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jueves, 1 de junio de 2023

Diarios de un voluntariado #12: 2 años después, el voluntariado en las retinas de mi memoria

Hace 2 años estuve en Francia, más concretamente en el departamento de Sarthe, en el centro-noroeste de Francia. Allí, durante un año, hice un voluntariado europeo. Si queréis saber más tengo algunos posts hablando sobre ello. La cuestión es que durante todo ese año recorrí miles de kilómetros de Francia: pueblos, ciudades, aldeas, grandes urbes... todo me servía, a mi paso Francia se iba abriendo, como una aventura constante que descubrir, como un viaje eterno que parecía no tener fin.

Fue sin lugar a dudas una de las mejores experiencias de mi vida. Ese año me permitió explorarme y explorar, conocer y conocerme. Fue impresionante y sin duda lo recomendaría a todo el mundo que quiera salirse de esta noria vital que parece no tener fin y al que llamamos cotidianidad. Hay formas de escapar de estas dinámicas sociales, yo os lo aseguro, solo hay que atreverse a afrontar lo desconocido sin miedo a dejar atrás.

Lo que nos trae hoy aquí es en Instagram hoy me saltaron en los recuerdos una serie de publicaciones en las stories que había hecho hace 2 años. Era un proyecto de la Maison de l´Europe sobre nosotros, los voluntarios de ese año, y debíamos tratar de resumir en algunas frases y fotos lo que ese año había supuesto para nosotros.

Al ver esas stories, las memorias se dispararon y una sucesión de vivencias e imágenes se abrieron y desfilaron ante mí como si de un film de fotogramas se tratase.

Quizás el viaje sea eso, atreverse a vivir el instante, sea en el presente o sea ahora recordando el pasado.


Quería por eso compartir con vosotros estos recuerdos, para así construir un mosaico de ese año ante quien lee mi día a día:


Si describieses este país [Francia] a alguien que nunca lo ha visitado ¿qué le dirías?

Es un país en el que podéis encontrar cultura en todos los rincones: en los pueblos más pequeños y en las ciudades más grandes, todos los lugares tienen algo que mostrar y descubrir a quienes los visitan. Es misión del viajero encontrar estos tesoros.


Si yo tuviese que retener en mi memoria solo una cosa de este año sería...

Serían los viajes: todas las imágenes que vienen a mi alma cuando pienso en todos los viajes que he hecho a lo largo del año.

Y es que durante estos meses, a pesar del Covid, he tenido la suerte y la oportunidad de viajar constantemente y de descubrir decenas de lugares de Francia. He explorado la campiña Sarthoise y he caminado por sus valles y pueblos. He cogido trenes, buses y coches y he visitado ciudades y museos. He descubierto la costa normanda y he admirado sus acantilados. He descubierto Paso de Calais, los bunkers de Dunkerque y he seguido las huellas de las trincheras por el valle del Somme. He caminado a lo largo de playas, recogido piedras y tocado el mar en cada lugar.

He admirado catedrales en Bretaña y en el Alto Loira, en las montañas, los campos y el sur de Francia. He recorrido miles de kilómetros en coche y he atravesado la Provenza, los Alpes, la Auvernia... He visto el sol amanecer sobre los tejados de la Borgoña y he sorprendido al atardecer cuando descansaba plácidamente sobre las islas a lo largo de la costa. He soñado con el horizonte del Atlántico y he mojado los pies en el Mediterráneo.

He viajado, he volado, he escuchado música, escrito y dibujado en el mapa todos los destinos que tenía previstos. Y a pesar de todo, todavía me quedan millones de lugares inexplorados que intentar atrapar en instantes robados al tiempo.

miércoles, 11 de agosto de 2021

Diarios de un voluntario #10:

Escribí esto tirado en el sofá cuando llevaba pocas horas después de haber llegado definitivamente de Francia





Escribí esto el pasado 31 de julio, tirado en el sofá cuando llevaba pocas horas después de haber llegado definitivamente de Francia y dar por terminado oficialmente mi voluntariado en Le Mans.

A veces la melancolía dibuja ilusiones en los espejos y los reflejos nos devuelven solo lo que queremos. ¿Dónde queda la realidad y dónde la ficción? ¿Qué vivimos y qué creemos solo vivir?
Confundimos el futuro con los sueños y ahora no sabemos bien dónde estamos hasta que reflexionamos profundamente sobre el nuevo lugar que ocupamos en este universo que hacemos cotidianamente nuestro.

Parece ya tan lejano todo... Que a veces los recuerdos se funden en el tiempo y la memoria parece no querer ya volver. Como si de un prólogo de la trilogía de la niebla esto se tratase...

Quizás algún día vuelva para escribir la historia de versos que tengo pendiente de ese año... Mientras tanto solo me queda lo vivido que llevo por dentro.

<<Ya estoy en Vigo de nuevo y eso significa que se ha terminado definitivamente el voluntariado. Significa que se cierra una etapa de mi vida de todo un año en el que he viajado más que ningún otro año, que he hecho cosas que me han apasionado y que he conocido a mil personas geniales y que me llevo millones de recuerdos que nunca olvidaré. Y no puedo dejar de sentirme agradecido por todo lo que he crecido durante todos estos largos 12 meses. Y que me siento muy afortunado de haber podido alcanzar todos los objetivos que me había propuesto cumplir durante esta experiencia.
Y gracias infinitas a mis amigas por todo su apoyo eterno siempre siempre que lo he necesitado y he pedido ayuda. Porque la ayuda se pide y los cuidados nunca nunca faltarán.

Y ojalá el próximo año sea así de increíble y logre seguir cumpliendo sueños sin nunca parar.

Nos vemos en el próximo viaje.>>

viernes, 21 de mayo de 2021

Diario de un voluntariado #9: Un año en Francia

Falta ya muy poco tiempo para que se acabe mi voluntariado y no puedo evitar a veces echar la vista atrás para reflexionar sobre todo lo vivido, todo lo aprendido, todo lo evolucionado... Pese al Covid y la pésima gestión llevada a cabo por el gobierno neoliberal de Macrón, puedo decir que he logrado aprovechar al máximo este año. No ha sido fácil, un toque de queda a las 6 de la tarde durante 4 meses no es cosa sencilla. En total hemos estado confinados 2 meses y con toque de queda desde Diciembre hasta Mayo. Aún esta semana el horario solo ha ascendido hasta las 21:00. Como digo, no es fácil, muchas veces ha sido frustrante, otras desesperante, y las más veces te quitaba las ganas de todo. Pero si estoy aquí es, entre otros motivos, para viajar, para viajar todo lo que pueda por Francia. Y pese a toques de quedas, confinamientos y demás problemas, es lo que he hecho. Cada fin de semana he ido a pueblos nuevos, a ciudades nuevas, a todos los rincones posibles de Francia.

A día de hoy el mapa está tal que así:

MAPA

Pero seguirá llenándose de puntos rojos, eso lo tengo claro.

Viajar no es fácil siempre, eso está claro, muchas veces es cuestión de fuerza de voluntad para sobreponerse a las frustraciones, al cansancio y a todos los inconvenientes que puedan ir surgiendo por el camino. Pero te levantas una y otra vez de las caídas y sigues, porque viajar, al final, es también eso: el camino, el aprendizaje. Y durante este año he viajado mucho y hecho un gran aprendizaje.

Si echo la mirada atrás veo todo lo crecido y evolucionado y me sorprendo a mi mismo a veces de capacidades que veía con muchas dificultades para desarrollar. He aprendido a desenvolverme en muchas situaciones nuevas y muchas veces con problemas comunicativos: he estado en la televisión, en la radio, he hecho talleres de audiovisual, participado en talleres de teatro, he aprendido sobre tractores, sobre el campo, sobre la visión del mundo desde el rural, he cogido confianza para hacer mil y una presentaciones, he buscado las mejores maneras de hablar de España sin caer en los tópicos típicos, he dado clases de inglés, de historia, de gimnasia; he dado clases de audiovisual, he enseñado a hacer logos, a hacer fotos, a hacer vídeos... He ido al teatro, a granjas, a actividades deportivas; he ido al cine en francés, he aprendido a organizar actividades con chavales, a que me acepten, a que confíen en mí. He descubierto lo gratificante que es pasar tiempo con ellos, enseñarles, que me enseñen, descubrirles mi mundo, que ellos me descubran el suyo. He pisado mil rincones de Francia, mar, ríos, acantilados, montañas... iglesias, basílicas, capillas, catedrales... pueblitos, ciudades, grandes urbes, villages de apenas 4 casas. He visto campos, y campos, y campos, y bosques y mar y mar y mar. He visto mil animales de camino al trabajo, de camino al próximo destino, al próximo viaje. Corzos, ciervos, liebres, conejos, halcones, águilas, perdices, faisanes, vacas, alpacas, ovejas, cerdos, caballos... Vacas y vacas y vacas... Vacas bretonas, vacas normandas, vacas holandesas, vacas de Sarthe. He visto las estaciones en el campo, en el sol, en el horizonte: la nieve acariciando los campos, la escarcha decorando con su tela la mirada, la lluvia arreciando, la lluvia poallando, la lluvia inundando los ríos y desbordándolos. El sol de otoño, el de verano, el de invierno, el de primavera. Los días largos, los días cortos, el viento huracanado, la brisa que reconforta... He visto, he visto, he visto, he visto tantas cosas que no me creerías. 

Y lo mejor es que me quedan todavía 2 meses aquí y muchos viajes por hacer, muchos sitios que descubrir, muchas despedidas que afrontar...

Esto no se ha acabado, ahora viene lo mejor de todo camino, el eterno retorno de volver a empezar.


FOTOS PAISAJE

FOTOS PAISAJE

FOTOS PAISAJE

Aquí podéis ver una pequeña muestra de lo que ha sido nuestro año en Francia: 

https://storymaps.arcgis.com/stories/091eb8eca2574bcdbfb69e30e2af1ebd

martes, 4 de mayo de 2021

Diarios de un voluntario #5: Si tuviese que retener una cosa de este año sería...

Los viajes, todas las imágenes que se me vienen a la mente cuando pienso en todos los viajes que he hecho a lo largo de este año.

Durante estos meses, a pesar del covid, he tenido la suerte y la oportunidad de viajar todo el tiempo y descubrir decenas de lugares de Francia. He explorado la campiña de Sarthe y caminado por sus valles y pueblos. He cogido trenes, buses y en un Corsa y un Astra recorrido con la música a tope ciudades, museos, pueblitos y mil rincones. He descubierto la costa de Normandía y me he asomado a sus acantilados. He mirado el estrecho de la Mancha a través de los búnkeres de Dunkerke y Omaha y he buscado los rastros de las trincheras por el valle del Somme. He caminado por playas, he coleccionado piedras y he tocado en cada lugar el mar. He admirado catedrales en la frontera de la Bretaña y en el Alto Loira, en las montañas, en los campos y en el sur de Francia. He recorrido miles de kilómetros en coche y he caminado por la Provenza, por los Alpes, por la Auvernia. He visto el amanecer sobre los tejados de la Borgoña y he sorprendido al atardecer cuando se relajaba plácidamente sobre islas en la costa. He soñado con el horizonte del Atlántico y he mojado los pies en el Mediterráneo. He viajado, he volado, he escuchado música, escrito y dibujado en el mapa todos los destinos que tenía planeados. Y a pesar de todo, todavía me quedan millones de lugares inexplorados que intentar captar en instantes al tiempo robados.

lunes, 1 de febrero de 2021

Diarios de un voluntario #4: En el cénit del voluntariado

¡Hola de nuevo!

Vuelvo a asomar la cabeza por estos lares para relatar nuevamente los últimos meses de esta bonita experiencia que es el voluntariado europeo. Acaba de comenzar febrero, eso significa que me encuentro en el cénit de mi voluntariado. Llevo exactamente 5 meses y medio en Francia y me quedan exactamente 5 meses y medio en Francia. Se dice rápido. Quizás por eso ahora no paro de pensar en todo lo que quiero hacer, en todo lo que me queda por hacer, en todos los sitios que quiero visitar, en todas las ciudades que quiero conocer. Quiero más, más, más, porque sé que antes de que pestañee esto estará a punto de acabar.

¡Pero tranquilidad, no hay que estresarse! ¡Todavía quedan muchas aventuras por vivir!

La última vez que escribí era noviembre y estábamos en pleno confinamiento. Durante ese encierro aproveché para leer mucho y preparar nuevas actividades en el MFR de Bernay en Champagne, por suerte pudo seguir con mi voluntariado y cada día podía ir a la escuela en la que estoy trabajando. Realicé una exposición sobre diferentes tradiciones de Navidad de Europa para que los alumnos puedan descubrir todo el mundo que hay ahí fuera. España, Italia, Rusia, Rumanía, Austria, Alemania, Cataluña... Tantas tradiciones todas tan semejantes y todas tan diferentes. ¿Sabías que en Rumanía los regalos los traía Mos Gerila? ¿Y que la tradición de los regalos de Italia está vinculada con la tradición de los Reyes Magos? ¡Y en Rusia Ded Moroz tiene una nieta llamada Snegúrochka que trae la nieve allá por donde pasan repartiendo regalos! La verdad es que haciendo esa exposición aprendieron mucho los alumnos y aprendí mucho yo.

También jugamos a muchas cosas a pesar del covid y realizamos muchas animaciones diferentes, las tardes en la escuela se pasan mucho mejor cuando todos nos implicamos y los niños no paran de reír. También les preparé filloas de Galicia a los alumnos de Cuatrième. Obviamente las que más triunfaron fueron las de nutella y azucar, aunque yo siempre he sido más de azúcar y nata.

En Diciembre nos liberaron un poco y el confinamiento se relajó, se redujo a un toque de queda a las 20:00. Eso nos permitió volver a salir un poco y visitar Le Mans iluminado de cara a la campaña navideña. Y llegaron las navidades y comencé mi viaje de vuelta a España: Le Mans-Tours en tren. En Tours cogí un flixbus hasta Verín, el viaje fue largo, pero también es verdad que lo pasé en gran medida durmiendo. En Verín vino mi padre a buscarme y llegué a Vigo. Las navidades fueron un verdadero descanso y pude aprovechar para ir al mar que ya lo echaba de menos.

El 3 de Enero tocó volver, esta vez en el coche de Lura. Dos días de viaje con noche en Irún. Y otra vez a continuar con mi voluntariado.

Ha sido un mes de Enero muy activo tanto en viajes como en trabajo en mi escuela. Hice presentaciones sobre movilidad europea y otras maneras alternativas poco conocidas de viajar. Realicé varios vídeos y contenidos para las redes sociales. Me entrevistaron en el periódico y me entrevistaron en la tele. De aquí a las tertulias de actualidad política. La entrevista más divertida fue la de la tele en la que hablé sobre mí, sobre mis libros, sobre el cine quinqui, sobre Vigo, sobre España, sobre la fiesta de San Juan y sobre mi experiencia como voluntario en Francia. 

Casi me olvido, también hice un taller de audiovisual con los niños del MFR de Fyé de Fenja. Y Erika y yo estamos trabajando en una miniguia teórica sobre todo el proceso de creación audiovisual con los alumnos. Porque con los alumnos de primero de BTS estoy ayudándoles a hacer un trabajo sobre la imagen de la agricultura en la sociedad para un concurso de vídeo de Agri72. También con Seconde estamos haciendo un proyecto de fotografía sobre bienestar animal. Como podéis ver, estoy sacándole mucho partido a mis conocimientos académicos durante este voluntariado. Pues la escuela me permite adaptarme y desenvolverme en los campos que más me interesan e implicarme en los proyectos en los que me siento más cómodo. 

Está siendo una experiencia increíble. Pero no puedo terminar este post sin hablar sobre los viajes y las excursiones. En enero nos fuimos de viaje a Amiens Lura y yo, y aunque hacía mucho frío encontramos una ciudad preciosa. Amiens es que siempre es preciosa, sobre todo en invierno, yo creo. También fuimos a Sées y Laval. Sées es un pueblito diminuto pero con una catedral impresionante que hace justicia al gótico. No es que la catedral sea particularmente alta, pero crea una sensación de verticalidad que parece que araña el cielo con sus saeteras, contrafuertes y arbotantes. Y sorprende, sorprende porque como he dicho, el pueblito es muy pequeño para semejante catedral.

También he aprovechado y he visitado pequeños pueblos del departamento de Sarthe. Estamos con toque de queda a las 6 de la tarde, el tiempo es limitado, pero si se quiere siempre se encuentra la manera de hacer alguna excursión. Salga el sol o llueve, haga frío o calor, todos los fin de semanas aprovecho para ir a algún lugar.

En medio de todo eso hemos tenido 2 cumpleaños, versiones italianas y argentinas, una comida alemana y una comida italiana en la que de postre hicimos las 12 uvas de fin de año de España. Como veis, mezcla cultural a tope. Que no se diga que no aprendemos sobre otros países.

Seguimos siendo una pequeña familia que se cuida día a día. Es descanso y refugio el saber que llegarás a casa y tendrás siempre alguien con quien hablar y cuidarte de las horas de trabajo. Siempre es bueno tener apoyo y fuerzas en los demás. Es bonito, como digo.

Llevo 5 meses y medio aquí, me quedan 5 meses y medio aquí. Muchas aventuras, muchos viajes, muchas excursiones y muchas muchas sonrisas para llegar hasta el fin del mundo francés. Porque Francia es nuestra y vinimos aquí a aprender, enseñar, disfrutar y vivir.

¡Nos leemos!








Laval

Amiens

Sées

Cumpleaños de Erika

Santa Luzia

jueves, 28 de enero de 2021

Diarios de un voluntario #3: Entrevista sobre mi experiencia como voluntario europeo

¡Hola a todos!

Aquí Iago de nuevo.

Hoy me han entrevistado en la tele de Le Mans, y la experiencia ha sido genial. Me he sentido cómodo, suelto y todo ha fluido perfectamente, si queréis verla tenéis aquí el link o abajo de todo de la publicación podréis encontrar directamente el vídeo. Como ha sido un gran día, he decidido aprovechar la ocasión para escribir una nueva entrada rápida y resumida sobre cómo se está desarrollando el voluntariado. Próximamente haré un post un poco más largo, al estilo de los que son habituales. 

Así que no me enredo más, dentro post.


Acaba de comenzar febrero y eso significa que me encuentro en el cénit de mi voluntariado. Llevo exactamente 5 meses y medio aquí y me quedan otros 5 meses y medio en Francia. Se dice rápido y todavía más rápido se ha pasado. Quizás por eso ahora no paro de pensar en todo lo que quiero hacer, en todo lo que me queda por visitar, en todas las ciudades que quiero recorrer, en todo lo que quiero disfrutar. Quiero más, quiero más, quiero más, porque antes de que pestañee esto estará a punto de acabar.

Pero tranquilidad, no hay que estresare, que todavía quedan muchas aventuras aquí.

Desde la última vez que escribí he hecho tantísimas cosas… He hablado sobre tradiciones navideñas europeas con los alumnos de mi escuela, les he hablado sobre movilidades europeas, sobre maneras poco conocidas de viajar, he hecho talleres de vídeo con ellos, juegos, deportes, actividades… ¡Hasta hemos comido filloas de Galicia!

Aún con algún que otro confinamiento por el medio he aprovechado siempre que pude para hacer viajes y excursiones: Elbeuf, Amiens, Laval, Sées, Beaumont sur Sarthe, Saint Léonard des Bois, Fresnay sur Sarthe… Poco a poco Francia se va descubriendo ante mí y me revela rincones tan desconocidos como preciosos. Brille el sol o llueva, haga frío o calor, todos los fines de semanas vamos siempre a algún lugar diferente.

¡Me olvidaba! ¡Me han entrevistado en la tele y todo! Ha sido realmente algo muy divertido y he tenido la oportunidad de hablar sobre Vigo, sobre España y sobre mi experiencia como voluntario europeo en Francia.

En la casa seguimos siendo una pequeña familia que se cuida día a día. Es un descanso saber que siempre habrá alguien con quien hablar y sonreír después de un día de trabajo. Pese a las restricciones por covid, no falta tampoco el tiempo libre. Hemos tenido 2 cumpleaños en estos meses, varias comidas italianas, alguna comida alemana e incluso hemos celebrado las 12 uvas de fin de año de España. Como veis, mezcla cultural a tope, que no se diga que no aprendemos sobre otros países.

Llevo 5 meses y medio y todavía me quedan otros 5 meses y medio aquí. Eso significa solo una cosa: Muchos viajes, muchas excursiones, muchas sonrisas y mucha, mucha Francia.

¡Porque a esta aventura todavía le queda mucho para terminar!


viernes, 13 de noviembre de 2020

Journal d'un volontaire européen #2: Volontaires en confinement

Cela fait deux mois que j'ai lancé la dernière bouteille sur cette vaste mer qu'est Internet et la vérité est que beaucoup de choses se sont passées pendant cette période.

Mon travail de voluntaire à la MFR Bernay en Champagne se poursuit de plus en plus. Tout au long de ces mois, j'ai fait une série de présentations dans toutes les classes pour parler sur l'Espagne et de sa grande diversité culturelle, sociale et artistique. Surtout, comme je l'ai souligné dans chaque présentation, j'ai essayé d'échapper aux clichés typiques de la tauromachie, de la paella et du flamenco, car ce n'est pas une réalité qu'il existe en Espagne au-delà du secteur touristique le plus dépassé qui cherche à construire une identité nationale inexistant dans la rue. J'ai essayé de leur faire voir la réalité riche et diversifiée de l'Espagne en tant qu'État plurinational et comment cela est le résultat d'une histoire dans laquelle des dizaines de civilisations se croisent au fil des siècles, jusqu'à cailler dans la mosaïque fructueuse que notre pays est aujourd'hui . Je crois que j'ai réussi et que les élèves sont maintenant vraiment conscients de tout ce que mon pays a à offrir.

Je participe également aux cours accompagnant les formateurs dans l'enseignement ou la tenue d'expositions sur un sujet. Les étudiants apprécient les nouveaux visages dans les cours et sont toujours attentifs et prêts à faire tout ce que vous pouvez leur offrir. Histoire, anglais, gymnastique, français... tous les sujets sont utilisés pour motiver les élèves à découvrir de nouvelles choses et pour que j'apprenne encore plus d'eux. Nous avons également fait quelques sorties, comme un voyage au théâtre avec les élèves de 3ème, enrichi d'un intéressant atelier de théâtre qui nous a tous permis de plonger dans la magie de l'art dramatique.

Les jours où je travaille le soir, je fais des activités pour les étudiants et bien que les cours SAPAT, 4ème et 3ème soient les plus prédisposés à participer, un gamin d'une autre classe finit toujours par rejoindre quand ils nous voient jouer au football, au volley-ball, chasse au trésor ou différents jeux de société comme Totem ou Cluedo. De plus, jusqu'à il y a quelques semaines, nous pouvions aussi aller au cinéma, au parc aventure ou encore au lac de Brûlon pour réaliser les journées d'intégration ludiques auxquelles participaient les élèves de toutes les classes entremêlées de cours d'activités aussi grandes que tir à l'arc, paddle surf, kayak, VTT ou courses d'orientation pour voir quelle équipe a été sacrée championne du jour et est devenue membre du Hall of Fame de Bernay en Champagne. -Je vais vous dire un secret: lors du dernier concours que nous avons fait, mon équipe et moi étions les gagnants, donc si vous voulez profiter de notre photo de champions, n'oubliez pas de vous arrêter à la cafétéria du MFR.-

Des lignes en arrière, j'ai dit "jusqu'à il y a quelques semaines", car depuis deux semaines les choses ont un peu changé. Désormais, la France subit un nouveau confinement et les activités dans la MFR ne peuvent plus être menées de la même manière qu'avant, même si nous avons cherché des solutions pour pouvoir les réaliser. Les activités de le soir se poursuivent, même si nous avons échangé des sorties et des divertissements entre les cours pour des séances de cinéma et des jeux en petits groupes. L'important, en fin de compte, c'est que les élèves puissent se divertir.

La vie dans la maison continue bien. Séances de cinéma, repas internationaux (principalement italiens), jeux de cartes, séances de fitness... Nous avons même réorganisé le salon et la salle à manger pour avoir plus d'espace. Nous sommes une petite famille multinationale.

L'autre grande nouvelle de ces mois est que Lura est arrivée en France et a déjà commencé son volontariat. Oui, elle est aussi une volontaire européenne, mais elle est à la MJC d'Elbeuf, en Haute-Normandie. L'un de nos grands objectifs en venant en France est de découvrir et d'explorer tout le pays, donc depuis notre arrivée sur ces terres nous nous sommes mis au travail: Nantes, Le Mans, Elbeuf, Le Havre, Etretat, Rouen, Tours, Caen, Bayeux, le mont Saint Mitchel... Gothique, Carolingien, Roman, Renaissance, Baroque, Flamboyant... Forêts, plages, champs, réserves naturelles... Cerfs, sangliers, chevreuils, lièvres, cormorans... La liste est longue et lorsque le confinement sera terminé, nous reprendrons le défi que nous nous sommes fixé pour ne rien manquer. Si vous accordez vos oreilles, vous sentirez les vents souffler de l'est. Disneyland regarde timidement à l'horizon ...

Nous n'avons pas pu voyager ou avoir des loisirs depuis deux semaines, mais cette nouvelle quarantaine ne pourra pas avec nous car même si nous sommes des volontaires en confinement, cela dure un an. C'est pourquoi nous nous ne réservons que la force de profiter de cette expérience avec encore plus d'enthousiasme!


L'aventure continue.

Restez à l'écoute. Nous continuerons à informer.





Diarios de un voluntario #2: Voluntarios en confinamiento

Hace ya dos meses desde que lancé la última botella a este ancho mar que es internet y la verdad es que en este tiempo han pasado muchas cosas.

Mi trabajo de voluntario en el MFR Bernay en Champagne sigue viento en popa. A lo largo de estos meses he realizado en todas las clases una serie de presentaciones para hablarles sobre España y su gran diversidad cultural, social y artística. Sobre todo, como les he recalcado en cada presentación, he tratado de huir de los tópicos típicos de toros, paella y flamenco, porque no es una realidad que exista en España más allá del sector turístico más pasado de moda que busca construir una identidad nacional inexistente en la calle. He tratado de hacerles ver la rica y diversa realidad de España como estado plurinacional y como esta es el resultado de una historia en la que se entrecruzan decenas de civilizaciones a lo largo de los siglos, hasta cuajar en el mosaico fructífero que es hoy nuestro país. Creo haberlo conseguido y que los alumnos son ahora realmente conscientes de todo lo que tiene por ofrecer mi país.

También participo en las clases acompañando a los profesores en la enseñanza o llevando a cabo exposiciones sobre algún tema. Los alumnos agradecen las caras nuevas en las clases y se muestran siempre atentos y dispuestos a todo lo novedoso que puedas brindarles. Historia, inglés, gimnasia, francés... todas las asignaturas sirven para que los alumnos se motiven a descubrir cosas nuevas y para que yo pueda aprender todavía más cosas de ellos. También hemos hecho alguna que otra salida, como una excursión al teatro con los alumnos de 3ème, enriquecido con un interesante taller teatral que nos permitió a todos profundizar en la magia del arte dramático.

Los días que trabajo de tarde, realizo actividades para los alumnos y si bien los cursos de SAPAT, 4ème y 3ème son los más predispuestos a participar, siempre se acaba uniendo algún chaval de otro curso al vernos jugar al fútbol, al voleybol, a la caza del tesoro o a diferentes juegos de mesa como el Totem o el Cluedo. Además, hasta hace escasas semanas podíamos hacer también alguna que otra salida al cine, al parque de aventuras o al lago de Brûlon para realizar las divertidas jornadas de integración en la que los alumnos de todas las clases participaron entremezclados por cursos en actividades tan geniales como tiro con arco, paddle surf, kayak, BTT o carreras de orientación para ver qué equipo se coronaba campeón de la jornada y pasaba a formar parte del Hall de la fama de Bernay en Champagne. -Os contaré un secreto: en la última competición que hicimos fuimos yo y mi equipo los ganadores, así que si queréis disfrutar de nuestra fotografía de campeones no os olvidéis de pasar por la cafetería del MFR.-

Líneas atrás he dicho "hasta hace escasas semanas", pues desde hace dos semanas las cosas han cambiado un poco. Ahora Francia está pasando un nuevo confinamiento y las actividades en el MFR ya no se pueden realizar del mismo modo que antes, si bien hemos buscado soluciones para poder llevarlas a cabo. Las actividades de las tardes continúan, aunque hemos cambiado las salidas y los entretenimientos entre las diferentes clases por sesiones de cine y juegos en grupos más pequeños. Lo importante, a fin de cuentas, es que los alumnos puedan estar entretenidos.

La vida en la casa continúa bien. Sesiones de cine, comidas internacionales (principalmente italianas), partidas de cartas, sesiones de fitness... Hemos reorganizado incluso el salón y el comedor para tener más espacio. Somos una pequeña familia multinacional.

La otra gran novedad de estos meses es que ha llegado Lura a Francia y ya ha comenzado su voluntariado. Sí, también es voluntaria europea, pero ella lo es en el MJC de Elbeuf, en la Alta Normandía. Uno de nuestros grandes objetivos al venir a Francia es descubrir y explorar todo el país, así que desde que ha llegado a estas tierras nos hemos puesto manos a la obra: Nantes, Le Mans, Elbeuf, Le Havre, Etretat, Rouen, Tours, Caen, Bayeux, el Monte Saint Mitchel... Gótico, carolingio, románico, renacentista, barroco, flamígero... Bosques, playas, campos, reservas naturales... Ciervos, jabalíes, corzos, liebres, cormoranes... La lista es larga y en cuanto acabe el confinamiento retomaremos el desafío que nos hemos marcado para no perder el ritmo. Si afinas el oído sentirás que soplan vientos del este. Disneyland se asoma tímidamente en el horizonte...


Llevamos dos semanas sin poder viajar ni tener ocio, pero esta nueva cuarentena no podrá con nosotros porque aunque seamos voluntarios en confinamiento, esto dura un año, así que ¡solo estamos reservando las fuerzas para aprovechar con más ganas todavía esta experiencia!

La aventura continúa.

Permaneced atentos. Seguiremos informando.





miércoles, 2 de septiembre de 2020

Diarios de un voluntario #1: Primeras semanas

De Le Mans al mundo.

2 de Septiembre de 2020. Llevo exactamente 16 días en Francia, 16 días desde que inicié esta aventura y ya parece que llevo una eternidad aquí. En apenas dos semanas he vivido tantas cosas que no soy capaz de imaginarme cómo será estar aquí todo un año ¿llegaré a ser capaz de recordar todo lo que viva? No lo sé, por si acaso iniciaré una serie de publicaciones sobre esta experiencia. Como mensajes en una botella arrojados al mar, esperando que la marea lleve mis pequeños retazos de la vida francesa a algún lector perdido que llegue por casualidad a ellos. Puede que así, entre la arena del tiempo, alguien descubra lo que estoy viviendo y quiera saber más sobre los voluntariados europeos. Puede que los voluntariados europeos le enamoren y decida lanzarse a la aventura. Puede que se lance a la aventura y viva la mejor experiencia de su vida. ¿Quién sabe? Puede que mis publicaciones logren todo eso. O no. No lo sé. Mientras tanto yo iré escribiendo.

Actualmente estoy ya trabajando de voluntario en la escuela MFR de Bernay en Champagne, preparando muchas actividades para hacer con los jóvenes y listo para mostrarles la amplia y variada realidad de España. Una realidad compuesta por una rica y múltiple mezcla de culturas y naciones que crean un mosaico enriquecedor del que podemos sentirnos orgullosos. Uno de mis objetivos es mostrarles a los jóvenes franceses que España no es toros, paella y flamenco. Quiero que vean que España es muy diferente entre sí y que cada territorio es un mundo completamente diferente. Espero lograr ese objetivo. Sin duda, si lo consigo será gracias al Consejo de Juventud de Calahorra y al Cuerpo Europeo de Solidaridad que me han dado la oportunidad de venir aquí. Y también a la MFR de Bernay en Champagne y la Maison de l´Europe que han sido quienes me han acogido en Le Mans con los brazos abiertos, con todas las facilidades posibles del mundo.

También junto al resto de voluntarios estoy preparando actividades para profundizar en el sentimiento de pertenencia a la Unión Europea y la importancia de esta organización supranacional. Porque la Unión Europea puede convertirse en un proyecto común que apueste por la solidaridad, la plurinacionalidad y la diversidad. Donde todos los estados tengan voz y voto y podamos trabajar conjuntamente en pos de un mundo mejor. Queremos que los jóvenes con los que trabajamos descubran la riqueza de esta Unión Europea que estamos construyendo entre todos con nuestros pequeños granitos de arena. Un proyecto colectivo del que podernos sentir orgullosos.

¡Y no puedo olvidarme de mis compañeros! Los otros 5 voluntarios con los que convivo en una misma casa y que se están convirtiendo poco a poco en mi segunda familia. Con quien compartir las vivencias del día a día y con quien sacar a relucir nuestras sonrisas después de un día agotador. Porque si uno está un poco triste los demás se encargan de subirle los ánimos. Porque reconozcámoslo, a veces nos puede un poco la saudade y echamos de menos nuestro hogar, a nuestra familia y a nuestros amigos. Pero es normal, no es nada malo, basta con recordar todo lo que estamos viviendo, descubriendo y sintiendo cada día para que la sonrisa brote de nuevo en nuestra mirada. Si es que con compañeros así es muy fácil, y te sirven en bandeja la alegría cada mañana antes de ir a trabajar y cada tarde después de una jornada agotadora practicando mucho, mucho, francés. Sé que pronto se convertirán en personas imprescindibles para mí.

2 de Septiembre de 2020. Llevo exactamente 16 días en Francia, 16 días desde que inicié esta aventura y ya parece que llevo una eternidad aquí. Pero esto ha hecho más que empezar. La verdadera aventura comienza ahora. Estoy listo para vivir un año completamente diferente a cualquier otro año anterior de mi vida. Permaneced muy atentos. Seguiremos informando.

De Le Mans al mundo.



jueves, 6 de agosto de 2020

Diarios de un voluntario #0: Camino de cumplir un sueño

Siempre he soñado con viajar.

Desde pequeño he viajado por toda España y algunos rincones de Europa con mis padres. En cuanto alcancé los 18 comencé a viajar también por mi cuenta, primero cada verano y luego pequeños viajes por el curso. Con 22 años me fui de Erasmus a Caldas da Rainha, en Portugal. Allí cada fin de semana aprovechaba para explorar y descubrir un poco más el país lusitano. Desde ese momento viajar se convirtió en una necesidad, en una especie de obsesión que me obligaba a ir más allá cada vez, a profundizar cada vez más en este ancho mundo que parecía querer condenarme a no lograr arañar apenas la superficie de sus maravillas por desentrañar. Quería conocerlo todo, llegar a todos los sitios posibles. Saber más y más, saberlo todo. Viajar siempre. Viajar sin cesar. Viajar de por vida. Vivir viajando. Pero por más que lo intentaba parecía imposible, viajar se convertía en una utopía inalcanzable.

Hasta que en Portugal descubrí a una viajera que llevaba más de 10 años viajando sin parar: Aniko Villalba. Ella había recorrido el mundo, iba de un lado para otro, viajaba viviendo y vivía viajando. Llegado un punto se quedó a vivir en algunos países, pero ella no paraba de viajar, seguía viajando, porque viajar para ella no era solo desplazarse continuamente, sino no parar de aprender. Desde ese momento se insertó una semilla en mi mente. Una idea. Un concepto que comenzó a crecer y crecer, tomando forma, ocupándolo todo en mi cabeza. Viajar. Viajar siempre. De algún modo. Hallar mi propio modo de viajar constantemente, de no terminar nunca de aprender y aprender sobre este mundo en el que vivimos.

Pasaron algunos años y viajaba siempre que tenía oportunidad. Hice un tour de 10 días por Francia. Hice otro Erasmus en Portugal, esta vez en Lisboa. Y seguí descubriendo Europa todo lo que podía. Pero faltaba algo, la vida no podía siempre viajar solo un par de días de vez en cuando y hacer un pequeño viaje relativamente largo una vez al año. Tenía que existir otra forma de viajar, una forma propia de viajar, y debía averiguarla.

Hace un año descubrí los Erasmus Exchange, intercambios culturales en otros países, conociendo otros lugares, a otras personas... Estuve en Rumanía y en Amberes y esas experiencias me permitieron descubrir el maravilloso mundo del Erasmus +. Comencé a estar atento a todas las ofertas que salían y averigüé que existían los voluntariados europeos de Erasmus +. Voluntariados de un año en otro país en diferentes sectores y ejerciendo diferentes actividades. Comencé a darle vueltas a la idea y se la propuse a mi pareja para irnos juntos a Francia, país con el que los dos siempre soñamos con ir a vivir. No lo dudamos y decidimos apuntarnos. Por el medio hubo una cuarentena y dificultó un poco el proceso y lo alargó más de lo esperado, pero al final tuvimos noticias. Por unas causas y otras no logramos ir juntos a la misma ciudad, pero yo me iría a Le Mans y ella a Normandía. Todo el proceso fue lo más atractivo y sencillo posible y pronto estaba ya listo para irme. Me habían aceptado e iba a cumplir mi sueño de vivir un año en Francia, colaborando socialmente y viajando todo lo posible cada fin de semana. Por fin había encontrado mi propia forma de viajar y tenía claro que no la iba a desaprovechar. 

Iba a irme. 

Voy a irme. 

En apenas una semana estaré ya en Le Mans listo para comenzar mi voluntariado y esta serie de entradas es un intento de dejar por escrito una suerte de Diarios de un voluntariado para recordar esta experiencia y poder divulgarla a otras personas que estén en mi misma situación y busquen su propia forma de viajar, de conocer otro país y de saber más sobre esta experiencia. Por eso quiero que resulten lo más completas e interesantes posibles y ayuden tanto a mí como a los demás a profundizar más en esta experiencia que es el voluntariado europeo. 

Espero que cumplan su objetivo y caminemos juntos en este largo viaje de un año que serán mis Diarios de un voluntariado.

¡Nos leemos!