Las horas de la vida se pierden por las callejuelas de un casco viejo que nunca supo ver más allá de lo que tenía delante durante esos instantes,
la existencia
se desdibujaba en miles de suicidas notas que reverberan como las cuerdas de una guitarra desafinada que busca arrancar acordes nunca concretados,
las vorágines de luchas sin sentido logran alternar miles de idas y venidas
y yo
solo logro escapar para atesorar el pasado con el cuidado de quien sabe que nunca podrá recuperarlo.
La noche explota en miles de colores distorsionantes
solo nadie sabe de quien nunca pudo conocerse,
y antes,
y cerca,
los ritmos sinfónicos y afónicos logran expulsar el alma hacia rincones nunca conocidos,
como una droga que me exonera de mi afilada existencia durante unas breves largas horas.
La arena se escapa entre los dedos
y el viento
golpea con la fuerza de una ventisca de calor,
las hogueras entre los bosques brillan como brasas que no saben donde esconderse,
y los recuerdos recorren mi mente
una y otra vez
como fotos en blanco y negro
que saben llevarme a donde aun tiene sentido soñar.
La paz vuela por los brillos de las pupilas dilatadas por las largas ganas de vivir y bailar,
todo parece tener razón de ser cuando es verano,
cuando el calor baña los corazones
y el futuro y el horizonte parecen más cerca y más fáciles de atrapar.
La locura es solo aquello que nos invita a disfrutar de este mundo,
y a pesar de todo,
sigo teniendo ganas de escribir un diario en el que escupir y parafrasearme
una y otra vez,
puede que en uno de esos intentos logre sacar de dentro todo lo que tengo
y aflore por fin la persona que era cuando mi sonrisa todavía era algo que valía la pena.
La música me evade una y otra vez,
sea directa y o esquiva,
electrónica o y experimental,
psicótica, psicodélica o sin sentido y sin lugar,
como melodías que me arrancan las ganas de ser algo más,
de crecerme a mi mismo
y lograr avanzar en cada cambio de fase, en cada ciclo vital,
un poco más hacia el horizonte que siempre he querido tocar, abrazar y completar,
como las piezas de una esencia que sé que todavía puedo ensalzar y rescatar,
forjarla, construirla y dominar.
Las horas de la vida son paz
cuando el verano ha llegado,
con la alegría, las rimas y las ganas de cantar,
Son días de vivir la inolvidable experiencia de la memoria a orillas del mar.
lunes, 17 de abril de 2017
viernes, 14 de abril de 2017
No es trece
Hoy ya no es 13,
pero yo te escribo igual,
supongo que porque soy así
y me gusta saltarme las normas y los clásicos para decirte las cosas bonitas cuando no te las esperas.
Hoy ya no es 13,
pero del mismo modo que te escribo igual
también te quiero decir cuanto te quiero,
porque es mucho, y lo digo en serio.
Hoy ya no es 13,
pero no hace falta
porque yo te amo los 365 días del año,
y uno de propina cuando es año bisiesto. ^^
Hoy ya no es 13,
pero bueno,
que las sonrisas que te quiero sacar son siempre,
haga sol, llueva o viento,
sea noche, día, o esté el atardecer bañando todo el cielo
como cuando tumbados en el suelo veíamos volar el tiempo
entre paquetes de pipas y cheetos
en una playa de Ericeira apoyados en un muro que hicimos nuestro.
Hoy ya no es 13,
pero ya son 18 meses escribiendo este cuento
de un petauro y una lura que se conocieron
en una tarde de otoño que terminó en un bonito beso.
Hoy ya no es 13,
pero en mis trece sigo yo,
porque contigo quiero parar el reloj
para que todo se detenga
y pueda regodearme en tu sonrisa bajo el sol.
Hoy ya no es 13,
pero amor,
para mí todos los días son como si lo fuesen,
supongo que la magia es verte
siempre como si acabase de conocerte
y escribirte poesías para que me llames bobo,
cierres los ojos,
y me beses.
jueves, 13 de abril de 2017
Llamo a los poetas
Como Hernández llamo a los poetas
a todos los artífices de letras,
a los que desnudan poemas,
a los que recitan,
a los que susurran,
a los que besan;
con el pecho de fuera.
Como Hernández llamo a los poetas
a levantar un muro contra la riqueza,
contra las falsas huelgas,
contra quienes mean y dicen que llueva,
contra los que desean que la poesía se venda,
contra quienes se esmeran
en que perdamos las fuerzas.
Como Hernández llamo a los poetas
a luchar por nuestra clase,
a seguir aunque todo fracase,
a sonreír y ser felices pase lo que pase,
a escribir para cambiar todo de base,
a construir una educación que nos haga iguales,
a soñar, besar, amar, vivir...
sin sentirnos culpables.
Como Hernández llamo a los poetas
para no tener que sobrevivir nunca más,
para pintar carteles de guerra por la paz,
para defendernos cuando haya que luchar,
para plasmar la realidad,
para transformar todo lo que haya que mudar,
para lograr vivir sin el miedo impuesto a fracasar,
para aspirar a respirar
sin el yugo del capital.
Como Hernández llamo a los poetas
para cumplir con nuestra tarea,
pues ha terminado la espera,
y ya es hora de hacer la calle nuestra.
Llamo a los poetas...
con la esperanza por bandera,
la sangre roja y a la izquierda,
y las rimas escritas en tinta negra:
"sabed que la victoria está ya cerca".
a todos los artífices de letras,
a los que desnudan poemas,
a los que recitan,
a los que susurran,
a los que besan;
con el pecho de fuera.
Como Hernández llamo a los poetas
a levantar un muro contra la riqueza,
contra las falsas huelgas,
contra quienes mean y dicen que llueva,
contra los que desean que la poesía se venda,
contra quienes se esmeran
en que perdamos las fuerzas.
Como Hernández llamo a los poetas
a luchar por nuestra clase,
a seguir aunque todo fracase,
a sonreír y ser felices pase lo que pase,
a escribir para cambiar todo de base,
a construir una educación que nos haga iguales,
a soñar, besar, amar, vivir...
sin sentirnos culpables.
Como Hernández llamo a los poetas
para no tener que sobrevivir nunca más,
para pintar carteles de guerra por la paz,
para defendernos cuando haya que luchar,
para plasmar la realidad,
para transformar todo lo que haya que mudar,
para lograr vivir sin el miedo impuesto a fracasar,
para aspirar a respirar
sin el yugo del capital.
Como Hernández llamo a los poetas
para cumplir con nuestra tarea,
pues ha terminado la espera,
y ya es hora de hacer la calle nuestra.
Llamo a los poetas...
con la esperanza por bandera,
la sangre roja y a la izquierda,
y las rimas escritas en tinta negra:
"sabed que la victoria está ya cerca".
miércoles, 12 de abril de 2017
Un buen viaje me espera
Hace calor en esta tarde de abril,
tumbado
sobre el improvisado regazo del tejado de un pilón
me dejo bañar por el sol,
como si tú estuvieses aquí
a mi lado dejando relucir tu mirada sobre mí.
El mundo se pierde entre los campos en flor,
y yo
me dejo llevar
por el sentimiento de remanso de paz
que se respira en este lugar que sabe a libertad.
La carretera serpentea
como un sendero que espera
nuevos pasos en pos a nuevas metas,
está limpia
y con una llamada sincera pide que alguien se eche a andar por ella.
El futuro se erige como una recién estrenada era,
supongo que la primavera llega con fuerza
y quiere que las vendas dejen paso a las hojas que el viento balancea
con la alegría de las puras ganas de vivir
dejando huella a modo de sonrisas, poesías y aventuras viajeras.
El cielo me libera
y la luz me invita a verla de cerca,
los versos son mi escena
y las pulseras la calma de seguir por donde yo quiera.
¡Vuela!
¡Que el horizonte nos baña y espera!
tumbado
sobre el improvisado regazo del tejado de un pilón
me dejo bañar por el sol,
como si tú estuvieses aquí
a mi lado dejando relucir tu mirada sobre mí.
El mundo se pierde entre los campos en flor,
y yo
me dejo llevar
por el sentimiento de remanso de paz
que se respira en este lugar que sabe a libertad.
La carretera serpentea
como un sendero que espera
nuevos pasos en pos a nuevas metas,
está limpia
y con una llamada sincera pide que alguien se eche a andar por ella.
El futuro se erige como una recién estrenada era,
supongo que la primavera llega con fuerza
y quiere que las vendas dejen paso a las hojas que el viento balancea
con la alegría de las puras ganas de vivir
dejando huella a modo de sonrisas, poesías y aventuras viajeras.
El cielo me libera
y la luz me invita a verla de cerca,
los versos son mi escena
y las pulseras la calma de seguir por donde yo quiera.
¡Vuela!
¡Que el horizonte nos baña y espera!
lunes, 3 de abril de 2017
(r) El ar acerca los sentimientos pues la alegría es un bonito juego (r)
En cada surco de tu espalda
dibujé caricias con sabor a cielo
alineando los planetas
y esparciendo todo su polvo a besos.
En cada brillo de tu mirada
recogí palabras con olor a sueños
jugando a las cosquillas
y componiendo fotos de reencuentros.
Por sexo,
o quizás por ganas de eso,
de bajarte el firmamento,
destejí las redes de los sentimientos
y te robé la luna
aun sabiendo que desequilibraba los suelos,
que alteraba los vientos,
que desestabilizaba las mareas y los universos,
y a pesar de ello,
o quizás por esto,
por ligar nuestros senderos,
no dudé ni por un momento en hacer de la existencia un poema que fuese nuestro.
dibujé caricias con sabor a cielo
alineando los planetas
y esparciendo todo su polvo a besos.
En cada brillo de tu mirada
recogí palabras con olor a sueños
jugando a las cosquillas
y componiendo fotos de reencuentros.
Por sexo,
o quizás por ganas de eso,
de bajarte el firmamento,
destejí las redes de los sentimientos
y te robé la luna
aun sabiendo que desequilibraba los suelos,
que alteraba los vientos,
que desestabilizaba las mareas y los universos,
y a pesar de ello,
o quizás por esto,
por ligar nuestros senderos,
no dudé ni por un momento en hacer de la existencia un poema que fuese nuestro.
domingo, 2 de abril de 2017
Los rincones de los cañones reptadores nos devuelven ecos que sin saberlo nos responden
La espuma de los golpes se desliza
entre las ristras que erizan las miradas de envidia,
los borbotones de oscuros colores
se recomponen en miles de sorprendidos perdedores.
Las caídas avisan de los peores dolores
mientras que todo gira recordándonos que somos meros peones.
Acogen
los renglones
gritos rencores que esconden los cuchillos informes,
los filos solo escogen
a aquellos
que nacen sin perdones.
Azogue,
azogue,
incierto azote que nos devuelve reflejos deformes,
imágenes veteadas de plateresco platino sin causa ni orden.
La espuma
de los golpes
brota
bajo agonías de locuras en claves menores,
y la caída no tiene valores,
y la caída no tiene valores,
y la caída,
es
hasta el fondo cavernoso, castigo de dioses.
Solo queda
saber que no quedan cicatrices sino cortes.
entre las ristras que erizan las miradas de envidia,
los borbotones de oscuros colores
se recomponen en miles de sorprendidos perdedores.
Las caídas avisan de los peores dolores
mientras que todo gira recordándonos que somos meros peones.
Acogen
los renglones
gritos rencores que esconden los cuchillos informes,
los filos solo escogen
a aquellos
que nacen sin perdones.
Azogue,
azogue,
incierto azote que nos devuelve reflejos deformes,
imágenes veteadas de plateresco platino sin causa ni orden.
La espuma
de los golpes
brota
bajo agonías de locuras en claves menores,
y la caída no tiene valores,
y la caída no tiene valores,
y la caída,
es
hasta el fondo cavernoso, castigo de dioses.
Solo queda
saber que no quedan cicatrices sino cortes.
sábado, 1 de abril de 2017
Parte de guerra: Nos quieren cautivos y desarmados
Hoy es uno de abril,
y al encender la tele,
lo primero que vi
fue que condenaban a alguien más por un tweet;
otro rapero debía callar y "no mentir",
y la Audiencia Nacional seguía en su juego de reprimir.
Hoy es uno de abril,
y los que ganaron siguen ahí
arriba de todo,
anclados en sus tronos,
en sus tribunales,
en sus cuarteles en los que,
como los westerns,
van tachando los rostros de gente
a la voz de:
"uno menos, a por el siguiente rojo".
Hoy es uno de abril,
e igual que llegaron,
por la fuerza y contra nuestra voluntad,
siguen dominándonos con su tele,
con sus leyes,
con su inseguridad estatal;
siguen haciendo de nosotros unos peones
que por mucho que intenten llegar al final
nunca dan alcanzado la libertad,
saben
que la escalada social es una falsedad solo destinada a los que nacen en cierta posición especial.
Hoy es uno de abril,
y nosotros seguimos en los mismos lodos que cuando perdimos Barcelona,
Bilbao,
Asturias, Valencia, Madrid;
seguimos con el mismo miedo que vivimos cuando sin cuidao arrasaron Andalucía y Badajoz,
y en las noches oscuras
a los desgraciaos que teníamos en el pecho la hoz
nos pasearon por Coruña,
Cantabria
y Valladolid.
Hoy es uno de abril,
y sus estructuras
siguen firmes
en un Régimen del que parece imposible huir:
todo lo que digamos sirve para encarcelarnos,
callarnos
y resignarnos a seguir así.
Hoy es uno de abril,
y a pesar de todo lo malo
quizás aun quede algo por lo insistir:
las ganas de solidarizarnos,
apoyarnos
y resistir.
Porque como dijo Otegi,
a muchos años luz de salir:
sabed que vamos a ganar
y que por ello hay que sonreír.
y al encender la tele,
lo primero que vi
fue que condenaban a alguien más por un tweet;
otro rapero debía callar y "no mentir",
y la Audiencia Nacional seguía en su juego de reprimir.
Hoy es uno de abril,
y los que ganaron siguen ahí
arriba de todo,
anclados en sus tronos,
en sus tribunales,
en sus cuarteles en los que,
como los westerns,
van tachando los rostros de gente
a la voz de:
"uno menos, a por el siguiente rojo".
Hoy es uno de abril,
e igual que llegaron,
por la fuerza y contra nuestra voluntad,
siguen dominándonos con su tele,
con sus leyes,
con su inseguridad estatal;
siguen haciendo de nosotros unos peones
que por mucho que intenten llegar al final
nunca dan alcanzado la libertad,
saben
que la escalada social es una falsedad solo destinada a los que nacen en cierta posición especial.
Hoy es uno de abril,
y nosotros seguimos en los mismos lodos que cuando perdimos Barcelona,
Bilbao,
Asturias, Valencia, Madrid;
seguimos con el mismo miedo que vivimos cuando sin cuidao arrasaron Andalucía y Badajoz,
y en las noches oscuras
a los desgraciaos que teníamos en el pecho la hoz
nos pasearon por Coruña,
Cantabria
y Valladolid.
Así,
sin miedo a dejar huérfano a un país por un exceso de condenas que se excitaban al ver morir.
Hoy es uno de abril,
y sus estructuras
siguen firmes
en un Régimen del que parece imposible huir:
todo lo que digamos sirve para encarcelarnos,
callarnos
y resignarnos a seguir así.
Hoy es uno de abril,
y a pesar de todo lo malo
quizás aun quede algo por lo insistir:
las ganas de solidarizarnos,
apoyarnos
y resistir.
Porque como dijo Otegi,
a muchos años luz de salir:
sabed que vamos a ganar
y que por ello hay que sonreír.
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