viernes, 17 de abril de 2026

Vibrato del frágil hilo que me conecta con el mundo

Hace tiempo que no escribo, quizás es que no tenga nada que decir. ¿Estaré vacío? ¿Me habré perdido?

Si no tengo palabras que broten de los dedos, ¿cómo sobrellevo la existencia?

¿Tiene acaso sentido?

No sé de dónde sale este incierto sentido poético que con frecuencia me atenaza, me acompaña, me protege, me sugiere, me suplica que de salida y rienda suelta a lo que me conmueve.

Y yo

incapaz

de escuchar

esa voz en verso

me desconecto
poco a poco
de mí mismo, de mi cuerpo

y no sé hallar la razón
para calmar el desconsuelo
de esta música literata
que sopla e imbuye el diacrónico palpitar de mi corazón.

lunes, 13 de abril de 2026

El laberinto del tiempo, el laberinto de los recuerdos

Hace un año estaba en Francia y hoy
yo
estoy desempolvando todos los folletos y mapas que me traje de allí,
ordenándolos,
quitándoles el polvo,
como se cuidan a los recuerdos
de quienes un día fuimos,
de quienes éramos,
de quienes queríamos ser,
mirándonos
frente al paso del tiempo
como un espejo
cuyo reflejo
nos devuelve la perspectiva de todo lo vivido, de todo lo ocurrido, de todo lo explorado.

Temo perderme,
no volver a ser el chico viajero,
ese chaval que era feliz recorriendo cualquier lugar por descubrir.

Sigo siendo ese,
pero cada vez puedo viajar menos,
y no cumplir mis sueños me aterra,
me aterra de una forma que jamás nadie será capaz de comprender.

Y hoy,
frente a mi yo de Francia,
junto a mis recuerdos
de aquellos instantes
en que era feliz,
temo
no volver a recuperar el pasado,
disolverme en el futuro
y perder
por el camino
las pocas ganas que me quedan de vivir.

¿Podré salir de este laberinto sin volver a sufrir?