martes, 17 de febrero de 2015

EL OREDN DE LAS PABRALAS NO ALTREA EL SINGICIFADO

El sol de septiembre se cuela entre los árboles, como un fantasma que se lleva las almas del tiempo más allá de las orillas del río surcado por Caronte. Las penas en ánima recorren el sendero mientras cientos de patos echan a volar, huyendo a tierras dominadas por ocas en defensa de una reconquista olvidada en la memoria del ser humano.

El caballo blanco cabalga las campiñas castellanas a lomos de la espada justiciera, perpetuando una dicotomía entre religiones más allá de ideologías.

Nada es lo que parece y nada parece lo que es, solo las palabras se las lleva el viento como la noche volando por las estrellas y el manto blanco de la vía láctea. La barca de piedra llega a la costa y asciende por el río, llegando a un descampado estrellado que alerta a quien quiere ver un milagro. Quizás solo sea cuestión de fe y no de esperanza, quizás la esperanza solo sirva para los amores robados en la fugacidad del romance.

Quizás todavía haya que leer entre líneas para entender el significado oculto de los párrafos.

Quizás la llave se perdió a lo largo de las décadas en un viaje por terminar.

miércoles, 11 de febrero de 2015

Más en el pozo

A veces pacto con el diablo y me pierdo en el tiempo. Me pierdo en las palabras lanzadas como armas, como un puñal arrojadizo que se clava en el corazón.

A veces juego al ajedrez con Dios y pierdo; gana la batalla y como un Leviatán, encierra mi espíritu en el infierno.

A veces nada vale la pena y prefieres sumergirte en esos oscuros sentimientos, hundirte en un pozo de tristeza y acurrucarte en la miseria.

lunes, 9 de febrero de 2015

Heridas del alma

La vida te pasa, te pesa y te pisa; poco a poco; como las manecillas estancadas en ninguna parte, como si una parca hubiese detenido el tiempo, obligándote a no poder huir nunca de ese instante. Ese instante, esa bifurcación en el camino, ese momento en que tuviste que saltar al vacío y decidir que camino seguir, apostar por un cuento u otro, seguir escribiendo esta historia a medias o inventarte un nuevo futuro con la tinta que sangra el corazón herido. Un corazón dañado, con cicatrices que supuran relatos sin narrar, leyendas sublimes y legendarias de noches en las que resultaba fácil desaparecer entre los litros de cerveza de los locales y sus gentes. Noches en las que acabar perdido en las piernas de cualquiera; sin falsas promesas, sin nombres; solo viviendo ambos el presente y el colchón. Un colchón relleno de sudor y saliva de desconocidas; un colchón hecho de sangre del pecho y noches fugaces; un colchón vacío como el alma del que entrega su vida al diablo tras descubrir que "no hay futuro".

La vida te pasa, te pesa y te pisa; y en esos momentos te preguntas cuantas cosas has perdido por no soñar; cuantas cosas has perdido por dejar de creer; cuantas cosas has perdido por dejar de tener fe en el mundo. Cómo un Carax que ha decidido borrar cualquier rastro de su existencia. Cómo una sombra que se pierde entre los fantasmas que habitan las callejuelas de la ciudad. Cómo un cuerpo muerto que olvidó lo que significa amar.

martes, 3 de febrero de 2015

Temo a la lluvia,
temo al viento,
temo al loco que grita desde dentro.

Solo quiero
huir sin volver,
un visado eterno con el que correr.

Sueño a la muerte,
grito a la vida,
que algo falla en tierra onírica.

Los sinsabores de una relación
se atienen a besos,
caricias sin razón.

Salto al ruedo,
toreo a la muerte,
puede que nada sea permanente.

Pero la vida no se puede repetir,
grito a la parca
que voy a ser feliz.

domingo, 1 de febrero de 2015

Las serpientes también tuvieron sueños

Dicen que las palabras son como ríos que el tiempo se lleva, escapándose entre los dedos. Cosas bonitas que se dicen en momentos poco bonitos. Momentos en los que la suerte te abandonó y las probabilidades de un dado no son de una entre seis.

Dicen que el tiempo lo borra todo. "¡INK! ¡Error!" Exclama una voz de hojalata y robotizada. Los sentimientos solo se vendan y se encierran en algún lugar profundo y oscuro, una gruta salvaje que los aprisiona con cadenas de dolor y sufrimiento. Mejor. El hades no está hecho para los vivos.

Dicen que un clavo saca otro clavo. ¿Por qué no un parche que cura una herida? Suena igualmente mal, pero ¿acaso existe una forma bonita de decir sustituta? No creo. Las cosas claras y directas, a la cara y sin miedo; quizás así el mundo sea cada vez un poco más sincero; un poco más libre; un poco mejor... En definitiva, un poco más humano.

El código no opina igual. Más = mejor. Eso dice el bro. No se. Pero a veces eso es... tan poco; tan solitario.

Quisiera ser un lamento al viento; polvo de estrellas; fractales sin clasificar.

Pero en el fondo solo soy un puñado de palabras escritas en la arena.

Vigo mientras suena la sinfonía de la primavera.

Un otoño que se desespera y quiso ser reflejo.

Un chupito de tu sudor añejo.

Un susurro, un espejo,

de lo que fui

y se perdió

de alguien que no se encontró.

Solo soy una serpiente que soñó

con ser dragón.


viernes, 23 de enero de 2015

Desarraigo

Vigo se desangra, poco a poco, arrastrando ríos de nostalgia por sus calles. Mientras la Gran Vía llora, el Castro se desgrana poco a poco, como los pétalos que dicen "me quiere, no me quiere".

La melancolía se viste de gala y encharca las avenidas grises convirtiendo a la ciudad olívica en un lienzo en blanco y negro.

Es extraño, el sol brilla y hace días que el cielo no estaba tan azul, pero todo me resulta ajeno, como la melodía de un fado lejano cantando a la patria querida. Es como si el espejo se rompiese en mil añicos, rompiendo la ilusión de que nada ha cambiado, cuando lo ha hecho todo; como las memorias de una guerra que deshumaniza el corazón saboreando todas y cada una de las almas rotas.

Y es ahí, cuando hasta la puesta de sol me resulta indiferente e insípida, como el delirio del que Borja hablaba.

Porque algo se ha roto, un salto en el tiempo palpable, aunque los posters y fotos de la habitación digan lo contrario.

Quien sabe, quizás sea verdad eso que decían de que nunca volverás realmente a casa una vez te has ido.

Quizás la mente mutada tenga prohibido el paso, como un espíritu condenado a vagar por siempre.

Quizás recuerdos y mente se rompan y ya nada vuelva a ser igual.

Quizás el tiempo ha vuelto a hacer de las suyas.

Quizás...

Yo solo se que Vigo se desangra, desgajándose en miles de gotas que gritan: "te condenamos a vivir desarraigado a todo lo que considerabas tu hogar".

jueves, 15 de enero de 2015

Hay veces

Hay veces que sueñas y te recreas en la fantasía que te creas, aunque eres plenamente consciente de que la realidad se escurre entre los dedos, como el viento atravesando las grietas del tiempo.

Hay veces que sueñas, aunque sabes que no puedes controlar un futuro condicionado por un presente ajeno a ti y un pasado impuesto contra tu voluntad.

Hay veces que sueñas, y en momentos como ese te dibujas un mundo de felicidad en el que no existen los amores imposibles. En donde la distancia es solo una exhalación y el tiempo un suspiro.

Hay veces que sueñas, y sabes que el tiempo te llevará a un futuro romántico de solidaridad y aventuras, de viajes y lucha, y un amor al compás de la brújula que os guía a un tiempo en el que solo os pertenecéis el uno al otro.

Hay veces que sueñas y te das cuenta de que los relojes de arena no están ahí para avisarte del tiempo que te queda, sino para recordarte todas las oportunidades que te quedan por vivir.

Hay veces que sueñas, y en esas fantasías te recreas hasta creerte tu propio cuento, sabiendo que nadie va a vivir tu vida.

Hay veces que sueñas, y te das cuenta de que es la hora de cumplir tu propia historia no escrita.

Hay veces que sueñas...

Y hay veces que vives