Hoy es martes
y yo sigo en mis 13,
-no es martes,
pero como si lo fuese-
porque suelto todo lo que pienso,
o siento,
porque contigo no me cabe en el pecho
y gracias
por ser mi viento,
mi fuerza,
mi aliento.
Gracias,
por hacer que te lleve aquí adentro.
lunes, 13 de marzo de 2017
domingo, 12 de marzo de 2017
La aborrecible desesperanza de los que no tienen papeleta en este sinlugar
La noche se cuela por todos y cada uno de los últimos resquicios luminosos, como sombras que se deslizan entre la duermevela de los sueños, abriendo pasos entre las realidades que luchan por imponerse al porvenir.
La lluvia interseca con los rostros que se pierden en su deambular hacia la ciudad de los nichos, como ánimas sin vida que van en busca de un lugar mejor que la mortecina cotidianidad.
El silencio se acurruca entre los gritos ahogados por la desesperanza del revés, como una dulce melodía reiterativa que repiquetea en la inmaterial soledad del vacío.
La vida desfila como un puñado de fotos en blanco y negro que adornan rocambolescamente los diarios de los millones de sordos tanteantes que ciegan el mundo a sus congéneres cosanguíneos que no ven otra cosa que su propio destino reflejado en las cadavéricas retinas que tienen frente al espejo.
El universo se adereza con la deliciosa sorpresa que despierta corazones embotados en la rutinaria campaña que es el sobrevivir al próximo amanecer, y la carátula de esta película se relame ante la inesperada idea de encumbrarse como campeona absoluta del tedio... como si alguien pudiese luchar contra ello.
El Todo fluye, como surcan los ríos hacia el final,
y mientras,
nosotros
tenemos que resistir o ganar.
La lluvia interseca con los rostros que se pierden en su deambular hacia la ciudad de los nichos, como ánimas sin vida que van en busca de un lugar mejor que la mortecina cotidianidad.
El silencio se acurruca entre los gritos ahogados por la desesperanza del revés, como una dulce melodía reiterativa que repiquetea en la inmaterial soledad del vacío.
La vida desfila como un puñado de fotos en blanco y negro que adornan rocambolescamente los diarios de los millones de sordos tanteantes que ciegan el mundo a sus congéneres cosanguíneos que no ven otra cosa que su propio destino reflejado en las cadavéricas retinas que tienen frente al espejo.
El universo se adereza con la deliciosa sorpresa que despierta corazones embotados en la rutinaria campaña que es el sobrevivir al próximo amanecer, y la carátula de esta película se relame ante la inesperada idea de encumbrarse como campeona absoluta del tedio... como si alguien pudiese luchar contra ello.
El Todo fluye, como surcan los ríos hacia el final,
y mientras,
nosotros
tenemos que resistir o ganar.
O no quedarán muchos sueños por los que queramos soñar.
Lápiz y carabina en mano, reconstruyo el mundo que nos han dejado
"Llevo su nombre y su apellido, heredados de un país que no diré siento propio, pero sí cercano."
Escandar Algeet
Llevo su nombre y su apellido,
heredados de un país que no diré siento propio,
pero sí cercano.
De un país que ha trabajado con el sudor en la frente
y la tierra en las manos,
como un referente en tiempos de encarnizada guerra.
Soy
descendiente de los que soñaron con un mundo mejor,
de quienes sufrieron la represión,
el hambre
y el dolor.
Soy
títere de los vientos,
amago de poeta del pueblo
que como Hernández hizo de su trinchera los versos.
Intimista
porque escribo por y para adentro
y lo escupo todo
como el gran maestro
que hizo de la poesía algo sucio bello.
Llevo
la esperanza en la mirada
y los sueños en el corazón,
la memoria de mi gente
y la fuerza de la revolución.
Llevo
el tiempo en brazos
el pasado de la mano
¿y el futuro?
El futuro lo ebro y abro
como cuando hago camino
y atravieso el barrio en una tarde de verano.
sábado, 11 de marzo de 2017
Otra vez vuelvo a contar días sin ti
Hoy vuelvo a entonar a la poesía
como cada día que faltas,
como cada día que busco en las palabras tu compañía.
Hoy te echo a faltar
como el mundo echó a los dados la suerte de haberte conocido
entre los rincones de nuestras habitaciones,
de nuestras conversaciones,
de nuestras inesperadas emociones y sensaciones
a las 4:44 de la mañana.
Hoy,
no estás ni en este país,
y el cielo ya vuelve a estar triste
y gris,
le falta tu sonrisa por aquí,
y el sol,
sin ti,
no quiere ya ni salir.
Hoy te vuelvo invocar con mis rimas,
con la prisa del que quiere volar,
con la magia con que me enseñaste a soñar,
con la paz
del que sabe que pronto volverás.
Hoy,
estoy pensando en ti,
y mientras,
te escribo,
a ver si así
vuelvo a estar pronto contigo,
acurrucada tú en mí.
como cada día que faltas,
como cada día que busco en las palabras tu compañía.
Hoy te echo a faltar
como el mundo echó a los dados la suerte de haberte conocido
entre los rincones de nuestras habitaciones,
de nuestras conversaciones,
de nuestras inesperadas emociones y sensaciones
a las 4:44 de la mañana.
Hoy,
no estás ni en este país,
y el cielo ya vuelve a estar triste
y gris,
le falta tu sonrisa por aquí,
y el sol,
sin ti,
no quiere ya ni salir.
Hoy te vuelvo invocar con mis rimas,
con la prisa del que quiere volar,
con la magia con que me enseñaste a soñar,
con la paz
del que sabe que pronto volverás.
Hoy,
estoy pensando en ti,
y mientras,
te escribo,
a ver si así
vuelvo a estar pronto contigo,
acurrucada tú en mí.
sábado, 4 de marzo de 2017
Vigo es Maresme en la Ría
Creo que nadie nunca podrá ser consciente de lo importante que ha sido Borja Arregui en mi vida y de lo mucho que le debo a él y sus diarios. La ola de felicidad que me inunda cuando lo leo y de fondo hago sonar por toda la habitación Cuando el sol se va, solo se puede describir como un brisa marinera que se arremolina y se arrulla por el aire bañado de salitre.
Vigo es Vivaldi y Palabras en la arena han dotado de magia la Ría, con la sutil belleza del que compone un lienzo de olores, temperaturas y sensaciones por cada uno de los rincones de este paraje mágico que se erige como último bastión del fin del mundo.
La luz y la magia esbozan soles por cada uno de los espejos,
y alejan todos mis miedos a hacerme viejo,
al menos,
mientras siga sonando por mis altavoces la voz de Neidos.
La olas del Maresme siempre se han fundido con las del Atlántico,
y el sabor a verano ha llenado de sueños y esperanzas mi futuro y mi pasado,
ayudándome a llenar frascos de arena con la fuerza
del que sabe que cada verano siempre será más inolvidable que el anterior.
Borja dotó de contenido a cada uno de los meses del año:
versando el otoño
y dándole juventud a los períodos estivales.
Mayo se desgrana como el mes que da pie a Junio,
este, a su vez, se construye como el mes de dar rienda suelta a la imaginación del porvenir;
Julio se atesora como el tesoro del calor y los atardeceres a orillas del mar,
y Agosto...
Agosto simplemente es libertad
y coger impulso para crecer, evolucionar y avanzar.
Septiembre tiene la chispa de los descubrimientos,
Octubre del amor,
y Noviembre de la maduración;
y luego está Diciembre,
que es diferente,
y es recordar,
respirar,
y aprender a continuar otro año más.
Porque Vigo es mi ciudad,
las palabras su paisaje
y la arena su lienzo,
y bueno,
eso,
que solo puedo aspirar a la paz bajo el sol
y frente a lo que hay más allá,
cuando me dejo llevar, a veintiun(o) y pico grados de la tarde,
a pleno pulmón
brincando y cantando,
con Borja de la mano,
que no hay prisa cuando el sol se va.
Vigo es Vivaldi y Palabras en la arena han dotado de magia la Ría, con la sutil belleza del que compone un lienzo de olores, temperaturas y sensaciones por cada uno de los rincones de este paraje mágico que se erige como último bastión del fin del mundo.
La luz y la magia esbozan soles por cada uno de los espejos,
y alejan todos mis miedos a hacerme viejo,
al menos,
mientras siga sonando por mis altavoces la voz de Neidos.
La olas del Maresme siempre se han fundido con las del Atlántico,
y el sabor a verano ha llenado de sueños y esperanzas mi futuro y mi pasado,
ayudándome a llenar frascos de arena con la fuerza
del que sabe que cada verano siempre será más inolvidable que el anterior.
Borja dotó de contenido a cada uno de los meses del año:
versando el otoño
y dándole juventud a los períodos estivales.
Mayo se desgrana como el mes que da pie a Junio,
este, a su vez, se construye como el mes de dar rienda suelta a la imaginación del porvenir;
Julio se atesora como el tesoro del calor y los atardeceres a orillas del mar,
y Agosto...
Agosto simplemente es libertad
y coger impulso para crecer, evolucionar y avanzar.
Septiembre tiene la chispa de los descubrimientos,
Octubre del amor,
y Noviembre de la maduración;
y luego está Diciembre,
que es diferente,
y es recordar,
respirar,
y aprender a continuar otro año más.
Porque Vigo es mi ciudad,
las palabras su paisaje
y la arena su lienzo,
y bueno,
eso,
que solo puedo aspirar a la paz bajo el sol
y frente a lo que hay más allá,
cuando me dejo llevar, a veintiun(o) y pico grados de la tarde,
a pleno pulmón
brincando y cantando,
con Borja de la mano,
que no hay prisa cuando el sol se va.
viernes, 3 de marzo de 2017
La magia de las cosas
"Esta historia es para todas las personas un poco dañadas que hay ahí fuera."
Patrick Rothfuss
Escribo
in media res
buscando por todos los rincones
el nombre de las cosas,
su esencia,
su magia,
su identidad.
Confundo
lo incorrecto con lo indebido
y hace que me quede quieto
con todo el mundo temblando
ante el abismo de vacío
que se abre
cuando todo parece salirse de su sitio.
Enfilo
por cientos de oscuros pasillos
que hago míos,
como un hogar aterciopelado
que se convierte en refugio en una noche estival,
mientras que
la noche baña todo
y la luna
me arropa
y me hace soñar contigo,
como un portal a la fantasía
que se abre con una llave que rebosa felicidad,
magia,
y paz.
Mantengo
el universo en equilibrio
con el sumo cuidado
del que sabe que la poesía anda al borde de los equilibrios,
en la suma de tenerte,
de tocarte,
de darte,
todos los tesoros que en mi Subrealidad he ido encontrando a lo largo de los años,
manteniendo el orden
en el caos
para hacer de todo
un lugar mejor,
más bonito,
más tranquilo,
más calma,
más olor a hojas de otoño.
Recito
con la dulzura de un trovador sacándole los colores a su instrumento,
con la suavidad de una manta recién lavada,
con la calidez de una brisa en el atardecer,
con la cercanía de un baile entre los campos en flor;
con la intención
de darle luz y color
a tu sonrisa,
y fuerza y calor
a tu sol.
Esbozo
miradas a través de la distancia,
bocetos de sueños y esperanzas,
esperas,
para hacer todo
de la forma adecuada,
porque yo ahora sí conozco el nombre de la magia.
Sonrío,
como si todo estuviese siempre conmigo,
sonrío,
porque tengo tres regalos para el próximo día que esté contigo:
una luz,
un hogar,
y una llave que te abra las puertas para soñar.
miércoles, 1 de marzo de 2017
(Co) El sintetizador (re) de mis barrios (lli)
Yo me pierdo por callejones oscuros
donde lo más sucio no son las latas,
ni las jeringuillas,
ni las sucias navajas.
Yo me subo por las paredes del barrio,
me ahogo donde no hay agua
y me asfixio por la falta de calma,
por la jodida desesperación estallada en carcajadas.
Yo me tiro por los descampados
buscando una salida,
una vía que me diga
donde todo se fue a la mierda sin prisa.
Yo me retumbo por la cabeza
en mil pensamientos y paranoias
que resuenan como hacen los bafles
con la rumba y el makinote a toda metralla.
Yo me suicido por la pereza
de seguir viendo el vacío en las miradas,
la putrefacción en las caras,
la soledad de este sistema de mierda.
Yo me automedico por pena,
me destruyo para no pisar más minas,
me enemisto con la vida
por no tener que soportar la rutina.
Yo me abandono por laberintos que no esquivo,
me reivindico como el cronista de los listos,
como el diario de los locos que soñaron con morir a tiros,
como el líder de los pocos que murieron solos y sin amigos.
donde lo más sucio no son las latas,
ni las jeringuillas,
ni las sucias navajas.
Yo me subo por las paredes del barrio,
me ahogo donde no hay agua
y me asfixio por la falta de calma,
por la jodida desesperación estallada en carcajadas.
Yo me tiro por los descampados
buscando una salida,
una vía que me diga
donde todo se fue a la mierda sin prisa.
Yo me retumbo por la cabeza
en mil pensamientos y paranoias
que resuenan como hacen los bafles
con la rumba y el makinote a toda metralla.
Yo me suicido por la pereza
de seguir viendo el vacío en las miradas,
la putrefacción en las caras,
la soledad de este sistema de mierda.
Yo me automedico por pena,
me destruyo para no pisar más minas,
me enemisto con la vida
por no tener que soportar la rutina.
Yo me abandono por laberintos que no esquivo,
me reivindico como el cronista de los listos,
como el diario de los locos que soñaron con morir a tiros,
como el líder de los pocos que murieron solos y sin amigos.
Yo me pierdo,
como el último eslabón de los olvidados que soñaron con un mundo mejor.
Yo me pierdo,
porque hay que ser muy fuerte para no encontrarse.
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