miércoles, 18 de noviembre de 2015

Defíneme amor

¿Quién puede definir el amor?

Me río del valiente que lo intente
pues está abocado al fracaso.

¿Me pides que defina el amor?

Y supongo que luego querrás que defina la existencia,
la felicidad y melancolía,
quizás el origen del universo o de la vida,
aunque puede que te conformes con que te defina los sueños, el dolor y la esperanza.

¿Me pides que defina el amor?

Y yo te digo que lo intentaré,
empezaré diciendo que es un sentimiento,
un puñado de hormonas que segrega el cuerpo,
una cosa de dios
o de la filosofía,
que nacimos para la belleza
o al menos eso decía Platón.

¿Me pides que defina el amor?

Y yo continuaré explicando la cuestión de género,
porque sin pararnos en el patriarcado
no comprenderemos lo que hoy en día
llamamos amor, aunque no sea cierto.

¿Me pides que defina el amor?

Y te respondo
que ¿cómo quieres que explique algo
que ni yo mismo entiendo?

¿Me pides que defina el amor?

Simplemente te diré que es lo que
ahora mismo creo que siento.

lunes, 16 de noviembre de 2015

Tras de mí

Tras de mí dejé los recuerdos de una vida,
memorias que guardo en pequeñas cajas de tesoros
en el arcón que hay en el cabezal de mi cama.
Ahí, dentro de una de esas cajitas,
junto al azulejo de piscina y la castaña de la suerte
-de esas que no sirven para comer-
escondo un puñado de textos y fotos sobre lo que dejé al vivir.

Tras de mí dejé 5 amores,
uno de ellos, el más frustrado, fue el primero.
Dejé también una decena de besos sin dar,
varios de ellos de los que me arrepiento.

Tras de mí dejé varias amistades,
unas veces fue culpa mía,
otras tantas,
simplemente fue el tiempo.

Por el camino viví varios veranos de idilio,
aunque si soy sincero,
nunca tuve un verano típico de niño de pueblo,
y la verdad es que lo echo de menos.

Tras de mí dejé cicatrices a varias personas,
unas intencionadas, y otras experimentos,
a veces sobreviví tanto a costa de los demás
que ahora quedé a deber hasta el aliento.

Di pocos abrazos,
y demasiadas veces dos besos,
pero los escasos que di,
reconozco que fueron verdaderos.

Tras de mí dejé cientos de fotos,
casi 100 viajes,
y un puñado de cartas en castellano y francés
sobre un amor que creo que aun siento.

Me emborraché con colegas,
y con el hachís cumplimos el tópico
de disertar sobre la existencia,
y darlo todo en conciertos.

Tras de mí dejé 200 poemas,
y 300 canciones,
24 capítulos de una serie,
y un puñao de cortos por lo menos.

Cumplí un par de sueños,
aunque más de una docena están por cumplir.
Me perdí en veinte miradas,
y con la mitad sentí miedo.

Tras de mí dejé oportunidades perdidas,
fantasías sin cumplir
y alguna que otra borrachera 
en la que hice el amor sin apenas conocernos.

Por el camino leí cientos de libros, 
y la mitad me marcaron y sorprendieron,
varias películas para pensar
y dos guitarras que soportaron mis desafinamientos.

Tras de mí dejé medallas,
victorias y derrotas, 
y algún que otro talismán 
que sigo llevando al cuello.

Tras de mí dejé las memorias de una vida
que escribiré algún día en besos impresos,
mientras tanto quedan aquí,
por si alguien logra soñar junto a mis recuerdos.

A mi paso

¿Sabes?

Tengo reservado un pasado oscuro
de estos que no quieres mostrar,
no porque me avergüence de ello,
sino porque nadie lo entendería.

Un pasado de tinieblas
y de comprobar hasta dónde podía llegar,
e hice daño,
sí,
hice daño a gente que me importaba,
o quizás no lo suficiente y por eso me permití el derecho de hacerles daño;
no lo sé.

Tengo reservada una plaza en el infierno por un pasado oscuro,
pero no siempre fue así,
no todo fueron tinieblas y sombras,
aunque nunca supe discernir demasiado dónde estuvo la frontera,
dónde aun era yo y dónde comencé a destruirme a mí mismo,
supongo que ya no importa,
ocurrió                    porque tenía que ocurrir,
y descendí hasta mi propio infierno y aprendí a sobrevivir,
caí, sí,
pero me levanté y me reconstruí; 
no sé muy bien porque te cuento todo esto,
me imagino que porque ahora que soy todo oscuridad
las pocas luces que entran en mi vida brillan todavía más.

Es mi forma de decirte que me iluminas, creo,
aunque necesito recordarte que no tengas miedo
que mi plaza en el infierno es porque yo quiero,
porque dejé tras de mí un pasado oscuro,
sí,
pero sincero.  

sábado, 14 de noviembre de 2015

La danza de la melancolía en las tinieblas

En el último círculo,
en el pozo de mi oscuridad,
en la memoria de un grito del pasado que nunca pude olvidar,
se encuentra un sendero
que guía a la libertad
al libre albedrío de lo que jamás llegue a imaginar y soñar.

Camino por valles tranquilos
en los que me paro a repostar,
aunque allí no está Dios,
porque ni quiso,
ni querrá estar.

Y mientras soy yo el que toma las decisiones,
el que avanza en la oscuridad.

Y mientras soy yo el que guía mis pasiones,
el que entona la melodía sin escrito final.

Anhelo un tiempo en el que no tenía que pensar,
en el que seguía un camino marcado por los demás.

Anhelo un tiempo que quedó atrás,
en el que toda esperanza naufragó para nunca volver a flotar.

En el último infierno,
en la celda de oscuridad,
en la memoria de un grito del pasado del que nadie logró escapar,
se encuentra una vía
que ilumina la senda de la verdad.

En el último cielo,
en el falso más allá,
sólo reside un sitio en tu memoria,
una parcela en la que bailar,
hasta que amanezca tu oscuridad.

jueves, 12 de noviembre de 2015

Hijo de Caín

En la oscura noche del alma te he encontrado y te perdí,
mientras me buscaba.
Como un incorpóreo sin sombra ni luz, sólo tinieblas, tinieblas que desconfiguran y desgarran el alma a medida que te acercas.
Y Caín ya no llora,
pues nadie escapa al destino fatal que marca un reloj de arena fantasmal.
Y la luna ya no suspira,
pues en el mar se dejó reflejar; y vió que su cara oculta dominaba ahora sobre lo que un día fue todo verdad.
Y llora,
llora por no poder olvidar todo el daño que un día hizo
a los demás, pero sobre todo
a sí misma,
y llora,
porque su reflejo ahora es oscuridad.
Y los hombres temen a lo desconocido,
¿y qué mayor desconocido que la oscuridad, las tinieblas?
nadie sabe la verdad,
¿qué verdad?
tú verdad,
"ya mandaré a alguien irla a buscar",
todos los humanos son igual
mejor que les traigan las respuestas antes que buscarlas ellos.
Y temen a la oscuridad. Ya lo creo que temen a la oscuridad. La temen, como temen a la noche, como temen a la sombra, como temen al lobo, como temen al tiburón;
y la temen. Ya lo creo que la temen. La temen como se teme a lo desconocido, como se teme a lo poderoso, como se teme al destino.
Y la temen
porque no se atreven a abrazarla.
Y mientras Caín llora,
llora porque uno de sus hijos ya la abrazó,
pero no por miedo ni orgullo, simplemente por sorpresa,
porque su hijo no sucumbió,
sino que ahora viaja por las tinieblas como un ser sin vínculos que no teme dejar atrás el pasado y el futuro; como un ser solitario que ha aceptado la soledad como su principal aliada en la búsqueda de su verdad.

Y Caín llora,
porque por fin un hijo suyo ha alcanzado la libertad.

lunes, 9 de noviembre de 2015

Lluvia del alma

Ojalá sacarte los colores con susurros que te acaricien el alma.
Me estás derritiendo el corazón y lo estás teniendo en tus manos.
Eres la sonrisa que me acuna por las noches e ilumina las mañanas;
mi sonrisa es producida por el calor de tu dedos en mi espalda
mientras me transportas con tu mirada a lugares imposibles de atrapar con adjetivos.
Eres la alegría de mi corazón, eres ese brindis de fin de año lleno de propositos, pero esta vez, se cumplen,
eres la chispa que brilla, el calor de un atardecer, eres ese ultimo rayo que te llena de ganas para volver a creer;
eres el sol que me da vida cada día, eres esa lluvia que me inspira, eres mi noche favorita;
eres la brisa de la esperanza, eres el sueño de una noche de verano, eres la intensidad de un amor a las orillas del Atlántico.


A dos bandas (Luriales y Petauroak)

jueves, 5 de noviembre de 2015

Oscuridad

Arrastro otra nota de solfeo
como un alma desgarrada perdida en las arenas del tiempo.
Salto al vacío como un siervo
como un loco enajenado alimentado por el miedo.
Soy suicidio sincero
canto fúnebre de ánimas al viento.
Soy acorde de cristal,
vaho frío sin camino hacia la libertad.
Soy infierno sin salida, soy sendero al más allá,
soy llanto de ultratumba sumido en la oscuridad.
Soy todo eso y mucho más,
soy todo lo que anhelaste soñando soñar,
imaginando un futuro de cinismo que me permita avanzar
eligiendo mi propio destino, eligiendo con mi código moral.
Soy infierno, soy oscuridad,
soy tinieblas, soy demonio para los demás.