Escribo estas líneas
para sincerarme
porque aunque parezca mentira
en el papel desnudo mi vida
aparte
a pesar de todo no sé que pinto
en un mundo inhumano
y corrompido.
Aplastado,
como un día sin pan
sin tu voz en la memoria
sin tu nombre en mi boca.
Y huyo
del recuerdo olvidado
de mis demonios
y mis miedos
y me sello
para no perder mi persona
no dejar tirada la esencia que me forja.
viernes, 15 de mayo de 2015
domingo, 10 de mayo de 2015
Acuarela de la Ría
El mar golpea suavemente la orilla, haciendo saltar la
espuma de forma intermitente con el vaivén de las olas.
Sentado en la proa, Maxi admira el paisaje a través de sus gafas de sol. De espaldas a Rande, Pedro pone a punto su guitarra y Diego hace fotos a las Cíes. El cielo está limpio y la brisa es suave, así que aprovecho para escribir estas líneas durante el viaje a Cangas.
Sentado en la proa, Maxi admira el paisaje a través de sus gafas de sol. De espaldas a Rande, Pedro pone a punto su guitarra y Diego hace fotos a las Cíes. El cielo está limpio y la brisa es suave, así que aprovecho para escribir estas líneas durante el viaje a Cangas.
La Ría es un océano de tranquilidad en un mar de bateas que
la atraviesas como si fuesen islotes flotantes. Las gaviotas, con sus
chillidos, añaden un toque característico a la banda sonora del estival
ambiente.
El barco surca veloz el agua y en menos de media hora
estamos pedaleando por el Morrazo en dirección a Menduíña. Cuando llegamos
dejamos todo en la arena y corremos con los bañadores a darnos un chapuzón. En verano
puedes morirte de calor, pero por alguna extraña razón el agua siempre estará
helada.
Cuando el sol comienza a ponerse en Cíes, encendemos una
hoguera, sacamos los bocatas y Pedro saca la guitarra y los acordes comienzan a
desfilar por sus manos, mientras el resto, tumbados mirando al cielo, nos
perdemos entre las estrellas con la sensación de que en ningún sitio podríamos
estar mejor.
sábado, 9 de mayo de 2015
domingo, 3 de mayo de 2015
Llamando a las puertas del infierno
Habito en cada pliegue de piel
dulce melodía escrita en papel,
cruel delito que no supe ver
que perdía al verte crecer.
Llamo a las puertas del infierno
y no me abren
me dicen que no hay pases
que vaya más tarde.
Timbro en las puertas del cielo
y me ignoran
cruel demora
de un dios que no perdona.
Me pierdo en cada runa de cristal
vapor de humo del perro infernal.
Me desoriento en cada locura
cruel ángel que sólo dejó una pluma.
Nadie me guía,
nadie me ata,
expulsado de arriba
y de abajo a patadas.
Habito en cada pliegue de piel
cruel melodía sin papel,
vacuo destino que no pude ver
que ganaría la partida de ajedrez.
sábado, 25 de abril de 2015
Inferno-Purgatorio-Paradiso
El camino de la salvación comienza descendiendo hasta el infierno.
Esto puede parecer ilógico, pero cuando tú mismo eres el verdadero peligro para tu persona debes huir de tu autodestrucción y tus debilidades sumergiéndote en tu propia oscuridad. Sólo allí, en la negrura de tu corazón y de tu mente, en el mismo infierno de tu alma, podrás encontrar el diestro camino de tu senda perdida y comenzar a encontrarte a ti mismo. Lo que te permitirá dejar de errar en tus decisiones y actuaciones y comenzar el ascenso al cielo, a la salvación. No en el sentido divino, sino en el humano, pues sólo con tu auto-conocimiento en el purgatorio de tus dudas podrás comprenderte a ti mismo y aceptarte a ti y a tu persona. Logrando una percepción más completa de tu ser.
Sólo el infierno te permitirá entenderte para auto-purgarte y estar en paz contigo mismo.
Tu paraíso personal.
Esto puede parecer ilógico, pero cuando tú mismo eres el verdadero peligro para tu persona debes huir de tu autodestrucción y tus debilidades sumergiéndote en tu propia oscuridad. Sólo allí, en la negrura de tu corazón y de tu mente, en el mismo infierno de tu alma, podrás encontrar el diestro camino de tu senda perdida y comenzar a encontrarte a ti mismo. Lo que te permitirá dejar de errar en tus decisiones y actuaciones y comenzar el ascenso al cielo, a la salvación. No en el sentido divino, sino en el humano, pues sólo con tu auto-conocimiento en el purgatorio de tus dudas podrás comprenderte a ti mismo y aceptarte a ti y a tu persona. Logrando una percepción más completa de tu ser.
Sólo el infierno te permitirá entenderte para auto-purgarte y estar en paz contigo mismo.
Tu paraíso personal.
viernes, 24 de abril de 2015
¿Y qué fue Portugal?
¿Y qué fueron esos meses
más que mirar al futuro
buscando siempre el mar?
¿Y qué fueron al pensar,
si no que la flor de un amor
y el clavel de la libertad?
¿Y qué otra cosa fueron
más que un recuerdo castellano
anacrónico en Portugal?
¿Y qué fueron
si al mirar atrás
sólo hay melancolía y un querer regresar?
¿Y qué fue Portugal?
Otra huella en la memoria,
otra línea en el alma,
otra historia que recordar.
más que mirar al futuro
buscando siempre el mar?
¿Y qué fueron al pensar,
si no que la flor de un amor
y el clavel de la libertad?
¿Y qué otra cosa fueron
más que un recuerdo castellano
anacrónico en Portugal?
¿Y qué fueron
si al mirar atrás
sólo hay melancolía y un querer regresar?
¿Y qué fue Portugal?
Otra huella en la memoria,
otra línea en el alma,
otra historia que recordar.
miércoles, 15 de abril de 2015
La oscuridad
La oscuridad.
Dale que vive
en un pozo de luz
del alma.
Callada,
como un pozo
sin fondo
que acoge
el mundo en sus brazos.
Callados,
en silencio,
ojos sin vida,
báculo de los muertos.
La arista del cubo
es 13, huye y grita.
Se excita el alma
en la niebla diáfana;
pues sólo salve, salva y pesa
la vida que no pisa.
Muertos en vida
muertos en fosas muertas.
El ciego no ve
lo que el corazón no dicta,
quizás envasa la tinta;
sin pausa,
sin prisa;
como un poema de gesta
que cuenta la rima.
Ten cuidado,
no todo el oro brilla,
y a veces nos perdemos en la vida.
Como un murmullo,
lejano,
silencioso,
sin ruido ni ira,
porque despacio
no se nota
el paso
del raso
que lucha
sin descanso,
cuidado
que los versos sueltos
marcan el viento
y se llevan
todo lo que cita
en verso libre
en rima
y pasa
sin pausa
la vida
en un pozo de oscuridad
en un pozo de vida.
Que un infierno en la tierra
es la vida misma
que un túnel al final de la luz
es un farolillo sin gasóleo ni chispa.
Que la esperanza se encoje cada día,
que la luz convive con la vida.
Que sin oscuridad no hay sombra
y sin sombra no hay luz en la vida.
Que el pozo sin fondo siempre tiene salida.
Dale que vive
en un pozo de luz
del alma.
Callada,
como un pozo
sin fondo
que acoge
el mundo en sus brazos.
Callados,
en silencio,
ojos sin vida,
báculo de los muertos.
La arista del cubo
es 13, huye y grita.
Se excita el alma
en la niebla diáfana;
pues sólo salve, salva y pesa
la vida que no pisa.
Muertos en vida
muertos en fosas muertas.
El ciego no ve
lo que el corazón no dicta,
quizás envasa la tinta;
sin pausa,
sin prisa;
como un poema de gesta
que cuenta la rima.
Ten cuidado,
no todo el oro brilla,
y a veces nos perdemos en la vida.
Como un murmullo,
lejano,
silencioso,
sin ruido ni ira,
porque despacio
no se nota
el paso
del raso
que lucha
sin descanso,
cuidado
que los versos sueltos
marcan el viento
y se llevan
todo lo que cita
en verso libre
en rima
y pasa
sin pausa
la vida
en un pozo de oscuridad
en un pozo de vida.
Que un infierno en la tierra
es la vida misma
que un túnel al final de la luz
es un farolillo sin gasóleo ni chispa.
Que la esperanza se encoje cada día,
que la luz convive con la vida.
Que sin oscuridad no hay sombra
y sin sombra no hay luz en la vida.
Que el pozo sin fondo siempre tiene salida.
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