el rumor de los bosques cuando el viento mece y agita las ramas, las hojas,
y discurre ascendiendo la pendiente
de estos roquedos desde los que observar
a vista de pájaro
toda la magia que Broceliande esconde en su seno.
Qué pequeños que somos, que seremos,
en este valle del silencio, sin retorno,
que se ha esfumado entre los siglos, los milenios,
como recuerdos diluidos en la infinitud del tiempo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario