sábado, 12 de diciembre de 2015

Ojalá una parada menos en nuestra distancia

Esa es la pena,
que no desaparezca

como un banco de niebla
en medio de la carretera,

y que los problemas volasen
como las hojas al viento,
pero hoy sólo se oye mi lamento
y aunque no lo esperase,
esta vez no consigo expresar lo que siento,

porque las miradas quedan lejos
y las palabras, tecleadas,
no me permiten besarte el alma por dentro
-ni por fuera-
y las caricias quedan a deber y facturadas

y mientras,
sigo esperando ese tren que me lleve a tu parada,
y bajarme,
para encontrarte,
(besarte, acariciarte y abrazarte,
sé que juntos haríamos arte)

pues la niebla ya no estará cuando te vea,
y es una pena,
que no desaparezca,
no quiero tener que soñar otra noche
junto a ti
esperando a que amanezca.

martes, 8 de diciembre de 2015

La magia de las casualidades

Es la magia de las casualidades
la que unió al verano
con el invierno
forjando el hechizo
de un otoño eterno.

Es la magia de las casualidades
la que cruzó nuestros caminos,
sin siquiera pedirlo,
haciendo que el miedo
al futuro fuese un sinsentido.

Es la magia de las casualidades
la que nos acercó
rápido y directos
-como los mejores besos-
y que sin comernos ni bebernos
(en exceso)
hizo del amor libre
la cura de nuestra libertad,
las alas para alcanzar nuestros sueños.

lunes, 7 de diciembre de 2015

Contigo el caos es poesía

Te quiero,
un montonazo,
quiero
tus mimos, tus miradas, y tus sonrisas;
tu forma de juguetear con el piercing, tu forma de mirarme y de taparte la cara;
tu olor, tus apretones de mano y nuestros silencios;
te quiero 
por tus borderías, por tus insultos y por lo especial que haces que me sienta con ellos;
te quiero 
por tu risa, por la risa que me sacas y por cómo logras que contenga el aliento;
te quiero 
de buenas y de malas,
todos los días de la mala suerte 
y todos los días que no son martes ni 13;

pero te quiero,
                      porque la poesía, 
                                                a tu lado, 
                siempre parece mucho más bonita.

Oscura noche del alma

Y en esta oscura noche,
desgarradora mirada del alma,
siento que la prosa no viene
y la poesía me falta,
el titiritero me abandonó
y sin hilos ni danza
no sé qué camino seguir,
no sé como mi destino avanza.

Y en esta noche oscura,
desgarradora mirada del alma,
la sinfonía del violinista
toca una fuga in sonata,
un miserere que como Becquer
arrulla a las ánimas que vagan
en medio de la oscuridad,
en medio de la falsa esperanza.

Y en esta noche oscura,
desgarradora mirada del alma,
cuando mi corazón deje de latir,
cuando mi sangre ya sea escarcha,
no sabré que pensar
sobre por qué la muerte descansa,
no sabré que decir
sobre que hoy ya no habrá mañana.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Estado amoroso actual: mi cupido se droga.

Hoy ha vuelto a sonar el contestador,
supongo que no quieres hablar conmigo,
y mientras me quedaba en silencio
al otro lado del hilo
unas palabras han resonado en mi cerebro
mientras escuchaba de tu voz que ya no quieres estar conmigo:

"Estado amoroso actual: mi cupido se droga."

No sé como reaccionar a esto,
así que me he ido al balcón
y con las vistas de Monte Alto y el cielo
me he sentado, con las piernas colgando,
mientras el humo del hachís se lo lleva el viento.

Hoy Coruña brilla más de lo normal,
supongo que es cosa del rocío;
incluso el frío se ha puesto a llorar,
y la escarcha inunda mi ventana
antes incluso de que llegue la madrugada,
mientras de fondo llega a mis oídos el rumor del Orzán.

Hoy ha vuelto a sonar tu contestador
mientras un amago de lágrima brilla en mi cara
al saber que tú estás harta de dirigirme la palabra
y yo estoy harto de sentir como el amor me ahoga;
esta ha sido mi última llamada,
espero que en el futuro nos vaya mejor que ahora,
no quiero volver a lamentarme
por descubrir que el estado actual del amor
es que Cupido se droga.



domingo, 29 de noviembre de 2015

Sin título

Hubo un tiempo en el que me perdí entre las tinieblas. Deambulaba sin rumbo sin saber como entré y menos dónde estaba la salida. Y viajé, viajé por ese tunel de oscuridad como si no hubiera mañana, y no lo hubo, no hasta que llegué a salir a superficie y con las tinieblas envolviéndome.
Me las arranqué de cuajo y las encerré en mi interior, quizás así evitaría volver a dañar a alguien, ya había hecho suficiente daño a la gente de mi alrededor. Y corrí, corrí con ellas hasta comprender todo el poder que contienen y aprendí a controlarlo. Aprendí a dominar la oscuridad de mi interior hasta hacer de ella una aliada, una poderosa aliada con la que jugar a mi favor en esta partida que es la vida.
Y ahí sigue, hasta el día de hoy, todas las tinieblas con las que convivo reducidas a una pequeña cicatriz de oscuridad que anida en mi pecho, con el objetivo de contar siempre con ellas y recordarme quien soy, quien fui y quien seré,
siempre, quien yo quiera.


jueves, 26 de noviembre de 2015

¿Alguna vez...?

¿Alguna vez te has preguntado lo que harías en tu último día de vida?

¿A quién besarías?

¿Con quien te acostarías?

¿Qué revolución liderarías?


¿Alguna vez te has preguntado lo que harías si el mundo se fuese a acabar hoy?

¿Seguirías vagando sin rumbo como un alma en pena o despertarías para intentar emitir un último grito de rebeldía?

¿Te chutarías un nuevo pico de caballo?

¿Continuarías comprando compulsivamente?

¿Qué tal ese constante devenir de festival en festival?


¿Alguna vez te has preguntado lo que harías si no hubiese mañana?

¿Seguirías autolimitando tus pasiones y deseos?

¿Seguirías sin permitirte salir del binomio de género establecido?

¿O te dejarías llevar por fin por tus esperanzas y sueños,

te dejarías llevar y descubrirías un mundo que para ti nunca había existido?


¿Alguna vez te has preguntado lo que harías si el futuro fuese tan inalcanzable como el pasado?

¿Cómo te evadirías?

¿A quién dirías "te quiero"?


¿Alguna vez te has preguntado lo que harías si no hubiese salvación?

¿Qué defenderías?

¿Por que lucharías?

¿Qué te replantearías?


¿Alguna vez te has preguntado lo que harías si llegase el final?

Hazlo,
pregúntatelo,
porque puede que ese día haya llegado,

y es hoy.