viernes, 31 de diciembre de 2021

En el momento que nos inventamos el tiempo, nos inventamos también la propiedad (o quizás fue al revés)

Las cuentas que echamos al calendario 
son nuestro mayor intento de retener el tiempo,
¡como si fuese posible
robarle velocidad
a la finitud del universo!

Y es que arañamos la existencia
aferrándonos a nuestro presente
para que no se agote nuestro futuro,
pero deseando desesperadamente también
que nuestro pasado no sea demasiado breve.

Vaya baile de marionetas
que nos hemos inventado nosotros solos.

No había nada
y de repente
por una pequeña plantita que brotó
y regamos
surgieron surcos,
luego vallas,
finalmente murallas
y como alguien debía gobernar todo el cotarro,
terminó por haber reyes;
reyes cuyo único papel era proteger esa plantita
de otras ciudades
que tenían también sus propias plantitas,
pero demasiada población.

Ahí está la clave:
en la cantidad de gente
buscando recursos,
buscando tiempo,
buscando la manera de sobrevivir
porque les han impuesto la vida
y nos olvidamos de repartir equitativamente las cartas en este juego.

Si todos empezásemos la partida igual,
vale,
pero no pasa,
así que estamos dando vueltas
como gallinas sin cabeza
que corren
porque queda en ellas un último impulso vital latente,
espasmódico, incluso,
que salta como un resorte
cuando la vida ya se ha acabado.

Y nosotros igual.

Eso que llaman vida
se acabó en el mismo momento
en que no teníamos la libertad
para acceder a todas las necesidades básicas
que garantizasen nuestro bienestar.

Y si no hay esa posibilidad...
¿de qué me sirve a mí
que me digan que si quiero puedo,
cuando sin dinero
no puedo?

Con la primera plantita,
se sembró el camino a la primera ciudad.

Ahora que nosotros mismos podemos plantar
sin temor a lo que vendrá,
podríamos pensar
que va siendo hora de crear nuestro propio modelo de ciudad.

Más grande,
con más recursos,
con más igualdad.

Nuestro propio camino
a la verdadera libertad:
esa en la que todos podamos vivir
esa en la que podamos soñar.

Esa en la que el pueblo viva finalmente en paz.

sábado, 25 de diciembre de 2021

La Bretaña en poesía

Y en la noche de San Juan
cantan las sirenas
melodías de un querer
enamórate.
La dama del mar - Mägo de Oz


I

Bravas saetas de espuma
respirando el vendaval en el mar
la luz que salta en miles de azules
que reflejan el cielo,
que reflejan la libertad.



II

Las olas saltan en todas direcciones mientras el mar ruge en su constante fragor. El viento levanta destellos entre las nubes, y la brava costa busca como escapar de su recinto acotado por las mareas. Los cabos se recortan en el relieve y las agujas de espuma se dirigen allá donde marca el rumbo la corriente. El azul centellea en miles de tonalidades iriscentes. La luz se filtra entre los resquicios de la costa. 

¿Cómo describir la Bretaña francesa?

Si todos los poemas se me quedan cortos. Si todas las imágenes se me difuminan incapaces de plasmar el paisaje que durante días recorrí. 

¡Lo que daría por volver a estar allí!

¡Lo que daría por perderme entre sus arenas, sus acantilados, sus bosques, sus rincones de soledad y libertad.



III

El viajero se sumerge
como un cormorán
que persigue los peces
escurridizos
como sueños que saben nadar.

¡Oh, islas! ¡Oh, costas que nadie pudo domar!
¡Oh, esperanza,
huidiza amiga
que de la mano me guía
llevándome a dónde nunca pude imaginar!

¡Oh, vida! ¡Oh, libertad!
¡Oh, sonrisas,
llevadme,
llevadme a dónde por mí mismo no podría llegar!


IV

Luz del alma
invítame a soñar,
luz de la vida
enséñame a amar.

Solo tú sabes
que yo me puedo querer,
solo tú sabes
que puedo ser mucho más.

Luz del alma
invítame a viajar,
luz de la vida
guíame siempre en libertad.

viernes, 24 de diciembre de 2021

Nos pasa a los rojos

Porque nos dijeron "sé agua, amigo"
pero fuimos fuego
y el fuego se adapta, pero luego revienta.

Sheila @cel.m.r



Nos dijeron sé agua, amigo,
pero nosotros fuimos fuego,
ardimos en un segundo
y consumimos los sueños
esos que nos quitaron
mientras vendíamos nuestro trabajo por un mísero sueldo.

Y sabedlo,
ya no tenemos miedo
porque sabemos que juntos
arderemos, somos fuego
y el fuego se adapta
hasta que no puede más
y revienta el sistema
como una ecuación incapaz de encajar.

Somos la esperanza,
somos el poder popular.

Luchando por la vida,
luchando por la libertad.

Y en el horizonte
banderas rojas
ondeando de nuevo estarán.

Somos los sueños de vivir en igualdad.



miércoles, 22 de diciembre de 2021

Tengo con quien caminar en mis caídas

Empiezo a comprender las bienvenidas
mejor que los adioses.
Mario Benedetti




Empiezo a comprender las bienvenidas
mejor que los adioses,
las sonrisas
mejor que las penas,
la esperanza
mejor que el dolor.

No sé bien en qué momento perdimos el rumbo,
pero sí sé cuándo volví a encontrarlo

y es que cuando tocas fondo
en lo más profundo
no queda otro camino
que hacia arriba.

La otra salida
es eterna
y ya estoy cansada de evocarla cada noche para callar el sufrimiento.


Todos estamos rotos pero enteros.

Ahí reside la ironía de todo,
juego de naipes que terminaron en ninguna parte,
dados trucados,
moneda de una sola cara,
sueño roto
en el fondo de un vaso de cristal hecho añicos.

Mira todos los espejos,
ya no te devuelven tu reflejo;
pero has aprendido a buscarlo por tus propios medios
y hasta ahora te está funcionando,
creo que eso ya es una pequeña victoria.


Empiezo a comprender las bienvenidas
mejor que los adioses
porque sé quien me sonríe,
quien me añora
y quien me tiende su mano
cuando todo mi mundo zozobra


Y todo eso
no lo he aprendido solo,
por eso gracias
no me olvido de como recogisteis con cariño mis trozos.





Todos estamos rotos pero enteros.
Mario Benedetti

martes, 14 de diciembre de 2021

Esperando la caída

Vivir esperando la caída,
el irremediable fin,
el saber que solo eres un tonto más de la lista
y que no sabes de nuevo cómo sobrevivir.

Te has perdido
y ahora no sabes salir,
te has hundido
y ahora solo puedes sucumbir.

El atenazante dolor que te paraliza,
que te asfixia,
que te quita las sonrisas
y te sumerge en la inmundicia
del lodo,
del fondo,
de lo más hondo
de esta miseria de vida.

A fin de cuentas,
solo te queda vivir esperando la caída.

Y todos sabemos que está a la vuelta de la esquina.

jueves, 9 de diciembre de 2021

La ciudad bruja

Esta ciudad es bruja, ¿Sabe usted, Daniel? Se le mete a uno en la piel y le roba el alma sin que uno se dé ni cuenta."
Carlos Ruiz Zafón - La sombra del viento




Ahora estoy frente al ordenador y mi mente a cientos de kilómetros, a orillas del mar, pero esta vez del Mediterráneo, a los pies de Montjuïc y con las piernas colgando en el rompeolas de la Barceloneta, comiendo pipas y el sol poniéndose a nuestras espaldas.

Tengo ansiedad. Así de crudo. Sin poesía. Sin versos bonitos. Me da miedo subir a un avión ahora mismo y volver a sentir la ansiedad que me devoraba en julio. Tengo miedo.

Mi mente va a mil revoluciones por hora y todas las huellas se desprenden del suelo y se aferran a mi mente y todo el dolor cobra forma en un torbellino de humo que me recuerda lo que he sufrido. Intento desprenderme de todo ello, pero no soy capaz. No lo sé. Quizás sí. Pero una parte de mí me dice que no soy capaz.

Sudores fríos...

Aún por encima me pongo música que no ayuda y todo me grita que deje de creerme este espejismo, que yo sé que es mentira, que mi mente sabe que es mentira, que la mentira sabe que es mentira. Todo es mentira. Y yo finjo seguirle el juego a las ilusiones que se romperán intentando arrastrarme y romperme a mí también en mil pedazos. Y no quiero.

Necesito a mis amigas. Por eso mi mente vuela y se va a cientos de kilómetros, para llegar junto a Mireia y recorrer la magia de la ciudad bruja. Y comer pipas en el rompeolas. Y ver el sol poniéndose a nuestras espaldas. Y tener el Mediterráneo a nuestros pies.

miércoles, 8 de diciembre de 2021

Amarillo luminoso

Cuando miro lo que tengo
me siento afortunado
porque tengo amigas
que valen toda la luz del mundo.

Cuando me pierdo
me detengo
miro a los lados
y sonrío
porque sé que ellas estarán ahí
esperando a que me pueda levantar
para tenderme la mano.

Cuando todo pesa
ellas me abrazan
y me cogen un asa de la mochila,
con ellas la carga es más ligera.

Cuando todo me sonríe
ellas me sonríen todavía más
porque mi felicidad
es también un poquito de su felicidad.

Y cuando estoy con ellas,
todo brilla,
todo es amarillo luminoso,
todo es poesía.

Porque cuando estoy con ellas
la brisa nos acaricia,
el sol se bebe las prisas
y la vida sabe a libertad, a risa.

Sí, lo grito,
soy feliz
cuando estoy con mis amigas.

lunes, 6 de diciembre de 2021

Un constante segundo en el viento

Descascaba la vida
mientras saboreaba el fruto del cielo,
podría comprenderlo
pero me negué
a ver más allá de ello,
solo intento
consumirme más rápido que el hielo,
salpicarme de reflejos
de sol y agua
y en cataratas
beberme todo el universo.

Supongamos que hablamos de ello,
solo lo supondremos,
y los trenes pasan
y el frío atenaza los dedos
y yo recito poemas,
leo libros,
y atesoro el tiempo.

Y entre todo ello encuentro el instante perdido que arranco a los relojes del desierto,
ya verás como pronto seré uno de ellos.

Un constante segundo en el viento.

sábado, 4 de diciembre de 2021

No pienso echarme atrás en lo que he dicho

Caminando entre túneles de sombras
que nos llevan a ninguna parte
creímos en nuestros sueños
y aprendimos que nada tenemos,
solo caminamos
por lograr avanzar,
sin retroceder,
nada me puede hacer cambiar.

Y es que el protagonista nunca debe renunciar,
sino la historia no tendría ya sentido o final.

Aprender a volar,
aprender a surcar
los cielos hasta que nada quede
hasta llegar siempre más allá.

Quiero ser libre,
quiero paz,
quiero el descanso
y saber que nunca dejaré de luchar.

viernes, 3 de diciembre de 2021

Todas las miradas

Tous les regards tous les regards de tous les yeux.
Apollinaire




Todas las miradas
todas las miradas de todos los ojos,
pudiera ser
que en ellas me viese
y se reflejase un nosotros,
pero somos almas rotas
caminando en círculos
buscando salidas
buscando caminos
buscando maneras de quitarnos el frío
en esta orilla
donde un día nos perdimos.

Y ya no sabemos cómo llegar a ningún lugar,
tú lo sabes,
yo lo sé,
él lo sabe,
todos lo sabemos,
todos lo saben.

Y ya no sabéis cómo llegar a ningún lugar,
pero mientras os bebíais
os olvidasteis
de que también os bebíais a mí
y yo me quedé sin sed

y a partir de ese día caminé deshidratado
intentando saciarme
sin encontrar nada
que me quitase la sed,
la sed esa que quitasteis

sin que apenas importase.


Y no hablo de agua,
hablo de vidas,
de felicidad,
de esperanzas.

Y no hablo de agua,
hablo de sonrisas,
de sueños,
de caricias en el alma.


Y no hablo de tantas cosas...
porque no sabría ponerles nombre,
pero sí sé
que ahora
hecho añicos
busco miradas
que reflejen lo que un día tuve:

todo un mundo en mi interior.


Que ahora está vacío.


No pasa nada,
lo sé,
yo solo me reconstruiré,
pero qué difícil es destruirse para volverse a construir!



Aprender,
caer,
aprender,
seguir.


En eso consiste todo:

En aprender 
e intentar sonreír.

Non había escapatoria

A cortina de auga atravesaba o mundo e deixaba caer todas as inquedanzas por un futuro que día a día esnaquizábase. Qué facer? Viñera buscar respostas e nada atopara. Tan só todos os demonios que dende facía anos a perseguían. Non había nada que facer, sempre estaban alí, velando por ela, supervisando que ninguén máis a zorropicase contra os cantís das inquedanzas e as dores non esquecidas. Eran insaciables, e quizáis por iso mismo daban tanto medo. Non había escapatoria.

A chuvia o asolagaba todo, e os borbollóns de auga caían incasabeis como noites oscuras sen estrelas que se acochaban do pasado e do porvir. A tristura bañaba o seu rostro e as bágoas confundíanse ca soidade que acariñaba a súa lastimeira vida que non remataba nunca por se esborrallar de todo. Por máis que o intentanse, o pasado sempre a alcanzaba. E mira que ela, coa súa testarudez, tentara deixar tras de sí todas as incertezas que a asfixiaban cada noite en vela que pasaba tragando teito. Non había nada que facer. Non había escapatoria.

A fervenza que se desdebuxaba ante os seus ollos aquelaba tirabuzóns e remoliños que xogaban cas súas incertezas. Habería cura para un pasado tan esnaquizado en miles de cristais e espellos? Xa non había moito que reconstruir, pero ela intentaba unha e outra vez verse reflexada na mirada que lle devolvían os corpos inertes que consumía tras de sí, non fose ser o demo e alí atopase algunha solución. Aunque non había. Ela sabíao. Non había escapatoria.

A cortina de agua bañabao todo. Constante. Inquedante. Tristeira. A soidade que producía o paixase a través da finestra non daba lugar a outra cousa que a máis desacougante tristeza. Como se centos de cabazas se vacíasen, e só quedase a desesperante calma que abolla tras a maior das tormentas: hai paz, pero non liberdade na alma. E iso e o que ela sentía. Unha profunda e agonizante soidade que deixa só tras de sí o maior e más profundo esquecemento. Non hai lembranzas cando confundes vidas e soños. As veces só lembramos o que desexábamos vivir. E ó final, non chegamos máis aló ca o océano das ilusións rotas... Esnaquizadas... Como ela... Non hai máis. É así. Non hai máis.... Renunciamos a vivir e xa non sabemos a onde queremos chegar. E a fin de contas... Non había xa nada máis que facer. Ela sabíao mentres sorría tristemente. Non había nada que facer. Non había escapatoria.








A felicidade esborrallárase e só quedaba vivir para esquecer.

lunes, 29 de noviembre de 2021

Acaricio los versos para iluminar mis sueños

He escogido más noches desiertas
que días al abrigo del frío,
y sorprendí a la felicidad en un bar de mala muerte
en el fondo de un vaso de vidrio. No sé,
no sé bien,
en realidad,
pero he dado más patadas al aire
que intentos por pisar el suelo
y me topé con tantos sortilegios
que desgasté la esperanza
irremediablemente sin remedio.

Que redundante puedo llegar a ser
cuando me dejo llevar por el dramatismo.

Pero un poema sin dolor
es como una noche sin estrellas,
no brilla del mismo modo;
y pese a todo
trato de escribir bonito,
levantando alegrías,
exaltando la felicidad,
acariciando la amistad,
iluminando los sueños;
no sé si lo logro,
no sé siquiera si lo lograré,
pero yo lo intento,
de verdad que lo intento
y mientras lo hago
vuelo
creyendo
que me he llegado a merecer el cielo.

Y eso me hace feliz.

Y bastante es por ahora eso.





*                             *                             *

Nada puede reemplazar
cómo me hacen sentir
las mujeres de mi vida.
Rupi Kaur

domingo, 28 de noviembre de 2021

Elegí vivir

Escogí vivir a borbotones,
vivir la vida a puñados
- que no es otra cosa
que vivirla de mil maneras diferentes,
sin concretar ninguna,
sin terminar de llevar a cabo ninguna,
pero intentando ser feliz siempre-,
descubrir las prisas de reír.

Escogí vivir como quien elige vivir
sin saber muy bien cómo,
pero sabiendo muy bien el no,
el cómo no vivirla,
el cómo no ser infeliz,
el cómo no quería perder el tiempo
en cosas que no me elegían a mí.

Escogí vivir intensamente
de forma muy breve,
fugaz:
como las noches de estrellas,
como los versos libres,
como las llamas incandescentes,
como las sonrisas que regalé para ti.

Escogí vivir de todas las maneras posibles,
destejer mis calendarios
en millones de fotos,
viajes en miles de recuerdos,
recuerdos en miles de historias,
historias en miles de viajes,
y siempre me encontré a mí.

Elegí vivir cómo quería vivir,
de la forma más mía posible,
sin saber bien cómo,
sabiendo bien por qué,
pues así
era cómo encontraría el camino
hasta el confín
- ese lugar donde los sueños
no se aparecen solo de noche-.

Elegí vivir,
y eso es lo importante,
a prisas,
a puñados,
a risas,
a vidas,
a atardeceres,
a mares
hasta el fin,
y me funcionó
para tenerlo todo y no tener nada
y creo que me valió
para vivir.

Elegí vivir
todas mis vidas posibles
siendo siempre feliz.

Y funcionó
y sonreí.

Espejismos

Creía cosas que no veía,
supongo que ese fue mi mayor error.

Ver cosas que no había,
creer en quien ya no me quería,
confiar con los ojos cerrados
silenciando a mi mente
y callando a mi corazón.

Y llegó el golpe
y mi alma
ya no me otorga mi perdón.

Creía cosas que no veía

Es triste
cuando te rompen
los espejismos que creías ciertos.

Se desbordó todo y ya no se puede achicar

En la madrugada de los sueños
perdimos las vías
que nos llevaron a algún lugar,
y no sabría volver hacia atrás
si no fuese por todas las heridas
que llevo en la piel.

¿Cómo voy a saber
cuál es el siguiente paso a dar?
si nunca quisiste entenderme,
si nunca quisiste mirar más allá.

Y ahora
brota la vida
como regueros de silencio
y todo se acalla,
y todo se apaga,
y todo se derrama
hasta desbordar las ilusiones y los sueños.

Y ahogarlo todo.



Y ahogarme.

miércoles, 24 de noviembre de 2021

¿Quién va a salvarnos de nosotros?

¿Quién va a salvarnos de nosotros?
¿Quién va a solucionar nuestros destrozos?
¿Quién va a pagar todos los platos rotos?
¿Quién va a mirar hacia adelante sin girar el rostro?

Somos solo todos los destrozos
que cometieron sobre nosotros
y ahora dementes y locos
caminamos heridos
sin saber bien dónde encontrar el camino,
sin saber acallar los gritos,
sin encontrar la forma
de poder sobrevivir por nosotros mismos.

¿Quién podrá acallar a los demonios que nunca vimos?

Solo somos un sendero de suicidios,
sangre en el suelo
y añicos de cristales rotos,
miles de espejos
que reflejan tiempos remotos,
instantes eternos
en los que sucumbir sin saberlo.

¿Cómo podremos solucionar todo este futuro incierto?

Solo quiero dormir el sueño inmenso,
que me lleven lejos,

olvidar
todo mi sufrimiento

y acallar al silencio
que invade todo mi cuerpo.


Solo quiero que el tiempo
me fulmine
y arder
por todo lo que seremos.


Hasta el confín de los sueños.

miércoles, 17 de noviembre de 2021

Ya no quiero más heridas

Ya no quiero que me hagas más heridas.



He superado la última herida, creo, no lo sé, no estoy seguro. Solo sé realmente que hoy por fin me he atrevido a mirar hacia adelante y he buscado en el horizonte algunas de las respuestas que no lograba encontrar.
Puedo sobrevivir sin ti.
Puedo sobrevivir perfectamente sin ti.
Ahora lo sé.
Lo he comprobado.

Ha sido en ese momento
al sentir la liberación que siento ahora mismo
cuando por primera vez,
después de mucho tiempo,
me he creído realmente que tengo derecho a ser feliz.

Lo sabía,
antes lo sabía,
pero no me atrevía a creerlo realmente
por miedo.

Siempre el miedo.

Siempre ese miedo que me atenazaba.

Y hoy,
por fin,
decidí dar el paso,
saltar al vacío
admirando con los ojos bien abiertos la caída,
sonriendo,
disfrutándola hasta el último instante,
riéndome al saberme libre,
y cuando estaba a punto de tocar el suelo
me he permitido abrir mis alas
y volar
y ha sido lo más valiente que he hecho por mí
en muchos
muchos
años.


Y es que ahora lo sé,
ya no quiero más heridas,
solo atreverme a vivir,
permitirme ser feliz
y mirar el horizonte
y lanzarme,
lo he dicho,
lanzarme
hacia adelante
con toda mi luz
a volar
en plena y absoluta libertad.

martes, 16 de noviembre de 2021

En mi inmensidad espero encontrar algo más

Si ha estallado ya todo en pedazos
por aquí
solo hay trozos de mí, de mí.
Sharif - Trozos de mí

Cada vez que escucho una canción nueva de Sharif me sale un nuevo poema de mi sangre, me sale un nuevo reguero de pólvora listo para explotar, me salen todos los miedos,
todas las lágrimas,
todos los intentos de soñar con algo más,
toda la poca felicidad
que me queda
en mi cárcel de cristal
dónde ya no respiro ni la palabra libertad.



En mi inmensidad
espero encontrar algo más.

Algo que me proporcione un poco de paz.

jueves, 11 de noviembre de 2021

Amistad




La identidad entre ambos amigos se cimentaba sobre un afecto de tipo muy distinto al que unía a Alejandro con Crátero. Crátero ama a su rey, Efestión ama a Alejandro.

Su más querido amigo.


Podemos imaginar la necesidad de alejandro de efestión de buscar su apoyo, su consejo y su consuelo, en un amigo con una fidelidad a toda prueba en un mundo turbulento, donde acechaban las conspiraciones y la traición; la necesidad de confiar en alguien que lo quisiera por sí mismo y no por su poder.

Versos soportando la inevitable caída de las ruinas

I

Me he acostumbrado demasiado a bailar sobre mis propias ruinas.




II

Las peores heridas son las que no nos arrepentimos de hacer.




III

¿Cuánta poesía somos capaces de escribir cuando estamos mal?




IV

Mi mayor perdición
cuando se produce un desastre
es que solo sé hacer una cosa:
La constante huida hacia adelante.




V


Mi infierno no fueron tantos desastres
como la gente me quiso hacer creer.




VI

Necesito la libertad
que solo puede darme la poesía en movimiento.




VII

Viájame de aquí.




VIII

Y puede que nunca llegue hasta el fin del mundo.






*           *           *









No te preocupes, Daniel. Yo me acordaré por los dos.

martes, 9 de noviembre de 2021

Viájame de aquí

Estamos atascados en el ayer.
Día Sexto - Cerveza con limón (Ebrio)



Y estoy aquí otra vez frente al papel
frente al continuo intento de dar más de lo que soy,
de sucumbir al dolor,
de quitarme el dolor,
de desenfundar el revolver de mi tenue consolación.

Y ya ves!
que nada ha cambiado
que solo sigo escribiendo
triste, solo y desnortado
como si pudiera comprender el qué ha pasado,
como si pudiera fingir que todo lo he olvidado.

Y ya ves!
que solo me quedan retales de este baile,
de este inerte movimiento de títeres de calle,
que se callen
los locos innombrables
y que hagan por mí
lo que nadie se ha atrevido a hacer antes.

Y me escribo!
porque solo soy yo el testigo
de mi sucio dolor,
de mi patético baile enloquecedor
en el que solo me precipito a la perdición.

Y me escribo!
porque es lo único que sé hacer amigo
para soportar el pecho abierto
que tengo por dentro
que me sangra en blanco y negro
que me atormenta los recuerdos
que se ríe de mí
por ser este pobre inocente incierto.

Y escribo
porque no me queda otra cosa
que solapar el torbellino de mi mente
en versos sin prosa,
en rimas que acosan,
en suburbios de mala muerte
en los que habita mi mente rota.

Y ya no quiero seguir con esta desolación,
son ya demasiados meses
rompiendo mi alma, mi cabeza y mi corazón,
meses de cuentarreloj, de contrarreloj, de súplica de aferrarme a cualquier atisbo que calme mi sinrazón.

Y ya no tengo más oportunidades,
las cartas se repartieron
y se olvidaron de mí en este baile,
y solo busco comprender
el por qué me torturo sin razón,
y solo busco comprender
el por qué no me perdono
y no me creo que tengo derecho a ser feliz, a ser alguien.

Y es que estamos estancados en este bucle sin final,
en dar vueltas como tristes locos
que no saben ir más allá,
en la ansiedad,
en la patética verdad,
en el rastro de miserias
que voy dejando atrás.

Y caminar
por fortalezas francesas,
y caminar
por anestesias inciertas,
y caminar
por encontrar vida
en esta desidia y pereza,
y caminar
por no acabar con la cabeza muerta y hueca.


Y es que solo necesito huir
y encontrar el sendero que yo mismo perdí,
y reencontrarme con las amigas que descubrí,
y bailar aquí, y reír allí,
y vivir con prisas y arder el tiempo
que las separa a kilómetros de mí,
y sonreír,
y sonreír,
y sentarme de nuevo frente al mar
para volar y en libertad ser feliz.




Viájame de aquí.

lunes, 8 de noviembre de 2021

Este mundo de sinsentidos me agobia,
manos que intentan levantarte
cuando intentas aferrarte al suelo:
el vértigo es demasiado abrumador
como para poder afrontarlo
de buenas a primeras
y prefieres mantenerte en la caída
por evitar el desolador abismo que se abre ante ti
cuando observas desde el fondo la cima.

jueves, 4 de noviembre de 2021

Cuidados

I

Me estoy cuidando
creo que ya era hora
y sin duda
vale la pena
valorarme y tenerme en cuenta.




II

Límites para respetarnos,
querernos,
apreciarnos.




III

Amor propio
porque somos nosotros
quienes marcamos
como queremos ser tratados.

Mireia

Hablar con Mireia es siempre una caricia en el corazón.

Es sonrisas gratis,
felicidad en la distancia,
planes de viajes y sueños
a través de espejos
y pantallas que nos unen
sin necesidad de palabras.

Porque Mireia es luz en el alma.

miércoles, 3 de noviembre de 2021

Rastro de miserias

Que tristeza de día
cuando no hay poesías
que suspirar.

Que tristeza de día
cuando los errores
se acumulan
y ya no nos podemos encontrar.

domingo, 31 de octubre de 2021

La destrucción o el amor

La muerte, el amor,
el dolor, la soledad,
el olvido, la vida,
la memoria, la destrucción,
la salvación, la construcción,
las ruinas, el mar,
el silencio, el viento,
los límites, el frío...

¿Qué quedará?


Solo vacío..

y páginas y páginas en blanco
que puede que nunca se escribirán.

Bahir al Bakir

Echo de menos el otoño en la campiña francesa:
el frío,
el silencio,
la paz,
y los animales que te saludan en los caminos
mientras se va tejiendo la soledad del confinamiento.

sábado, 30 de octubre de 2021

No importa

Que poco importo
que poco importaba
que poco importaré
a quien realmente no le he importado
desde hace mucho
mucho
tiempo.


Solo tiempo...
es lo que me queda
para salvarme yo solo.

Sé quien quiere verme volar

Y en las malas y en las buenas,
las de cal y las de arena,
sé con quien puedo contar.
Zoo



Sé quien no me abandona
por mucho que sople la tempestad,
sé en quien pueda confiar
cuando la vida se vuelva inestable una vez más.

Porque sé quien me tiende su mano
y quien me suelta,
quien me apoya
y quien me olvida,
quien me abandona
y quien me cobija.

Y lo sé,
y lo sé,
sé quien estará ahí
para invitarme a vivir.

Y lo sé,
y lo sé,
sé quien no estará
cuando todo sean ruinas.

Y en las malas y en las buenas,
las de cal y las de arena,
sé con quien puedo contar.

Sé quien siempre estará,
sé quien se marchará,
sé quien caminará
y quien de mi lado se irá.

Porque sé quien me impulsará,
y quien me hundirá,
quien me hará volar
y quien me querrá fracasar,
quien me abandonará
y quien nunca se rendirá.

Y lo sé,
y lo sé,
sé quien estará ahí
para invitarme a vivir.

Y lo sé,
y lo sé,
sé quien no estará
cuando todo sean ruinas.

Y en las malas y en las buenas,
las de cal y las de arena,
sé con quien puedo contar.

Y en las malas y en las buenas,
las de cal y las de arena,
sé con quien puedo contar.

viernes, 29 de octubre de 2021

Me pesa todo el daño que me hicieron

Me pesa en la suerte,
el dolor de mi piel,
las agujas caen
como suspiros de adiós
y ya no encuentro el camino
a tanto sinsentido,
quiero suicidio
en este lento fulgor...
de los sueños que se apagan,
de las esperanzas perdidas y olvidadas.

¿Quién me diría a mí
que todo
se iría
como la lluvia en el mar?

¿Quién me diría a mí
que dando todo,
la vida
nada
te iba a dar?

Se fugó el amor
y lloran las poesías

solo silencio
es lo que queda en mis ruinas.


Quiero...
quiero un motivo para seguir.

Llueve

Llueve.
Llueve fuera
igual que llueve en mi interior,
una densa
y fina
y constante lluvia
que cae sin cesar
y solo veo
que no hay futuro
que no hay solución.

Llueve
y llueve
y llueve
y se resquebraja mi corazón.

jueves, 28 de octubre de 2021

Otoño en Bernay en Champagne

Escribo en la soledad del otoño
echando de menos el campo francés:
el frío,
el silencio,
el sol entre los tonos rojos
de hojas
de suelo
de la vida al tejer
el traje del futuro invierno.

Querría volver a sentir todo eso,
pero sé que no va a volver.

No puedo abandonarme a la melancolía
o levantarse será duro
otra vez.

Quiero un nuevo otoño francés.

miércoles, 27 de octubre de 2021

Conectar.

Conectar...
Tejer lazos
unirse
impulsarnos
hacernos saltar más alto
volar
llegar al cielo
confiar en los otros
apoyarnos
soñar.

Conectad!
que no caiga la bola
que el siguiente la salve
que todos nos ayudemos
que nos esforcemos por los demás.

Conectar...
que todo avance
que todo fluya
que logremos lo que queramos
confiando en los nuestros.

Conectad!
salvarla siempre
para seguir
para no caer
para no rendirnos
para no dejar de jugar.

Conectar...
porque igual que en el voley
la vida son pases,
uno tras otro,
que damos a otros y nos dan los demás
para llegar siempre más y más allá.
Porque igual que en el voley
para seguir en el juego
hay que confiar
luchar
y apoyar
para salvarnos siempre
y siempre volar.

Volar
Volar
Volar más alto
Volar hasta los sueños
Volar sin cesar.

Volad!

lunes, 25 de octubre de 2021

Me siento pleno con vosotras

Todo son mis amigas,
estos versos van por ellas:
por salvarme,
cuidarme,
atrevernos a construir amistad,
sueños,
felicidad,
gracias por ser,
por estar,
por crecer juntos,
por avanzar,
por tejer libertad
a orillas de cualquier mar.

Por ser lo que jamás pude imaginar.


Amistades,
borrachera,
risa eterna.

domingo, 24 de octubre de 2021

Return

Ya no hay dragones en esta tierra desierta
solo esperanzas
y sueños
de lograr algún día
todo el camino perdido,
y los senderos de ida
volverán a tener vuelta
y la vida
se abrirá paso
y solo quedará la suerte nuestra
de volver a vivir.

De volver a vivir en paz.

Tejiendo cuidados en la distancia

No sabéis lo duro que es tener a todas tus amistades a más de 100 kilómetros de distancia. En la mayoría de los casos hablar de más de 500 kilómetros ya es poco... y eso si no llegan a los 1000 o 1500 kilómetros...
Y que cerca están las líneas rectas!
Y qué cerca están los recuerdos!
Y qué lejos están los abrazos cuando los necesitas... Las sonrisas cuando las necesitas... Las historias, las anécdotas, las risas... cuando las necesitas...

Cómo echo de menos poder improvisar planes, 
coger el móvil una mañana y escribirle por ejemplo a Mireia ¿haces algo hoy? Y que ella me diga que no, que tiene el día sin planes. Y entonces dejarme llevar por la amistad todo el día sin más preocupaciones que ser feliz.

Es duro tener a la gente que quieres tan lejos. 
La soledad que puedes a llegar a sentir es infinita.
Y ojalá un abrazo en momentos como estos.

A veces, cuando me despierto en medio de la noche, a eso de las 4 de la mañana (algo muy frecuente últimamente), me quedo tendido pensando...
pensando en lo que tengo,
en lo que quiero,
en lo que no tengo
y en todos esos puñados de sueños
pendientes por cumplir.
Es ahí, en medio de la noche, cuando echo a volar la imaginación y me imagino quedando
con la gente que me importa:
que por ejemplo estoy en Nantes y puedo llamar a Clementine
y que demos una vuelta
y estemos horas
y horas
y horas
hablando,
hablando de todo,
hablando de nada,
hablando de arreglar el mundo, de explorarnos interiormente, de cuestionarnos, de comprendernos, de abrirnos... de liberarnos
de todos nuestros miedos,
de abrir alas por nuestros sueños,
de sentirnos bien.
Y es que a fin de cuentas
en eso consiste todo:
en ser feliz.

Y yo echo mucho de menos no tener mis amistades aquí.


No sabéis lo duro que es tener mis amistades tan lejos.
No poder quedar en cada momento con Luis o con Silvia
o coger y viajar con Vero
y reír
y reír
y reír
hasta llenar el mundo de luz,
de calma,
de paz,
de felicidad,
y de libertad.

Porque cuando estoy con ellas
abro alas
y vuelo en calma y libertad.


Y ojalá poder verlas con mucha más frecuencia
porque qué feliz que seríamos!

Y como no puedo...
escribo.

Y para agradecerles todo
y salvarme a mí mismo
les abro los versos
y me baño en luz y felicidad.

Por ellas,
por ellas,
por ellas
y por mí
y por querernos
y por tenernos.

Y qué bonito es!
Y qué bonito es.

Y de verdad
qué bonito que es 
tener en mi vida amigas así.

sábado, 23 de octubre de 2021

Me consume la ansiedad.

Me consume la ansiedad.
Me consume la ansiedad de no saciarme con nada, de no llenarme nada, de no satisfacerme nada... no al menos durante más de un par de horas. Voy de un lado a otro haciendo cosas y nada me hace sentir pleno. Salto de lectura en lectura, de canción en canción, de red social en red social, de serie en serie... y nada me llena. Me consume la ansiedad. Y solo logro sentirme peor. Me siento atrapado, encerrado, sin nada que pueda hacer. Me consume la ansiedad. Siento que haga lo que haga todo serán críticas, por una u otra parte. No me siento cómodo con nadie, no me siento bien con nadie, no me siento tranquilo ni conmigo mismo. No me aguanto yo ¿cómo me van a aguantar los demás? Me consume la ansiedad. Porque soy un pozo de tristeza e insatisfacción que no logra llegar a ningún lugar y que no está en el lugar en el que querría estar. Me consume la ansiedad. Me devora la ansiedad. Me traga la ansiedad. Ansiedad. Ansiedad. Ansiedad. Ansiedad. Ansiedad. Ansiedad. Y se está apoderando de mí y no logro hacerle frente. Y se está apoderando de mí y no sé cómo defenderme. Y se está apoderando de mí y no sé qué hacer. No sé qué hacer. No sé qué hacer. Porque ni yo mismo me respeto y ni yo mismo me permito hacer lo que querría hacer. Me consume la ansiedad. Y la tristeza. Y la insatisfacción. Y el dolor. Y la pena. Y la desesperación. Y la asfixia. Sobre todo la asfixia. La asfixia constante de que todos menos yo gobiernan mi vida. La asfixia de que mi vida no me pertenece. La asfixia de no permitirme a mí mismo escucharme, porque ¿total... qué más da? Si no puedo ni hacer lo que quiero... lo que necesito... lo que debería hacer... para no ser tan infeliz... Me consume la ansiedad. Me consume la ansiedad. Me consume la ansiedad. Me consume la ansiedad. Me consume la ansiedad. Y no sé cómo salir de aquí. Y no sé cómo dar marcha atrás. Y no sé cómo salvarme. Y no sé cómo dejarme de asfixiar. Ansiedad. Ansiedad. Ansiedad. Ansiedad. Ansiedad. Ansiedad. Ansiedad. Ansiedad. Ansiedad. Ansiedad. Ansiedad. Ansiedad. Me consume la ansiedad.
Me consume la ansiedad.

Los relojes no han cesado de caer

Los relojes de arena se diluyeron ya en el viento
y solo quedan hojas volando,
remolinos de sentimientos,
salvajes montañas
que el frío se encarga de atenazarnos por dentro.

Es todo movimiento,
un instante,
un momento,
un etéreo baile
de frágil lamentos.

Solo seremos,
solo seremos,
lo que tratemos de ser,
los sueños que queremos.

Y ya no queda aliento
para tantos poemas sin besos,
para tantos desnudos sin versos,
para tantas madrugadas
en las que confundimos nuestros cuerpos.

Cronofóbico y efímero destiempo
que nada deja, que todo lleva,
que pronto ya solo seremos
el polvo que se llevó el fin de todo esto.

Crepuscule

Dans la mélancolie je me noie en enfer.
Saez



Recovecos de colores
de un mundo que enloquece,
la dulzura de nuestras penas
baña el amor 
que mataron en una cuneta,
y no hay descanso
y no hay paz,
solo desesperanza
en una triste escala de grises
y todavía no queda nada...
y todavía no queda nada...

¿Por qué se apagaron los cigarrillos?

¿Por qué esta lucha entre recuerdos y olvido?

Camino por quien fui
y ya no sé quien seré,
pero el tiempo se lo ha llevado todo
y solo quedan miles de calles francesas
en una maraña de recuerdos
que trato de aferrar
sin que me arañen sus redes
y me dejen sangrando
una vez más.

Puede que todo se haya apagado,
no lo sé...
sinceramente no lo sé...
pero si no hubiese derramado lágrimas
ahora todo sería peor.

Supongo que la tristeza a veces también puede salvar...

Supongo que por eso
solo llorar
y llorar
para respirar brisa de libertad.

miércoles, 20 de octubre de 2021

Pothos: El ansia incansable de llegar siempre más allá

El ansia incansable de llegar siempre más allá,
de aprenderlo todo,
de conocerlo todo;
de descubrir todos los filtros de esta realidad,
de cuestionárselo todo,
de replanteárselo todo,
de conocer todos los porqués que nunca nos quisieron explicar.

Más
y más
y más
y siempre más y más.

Siempre más allá
porque solo puedo sobrevivir si continúo caminando y creciendo sin cesar.

El ansia incansable de llegar siempre más allá.

sábado, 16 de octubre de 2021

Se escuchan los resquebrajamientos desde aquí

Estoy roto
por ser incapaz de pensar en mí mismo.

Quizás eso es lo peor de todo:
saberme roto
y seguir sacrificándome
incapaz de pensar en mí mismo.

¿Por qué?

Releeo todo lo que me decía
todo lo que quería
todo lo que necesitaba
y solo recibí una patada tras otra
y ahora ya solo soy una mirada rota.

Esa ingenuidad
de creer que me haría respetar,
de que lograría que se me valorase,
que se me tuviese en cuenta
y solo quedaron lágrimas de todo eso.

Ya no hay paz.
Ya no hay gloria.
Solo dolor.

Y el tiempo que jamás se podrá llevar nada.


Miro al suelo desde lo alto y me digo:
ya no puedo más.
Miro al suelo desde lo alto...
y es que realmente no puedo más.


Solo soy una astilla
de algo que un día fui.

Y no lo entiendo,
de verdad que no lo entiendo
para merecerme
todo lo que nunca me merecí.

¿Existen ruinas en el infierno?

I

¿Existen ruinas en el infierno?



II

Hacerse una paja llorando...
Solo en ese momento sabes lo que es la verdadera tristeza del instante.



III

No me has roto el corazón,
Porque ya lo tenían mis amigas.



IV

Las heridas que supuran son las que acabarán con nosotros.



V

Quise escapar
y me quedé atrapado
incapaz de pensar en mí mismo.



VI

Tengo tan poco amor propio

que olvidé de salvarme.



VII

Cuando me di cuenta me había olvidado de mí.



VIII

Solo dolor es lo que supura mi poesía.



IX

Estoy incapaz de encontrar mis trozos.



X

Me estoy resquebrajando.

Me estoy resquebrajando

Ojalá alguien fuese capaz de ver lo que doy y hago por los demás,
ojalá alguien fuese capaz de valorarme.

Empiezo a pensar que la culpa es mía
y que jamás podré ser valorado y reconocido
que solo soy un trozo roto
que a nadie importa.

En ruinas me he quedado
y ya no hay forma de arreglarlo
el pasado es una sombra constante,
eterna
y nuestros rostros
sombras difusas de lo que un día fueron.

No queda nada...

no queda nada...

solo dolor,
tristeza
y sufrimiento.

jueves, 14 de octubre de 2021

Grietas en la oscuridad

Solo hay grietas tras el cristal
y fragmentos de espejos que se caen a pedazos
la suerte se fugó
se olvidó de volver
y ahora damos vueltas en la oscuridad
sin saber encontrar la salida.

Grito al silencio para evitar el dolor
y solo puedo fingir que todo irá bien,
no hay esperanza
cuando las heridas arden
y la impotencia lo baña todo
como la tristeza que ya no cabe.

Solo hay grietas tras el cristal
y nadie al otro lado de la salida.

miércoles, 13 de octubre de 2021

Cadáveres emocionales

Me recorre el dolor de este mundo de soledades:
a nadie le importas,
nadie va a intentar tener responsabilidad,
preocuparse por quien debe cuidar.

Caminamos
sin importarnos los demás,
porque lo demás
sería privar nuestra libertad.

Y qué bien vivís así,
verdad?!
qué bien vivís así
sin preocuparos por nadie más
que no seáis vosotros mismos.

Y tras vuestro paso solo quedan un rastro de cadáveres,
almas rotas por daños colaterales,
desastres emocionales
de los que despreocuparse.

¡Qué bien vivís así!

Qué bien vivís así...

No confíes en nadie en este barrio

Las ruinas que sostuvíamos
cayeron en mil rincones
y ya no queda nada
de otros tiempos,
solo el polvo de la historia
que lo ha borrado todo.

Solo querría intentar hacer girar de nuevo la rueda
pero nada me espera
al otro lado de la estaca que me clavas
cuando ya no quiero
perder el tiempo
en sufrir inútilmente
por este desastre de historia
que se ha caído
como la vida que no espera.

Que se salve quien pueda...

porque total nadie espera tras la puerta.

Todo es una gran mentira
y ¿para qué seguir?
Si ya no hay salida
¿y para qué mentir?
si ya esperanza no queda.

Solo quiero fingir
que hubo un tiempo en que fui feliz.

Y deconstruirse es una estupidez
cuando es la oportunidad perfecta
para clavártela por la espalda
e individualistas
hasta el fondo de este cementerio.

Yo a esto no juego.

Yo para esto no juego.

No quiero
no quiero

no quiero fingir que hay intentos.

A veces parece que no nos conocemos
y en realidad solo estamos en punto muerto.

Quiero evadirme,
huir,
ahogarme,
terminar con todo esto...

pues puede que así se acabe esta mentira que vivía contigo.



Solo quiero cuchillos
cuchillos
cuchillos en mi pecho
y olvidar lo vivido,
perder el camino,
dejar de caminar
para perderme sin destino,
roto,
a trozos,
y sin sentido.

Solo quiero olvidar el sentido.

Solo quiero desaparecer en las aguas del río.

martes, 12 de octubre de 2021

Muy muy harto

Empiezo a estar hasta los putos cojones. Así, a quemarropa, sin filtros. Empiezo a estar muy harto de que las mismas mierdas de siempre me terminen jodiendo los días. Estoy cansado y estoy harto.

domingo, 10 de octubre de 2021

Hasta el confín del mundo

Vuelo hasta el confín del mundo por vuestra amistad.


La mirada en un vaso de cristal
y sueños que acumulamos en las manos,
viajes que dibujamos
y no sabemos si haremos
o simplemente nos ilusionamos,
pero en eso consiste un poco eso
también en querer llegarnos a cualquier lado
pese a que muchas veces
jamás lo podremos hacer,
pero lo intentamos.

Brindamos por la amistad,
por el tiempo,
por los años,
por como nos conocimos
y nos mantuvimos
y nos cuidamos,
brindamos por todos los atardeceres
en los que el tiempo olvidamos,
por todas las tardes
tirados en un parque
arreglando nuestros pasos,
por todos los futuros
que esperábamos para el próximo verano.

Y como me ayudáis a volar,
a sentirme en paz,
a sentirme en libertad.

Y es que que difícil es
transmitiros lo que me invade
cuando tengo la suerte de disfrutar
de vuestro tiempo,
vuestras sonrisas,
vuestra amistad.

Y como solo quiero más y más
y beberme la vida,
sentir mucho e intensamente,
arder consumiendo el presente,
vaciarme las prisas
y pisar el acelerador a fondo
para volver a verte,
y a ti,
y a ti,
y a todas las vidas que me brindáis
cada vez que me abrazáis.

En eso consiste todo:
en intentar ser feliz
con la gente que te importa,
con la gente que te crece,
que te quiere,
que te impulsa y sueña con verte.

En eso consiste todo:
en ser feliz hasta el confín del mundo
y que pase lo que pase
siempre quieran tenerte.
Y cuidarnos mutuamente.
Y cuidarnos mutuamente.

Gracias a la vida, a mis pasos, al camino, a mi gente:
por construir la suerte
de vivir entre luz,
entre libertad,
entre el amor que me brinda quien me quiere.

sábado, 9 de octubre de 2021

Pinceladas en voz alta

I

Las historias que nos contábamos no eran verdad, pero eran ciertas.


II


viernes, 8 de octubre de 2021

Pothos

Ser feliz hasta el confín del mundo,
de eso va todo.

Y caminar
y seguir
y ansiar
con ir siempre
más y más allá.

Pintar atardeceres
escribir libertad
soñar alegría
versar con volar.

Ser feliz hasta el confín del mundo,
de eso va todo.

Y vivir
y viajar
y reír
y brindar.

Brindar amor,
brindar amistad,
brindar poesía,
brindar libertad.

Mañanas de sol otoñal

Estoy en Vigo con una maraña de papeles por mesa. El ordenador frente a mí. Mil listas de poemas escritas por todas partes. Recuerdos de años y años... A mi izquierda una ventana, a mi derecha un puñado de fotos: Lisboa, Dublín y un atardecer entre amigos en un embalse cuando ya pasó la tormenta.

Quizás eso lo defina todo:
Ya pasó la tormenta y ahora solo quedan por delante atardeceres, amistades, felicidad y la sombra de esas siluetas que me acompañarán a construir futuros.


* * *


Estoy escribiendo estas líneas para el nuevo libro. Estos días me invadieron unas arrebatadoras ganas de dar forma a un nuevo poemario y aprovechando ese impulso he decidido ponerme manos a la obra. Supongo que es porque me va bien. Estoy contento. Ha sido una buena semana. Estoy feliz. Me siento feliz. En general me va todo bien. Disfruto voley, estoy conociendo gente genial en el curso de monitor de tiempo libre y he cobrado el dinero de la vendimia. Todo lo demás está por pulir. Pero irá bien. Espero, no tengo ganas de perder ahora mismo todo eso.

Así que lo dicho, estoy aprovechando para escribir un nuevo libro. Quiero que vaya sobre los amigos, los cuidados, la felicidad... sobre la alegría que es tener amigos que te importan y que cuidas y te cuidan. Sobre lo reconfortante que es tener gente así en tu vida.

Un poco sobre todo eso irá el libro. Puede que este mismo texto forme parte de él. No lo sé. La verdad es que escribo un poco como cuadra y luego intento darle forma al libro con bastante posterioridad a lo escrito. De ahí que sea todo más puro, más improvisado, como mi poesía. Me gusta que mi poesía sea improvisada. Porque últimamente me gusta improvisar. Sobre todo viajando y escribiendo. Por ello lo de que mi poesía sea improvisada. Así logra plasmar el momento, el instante mismo en que la escribo. Y cuando días, meses o años después la leo, recupero todo lo vivido. Lo experimento. Lo siento en lo más hondo de mí mismo.

Ese es otro de mis motivos para escribir.

Para salvarme.

Para no olvidar.

Para recordar.

Para seguir.

Porque resistir es poesía.


Y yo he resistido tanto
que me merecía encontrar todo lo bueno de esta vida
y lo he encontrado,
ya te digo que lo he encontrado:

Y son ellas,
mis amigas.

sábado, 2 de octubre de 2021

Mi compañera de viaje

Escribo con mucho cuidado
tratando de darte en versos
lo que tú me das en sonrisas.

Y caricias en la espalda
y vida en las manos,
porque me miro las manos
y veo frío y calor
y un temblor
de cuando me miras
y yo las miro y tú me miras
como mirando directamente a mi corazón.

Y yo compongo poemas
poemas de dos
porque son mis ilusiones y tú corazón
lo que trato de dar forma
como artesano a la brisa, al amor.

Y cortamos los hilos al titiritero
domamos la vida,
acunamos al fuego,
jugamos a saltarnos barreras y tocar sueños
y sonreímos al tiempo
sonreímos al robarnos el tiempo.

Atardeceres de incendio
desatada nevada de conversación
palabras que calan
risas orquestas dibujando sin razón
con razón
coraza desnuda que desvestimos en el edredón
del porvenir que construimos siendo canción.

Jugamos a los sueños, a los futuros, a los porvenires, a la construcción,
como piezas de lego que nos afanamos por encajarnos
sin miramientos y mucho tesón,
frágil cuidado que ponemos cuando acariciamos a pecho abierto el corazón,
como mareas de vidas
de arenas
de brisas
que llevamos al remanso de este viaje
que atesoramos con sonrisas, versos y refugio para los dos.

Que el otoño se desvista sin esperar otra razón
que hacer rituales de poesías,
hojas caídas,
pasados que resucitan, futuros que se perfilan,
danzas equinocciales en estaciones de autovías
directas al horizonte, directas al sol.

Échame alas
en mis despertares, amor,
que nos iremos volando,
volando en libertad los dos.

Tengo un poema de sueños

Respiramos libertad en cada pasito que damos
en cada calada de aire
que damos al viento
indómito
como el alma del niño
que sueña con llegar lejos, muy lejos
más allá que todos los límites
que nos quisieron imponer.

Y el cielo brilla
sonriendo sol y brisa
sonrisas y caricias
que calambrean la piel
se eriza, se emociona
camina con parsimonia
sabiendo que llegará finalmente al final.

Podríamos cantar a la vida
pero preferimos cantar a la felicidad
que nos otorga el vivirla
y así comprendemos el viaje
y dónde estará todo lo que esperamos alcanzar.

La mirada levantada y el puño constante
las victorias se logran
con firmeza, convicción e ideales
de esos que no se rompen ni titubean a la primera de cambio
y nosotros somos constantes y valientes
será por eso que llevamos pintada la palabra libertad en la frente.

Y en cada rostro igualdad, y en cada esquina un amigo
y la bandera de los sueños
ondeando sobre nuestro amor,
será por eso que sonrío
porque sonrío guiado por mi pecho ardiente de revolución.

Tengo un poema
un poema de estos en forma ilusión.

Tengo un poema
recitando en el atardecer nuestra canción.

viernes, 1 de octubre de 2021

Ruinas en el desastre

¿En qué momento mi vida se convirtió en semejante desastre?

En tamaño caos,
vórtice
y pozo a ninguna parte.

No sé que será de mí a cada paso que doy, no sé que fue de mí a cada paso que daba, y no sé qué es de mí ni siquiera hoy. Solo camino. Simplemente eso. Por ver si llego a alguna parte.

Porque es o eso, o quedarme quieto. Y quieto ya sé de sobra que no llego a ningún sitio y solo me quedo en un remolino depresivo del que luego es muy complicado salir.


¿En qué momento todo se fue a pique?

Los sueños,
las ilusiones,
las esperanzas.


No tengo dinero,
no tengo viajes,
no tengo pasatiempos
y no tengo nada.

No tengo nada

nada a lo que aferrarme

por eso camino
porque no hay punto de apoyo ni de equilibrio
en este vaivén funambulista
en el que los sueños tropiezan demasiadas veces con las mimas piedras

y yo

empiezo a pensar que soy tonto, imbécil, o masoca.

Lo que me mate antes.


A ver si así dejo de caminar por inercia
que parece que escapo de algo o de mí mismo.

No sé de qué escapo,
y creo que tampoco quiero preguntármelo.

¿De qué escapas?

Del tiempo...

Del tiempo...

Escapo del tiempo...

¿Contento?

No.

Yo tampoco.

Mejor seguir caminando.

A ver si llego finalmente a algo...
a algún sitio...
a algún lugar...


Y es que...

¿En qué momento mi vida se convirtió en semejante desastre?

jueves, 30 de septiembre de 2021

Rimando la vendimia en el silencio de la bucólica naturaleza

Vendimia I - 16-9-21

El sol dora la vid
y su verdor lo inunda todo:
los insectos, el viento, el cielo
y el Miño en el paisaje de fondo.



Vendimia II - 17-9-21

Racimos que moja la lluvia,
hoy de tarde no se trabaja.
Tijeras nuevas
    chik   chik
mañana se sigue
ahora a dormir.



Vendimia III - 19-9-21

Ayer la viña se desperezaba en niebla,
se mecía en sol
y se dormía en brisa.



Vendimia IV - 22-9-21

El frío aire de las montañas
baña mi cuerpo,
acaricia mi piel
vuela mis recuerdos.

Y corto uvas queriendo estar en Rumanía,
pero estoy en medio del cielo
con los valles como vistas
y solo puedo soñar
pensando que el instante ese,
frente al mundo
en las alturas
sobre la terraza de las viñas,
desprende completamente poesía.



Vendimia V - 22-9-21

Mi vida es un ir y venir de sin sentidos
una suerte de vid
en la que la mitad de las uvas están verdes
y las otras, por el contrario, pochas.

Y no queda otra que escoger
por ver si así llenas la caja al máximo...
y no se puede las más de las veces.

martes, 28 de septiembre de 2021

A mí alrededor solo hay locos

El universo implosiona 
en el instante qu´on s´achète, on se vend
au vent des hémisphères,
on se jette, on se prend
contre un peu d´éphémère.
Tendremos que elegir
la luz o la oscuridad.

Rappelle-toi...
Rappelle-toi...


Y quizás este sistema se ha vuelto loco
o quizás siempre lo estuvo,
puede que no
que seamos nosotros,
o puede que lo sean todos,
yo no lo sé...
yo no lo sé...
pero en la tabla del señor
se sientan todos a comer,
y los reyes se enriquecen
y nosotros miramos a otro lado,
es la naturaleza humana...

El obrero explotado
trabaja cada día
esperando encontrarle un sentido a su vida
¿pero cómo va a pasar eso?
dímelo tú
¿cómo va a suceder eso?

Yo no comprendo nada...

Es el juego de Dios,
donde el juego comenzó amañado,
tiramos los dados, las monedas y las cartas al aire
y salió la tirada perdedora.
Tranquilos,
llegaréis al paraíso,
pero no es lo que quiero,
yo solo busco la salida de emergencia.

Y en medio de idiotas que miran pantallas
que nos infantilizan,
mientras el poder nos prostituye,
y son las estrellas que caen,
y son los sueños que se apagan,
y la mierda que compramos y vendemos,
y la mierda que ya huele
y la mierda que será el paraíso
si es el paraíso que nos venden desde aquí.

Y yo solo quiero puños
y yo no quiero dinero
y yo solo quiero puños
y yo no quiero argent.


Y las conversaciones,
y los reyes en sus mesas,
y el poder que se ríe,
y millones de idiotas
caminando en círculos
dirección al final.

Y la infantilización,
y los sueños sin esperanza
y la paz que se muere
y el paraíso
el paraíso
siempre el paraíso.

Y el paraíso
el paraíso
siempre el paraíso.

Y el universo implosiona 
en el instante qu´on s´achète, on se vend
au vent des hémisphères,
on se jette, on se prend
contre un peu d´éphémère.
Tendremos que elegir
la luz o la oscuridad.

Acuérdate...
Acuérdate...


Y yo solo quiero puños
y ellos solo quieren argent
y yo solo quiero puños
y ellos solo quieren dinero.


Y la libertad llorando en un rincón
y la libertad llorando en un rincón


Y el universo implosiona 
en el instante qu´on s´achète, on se vend
au vent des hémisphères,
on se jette, on se prend
contre un peu d´éphémère.
Tendremos que elegir
la luz o la oscuridad.

Rappelle-toi...
Rappelle-toi...

sábado, 25 de septiembre de 2021

Sueño con victoria

Escribo con cada hebra de mi piel
dibujando futuros
con los que un día soñé y creo que podré
comprender
el camino que me lleve a vencer
en este mundo efímero
que ahoga los gritos
del loco suicidio donde los versos se han perdido,
y herido y caído
intento seguir con brío
para alcanzar mi destino
del verso centelleante
que abra una brecha de sangre
en esta realidad alienante
donde solo hay hambre
para paliar nuestras incansables
ganas de alcanzar el cielo
y no pases
que el camino será largo
y habremos llegado y vencido
cuando todo lo hayamos conseguido,
mientras tanto atino
y todo lo vivido
será un instante fingido
si no cambiamos todo 
desde el final al principio.

Ya no quedan gritos
en este mundo ficticio
donde los poemas que escribimos
son valientes desatinos
para transformar lo opresivo.

Y lanzo
un rastro de tinta
que envaso con prisas,
me gano la vida
y con una sonrisa
atino la rima
para sonar sin desidia
que espero distante
en forma constante
que todo se cambie
futuro boyante
de sueños
que un día fueron vivo combate.

Solo hay lance
cuando en este trance
el miedo se cambie
y ya no avance
el pasado hacia adelante.

Tenemos un rastro de sangre
somos juventud desbordante
el hilo que marca nuestro aprendizaje.
Avante.     Avante.




Recuerda
camarada
que solo vencen luchadores.

Vivir es viajar

Siempre he tratado de viajar todo lo posible. Siempre incansable. Al menos desde que tengo la autonomía suficiente para hacerlo. Comencé con viajes sencillos, organizándolos con ayuda en ciudades fáciles: París y Roma. Seguí complicándome un poco más la vida y aprendiendo en excursiones improvisadas sobre la marcha durante mi estancia en Caldas da Rainha. Ahí aprendí a viajar solo, ahí aprendí a viajar en soledad. Ahí aprendí a viajar con total libertad. Y desde ese momento siempre quise seguir viajando, más, más, hasta el punto de algún lograr vivir viajando. Soñaba con eso... Sueño con eso.

Tras eso hice viajes a Salamanca, Madrid y finalmente el gran desafío que lo cambió todo definitivamente. Cogí un vuelo a Marsella y un vuelo de regreso desde Nantes. Por el medio una gran incógnita de destinos y 10 días para llegar de un punto al otro. Cada día entraba en internet en el móvil u ordenadores de albergues y decidía cuál iba a ser mi siguiente destino. Buscaba albergues y una vez en la ciudad los localizaba. Eso me llevó algún que otro imprevisto de última hora, como en Caen, dónde tuve que caminar 2 horas bajo la lluvia con la mochila buscando algún hotel que todavía tuviese habitaciones a las 8 de la tarde. Pero igualmente era gratificante. Era enero, así que pasé frío. Pero por dentro ardía de emoción cada día por poder estar viviendo eso que durante tanto tiempo había soñado: convertir mi vida en un viaje.

Desde entonces mi vida se ha convertido en períodos en casa donde ahorro para el próximo viaje y el próximo viaje dónde me siento totalmente vivo. Comencé a viajar en pareja y los viajes seguían sucediéndose. Hicimos nuestro primer viaje de mochileros en dos países distintos: París y el norte de Italia.

En mi erasmus en Lisboa hice mi primer road trip por el Alentejo y el Algarve.

También con los intercambios erasmus encontré nuevas formas de viajar.

Hice en pareja nuestro primer road trip con coche alquilado.

Y durante mi año en Francia ahorraba constantemente reduciendo mis gastos al mínimo para así poder cada fin de semana ir de viaje o de excursión a algún sitio. Recorrí la costa desde Bélgica hasta casi la desembocadura del Garona. El centro desde el País del Loira, la Auvernia y los Alpes. La costa mediterránea desde la desembocadura del Ródano hasta la frontera con Italia. Pinceladas de la Borgoña y del valle del Somme. Y todo el departamento de Sarthe.

Y viajé.

Y viajé.

Y desde entonces solo viajo. Porque mi vida no es algún viaje suelto. Mi vida es un viaje intercalado con pausas en mi casa en Vigo. Cobrando fuerzas y energías y medios hasta el próximo viaje que me lleve más allá.

Siempre más allá.

Porque vivir es viajar.

Miseria vital

Que desidia de vida,
que agobio
que todo,
que versos más rotos
por no intentar cobrarme lo que lloro,
imploro la pérdida de mis logros
y solo atino
a no ser otro
tumbado en el fango
inerte y loco.

Solo quiero ser el tiempo
que se llevó lo que ya no somos.

miércoles, 22 de septiembre de 2021

Si cierro los ojos solo veo racimos de uvas

A veces escribo para curarme y otras para hacerme daño. La mayoría, para vivir dos veces.
Carmen Ruiz Fleta



Mi vida es un ir y venir de sin sentidos
una suerte de vid
en la que la mitad de las uvas están verdes
y las otras, por el contrario, pochas.
Y no te queda otra que escoger
por ver si así llenas la caja al máximo
y no se puede las más de las veces.

Escribo para hacerme daño con frecuencia
porque para vivir haciéndome daño...
mejor escribirlo
y sufrir un poco menos,
al final el resultado es el mismo:
otra desilusión más
a la lista de sueños rotos.

Y la culpa al final es mía
por tener expectativas
y creer demasiado
en que el cielo se podía tocar con las manos
y no ha sido así

ergo

caí


No hay más secreto que ese:

caí.


Me comí el suelo.


Y ahora escribo
por intentar sufrir
un poco menos.


Al final es verdad eso de que uno escribe para hacerse daño.

domingo, 19 de septiembre de 2021

Quiero contigo

Quiero una noche eterna
para encontrar en tu boca
todos los besos que me sirvan de respuesta.

Quiero una noche eterna
para que los miedos se vayan
y nunca estén de vuelta.

Quizás no hay más razones que la razón más básica y primitiva

Escribo por la mera necesidad de sobrevivir,
creo
no lo sé
no estoy seguro
y eso que me lo pregunto
con mucha frecuencia,
quizás demasiada.

Un día me preguntaste
que por qué escribía
y otra
y otra
porque cada vez que me ves
y cada vez que te veo,
tú, con tu inmensa inocencia
de luz y pureza,
me preguntas
con ese acento reconfortante
¿por qué escribes?

Y yo miro al suelo
en largo silencio
y luego al frente
y te respondo
con franqueza
y sin argumentos
que realmente no lo sé
que creo que es por sobrevivir.

Silencio

Chasqueo la lengua
y aclaro
que creo que es
- como todo el mundo -
por permanecer,
por no desaparecer,
aunque bueno
al final eso
también es sobrevivir...
Realmente no lo sé.

Y tú me miras
con tu infinito amor
y me dices que es un buen motivo
y que te gustaría leer algo que haya escrito
para comprenderme un poquito más
- eso último no lo dices,
pero yo lo sé -
y te sonrío
sin nada más que decir,
porque no voy a decir en ese momento
que me siento contigo en paz y calma,
y seguimos caminando
y hablando
y yo pensando
el resto del tiempo
que por qué escribo.

Y al final
por más que pasen los días,
los meses,
los años,
no lo sé.

Supongo que escribo como aprendí a vivir.

Para seguir.

Te siento cerca a través de los espejos de distancia

Que bonita es la luz de Barcelona que irradias
y que suerte tengo yo de poder reflejarla.

Caminar por las calles de una ciudad de fantasía,
perderme en tu sonrisa
y en la magia de tus conversaciones,
atrapar el instante que vivo contigo
para disfrutar del recuerdo
cuando lejos yo me encuentro en Vigo.

Y tus palabras atropelladas
intentando cobrar sentido
y mis silencios escuchando,
elaborando respuestas que hacer abrigo.

Y tu atención de paz
cuando me libero de mis problemas
y tu cálidas amistad
cuidándonos en el tiempo.

Me gusta estar contigo tumbado
viendo el cielo pasar de largo
como si fuésemos espectadores de lo ajeno
y las horas no fuesen algo nuestro.

Quizás así vencemos a los trenes, los metros, los vuelos.
Quizás así nos hacemos eternos.

No vivimos entre recuerdos
porque cada día creamos nuevos
y una foto de espejo
y otra de reflejo
y toda tú sincera cuando me miras y te ríes
¡y qué bonitas son y cómo me gustan 
las arrugas que se te forman cuando sonríes!
y tu forma de caminar
y tu exaltación de la felicidad contenida:
como tratando de gritarle al mundo que desbordas ganas de volar,
pero das unos saltitos 
como para que toda esa alegría no se escape a los cuatro vientos
y vienes a mí y lo resumes todo en un sencillo:
¡ay, no me creo que estés aquí!
y yo te digo que siempre me dices lo mismo,
pero en realidad me siento la persona más afortunada del mundo
porque toda la luz del mundo
se contiene en esos pequeños gestos tuyos
que yo trato de memorizar
y sonrío
y por dentro brillo
porque tu amistad me da una profunda paz.

Y comer pipas junto al mar
y el atardecer a la espalda,
algún día veremos un atardecer frente al Atlántico
-porque conseguiré que vengass-
y mientras tanto caminar bajo la luz de la ciudad de Barcelona
y cuando eso pasa
me confundo
porque no sé si es que la luz del Mediterráneo es tan bonita
o eres tú que desprendes esa luminosidad y calidez que inunda todo
y que hace que todo sea más hermoso de lo que es.

Es magia.
Ya lo creo.
Es magia.

En mi libro favorito 
-lo decían frente a las olas-
leí que Barcelona es una ciudad bruja.
Y creo que tiene razón
porque cada vez que me voy
solo quiero volver
por construir más recuerdos
que escribir hasta la próxima vez.

Que bonito esto que construimos sin saber bien cómo, pero sin dejarlo de hacer.

Cuidarnos, cuidarnos siempre,
cuidarnos porque de otra forma no lo sabríamos hacer.

Que bonita es la luz de Barcelona que irradias
y que suerte tengo yo de poder reflejarla.


Te siento cerca a través de los espejos de distancia.

jueves, 16 de septiembre de 2021

Nacidos del cemento

Soy Shoyo Hinata, nacido en el cemento. Y te derrotaré.
Haruichi Furudate


Nacimos en el cemento
donde nada crece,
donde lo que crece
no tiene valor.

Quizás por eso
aprendimos a saltar tan alto
que nadie pudiese aplastar nuestros sueños.

En la cima
se ve todo,
allí quiero llegar.

Nacimos en el cemento
y aunque resulte imposible
allí brotará nuestra fuerza
y alcanzaremos la plena libertad.

sábado, 11 de septiembre de 2021

Takara-chô

Nadie en este barrio puede herirme
nadie puede dañarme
yo solo me salvo
una y otra vez
y cuando corra la sangre
y el cielo arda
gritaré como un cuervo 
abriendo sus alas.

jueves, 9 de septiembre de 2021

Foto de Monte Alto

Estoy escribiendo frente al teclado y una foto de Monte Alto. Amanece en el otoño de 2015. Las cosas eran bonitas, más que ahora. Mucho más que ahora. También todo era más fácil. Ahora me siento un poco menos solo. Miento, en general no me siento solo. A veces sí. Pero son las menos veces, tengo que reconocerlo. Ahora sí tengo gente. Aunque la mayoría esté a cientos de kilómetros de distancia. Pero he aprendido a sobrellevarlo
aunque las vea solo,
con suerte,
una o dos veces al año.

Estoy nostálgico,
es normal,
afuera llueve,
mucho,
una cortina de gris tristeza otoñal
así que me pierdo en el otoño de hace ya 6 años
y escribo
por intentar emularme
aunque sea un poco,
a veces creo que escribía mejor,
sobre todo cuando me leo.
Escribía mejor.
Sin duda.
Ahora solo aporreo las teclas sin saber muy bien qué contar,
como antes,
pero sin la destreza para hilar rimas, palabras, imágenes y metáforas.
Supongo que tenía una mente más ágil
o la poesía fluía más,
no lo sé,
no estoy seguro.

Mientras tanto escribo.
Porque
¿qué otra cosa iba a hacer?

Miro la foto de Monte Alto
y lo echo todo de menos:
el amor,
las risas,
los recuerdos,
a quiénes éramos,
a quién tenía,
y a la niña de la mirada siempre sonriente.

Soy feliz con la gente que tengo ahora,
no las cambio
ni las cambiaría,
ellas me dan vida
(mis amigas),
pero si pudiese...
sería más feliz teniendo también a quien tenía.
Aunque sea imposible.

También todo era más fácil
y aunque tantas cosas hayan cambiado
y todo sea tan diferente...
podría resumirlo de forma fácil,
bastante sencilla...
y es que miraría por la ventana
mientras la lluvia cubre el fondo,
luego a la foto
y teclearía
con cuidado de no despertar a los demonios
que tengo casi todo lo que quiero,
algún que otro miedo
y que todavía tengo por cumplir deseos.


Echo de menos Monte Alto,
me quiero
y lucho por seguir
para que te sientas orgullosa de ello.



* * *



Al final lo resumiría en que todo sigue igual:
un par de viajes y un par de sueños
y algún que otro talismán
que sigo llevando al cuello.

miércoles, 8 de septiembre de 2021

Grietas en la piel

Perdido en el fondo
de un vaso medio lleno,
mares distantes
tormentas de miedos,
tengo el tiempo
atrapado entre los dedos
y no sé soltarlo
no sé como liberar el extremo.

Y doy vueltas constantes en una niebla que me impide ver 
y no encuentro respuestas a las preguntas que no me atreví a hacer. 
Yo solo me hundo y ya no sé bien el por qué, 
pero no hay salida ¿es que no lo quieres comprender?

Sorprendí a las estrellas ebrias de placer
y ahora solo atino a perecer,
creo que no lo volveré a hacer
pero confío de nuevo para volver a caer.

Y el miedo me para
las heridas no callan
supuro palabras
y ya no veo nada,
y ya no sueño nada.

Y el miedo me para,
las heridas me abrasan
supuro miradas
y ya no tengo nada
y ya no quiero nada.

No sé cómo, 
pero enterré
los futuros que ansiaba
por volverme a ver,
grietas en el habla
cristales en la piel,
noches sin alma
espejos que ya no seré.

Grietas en el habla
cristales en la piel
noches sin alma
espejos que ya no seré.

Sorprendí a la suerte sin atinar a ver
que la luz se apagaba y en las sombras habitaré
y temo al destino que yo no elegiré
soy loco suicidio: desgarrándome la piel.

Perdido en el fondo
de un vaso medio lleno,
mares distantes
tormentas de miedos,
tengo el tiempo
atrapado entre los dedos
y no sé soltarlo
para volver a ser,
no sé como llegamos al extremo
en el que ya no queda sed.

Y puede que la vida
se quede sin salida,
perdimos las prisas
por arder en saliva,
y alas de lascivia
sonrisas fingidas
añicos de caricias
no queda poesía
fría desidia
que yo no quise ser...
que yo no quise ser...

¡Que yo no quise ser..!

¡Grietas en el habla
cristales en la piel
noches sin alma
espejos que ya no seré!

¡Que yo no quise ser...!

¡Grietas en el habla
cristales en la piel
noches sin alma
espejos que ya no seré!

¡Que yo no quise ser...!

Y el miedo me para
las heridas no callan
supuro palabras
y ya no veo nada,
y ya no sueño nada.

Y el miedo me para,
las heridas me abrasan
supuro miradas
y ya no tengo nada
y ya no quiero nada.

Grietas en el habla
cristales en la piel
noches sin alma
espejos que no seré...

Grietas en el habla
cristales en la piel
noches sin alma
espejos que no seré...

Grietas en el habla
cristales en la piel
noches sin alma
espejos que no seré...