lunes, 29 de noviembre de 2021

Acaricio los versos para iluminar mis sueños

He escogido más noches desiertas
que días al abrigo del frío,
y sorprendí a la felicidad en un bar de mala muerte
en el fondo de un vaso de vidrio. No sé,
no sé bien,
en realidad,
pero he dado más patadas al aire
que intentos por pisar el suelo
y me topé con tantos sortilegios
que desgasté la esperanza
irremediablemente sin remedio.

Que redundante puedo llegar a ser
cuando me dejo llevar por el dramatismo.

Pero un poema sin dolor
es como una noche sin estrellas,
no brilla del mismo modo;
y pese a todo
trato de escribir bonito,
levantando alegrías,
exaltando la felicidad,
acariciando la amistad,
iluminando los sueños;
no sé si lo logro,
no sé siquiera si lo lograré,
pero yo lo intento,
de verdad que lo intento
y mientras lo hago
vuelo
creyendo
que me he llegado a merecer el cielo.

Y eso me hace feliz.

Y bastante es por ahora eso.





*                             *                             *

Nada puede reemplazar
cómo me hacen sentir
las mujeres de mi vida.
Rupi Kaur

domingo, 28 de noviembre de 2021

Elegí vivir

Escogí vivir a borbotones,
vivir la vida a puñados
- que no es otra cosa
que vivirla de mil maneras diferentes,
sin concretar ninguna,
sin terminar de llevar a cabo ninguna,
pero intentando ser feliz siempre-,
descubrir las prisas de reír.

Escogí vivir como quien elige vivir
sin saber muy bien cómo,
pero sabiendo muy bien el no,
el cómo no vivirla,
el cómo no ser infeliz,
el cómo no quería perder el tiempo
en cosas que no me elegían a mí.

Escogí vivir intensamente
de forma muy breve,
fugaz:
como las noches de estrellas,
como los versos libres,
como las llamas incandescentes,
como las sonrisas que regalé para ti.

Escogí vivir de todas las maneras posibles,
destejer mis calendarios
en millones de fotos,
viajes en miles de recuerdos,
recuerdos en miles de historias,
historias en miles de viajes,
y siempre me encontré a mí.

Elegí vivir cómo quería vivir,
de la forma más mía posible,
sin saber bien cómo,
sabiendo bien por qué,
pues así
era cómo encontraría el camino
hasta el confín
- ese lugar donde los sueños
no se aparecen solo de noche-.

Elegí vivir,
y eso es lo importante,
a prisas,
a puñados,
a risas,
a vidas,
a atardeceres,
a mares
hasta el fin,
y me funcionó
para tenerlo todo y no tener nada
y creo que me valió
para vivir.

Elegí vivir
todas mis vidas posibles
siendo siempre feliz.

Y funcionó
y sonreí.

Espejismos

Creía cosas que no veía,
supongo que ese fue mi mayor error.

Ver cosas que no había,
creer en quien ya no me quería,
confiar con los ojos cerrados
silenciando a mi mente
y callando a mi corazón.

Y llegó el golpe
y mi alma
ya no me otorga mi perdón.

Creía cosas que no veía

Es triste
cuando te rompen
los espejismos que creías ciertos.

Se desbordó todo y ya no se puede achicar

En la madrugada de los sueños
perdimos las vías
que nos llevaron a algún lugar,
y no sabría volver hacia atrás
si no fuese por todas las heridas
que llevo en la piel.

¿Cómo voy a saber
cuál es el siguiente paso a dar?
si nunca quisiste entenderme,
si nunca quisiste mirar más allá.

Y ahora
brota la vida
como regueros de silencio
y todo se acalla,
y todo se apaga,
y todo se derrama
hasta desbordar las ilusiones y los sueños.

Y ahogarlo todo.



Y ahogarme.

miércoles, 24 de noviembre de 2021

¿Quién va a salvarnos de nosotros?

¿Quién va a salvarnos de nosotros?
¿Quién va a solucionar nuestros destrozos?
¿Quién va a pagar todos los platos rotos?
¿Quién va a mirar hacia adelante sin girar el rostro?

Somos solo todos los destrozos
que cometieron sobre nosotros
y ahora dementes y locos
caminamos heridos
sin saber bien dónde encontrar el camino,
sin saber acallar los gritos,
sin encontrar la forma
de poder sobrevivir por nosotros mismos.

¿Quién podrá acallar a los demonios que nunca vimos?

Solo somos un sendero de suicidios,
sangre en el suelo
y añicos de cristales rotos,
miles de espejos
que reflejan tiempos remotos,
instantes eternos
en los que sucumbir sin saberlo.

¿Cómo podremos solucionar todo este futuro incierto?

Solo quiero dormir el sueño inmenso,
que me lleven lejos,

olvidar
todo mi sufrimiento

y acallar al silencio
que invade todo mi cuerpo.


Solo quiero que el tiempo
me fulmine
y arder
por todo lo que seremos.


Hasta el confín de los sueños.

miércoles, 17 de noviembre de 2021

Ya no quiero más heridas

Ya no quiero que me hagas más heridas.



He superado la última herida, creo, no lo sé, no estoy seguro. Solo sé realmente que hoy por fin me he atrevido a mirar hacia adelante y he buscado en el horizonte algunas de las respuestas que no lograba encontrar.
Puedo sobrevivir sin ti.
Puedo sobrevivir perfectamente sin ti.
Ahora lo sé.
Lo he comprobado.

Ha sido en ese momento
al sentir la liberación que siento ahora mismo
cuando por primera vez,
después de mucho tiempo,
me he creído realmente que tengo derecho a ser feliz.

Lo sabía,
antes lo sabía,
pero no me atrevía a creerlo realmente
por miedo.

Siempre el miedo.

Siempre ese miedo que me atenazaba.

Y hoy,
por fin,
decidí dar el paso,
saltar al vacío
admirando con los ojos bien abiertos la caída,
sonriendo,
disfrutándola hasta el último instante,
riéndome al saberme libre,
y cuando estaba a punto de tocar el suelo
me he permitido abrir mis alas
y volar
y ha sido lo más valiente que he hecho por mí
en muchos
muchos
años.


Y es que ahora lo sé,
ya no quiero más heridas,
solo atreverme a vivir,
permitirme ser feliz
y mirar el horizonte
y lanzarme,
lo he dicho,
lanzarme
hacia adelante
con toda mi luz
a volar
en plena y absoluta libertad.