas hiper viejas de mi blog y leerlas
-leerme-
es como triste, nostálgico, bonito y desolador,
todo a la vez,
como ver a una persona que querías
derrumbarse hasta difuminarse del todo
y desaparecer.

¿Qué sucedió?

¿Cómo pasé de esa alegría, 
de esa esperanza,
a esta desidia,
esta desolación?

¿En qué momento
toda la luz que yo emitía
se apagó?

Leerme es como leer a otra persona,
una escalera al infierno,
un baile entre llamas,
un paseo de tinieblas
al calor
de las sombras
de mi corazón.

lunes, 25 de abril de 2022

Poesías de hebras rotas

Entre poesías de hebras rotas
como nosotras
veremos el rumbo entre los dedos
qué es todo esto?
qué es lo que hemos hecho?

Miramos al suelo
y abrimos vuelo
pensando en volver a jugar
con las cartas sin pensar
qué será?
qué será lo que nos espere mañana?
Qué es lo que pasa?
Qué es lo que pasa que nada me llama?

Préndeme el alma,
no mires a otro lado,
solo a la cama,
como si esperara
palabras llenas
entre miradas vacías,
son los últimos gritos de este rito
y no me derrito
entre cumbres nevadas de heridas,
entre brisas que avisan a las prisas
de comernos la vida
entre poesías
de hebras rotas,
como nosotras.

Comernos la vida
entre poesías de hebras rotas,
como nosotras.

Como nosotras...

Como nosotras...

domingo, 24 de abril de 2022

Ruinas y autotune

Si os veis con ganas, hacedme inmortal.
Elvirus - Testamento



Me doy la vuelta
ya está todo hecho,
el poeta ahí solo
y detrás todo el tiempo
que se llevó la vida
como si no fuese algo nuestro.

Mirad al cielo,
quizás así podría decir,
fingir,
sentir,
que no estoy en este juego
que la arena no se terminó
y el fin
no es solamente gritar.


¿Y quién podría explicarme todo esto?

Quise seguir y solo confundí lo nuestro.

¿Podría salir?

Pero entonces como soportar el peso

de toda una vida, apagada por el miedo.


Y yo que pensé que podría lograrlo todo
me confundí
y ahora camino solo,
por ti perdí
el aliento que lo era todo,
ahora vivir
solo me sabe a poco.


Me marcho de vuelta
aún me queda un trecho,
el pobre loco
persiguiendo otro sueño
detrás de mí yo lo siento,
sucumbo a la herida
como si no fuese por todo esto.

Mirad al suelo,
quizás así podría salir,
huir,
vivir,
que todo está en juego
que las ruinas no son templos
y el fin
es solamente saltar.


¿Y quién podría explicarme todo esto?

Quise seguir y solo confundí lo nuestro.

¿Podría salir?

Pero entonces como soportar el peso

de toda una vida, apagada por el miedo.


Y yo que pensé que podría lograrlo todo
me confundí
y ahora camino solo,
por ti perdí
el aliento que lo era todo,
ahora vivir
solo me sabe a poco.


Y yo que pensé que podría lograrlo todo
me confundí
y ahora camino solo,
por ti perdí
el aliento que lo era todo,
ahora vivir
solo me sabe a poco.


Y yo que pensé que podría lograrlo todo
me confundí
y ahora camino solo,
por ti perdí
el aliento que lo era todo,
ahora vivir
solo me sabe a poco.

viernes, 22 de abril de 2022

Café sola, café solo, gracias

La tristeza, la soledad, el desamparo,
en medio de la noche, 
escribiendo,
porque no hay nadie que nos escuche,
porque nunca habrá nadie que nos escuche,
porque a fin de cuentas nunca nadie nos ha escuchado.

Y solo
eso es todo
solo
al final
solamente
solo.

Aprendiendo a quererme

Aprendiendo a quererme,
con todas mis virtudes,
con todos mis defectos.

Mimándome en el viento.

Me quiero,
menos mal que me quiero.

jueves, 21 de abril de 2022

Insaciable

Me necesito más de lo que pensaba,
es lo único que pienso
cuando me busco
y no me encuentro.

Como si pudiera sonreír ante mis miedos,
plantarles cara,
saltar lo más alto que puedo,
bloquear todo
y evitar cualquier finta
que mis sueños me hayan hecho.

Yo soy yo,
y mis sueños, mis sueños.

Y los dos somos
un cuento,
un viaje,
un instante ardiendo.

¿Hasta dónde me llevará el tiempo
antes de permitirme
comprender lo que deseo?

Y es que ya lo he dicho:
Me necesito más de lo que pensaba,
eso es todo,
eso es cierto.

Todo lo demás,
simplemente pasajero.


Libre,
como el Atlántico en el horizonte eterno.

A mis amigas

Si me sostengo en pie
es porque tengo amigas
que me llenan de luz el alma:
que ven en mí
todo lo bonito del mundo
y que con ellas
yo he aprendido a ver
todas mis capacidades,
todo mi potencial,
toda mi suerte
por permitirme quererme,
por permitirme abrirme a ellas
de par en par.

Porque vulnerable 
es como ante ellas siempre querré estar.

Ese es mi mayor acto de valentía:
permitirme amarlas
de forma incondicional.

jueves, 14 de abril de 2022

Tierna mirada que me salva

Yo no sé muy bien qué hago,
pero hago cosas y me río bastante.

Supongo que con eso bastaba.

Ahora hasta echo de menos eso,
ya no me río
ni hago apenas cosas
y es todo mucho más complicado,
como una vida que te pone encima
una losa tras otra
y solo podemos caminar
soportando toda esa carga.


Supongo que por eso me busco en otras miradas que por suerte me miran con más benevolencia y ternura
de la que podré dedicarme yo a mí mismo,
por intentar sentirme un poco más querido,
sentir que vale un poco la pena toda esta mierda de vida,
que nos tocó vivir
sin saber siquiera
en qué momento nos equivocamos al vivirla.

Y Maite me mira con todo su amor,
con ese brillo reconfortante
que emiten sus oscuros ojos,
y yo me pierdo ahí
pensando que ojalá ese instante fuese eterno
y pudiese hacer hogar esa amistad
que me salva en cada (re)caída
en la que estoy a punto de ahogarme.


Habitan en mí más demonios
de los que soy capaz de gestionar muchas veces,
y en mi mente se agolpan y golpean
frases que repiten,
como martillos repetitivos y constantes,
que valgo muy poco,
que estoy haciendo el tonto,
que por más que lo intente todo está roto,
y que no puedo cambiar a quien no quiere ser cambiado.

Y todo da vueltas ahí,
en mi cabeza
y yo lo suelto a borbotones
justo antes de ahogarme
bajo litros de angustias.

Y Maite, cerveza en mano,
clavando fijamente en mí su mirada,
se toma su tiempo,
apenas unos instantes,
y sus palabras me acarician el alma,
me consuelan,
me guían,
me salvan.

Y yo me siento feliz,
reconfortado,
y un poco más en paz con mi calma.

Y ella me abraza.

Y con eso,
ahora mismo
me basta.


Brindar por la amistad,
¿Sino por qué más brindaríamos si no fuese por amistarnos con ganas,
sujetándonos las miradas,
cruzándonos las sonrisas, las risas, las almas?

miércoles, 13 de abril de 2022

Sentados en un banco en un parque en el Calvario







No se cumple ninguna fecha, pero al día siguiente yo me iba a León, como hoy, y tú me esperabas en un banco. Yo quería impresionarte y llevaba una camiseta concreta, tú querías mostrarme y me llevabas dos libros -aunque solo me ibas a dejar uno, no dos. Yo no podía mirarte a los ojos
tu mirada transmitía demasiado,
tú me preguntabas que por qué no te miraba
y yo te lo explicaba
-y ya luego por la Peatonal me decías que Claudia decía lo mismo.
Yo eludía tu mirada que me desconcentraba
y para poder hilar más de un par de frases seguidas
me centraba en un niño que jugaba con su camión
y te contaba que yo tenía un camión igual
y que Brais y yo le habíamos roto una rueda en la playa.
Tú te reías, estabas nerviosa,
yo me reía, estaba nervioso,
y a pesar de todo
nos sentíamos en calma
sentados el uno al lado del otro.
Tenías una mano fría
y la otra caliente,
-como un termostato- decía yo.
Y tú me llamabas tonto, y me apretabas ligeramente más fuerte la mano.

No estuvimos mucho,
no más de un par de horas,
pero lo recuerdo tan bien
como si fuese hoy
preparando las cosas para irme a León
pensando en tus besos,
tus abrazos,
y tus alas de mariprosa.

-Estás mirando la posición del sol, para saber la hora?

viernes, 8 de abril de 2022

Desmontemos el amor para construirlo de nuevo

Desmontar el amor
para construirlo de nuevo,
darle vueltas,
sumarlo,
empezar de cero.

Comprender todos los vértices de este cuento,
observarlo de cerca,
de lado,
de lejos;
revisitarlo
para repensarlo y rehacerlo.

Mirar al fuego,
helarnos,
prendernos;
mojarnos hasta quitarnos la sed de en medio,
sumergirnos en comprenderlo,
jugar a atesorar este tesoro que tenemos.

Dibujar libertad
comprometiéndonos a querernos,
querernos en paz
sin guerras por miedo.

Fuera las dudas,
fuera los celos,
fuera todo lo que resta
y nos convierte en mucho menos.

Somos más,
sumemos...
sumemos...

Sumemos nuestros sueños
para llegar al cielo,
prender el infierno,
configurar nuestro universo;
elegir nuestros caminos,
nuestros senderos,
ser libres,
ser valientes,
ser tiernos.

Desmontar el amor
para construirlo de nuevo
desde el principio,
desde el comienzo.

Démonos tiempo,
démonos tiempo,
moldeemos nuestras vidas,
nuestros futuros,
nuestros sueños.

Creemos desde cero nuestra forma de querernos.

Vivamos el encuentro.

Desmontemos el amor
para construirlo de nuevo.

domingo, 3 de abril de 2022

Salvemos esta estrella

Salvemos esta estrella
de esperanza
que se esconde en nuestras manos
en un mundo deshumanizado,
loco,
encolerizado
que solo quiere arrebatarnos
las pocas fuerzas
que nos quedan
en este frenético telediario
de muertes, locura y guerras 
que nos han obligado a vivir.

¿Cómo salir de aquí?

El principio de siglo nos ha pillado con los pantalones bajados,
sumisos con la cabeza gacha
miramos a otro lado
¿qué hay de malo por soñar?
No nos pueden obligar a callar,
por eso simplemente nos agotan
hasta que no podemos más.

Y si crees que hay salida
ven
y salvemos esta estrella,
todavía queda esperanza,
el futuro está por venir.

Y si crees que hay salida
ven
y salvemos esta estrella,
todavía queda esperanza
el futuro está por venir.

Y la guerra en Palestina,
y la guerra en el Sahara,
y la guerra en Dombass,
y la guerra en tantos
y tantos sitios
que no te van a contar.

Y la guerra
de clases,
y la guerra
y la muerte
y la crisis
y la desidia,
y la locura,
y el dolor,
y el olvido,
y la televisión
a todas horas
la televisión.

Y si crees que hay salida
ven
y salvemos esta estrella,
todavía queda esperanza
el futuro está por venir.

Y si crees que hay salida
ven
y salvemos esta estrella,
todavía queda esperanza
el futuro está por venir.

La juventud busca salidas,
y los mayores buscan salidas,
y los adultos buscan salidas,
y los niños buscan salidas.

Soñamos para sobrevivir,
soñamos para sobrevivir.

Y alguien tendrá que vivir
para salvar esta estrella.

Y alguien tendrá que vivir
para salvar esta estrella.

El futuro está por venir.

Y si crees que hay salida
ven
y salvemos esta estrella,
todavía queda esperanza
el futuro está por venir.

Y si crees que hay salida
ven
y salvemos esta estrella,
todavía queda esperanza
el futuro está por venir.

Y si crees que hay salida
ven
y salvemos esta estrella,
todavía queda esperanza
el futuro está por venir.

Fractales resquebrajados en mil reflejos

Reflexionarnos nos lleva a veces a vernos externamente como meros reflejos de lo que somos,
pedazos tras el cristal,
fractales
interminables
que no tienen final.

Me pierdo en este juego de espejos,
buscando algo que no encuentro,
creyendo
que tengo
los medios para obtenerlo.

Tropiezo con las respuestas
cuando me habla el silencio,
y los lamentos de otros tiempos
se cuelan como susurros en el viento.

No sabría explicar que hacemos
en medio de este juego
de reflejos,
pero solo soy
lo que nunca seremos.

Reflexionarnos
nos lleva a rompernos.

Solo al final
podremos construirnos de nuevo.

sábado, 2 de abril de 2022

Mi pequeña costurera

Mi pequeña costurera
teje las sonrisas en el cielo,
busca los pequeños pliegues
y hace tricot y ganchillo
buscando encontrarle el dobladillo
a la esperanza plástica
que se moldea como quiere ella,
porque mi pequeña costurera
puede hacer magia con sus hilos
y agujas directas al corazón
para darle la vuelta a cualquier situación
y que el dolor se esfume
y desaparezca 
reducido al tamaño de un botón.

Mi pequeña costurera
poetiza las sonrisas,
ella solita puede brindar por la vida
y ver más allá de ti,
y ver más allá de ti,
para cantarle adiós
al olvido y el malestar,
ella quiere estar
pintando atardeceres en mis ojos
y coge su paleta de colores,
rojos, azules, verdes,
todos en un paisaje,
en un mosaico de versos,
mi pequeña costurera 
¿cómo puedes tú curarme el alma?

Mi pequeña costurera
¿cómo puedes tú curarme el alma?

Píntame los ojos
y quítame todas las sombras,
bésame las manos
y acaríciame los dedos.

Mi pequeña costurera
susúrrame la magia de tus versos.

Mi pequeña costurera
entóname tus mejores sueños,
dibújame la sonrisa
esperando que la esperanza
se tiña amarilla,
brille como la luz del día,
como el sol de la alegría,
como el calor de las prisas
con las que nos bebemos la vida.

Mi pequeña costurera
¿cómo puedes curarme el alma?

Mi pequeña costurera
no dejes de habitar entre los pliegues de mis sueños.

Mi pequeña costurera,
ven,
ven,
ilumíname,
se parte de este poeta que se cura con sus propios versos.






* * *

Mi pequeña costurera
te hablo
aunque sea a mí mismo
a quien recito
en esta reconversión de ilusión.

Francia

Francia es un país de contrastes, de mil paisajes diferentes, de mar calmo y mar impetuoso, de arquitectura bretona y casas borgoñonas, de bosques y prados extensos, de llanuras y de montañas escarpadas, de mil acentos.

Francia es una historia sin final, la magia que me quisieron arrebatar, de los sueños por encontrar.

Y en un campo de trigo
y un atardecer en Nantes,
y el azul esmeralda
y el acento de Breizh.

Y cientos y miles de kilómetros a mis espaldas
y una mochila que vaciar
para poderme reencontrar,
y la sonrisa de la amistad
y la esperanza de ir siempre más allá.

Todo eso,
todo eso,
y mucho más.

jueves, 31 de marzo de 2022

Tristes añicos de una agrietada poesía

No me busques en otro porque no estaré
no cambio el placer por lealtad
hablo menos observo más.
Noite - Las estrellas me titilan



Vamos a dar amor, aunque nunca lo hacemos...
quizás nos perdemos
demasiado sin saber por qué,
derramamos la suerte
fingiendo querer,
mintiendo tener
las decisiones de nuestra parte,
me siento en los parques,
buscando encontrarme,
callarme, validarme, cambiarme
por todos los rotos de mis pantalones
que no perdieron detalle
de todos mis fracasos,
mis recorridos hechos fiascos,
prisas a vasos vacíos que se hacen añicos
entre los bailes de sombras
que son nuestros sentimientos a deshoras.

¿Por qué mi mente no me perdona?
Si ya no hay nada que me llene,
ni la desidia me reconforta.


En los juegos de la vida hay siempre perdedores,
somos cabrones por despecho,
solo somos senderos que arder con prisas,
no quiero saber dónde todos los principios terminan.

No me busques en otra parte
porque ya no estaré,
no cambio el futuro
por un presente ardiendo,
solo me observo
quizás ahí aprenda que solo éramos veneno.


Vamos a dar amor, aunque nunca lo hacemos...
solo voy a la deriva,
perdida la sonrisa
¿qué más queremos?
simples muñecos rotos
despojados de sentimientos, 
hechizado por mis patéticas fantasías,
desnorté el sentido al reloj 
y me encontré en fuera de juego,
rotando todo el tiempo,
incapaz de ver más allá
por más que salte
yo solo nunca podré llegar,
patético central,
¿dónde encontrar descanso
en una batalla constante sin paz?

Ardí demasiado
y ya la mirada se apaga
como si fuese alguien
en algún olvidado momento.

Solo a la deriva
encontraré lo que quería,
y ya me lo decían
si no sabes qué buscas
no llegarás a ninguna parte,
cruel agonía
que me destila 
la agridulce sonrisa
rota en trizas,
tristes añicos de una agrietada poesía
¿qué hemos hecho?

¿qué hemos hecho
para merecernos este castigo?


En los juegos de la vida hay siempre perdedores,
somos cabrones por despecho,
solo somos senderos que arder con prisas,
no quiero saber dónde todos los principios terminan.

No me busques en otra parte
porque ya no estaré,
no cambio el futuro
por un presente ardiendo,
solo me observo
quizás ahí aprenda que solo éramos veneno.


Vamos a dar amor, aunque nunca lo hacemos...

martes, 29 de marzo de 2022

Ha llegado la primavera

Ha llegado la primavera,
ya los días al fin son largos,
ya la luz nos baña los rostros
y el agua acicala nuestra sonrisa.

Ya la vida se bebe a prisas,
sorbos profundos,
tragos brindando,
relucen los brillos de la hierba
y el agua destellea entre nosotros.

Viva la luz,
viva el calor,
vivan las vidas,
vivan vivan, canta la naturaleza en flor.

Ya los poetas cantan sus sonetos,
ya los soñadores entonan sus sueños,
ya los viajeros preparan sus mochilas,
ya los felices felizmente sonríen sus días.

Ya la primavera, la luz y la vida
se pintan los rostros
de hermoso porvenir y pura poesía.

Ya cantan,
ya cantan,
ya cantan iluminando dichas.

sábado, 26 de marzo de 2022

Another way

Cuando volvía en mi coche
a 120 km/h
trataba de ahuyentar con música
a los fantasmas que desde entonces me devoran.

Esperaba
que igual que dejaba Francia atrás
los recuerdos se esfumarían.

Iluso de mí,
no hay forma de escapar de la vida.

Fragmentos de triste electrónica

Esa forma que tenías de quererme a medias y mal...

iluso de mí,
por un tiempo me sentí afortunado,
ahora sé
que no hay fortuna
en un corazón desordenado.

Cuando ves por primera vez las grietas...
Ya no hay vuelta atrás.

La tristeza de los fragmentos rotos

Que ni tiene sentido
ni quiero buscárselo
ni quiero encontrarte
ni pensar en aquellos días
en aquel verano
en aquella vida

fíjate
somos los de siempre
los idiotas que se pierden
en las noches.

Clara Caulfield



I

Soporté tantas cosas
por encima de mis posibilidades
que a veces me creo
tan roto
como un muñeco de trapo
de esos antiguos
abandonados en la esquina
de la habitación de los tiempos pasados.





II

Me miraste con demasiadas mentiras en los ojos
y ahora no soy capaz de soportar tu mirada
por miedo a encontrar en ella alguna verdad.





III

Grité en silencio tanto
que nadie me oyó,
cuando ya era demasiado tarde para pedir ayuda
me di cuenta:
el barco se hundía.





IV

La soledad de quién está acostumbrado a lamerse las heridas,
suena a Elvira
pero ella encontraría belleza
y yo solo veo ruinas.