miércoles, 26 de septiembre de 2018

Susurro cálido en tu oído acariciando tu pelo

El mundo se mece suavemente en el reflejo de tus ojos color madera de abedul
-en realidad no estoy muy seguro que sea ese tono,
ni siquiera estoy seguro de cuál es ese tono,
pero una vez te lo dije
y como que me gustó como sonaba,
y desde ese momento te lo digo siempre cuando tienen un destello concreto,
ya sabes que el arco iris a tu lado se queda corto
y tú
le ganas por goleada.-

Ojos color madera de abedul, sí,
y dedos brisa marina,
pecas de constelaciones en el firmamento
y labios de esperanza y libertad.

Hago malabares de juegos de figuras literarias
como un funambulista que hace equilibrios entre la poesía y el patetismo de las frases
pero es que por ti salto sin red si hace falta
por lograr transmitirte con palabras lo que palpita en lo más hondo de mi pecho,
en lo más cálido de mi alma.

Eres la luz de los amaneceres
y los atardeceres en los que me pierdo con la fuga del horizonte de fondo,
telón de otoño del gran teatro mundo,
sutil estela de sueños de mis días.

Ojos color madera de abedul,
mar en una mañana soleada,
cielo primaveral bajo techo de fresca sombra de verano.

Ojos color pasión,
piel con tacto de paz,
sonrisa de luna que alumbra mi picaresca por hacerte volar una noche más.

Eres
el verso que atesoro sintiendo la libertad.

lunes, 17 de septiembre de 2018

Túnel de tinieblas

La peor parte de mí es la que se deja vencer por la oscuridad.

Que rápido vendéis la piel
cuando no hay nada que celebrar,
y el mundo da vueltas sin sentido
como una peonza que perdió su equilibrio,
jugando al todo o nada sin suerte
ni azar de azahares
podríamos recorrer corriendo todos los verdes valles,
pero ni aún así alcanzaríamos al destino
que se fugó en el horizonte justo antes de tocarlo con los dedos,
como un arco iris que se ríe de nosotros por siquiera intentar entenderlo.

Tropezamos con las piedras del camino
cruel manto de nubes negras
en tu mirada color mar de fondo.

Supongo,
solo supongo,
que todo este tétrico teatro de títeres
tiene una razón de ser;
por desgracia
me equivoco.

Acierto cuando quiero fallar
fallo cuando quiero acertar,
y cuando quiero querer cuando y
cuando querer quiero
y
y
no queda ya nada.

La peor parte de mí es la que se deja vencer por la oscuridad.

Sí...

Es la peor parte
y la más habitual,
tenue sombra en el castillo de los naipes
atrapando recuerdos para construir un nuevo futuro.

Centelleante luz del atardecer.

Solo queda...

Solo queda seguir y nacer.

domingo, 16 de septiembre de 2018

Miradas tristes a primerísima hora de la mañana

Noches grises de autobuses y trenes
el mundo se diluye en una vaporosa neblina
la luna riela al son del viento
y la realidad desteje su manto de fantasía.

Luces despuntan al alba
y la mirada
somnolienta despierta la calma
de saberse adormecida el alma.

Días de trayectos infinitos
jornadas eternas
que atrapar en las rutinarias
faenas de repetición constante.

El trayecto se desplaza incierto
al ton de un mísero momento
en el que contemplar la razón de este juego
que es marchar una y otra vez al trabajo por un sustento.

Noches grises de autobuses y trenes
neblina vaporosa que diluye el mundo
riela el viento al son de la luna
y la fantasía desteje su manto de realidad.


miércoles, 5 de septiembre de 2018

Nocturnidad clandestina

En las sombras del cenicero el humo se escapa entre las nubes de vaho. La niebla se cuela por la ventana abierta y la noche desteje su manto de solicitudes intentando hallar hueco entre las miradas vacías que la observan con la vulnerabilidad que produce la soledad de la intempestiva madrugada.

Podría buscar entre los rostros un atisbo de sonrisa, pero las canciones no suenan entre la sagacidad de los relámpagos. Ya no quedan billetes en este juego de marionetas hacia ninguna parte y el determinista destino se ha fugado para echarse a las cartas el futuro contra el libre albedrío.

Adiós a la noche, adiós al día. Y vueltas y vueltas rasgueadas en una guitarra eléctrica que deja entrever la necesaria inexperiencia del mundo entre los dedos.

La ceniza se ha desperdigado por toda la superficie del escritorio y los folios en blanco han echado a volar al son de las corrientes de aire frío que entran en oleadas con la respiración del cielo. La lejanía rompe a lo lejos agrietando el inexistente silencio y el mar se bate en un duelo consigo mismo por llegar un poco más arriba en cada marea.

Intenta estar viva.

Pero la luna se ríe en ella mientras le mira con la sonrisa menguante.

Y la conciencia se ha batido en retirada entre todos sus escondrijos. Y los deseos se han suicidado en ristras de sueños que apelmazar en algún cajón de la mesilla de noche. Por lo menos ahí permanecerán seguros ante cualquier vicisitud que pueda proveer la tórrida incerteza del horizonte.

¿Y qué habrá más allá?

Entre las sombras del cenicero el humo se ha perdido en una fina columna que asciende con toda su ligereza hacia ninguna parte.

Como las vidas...

A fin de cuentas.

Adiós sucia patria que no me cobija.

martes, 4 de septiembre de 2018

Juventud, te llamamos

Somos
los de los puños levantados
la luz al final del túnel
la esperanza por el despertar
la venganza del silencio.

Somos
la memoria de los huesos
la paz por la guerra
la lucha por la conciencia
los hijos del tiempo.

Somos
la igualdad por bandera,
somos
la solidaridad entre pueblos,
somos
la utopía del futuro,
somos
la felicidad de la juventud.

En esta tiranía
de cárceles sin rejas,
de anestesia por pantalla en vena,
de opiniones opresoras respetadas,
y eslóganes en camisetas.

En esta tiranía de la posmodernidad
seremos
los que nunca se callarán,
los que nunca se rendirán,
los que siempre empujarán,
los que siempre vencerán.

En esta tiranía de la posmodernidad
traemos la poesía cargada de rebeldía
para no dar ni un paso atrás
en nuestra hilera de sueños por la libertad.

Se viene sorteo

Si sois lectores asiduos del blog habréis visto que desde hace unos meses tengo en circulación en el mercado Generación Rota; vamos, lo que viene a ser que publiqué un libro.

Tras una serie de presentaciones-recitales en diferentes lugares he decidido que ha llegado el momento de darle un poco más de difusión por las redes sociales y para ello he llevado a cabo un sorteo en twitter.

Las normas son sencillas, basta con seguir mi cuenta de twitter y dar rt al tweet.

Si queréis ganar un ejemplar firmado y además de forma gratuita no dudéis en participar ;)

Os dejo el link por ahí arriba o para ir directamente al tweet basta con que pinchéis sobre la foto.

¡Mucha suerte a todos!


lunes, 3 de septiembre de 2018

Escríbeme en la lucha, siénteme en la trinchera

Versos y versos atenazando la piel
venas latiendo de pecho
desgarrando sentimientos
como balas que arracan sueños
e instantes
y momentos
que atrapar por toda la eternidad.

Luchar para seguir,
seguir para luchar,
y no rendirse,
y no vacilar.

Caminar en pos la utopía
para hacerla vívida y real,
podrán cortar todas las flores,
pero nunca acabarán con nuestra esperanza.

Somos sangre que se desborda,
juventud que se atreve,
libertad en nuestras miradas,
paz entre las manos.

Construimos trincheras,
derribamos muros,
levantamos la cabeza
para erguir bien alto el puño cerrado.

Versos y versos dirigiendo el encuentro
arterias de mis dedos
redibujando rimas y lienzos
como metralla directa a quemarropa
y frente bien alta
e inspiración bien certera
que enarbolar la justicia es ardua meta.

domingo, 2 de septiembre de 2018

Siempre: Monte Alto

Permanezco aquí,
frente a esta ventana,
como siempre,
dejándome llevar por la noche coruñesa.

Y el mar de fondo
y las gaviotas riendo
la brisa entrando
y el calor condensado del ático entre estas 4 paredes.

Como siempre.

Y como siempre me falta algo:
llegar y decir hola
-con voz alegre y alta,
para que me oiga-
saludar
y dos besos
y qué tal
y reír.

Como siempre.

Reír.

Me faltas tú para reír.

Porque es esta casa,
la de siempre,
pero le falta la esencia de tu risa.

Y el mar de fondo
y las gaviotas riendo -ya solo se ríen ellas aquí,
y no son para nada lo mismo-,
la brisa entrando
y el calor condensado de este ático.

Como siempre.

Pero sin ti.

Porque me falta algo:
me faltas tú
y tu risa
y tu mirada de niña buena
que sonríe a todo
para ganarle la partida a los golpes de la vida.

Y lo conseguiste.

Siempre.

Y yo sigo en pie por ti,
para que estés orgullosa;
y ya tengo un coche con todas esas pagas que me diste,
y lo uso para ir de paseo con Lura
como siempre quisiste.

Que viajase y viviese muchas cosas con ella,
haciéndola siempre feliz.

Tan feliz como te hacía ella a ti.

Y yo sonrío,
y te digo que lo haré,
que reirá,
y que lo pasará bien.

Y seremos felices.

Por ti.

Siempre.

Flashback de un día de verano (en la granja de mi nombre)

Pan recién horneado
olor a infancia
y galletas, y galletas sobre la mesa,
mantequilla, tazón de leche,
miradas de sueño
saboreando el instante, el momento.

Campos
y campos
y campos
hasta donde alcanza la vista,
parceladas parcelas que recuerdan el pasado
y el presente vigente de un futuro
que todavía creíamos poder agarrar con las manos.

Noches de estrellas,
sendero de luz que guía el camino
hacia nosotros mismos,
y el frescor
del calor
nocturno
de verano
que entra por la piel
perlando de manto de cielo el mundo sin esperarlo.

Pan recién horenado
aroma a infancia en los labios.

Sabes a Libertad

Surco el mar en tus ojos de esperanza
rozando con los dedos la salitre que se levanta
e impregna mi piel
dotándome del aroma ese
que dices que tanto me caracteriza.

Susurro a la noche las horas para volver a sentir tu ser
y tu voz que me acuna cada mañana,
los atardeceres bañados por girasoles te dan un toque preciosista
como de acuarela recién pintada
con el fondo de la Ría brillando en tu mirada.

Bailo en los días de lluvia
pisando charcos, levantando viento,
sintiendo en mis labios tu aliento
invernal bajo el calor de mi sonrisa sabor verano,
esa que hace que juntos creemos un otoño eterno.

Atrapo los versos al vuelo como quien recita amaneceres
y el horizonte te precede levantando destellos
de besos y abrazos
acunándonos en cualquier banco o en la misma hierba
que llena de verde el cielo y de frescor el amarillo de los rayos.

Buceo jugando con el tiempo
atrapando el momento
sacándole los colores a los sentimientos.

Descanso sobre las rocas de cualquier acantilado
con decenas de cormoranes desfilando
entre los recuerdos de amarnos.

Surco el mar entre tu risa,
frágil caricia,
artística vida,
viaje sin rumbo de ida por las calles de la Poesía