jueves, 20 de octubre de 2016

Hoy tuve que escribir mi primer texto dramático, no seáis benevolentes con él

[Vemos un joven vestido con un mono gris sucio que está en su puesto de trabajo. Frente a él una mesa y a ambos lados unas cintas transportadoras que le invitan a realizar mecánicamente, con una intermitencia de unos 5 segundos, la misma acción: coge una caja, cierra las tapas y la sella con cinta aislante; continuamente y con la pulcra perfección del automatismo.
Ante su apática vista, las cajas pasan una tras otra sin detenerse nunca en el proceso; en sus ojos el triste vacío de quien ha visto la juventud de largo sin apenas percatarse.
De repente se detiene en su tarea con la mirada perdida, acumulándose a su derecha el trabajo.
Sin previo aviso aparta todas las cajas con un contundente manotazo y levanta la voz dirigiéndose a todos sus compañeros de faena.]
JOVEN: ¡Ya estoy harto! ¡Mirad! ¡Mirad todos! Nos dijeron que nos ganáramos el pan de cada día y solo perdimos tiempo para vivir; nos vendieron un techo al que llamar hogar y solo logramos un futuro hipotecado. ¿Qué es esto? ¿Qué es esta cruel realidad en la que no importamos nada más que el valor que nos asignaron al nacer? Nos prometieron que todo iría bien y nos lo creímos, ¡hasta que ya fue tarde! Ahora nuestra vida es más segura, me dicen, pero también menos libre, y trabajamos muchas más horas, contesto. ¡Ya estoy harto! ¿Quién está conmigo? ¿Quién piensa igual que yo?
¡Esto no puede seguir así!

Día 4 sin ti

Que fría está la cama sin ti,
que fría está
y que grande me queda.

Que fría está la cama
sin ti,
¿dónde estás?
te noto lejos,
noto poco tu calor
no siento cerca tu aliento,
¿dónde estás?
que sin ti tengo miedo,
por favor,
no tardes en volver,
necesito no sentirte lejos.

Que fría está la cama
que ni siquiera acurrucado logro entrar en calor,
que fría está la cama
que el dolor de tu ausencia ni siquiera me permite escribir dos líneas seguidas con sentido,
supongo que nunca supe hacerlo
y ahora simplemente queda claro que estoy un poco más muerto.

Que fría está hoy la cama...
siento ser tan poco fuerte,
siento no saber ser más resistente para apoyarte,
soy un manojo de ladrillos mal construidos que se desmontan sin remedio cuando te echo de menos.

Que fría está la cama,
y que agonizantes están hoy mis rimas,
ambas cosas sin ti apestan a melancolía.

Que fría está la cama,
que frío estoy yo,
que frío está todo,
siempre que tú no estás aquí.

miércoles, 19 de octubre de 2016

Solo puedo pronunciar una cosa ahora mismo en un susurro: vuelve, por favor

Vuelve,
vuelve por favor,
quiero dejar de escribir cosas tristes a las 12 de la noche,
quiero dejar de escribir con frío en el alma mientras observo el paso de uno y otro coche.

Vuelve,
vuelve por favor,
necesito volver a sentirte cerca,
necesito volver a escribir cosas alegres,
a olerte,
                besarte
                              y acariciarte,
escuchar tu risa
                            e intentar picarte.

Vuelve,
vuelve por favor,
el reloj no da avanzado cuando no estás y ya no sé como hacer para sacarle los colores a la vida,
creo que se quedaron en el último cuadro que pintamos estando juntos de la mano.

Vuelve,
vuelve y no te vayas,
que ya no sé escribir dos líneas seguidas sin que sangren las palabras,
sin que caigan las lágrimas,
sin que me pierda por los rincones buscando tu magia.

Vuelve,
vuelve por favor,
porque la espera es una lenta agonía de la que no logro escapar,
y yo ya no sé como hacer para que todo vuelva a girar,
me quedé detenido en el tiempo y solo te veo pasar de lejos,
                                                                                                         una y otra vez,
como un cuento que nunca se termina,
                                                                  como una poesía sin rima,
                                                   como una manecilla que se quedó sin pila.

Vuelve,
vuelve por favor,
porque tu ausencia me está matando,
y aunque no deje de escribir poesía,
prefiero escribir simplemente cutres rimas y a cambio tener el calor de tu sonrisa.

Vuelve,
vuelve por favor,
porque estás demasiado lejos,
y se me está acabando la reserva de tus besos,
y cada minuto sin ellos será como sentirme a cada instante un poco más muerto.

Vuelve,
vuelve por favor,
vuelve a hacerme temblar con escalofríos y con tus abrazos hacerme entrar en calor.

Vuelve,
vuelve por favor,
vuelve teniendo en cuenta de que cuando lo hagas no te volveré a dejar marchar,
no sin acompañarte esta vez yo.

Vuelve,
vuelve por favor,
porque mi mirada, mis labios y mis brazos serán la única forma de darte las gracias.

Vuelve,
vuelve por favor,
porque yo, con solo mirarte te diré:
gracias por volver, gracias por quererme, gracias por todo, mi amor.

Je veux qu'on baise sur ma tombe

Es el último cigarrillo de una noche que parecía eterna,
de una noche
que prometía dar vueltas y vueltas entre las sábanas
y desplazarse la cabecera
-como nos pasa siempre en el ático de mi cueva-.

Es el último cigarrillo de una noche que parecía eterna,
lo efímero se hizo infinito entre mis dedos
al ver como convertías todos mis miedos
en pura red de seguridad sobre la que volar.

Es el último cigarrillo de una noche que parecía eterna
y las letras se mecen al son del vaivén de las reglas infinitesimales
supongo que ya no nos queda nada por lo que ensañarnos a soñar
a componer melodías de recuerdos construidos sobre un castillo de sueños.

Es el último cigarrillo de una noche que parecía eterna,
pero la eternidad se perdió
entre el arpeggio de cuerdas
que escribí en el insomnio viendo a los viandantes de la acera
-aunque estos solo fuesen sombras de su reflejo diurno-.

Es el último cigarrillo de una noche que parecía eterna,
pensaba mientras me arrojaba al vacío desde un quinto piso,
adiós,
mis amigos,
adiós,
mi primavera,
adiós,
mi mundo pobre,
adiós,
mis hermanos,
adiós,
mi país,
adiós,
mi vida construida sobre cuerdas,
adiós,
mis amigos,
adiós,
mi primavera,
adiós,
mi mundo pobre,
adiós,
mis hermanos,
adiós,
mi vida construida sobre letras y letras.


* * *

Es el último cigarrillo de una noche eterna,
y mirando al horizonte solo puedo pensar que ya va siendo hora
de saltar al vacío
a ver la vida desde mucho más cerca,
de ver la vida a ras de la marea.

Es el último cigarrillo de una noche eterna,
y el mundo está muerto,
el mundo ya no existe fuera de mi cueva.

Es el último cigarrillo de una noche eterna,
ojalá me follen sobre mi tumba y mi lápida sea una piedra cualquiera.


Es el último cigarrillo de una noche eterna...


pero la eternidad solo es para los que se atreven a vivir el instante sin pensar en su esquela.

sábado, 15 de octubre de 2016

Hoy llueven las estrellas que se fugan como ángeles cayendo del cielo

Hoy llueven las estrellas
y no son más que ángeles cayendo del cielo
sufriendo como quien no sueña
viviendo su propio infierno.

Hoy llueven las estrellas
y no son más que ángeles cayendo del cielo
sufriendo la muerte en la tierra
viviendo como los demás en el suelo.

Hoy llueven las estrellas
como lágrimas de San Lorenzo
puede que la espera sea cierta
pero yo ya no percibo el paso del tiempo.

Hoy llueven las estrellas
como cuando fugaz te estrellas a lo lejos,
y espero a que algo suceda
y sucede lo que menos me espero.

Hoy llueven las estrellas
y ya no nos cumplen los deseos
solo nos empaquetan paquetes de vuelta
que se perdieron en el vaivén de correos.

Hoy llueven las estrellas
y sus estelas se forjan de aciertos
de intentos fallidos que intentas
de tanto intentarlo ya no lo comprendo.

Hoy llueven las estrellas
y de gabardina se ha pintado el lienzo
de plumas traídas por la marea
de gracias que intentan entrar en mi cuerpo.

Hoy llueven las estrellas
y no son más que ángeles cayendo del cielo
sufren como aquellos de quienes no se acuerdan
viven como de quien nunca los tomaron por ciertos.

Hoy llueven las estrellas
y no son más que ángeles cayendo del cielo,
y yo ya no tengo prisa por lo que suceda
y yo ya no los volveré a esperar despierto.

Hoy llueven las estrellas
y no son más que ángeles cayendo del cielo,
lástima que por nosotros nunca sintieran pena
lástima que en nosotros nunca creyeron.

viernes, 14 de octubre de 2016

Que lejos estás cuando te intento sentir cerca

Hoy estoy leyendo poesía
y siento el calor que siento
cuando tú me abrazas.

Hoy estoy leyendo a Salinas
y aunque me faltas
te noto más cerca,
                     pero también más lejos,
me faltan tus ojos,
                        tu sonrisa,
                                     tus besos.

Me falta tu mirada que me hace de espejo,
me falta parte del alma
                que tienes tú en las cajas de recuerdos.

Hoy estoy leyendo
            -así a secas-
                            porque todo lo que sea leer
              sin ti cerca
                       es de todo menos leer
pues las estrofas                     y las rimas
                          se quedan huecas.

Hoy estoy intentando leer
            -y digo intentar-
                          porque lograrlo ya es otra cosa
y sin ti
                   ni el verso
                                           ni la prosa
me llenan,
                                   simplemente,
     me resultan ajenas

                            * * *

será que me faltan tus mar(y)prosas
         dando vueltas por mi pecho,
                   mi alma
                   y mi cabeza.

Solo espero
                    poder verte pronto
                                                   y que no sea larga la espera,

* * *

porque amor
la lectura de tu ausencia
se me está haciendo eterna.

martes, 11 de octubre de 2016

El arte de intentar plasmar el instante

El tren recorre las vías como un veloz destello que se pierde en la inmensidad de la eterna cortina de agua. Surca los campos mientras el universo se detiene a ver pasar el progreso en un instante que se perderá en el punto de fuga del horizonte.

Galicia llora, como cada otoño, como cada invierno, por las melancolías que encharcan los corazones de un pueblo que ve como su vida se le escurre entre los dedos sin tener derecho a escoger sobre un destino que le imponen las altas esferas que se confunden entre el vuelo de las gaviotas y las rayas blancas que entran por Arousa.

Los árboles desnudos intentan evitar ser las próximas víctimas de un infierno de llamas que arrasa todo a su paso, mientras las nubes se detienen a observar el panorama y se recrean en sus quehaceres rutinarios, como es el descenso de la lluvia a lo largo de kilómetros de aire, y así otra, y así otra.

El tren sigue su sendero, y como los animales en su libre vida y los humanos en su cotidiana rutina, persiste en su intento de llegar al final del trayecto; a ver si así logra encontrar el camino a los sueños y huir por fin de este mundo muerto.

sábado, 8 de octubre de 2016

J'ai demandé à la lune

Le pregunté a la luna
y me dijo que te había ido a buscar,
le pregunté a la luna
y me dijo que tenía ganas de soñar,
le pregunté a la luna
y me dijo que me querías abrazar
y la suerte jugó a las cartas
y salió a ganar la paz
y la vida sorteó la magia
y salió la luz del mar.

Le pregunté a la luna
y me dijo que del cielo quería escapar.

Le pregunté a la luna
y me dijo        que el sol volvía a brillar.

Le pregunté a la luna
y me dijo que su alma hoy quería volar.
y el azar repartió la baraja
y el comodín eligió participar
y el creador apostó su causa
y supo que iba a pasar.

Le pregunté a la luna
y me dijo que la naturaleza volvía a vibrar.

Le pregunté a la luna
y me dijo que intentase pintar.

Le pregunté a la luna
y me dijo que el viento también quería jugar.

viernes, 7 de octubre de 2016

Llevo 7 poemas en una semana

Llevo 7 poemas en una semana,
uno por cada día,
por cada lágrima,
por cada sonrisa que veo a través de una pantalla.

Llevo 7 poemas en una semana,
y van a ser muchos más,
me imagino cuando lleve un mes
y sean 30 poemas con los que llorar.

Llevo 7 poemas en una semana,
puede que sea la melancolía,
pero te escribo porque te tenía que hablar,
de la poesía, de que te echo de menos, de que te siento a faltar.

Llevo 7 poemas en una semana
uno por cada día,
otro por cada lágrima
y el resto para dibujar una sinfonía con la que acariciarte el alma.

Llevo una semana...

Llevo una semana triste
de estas que parece que nada sale bien,
de estas en las que la lluvia no cesa en la noche
y las gotas no dejan de caer.

Llevo una semana solitaria
de estas en que el frío cala hasta el alma,
y parece que todo siempre saldrá peor
si has creído en la esperanza.

Llevo una semana de escalofríos
de estas en que el dolor impregna todo
y puede que sea cosa mía
pero siento inmensamente solo.

Llevo una semana de echar de menos
de estas en que llevas la cuenta de los besos pendientes
y puede que ya sean muchos
pero jamás serán suficientes.

Llevo una semana triste
de estas que parece que nada sale bien,
y no sé si es cosa de la distancia,
pero yo solo quiero estar allí y volverte a ver.


jueves, 6 de octubre de 2016

La noyée ne pas des rêves

Te imagino por allí,
caminando por cada calle, cada rincón,
mientras suena de fondo la banda sonora de Amélie.

Te observo existir,
fotografiar el cielo, el mar, el porvenir,
componer con cada lienzo un recuerdo con el que sonreír.

Te imagino al vivir,
bailando bajo la lluvia,
mientras el sol sale a verte feliz.

Te observo sentir,
acariciar cada brizna de hierba y cada grano de arena,
besar con un roce de labios el aroma de la brisa que te recuerda a mí.


Te imagino y te observo como si te tuviese aquí,
tu luminosa presencia que me impulsa a escribir,
y mientras el color verde turquesa te incita a dibujar tu reír,
yo solo puedo soñar con volar pronto y sentarme frente al atardecer junto a ti.

Día 3 sin ti

La noche es más triste,
y los sueños más solitarios.

Ya no te siento en el lado izquierdo de mi cama,
ni siquiera escucho tu respiración,
tu olor ya queda lejos
y yo,
solo puedo llorarte en silencio.

miércoles, 5 de octubre de 2016

Soliloquio sobre la cruenta existencia

Mira, mira al frente y dime lo que ves,
escruta las tinieblas y dime lo que sientes,
explórate, deconstrúyete,
aprende a ver más allá de lo que antes creías como válido, como normal, como frecuente.
Dame la mano,
yo te acompañaré a caminar por este tortuoso sendero.

Nos obligaron a amar(nos) y solo nos enseñaron a sufrir por no ser perfectos;
nos invitaron a ganarnos la vida con un trabajo y solo sirvió para dar la vida trabajando;
nos vendieron un techo al que llamar hogar y solo logramos hipotecar el futuro para tener un puñado de metros sobre los que tumbarnos.
Nos pintaron un mundo de colores y arco iris, pero compañero, cuando la lluvia llegó solo quedó una sucia escala de grises de los que escapar al grito de que vienen los maderos.
La realidad solo era una imagen sesgada tras los barrotes de nuestra propia existencia y nosotros,
la carne de cañón sobre la que sostener todo un sistema.
Y lloramos,
lloramos y nos enfadamos cuando nos dimos cuenta,
pues ahora nuestra vida era más segura
pero menos libre,
y trabajábamos más horas.


Es una pena que no fuese todos a la vez cuando vimos la jugada maestra.

martes, 4 de octubre de 2016

Soy artífice de sueños

Deslizo la rima como una caricia,
como un golpe de efecto
hecho por defecto,
como un arrumaco, un beso,
como una sonrisa que se divisa ya a lo lejos.

Enfilo con calma y prisa
el camino hasta la orilla,
hasta la palabra elaborada y cosida,
como un atardecer en la Ría,
como una raya de placer que esnifas.

Esquivo cada flecha envenenada
cada golpe, cada patada,
hago mío cada susurro y cada palabra,
como sin darme cuenta ya no quedase nada,
ni siquiera un mañana.

Elijo el sol a lo lejos,
ser un ícaro de fuego
que se arroja al cielo,
un ángel, un infierno,
un sonámbulo nocturno que vive en los espejos.

Escribo la piel que pisas,
la tierra cultivada que habitas,
como un guerrero que avisa
de donde viene la próxima risa;
un jornalero de la vida.

Erizo la llama laureada,
con el estilo de una balada resucitada
que sobrepasa cada sendero, cada cruzada,
cada gota de sudor silenciada,
como la lluvia evaporada por la esperanza.


Golpea de pasada,
que ya yo
me encargaré de componer la alegría esperada.


Avanza,

avanza.