jueves, 16 de junio de 2016

Por más que escribo cosas tristes sigo intentando vislumbrar tu sonrisa

Estoy releyendo un invierno sin sol,
no recordaba lo triste que era
y eso no estaría tan mal
si no me viese reflejado en cada puto poema.

Intento nadar a contra corriente
surfear sobre cada una de las lágrimas de Escandar,
y solo consigo ser otro afluente
de todas esas miradas que ya no reflejan alma.

"Yo tuve un reino, y le llamé hogar",
es cierto, yo también lo soñé
tan real que lo palpaba entre las manos
y ahora solo veo como todo pasa de largo
mientras sonrío de medio lado
como un imbécil:
No abracé suficiente a la felicidad.

Estoy releyendo todos esos fragmentos del corazón
y por más que lloro no veo ningún pedazo del mío,
romperlo en añicos no ayudó,
solo queda sentir la soledad y su frío.

Intento nadar a contracorriente,
pero ya no hay poesía,
solo un sendero de risas muertas
donde un día debió de estar mi futuro de vida.

Con permiso, sin perdón

En noches de soledad me dedico a leer a Escandar y escuchar melodías que van circulando por la lista de reproducción de youtube. Puede sonar raro lo de no usar Spotify, es que voy por temporadas y últimamente me da por perderme por youtube, mientras circulo de blog en blog y de artículo de política en artículo sobre la vida.

Y aquí estoy hoy, abriendo los brazos a Escandar mientras de fondo suenan esas notas de country tan de Trampled by Turtles. Leo y pienso, pienso y leo; y entre pensamiento y pensamiento vuelan por mi mente las imágenes que el poeta Aleatorio evoca con sus amigos, sus movidas y sus problemas; siempre con un porro en la mano. Pienso en ello y siento envidia, imaginándome a mí mismo por Malasaña, y con Frontela al lado, con una cerveza en la mano, convenciéndome de que hasta el mayor error tiene solución; y yo, bebo un sorbo, la poso con cuidado y murmuro un "no sé yo" mientras miro el vaso.

En noches de soledad intento lamerme las heridas, pero de estas no sale sangre, sino solo un veneno espeso y negro; "me lo merezco" pienso, mientras muerdo mis brazos y me lo trago sin miedo. Quizás podrido y muerto por fin dejo de hacer daño a quien quiero.

De fondo siguen sonando los mismos acordes, pero como el Principito al final del cuento, yo ya estoy muy lejos.

lunes, 13 de junio de 2016

La escritura siempre tiene la última palabra

"Que la poesía pague los destrozos."
Escandar Algeet


Estoy sentado frente al folio en blanco
mientras lo empapo
de lágrimas de dolor.

Estoy sentado frente al blanco del papel,
y mientras lo baño con el des-amor
solo pienso que ojalá algún día exista el perdón,
no ya solo el de ella,
sino simplemente el de mi mismo.

¿Qué hacer cuando no son solo los demás los que no pueden mirarte a los ojos?

¿Qué hacer cuando eres tú mismo el que no eres capaz de mirarte al espejo?

¿Qué hacer cuando tu propio reflejo te parece ajeno, y solo ves oscuridad en tus ojos negros?

Estoy sentado frente al folio en blanco
y pienso
-como esos punkis de los 70 y 80-
que no hay futuro,
que no hay redención,
que no hay camino para la salvación.

Estoy sentado frente al blanco del papel,
y sólo sé que no me puedo ni ver,
no soy capaz de reconocerme,
solo veo a un monstruo sin forma,
una sombra de lo que fui
y una culpa que solo retorna,
una y otra vez
como puñales envenenados que se clavan en mi corazón.

Yo amé, por encima de todas las cosas,
como dijo Escandar, 
y aun así,
solo pude ser infierno y oscuridad,
quien sabe,
puede que nunca tuviese oportunidad de huir de esta maldición,
que mi destino fuese acabar solo
en este pozo de soledad,
quien sabe, 
pero si alguien realmente lo sabía...
ojalá, joder,
que me hubiese avisado.


Porque me habría ahorrado todo esto
y habría podido evitar
que la Poesía pagase los destrozos.

miércoles, 8 de junio de 2016

Me bañé de oscuridad para arrancar muchas cosas de mi ser

Y arranco otra nota al papel
como una limpia cuchillada en ese lindo cuello que dejas entrever,
y arranco otra nota al papel
mientras saboreo con la lengua cada gota de sangre que liberé.

Y arranco otra nota al papel
como una sonrisa con lascivia en esa mirada de placer
y arranco otra nota de papel
mientras te demuestro como se vuelve todo negro una y otra vez.

Y el folio sangra
y la tinta se escapa
fluyendo,
cayendo
con auténtico terror en el alma.

Y las letras callan
lo que el dolor encharca,
diluyendo
huyendo
con espanto en la cara.

Y arranco otra nota al papel
como una fugaz caricia enajenada de todo lo que creíste tener
y arranco otra nota de papel
mientras te susurro al oído que perdiste todo lo que yo soñé.

Y arranco otra nota al papel
como una afilada marca desgarrada en la oscuridad de tu ser
y arranco otra nota al papel
mientras marco a fuego en tu pecho esa cicatriz que un día encerré.

Sé que no siempre es fácil, pero hoy he querido escribirte una sonrisa con cada una de mis sinceras rimas

Hoy solo quiero dejar que la rima te escriba una sonrisa,
una suave melodía que como la brisa te traiga el sol en este día,
hoy solo quiero acariciarte con cuidado,
versarte el alma, mientras te beso el corazón y juntos despegamos
en este juego de dos hacia un cielo de luz y color,
porque aunque nos quieran expulsar
solo con verme                              en tus ojos                      me podré encontrar
y volar
hasta la lejana letanía de la libertad.

Hoy solo quiero dejar que la rima te escriba una sonrisa,
abrazarte mientras con picardía la poesía te adorne el día,
hoy solo quiero saltar a tu lado,
al vacío, sin miedo, con valentía, como siempre hemos soñado
en este continuo avanzar esquivando el sufrimiento y el dolor,
porque aunque nos quieran parar
solos, de la mano,                           tú y yo,                          podremos sortear
cualquier muro de oscuridad,
y soñar,
con luchar sin cesar hasta ganar.

Hoy solo quiero dejar que la rima te escriba una sonrisa,
y aunque no siempre sea fácil,
a tu lado todo parece menos gris,
cerremos los ojos,                  abramos el alma,
y dejémonos llevar,
por ti, 
por mí.

Volvamos a luchar por vivir
aspirando siempre a amar y sentir.

Es una noche de junio

Es una noche de junio
el sol ya se ha puesto
las golondrinas se han ido
y ahora los murciélagos surcan el cielo.

Es una noche de junio
con olor a primavera
aroma a verano
y brisa de hojas nuevas.

Es una noche de junio
con acordes de libertad
melodías de silencio
sinfonías de paz.

Es una noche de junio
solo quedo yo,
la música y la mente:
mi hogar.

Es una noche de junio
el olvido se ha muerto
la memoria ha resucitado
y solo quedan canciones para recordar.

Es una noche de junio
espero que una de tantas más,
ahora solo hay salitre
ahora solo hay sabor a mar.

viernes, 3 de junio de 2016

Sutil sinfonía de un extranjero en su propia alma desnaturalizada

En el humo del tabaco la miré y le sonreí, con eso bastaba, la conexión había saltado y ya no cabía otra posibilidad.

<<¿Es usted de por aquí?>> <<Sí>> mentí, a 300 kilómetros del Atlántico puedes intentar obviar de donde eres que no te creerán, aquí, en cambio, en lo más profundo de ninguna parte, realmente a nadie le importa de donde seas ni quien eres, en el fondo solo importa que no alborotes; por eso, ante esa pregunta solo cabía una respuesta: mentir, pues ambos sabíamos que era una pregunta de cortesía.

Le seguí mirando a los ojos mientras el tiempo se consumía a la misma velocidad que ese cigarro: lento, muy lento, aunque es normal, en "ninguna parte" ni siquiera el tiempo no tenía nada mejor que hacer, igual que nosotros dos.

<<¿Sabes? Me gustan las personas que me excitan con solo mirarme el alma.>> Ella seguía hablando, pero yo solo escuchaba una lejana letanía que llegaba con la fragilidad de la bruma marina. Observaba el humo, volátil y sencillo como una poesía sincera, como una caricia en forma de acorde. Observaba el humo, o sea yo, era yo quien observaba el humo; ella solo hablaba y hablaba mientras me iba desvistiendo con cuidado.


*  *  *


<<¿Qué le pasa a este mundo? ¿Qué le pasa? que nos corremos con prisa como si solo puediésemos auto-afirmarnos si por el camino hacemos caer a quienes nos acompañan. ¿Qué nos pasa? que cerramos los ojos a los problemas del mundo, de los demás, como si así fuesen a desaparecer.
¿Qué nos pasa?>>

Ella seguía hablando, pero yo solo me fijaba en el humo, que mágico, que puro, como una metáfora profunda de qué sé yo, algún tema transcendental.

<<Como tú. Ahora yo terminaré; y mientras tú purgas sobre mi cara todas tus lágrimas en forma de lefa, no harás otra cosa que cerrar los ojos y meterme prisa mentalmente, como a todos os gusta, como muestra de vuestro poder sobre nosotras.>>


* * *


El humo.

Que atractiva la idea de ser humo, la idea de cerrar los ojos y poder volar, fugaz, como si no hubiese mañana, como si no hubiese otra cosa como el momento, que vuela,

que vuela, que vuela, que vuela
rápido, rápido
sí, joder, sí


. . .            
                                              . . .                              
                                              . . .


Ojalá ser humo.


<<¿Qué le pasa al mundo? que ni siquiera tú me has mirado a los ojos.
     ¿Qué le pasa al mundo?
¿Qué le habéis hecho?
¿Qué le habéis hecho? para que hasta cuando hay magia seamos solo polvo,
                              un instante de placer,
                              de sexo,
                              como cualquier otro.
                              ¿Qué nos habéis hecho?


* * *


Se va.
Entre el humo.
Siempre el humo.


. . .            
                                              . . .                              
                                              . . .


              Tenía una bonita sonrisa...
                               Ojalá otra paja ahora... 

Ojalá ser humo.


* * *


¿Qué le pasa al mundo?